iCarly y sus respectivos personajes no me pertenecen.
Nada especial
Es una pequeña frase complicada de decir. Bastante, vaya que sí.
Su amiga, Carly, suele soltarla a bocajarro sin detenerse a pensarla dos veces, pero seguramente es porque no la comprende del todo. Lo que implica creerla, sentirla y pronunciarla va más allá de las demostraciones rosa que la castaña da a su novio de turno. No es eso, lo puede ver. Pasará mucho tiempo, el muchacho correcto y (quizá) sufrimiento real hasta que la morena entienda.
Y la repite, repite, repite tanto que empieza a calcinar la audición de la rubia. Meses y meses, a cuanto espécimen masculino su corazón parezca aferrarse.
Por ahora Sam sólo escucha, reprimiendo la sonrisa amarga al escucharla declarar esas dos palabras mil veces por teléfono. Golpea inconsciente a Freddie en el brazo, sentado y molesto a su lado; el que el productor técnico pueda sentir la misma presión en el pecho le causa una bizarra alegría y el oír un quejido la calma. No está sola en esto. No es extraño el impulso de encerrar a su compañera en un cofre y no dejarla ir.
Pero, lo es. Así que apenas el pensamiento cruza su mente se empeña en negarlo. Puño, patada, Freddie o Gibby; simplemente asume que la irrita que Carly demore y no empiece a cocinar su tocino. El hambre, ha de ser eso.
—¡Sam! —chilla Fredward, frunciendo gravemente el ceño. Observa el eco de una herida manifestarse en su brazo izquierda y la diminuta culpa la empuja a levantarse de un salto del sillón.
—Niñita. —sisea, prensando el puño. En el fondo, la discusión les hace un favor a ambos. Pueden olvidar la acidez por un minuto, o les da el tiempo para encubrirlo— si no te callas arruinarás la llamada del novio de Carls—, enfatiza aparentemente segura de sí misma. El término le está causando nauseas. ¿Por qué Carly necesita más compañía de la que ellos le brindan? ¿Por qué cree que el debilucho de Adam puede protegerla mejor que Sam Puckett.
—Como si no quisieras lo mismo. —carraspea el castaño, enfadado.
—No juegues al listo y cierra la boca, Benson. —amenaza. Él no puede saberlo, lo que sea que ella esté sintiendo. Sin embargo, el brillo extraño en su mirada indica reconocimiento, identificación y algo de lástima— en silencio tus patéticos celos se notan menos.
—Igual que los tuyos, Sam. —contraataca y el mohín de disgusto ha desaparecido de su gesto por completo—. Al menos, —continúa—, Carly sabe que la amo.
Amor.
—Ella nunca te amará, inepto. ¿Importa que lo sepa?
Quiere que se calle porque la chica en cuestión es su punto débil y al hablar de ella lo poco de autocontrol que posee se esfuma. Tocar el tema significaría admitir todo (la rabia, el desear a la menor de los Shay sólo a su lado, el desdén inmediato al saber que Benson adoraba a su amiga), admitir absolutamente todo por lo que era y no podría si insistía en repetirse que no era nada.
Es su mejor amiga, la única que supo ver tras su exterior, la única capaz de llegar a extremos inhumanos por llevarla hacia un camino decente. Lo único a lo que se aferra cuando la morbosa realidad de su entorno cercano muerde a su alrededor.
Carly Shay es sólo su amiga.
—Sabe que nunca le mentiría, ni siquiera con eso. —admite él y ¿desde cuándo aprendió a hablar como personaje de drama adolescente? — Tener su confianza es algo.
Le mientes, te mientes. ¿Crees que las cosas no llegarán a su centro y cederás?, parece murmurar en silencio.
—Por favor, Carly confiaría en cualquiera. No eres un caso especial, así que quítate la idea de la cabeza.
Apremia el paso con dirección a la cocina. Esta conversación es insostenible y, muy en fondo, no desea llegar al límite de real violencia física contra Benson hoy. Carly es su amiga (amiga, amiga, sólo amiga), de modo que el insecto es quien se encarga de dar esa sensación de camaradería, chistes malos y sarcasmo sin consecuencias.
El idiota es su amigo ahora, no quiere arruinarlo. Puede ser más valiente que ella, más maduro y muchas cosas, pero prefiere evitar mayores complicaciones y enfrentamiento que traerían desastres.
—Sí, supongo que no somos especiales de ese modo. —pronuncia Freddie al seguirla, pasando a su lado sin detenerse. Somos. Ambos están en la misma categoría y poseen las mismas esperanzas: nulas.
Antes que se disponga a retarlo de nuevo, la dueña de casa reaparece del interior portando un semblante entre soñador y decepcionado. Lanza un vistazo duro en dirección de Freddie, callando y dirigiéndose a acompañar a su amiga en el sofá.
Lee su expresión un minuto y el problema es muy claro. — ¿No lo ha dicho aún, eh?
Carly bufa profundamente, dejándose caer en su regazo y cubriéndose el rostro con las manos. El cosquilleo y las mariposas vuelven, no sabe si quitarla o dejarla y la mirada fija del tarado de su productor en ellas está a punto de enloquecerla.
No somos especiales, no de ese modo.
—Estamos juntos tres meses, ¡Tres meses! —exclama la castaña—. Yo se lo dije en la primera semana ¿Cómo puede ser tan difícil? —Puckett reprime echar a correr en cuanto aquellos ojos caoba se fijan en ella—. En serio, Sam. ¿Crees que es tan duro decirle a la chica de tus sueños que la amas?
Carly sabe que la amo.
—O es que, —prosigue ella previniendo el silencio incómodo posible, sin saberlo—, ¿Es que Adam no…?
Pensar, respirar. Evitar que su mejor amiga en todo el mundo llore o marchará a romperle el cuello a ese niño bonito de Adam.
—Claro que no, Carls. —ríe incómoda—. Estás pensando esto demasiado. ¿Quién podría no quererte a ti? —la aludida sonríe, despejando su tristeza—. Además, siempre me tendrás a mí. —dice y es sorprendente lo poco doloroso que suena, en comparación a su pensamiento equivalente.
—Cierto. Siempre los tendré a ustedes chicos. —admite, sin duda.
Y no puede soportarlo. Irguiéndose con brusquedad y escuchando el respectivo "¡Sam!" de Carly, pide tocino con voz fingidamente eufórica. La presión rasgando su estómago sanará con algo de comida y el idiota de Freddie dejará de iniciar este tipo de charlas con un incentivo apropiado.
El rostro de una mentirosa compulsiva le devuelve la vista en el tenedor.
N/A. Oh, god. Esto es más que todo (aun si unilateral) Cam. Nunca he hecho un Cam, así que espero que los fans de esa pareja no me esperen con intenciones no pacíficas. Hablando en serio, espero con ansias sus comentarios, dudas y tomatazos con reviews (necesarios para continuar).
