Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenecen. Twilight pertenece a Stephenie Meyer y TVD a L.J Smith


CAPÍTULO 1

- ¿Sabes ya a qué sitio quieres ir?

Leah y yo estábamos en la alfombra de su habitación. Ella sentada estilo indio con el portátil en sus piernas, yo boca arriba mirando el techo. Iba a ayudarme a rellenar solicitudes para las universidades.

En dos semanas me iba a Europa, y tenía que tener claro ya dónde comenzaría mi vida de nuevo. ¿Sitios lluviosos, húmedos y fríos? No, gracias. Ya he tenido suficiente y ellos podrían estar en cualquier parte.

Mi pensamiento era estudiar Literatura. Ser profesora, ser escritora o tener una editorial propia. ¿Por qué no? Lo malo es que eso pertenecía a unos planes que no existirían más.

¿Después de la Literatura qué más me llamaba la atención? ¿Medicina o enfermería? No, si con ver sangre y olerla me desmayo, eso estaba totalmente descartado. ¿Arquitectura o Artes? El dibujo no era lo mío. ¿Periodismo o Relaciones Públicas? No me gustaba llamar la atención.

Después de que Leah me sugiriese unas pocas, di con la que posiblemente me llamara más la atención: Historia.

- Creo que voy a elegir Historia. –Leah me miró con una ceja arqueada- Sí, no me mires así.

- ¡Es aburrido!

Hice un gesto de desaprobación.

- ¡Para nada! ¿No insistís vosotros los quileutes con vuestras leyendas? Pues es estudiar historia. Me parece fascinante y es un tema del que siempre he querido saber.

Un cojín me impactó en plena cara. Proferí un quejido.

- Te salen chiribitas de los ojos. Anda, antigua. Charlie estará al llegar a casa.

Señaló el reloj de su mesa de noche. ¡Ups! Ya iba tarde. Con suerte podía hacer algo de lasaña congelada.

De camino a casa en mi camioneta, pensé de nuevo en lo que había decidido. Historia. No estaría mal. Podría terminar trabajando en un museo, o de profesora. Sólo quedaba decidir dónde estudiar.

x-x-x-x-x-x

- Me parece perfecto, Bells. Eso es precisamente lo que necesitas – me quedé atónita-. ¿Qué esperabas, que te encerrara en casa y no te dejara ir?

Mi padre rió y yo negué.

- No, pero no sé. ¿Un "Bella, quédate, sabes que soy un desastre sin ti"?

Charlie dejó el tenedor en el plato y me miró.

- No te voy a negar que el que quieras irte lo más lejos posible me parezca una locura. Pero eres adulta, y como te he dicho, necesitas un cambio en tu vida. Estoy harto de ver a la Bella zombi de un lado para otro. Quiero a mi Bella de vuelta, y si para eso necesitas irte a Groenlandia, hazlo.

Los ojos se me llenaron de lágrimas. Charlie no era una persona de mostrar sentimientos, y con lo que acababa de decir demostraba que confiaba en mí. Miró para otro lado, avergonzado y prosiguió.

- Además, tengo un sitio que te va a gustar. Mystic Falls, ¿te suena?

Me quedé pensándolo un rato y negué.

- Está en Virginia. Es un pequeño pueblo, pero tiene algo interesante. Y la universidad está a veinte minutos en coche.

¡Eso estaba en la otra punta del continente! Iba a discutirlo pero lo pensé mejor.

- ¿Cuál es el pero, papá?

Charlie miró el plato durante unos segundos y negó repetidas veces con la cabeza. Insistí y me miró.

- ¡Vale! ¿Recuerdas a Liz? – asentí, recordé vagamente a mi padre hablar algunas veces de ella- Pues es la sheriff del pueblo. Sabes que tengo contacto con ella desde que éramos pequeños.

Le hice una seña para que continuara. No terminaba de entender por dónde iban los tiros.

- ¿Sabes que mis abuelos vivieron allí? – negué. No era que él y yo hubiésemos tenido mucha conversación, la verdad. – Bueno, pues la casa está a mi nombre. Me la dejaron en herencia cuando ellos murieron.

Si dijese que me quedé a cuadros, me quedaría corta. Mi padre me dejó unos minutos para terminar de asentar la información.

- Pero… mi plan era conseguir un apartamento de alquiler y buscar un trabajo a tiempo parcial para ir pagándolo. Además, tengo mi fondo de universidad…

- Puedes buscar trabajo, pero la casa ya la tienes. Además, puedo pedir una semana de permiso en la comisaría y ayudarte con la mudanza y a adecentar la casa. ¿Qué me dices?

¿Qué más me quedaba decir? Mi padre lo tenía todo planeado ya. En fin, sólo me quedaba rellenar y enviar los papeles para la solicitud de aceptación.

Quizás podría usar ese dinero del trabajo en comprarme un vehículo propio y seguir guardando el fondo de universidad para una emergencia…

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En unos días partía a Europa. Jake había organizado una hoguera en la playa como despedida.

- Entonces, ¿te han aceptado en la UVi (*)? – asentí a Seth.

- Eso es genial, Bells. Es justo lo que necesitas… me da muchísima rabia que te vayas tan lejos, pero aún así…

Solté una carcajada.

- Venga ya, Jake. Como si me hicieses mucho caso con Emma pegada a ti como una lapa. – Bajó la cabeza, entristecido - Eh, no me importa. Lo entiendo.

Le di un codazo amistoso, que me dolió más a mí que a él. Leah se sentó al lado mía, después de pillar un perrito de la barbacoa.

- Oye, más te vale ir manteniéndome informada de tus ligues europeos. – Le miré como si le hubiera salido un tercer ojo- ¿Qué? No me mires así. Los italianos tienen que estar para chuparse los dedos y los franceses tan llenos de amor como dicen…

Terminamos las dos casi revolcadas por el suelo muertas de risa.

Ella paró de pronto y me miró de arriba abajo. Negó un par de veces con la cabeza.

- Amiga mía, te hace falta un cambio de look urgentemente.

Por un momento me recordó a Alice. Mi duendecillo mejor amiga que me trataba como Barbie Bella. ¿Por qué tuvo que irse ella también?

Le odié a él aún más, si eso era posible. Por irse, por haberme hecho perder el tiempo con él y por robarme a mis casi dos hermanos, Emmett y Alice, de esa manera. También quise odiarlos a ellos por abandonarme y hacerle caso, pero eso era imposible. Toda la culpa la tuvo él.

El vacío en mi pecho se hizo un poco más notable, y mi cambio de humor se notó.

- ¡Oh, mierda! Bella, lo siento. No quise decirlo así. Perdóname.

Leah se dio cuenta de su error. Respiré hondo un par de veces para despejarme. Si quería cambiar, tenía que empezar desde ya. Le sonreí.

- Tienes razón, ¿qué te parece si mañana quedamos y vamos a Port Angeles?

- ¡Hecho! Esa es mi chica.

Me abrazó y reímos juntas. ¿Quién pensaría que Leah terminaría siendo tan amiga mía?

Cuando empezó a hacerse tarde, me encaminé hacia mi camioneta.

De camino a casa suspiré. Los echaría de menos, mucho, pero tocaba hora de que el patito feo se convirtiera en cisne…


Hola! Vuelvo con el capi 1. En principio voy a intentar actualizar los sábados. En el caso hipotético de que no pudiera, lo haría antes o después.

Muchas gracias por los followers, favoritos y reviews!

Sin nada más, me despido hasta la semana que viene.

¿Reviews? :D

-TrishCullenWinchester-

P.D: edito para aclarar el (*). No sé cómo va el sistema de universidades en Estados Unidos. Es una historia ficticia, por eso he puesto la Universidad de Virginia a 20 minutos de Mystic Falls. He estado investigando y no encontré nada cercano. Así que imaginad que es así. ^^