Los personajes de Dragon Ball Z y Dragon Ball Z no me pertenecen solo Akira y el resto de la historia los sucesos todo el resto pertenece y es de Akira Toriyama

Capitulo 1: Un día normal y una extraña

Era una mañana muy resplandeciente las calles de ciudad Satán estaban desoladas lo cual era muy extraño, en una de esas muchas calles una adolecente de cabello dorado y de ojos azules, la chica corría muy apresurada como alma que lleva el diablo.

-¡Rayos llegare tarde!-Exclamo la adolecente, sin parar de correr, ella siguió corriendo, preocupada ya que llegaría tarde a su colegio y eso no le fascinaba ya que ella era una chica de esas de buenas calificaciones, después de estar corriendo por mucho, decidió mirar el reloj de su muñequera al ver su reloj, la pobre por poco queda en shock, pero ella hizo lo contrario y apresuro el pazo, la joven levanto su mirada al frente y cuando lo hizo vio una figura femenina, la chica quiso frenar su corrida pero no pudo evitarlo y choco con ella.

Ambas cayeron al suelo sin evitarlo, la rubia levanto la vista para al frente ya que ella había caído encima de la figura, pero al ver al frente se topo con unos ojos negros que parecían dos hoyos negros, la rubia por un momento se asusto y quiso gritar.

-¿Estás bien?-Pregunto la mujer asiendo que la chica saliera de sus pensamientos, la rubia asintió y se levanto al igual que la mujer, al hacerlo y mirarla la joven se percato de que la mujer tenía el cabello de un azul oscuro cayéndole hasta la mitad de la espalda y que un flequillo cubría sus ojos, los cuales no hubiera observado de no ser por la cercanía, en la que había estado.

-Discúlpeme, fue mi culpa por no ver por dónde iba-Dijo la rubia apenada y nerviosa ya que seguía pensando en los ojos de le mujer que se escondían debajo de su flequillo.

-No te preocupes fue mi culpa también por andar de distraída-Dijo la joven mujer, con una pequeña y casi invisible sonrisa, la rubia le sonrió alegre y antes de que cualquiera de las dos dijera otra cosa, muy cerca de ellas se escucho un grito femenino, ambas mujeres, se voltearon para ver a la causante del grito.

-¡Marron!-Grito una adolecente de cabello azulado y ojos azul turquesa, la adolecente camino hasta posarse al lado de ambas mujeres.

-Hola Marron-Saludo la adolecente de cabello azulado sin percatarse de la otra figura femenina mayor.

-Hola...Bra-Le devolvió el saludo la chica de nombre Marron, ninguna de las dos adolecentes notaba que la mujer las miraba con intensidad como analizándolas, ambas amigas iban a seguir hablando hasta que fueron interrumpidas por la mujer.

-Disculpa-Se acerco la mayor a las menores-¿De casualidad tú conoces a Bulma Brieft?-Pregunto con curiosidad dirigiéndose a la recién llegada, la chica de nombre Bra volteo a ver la mujer.

-Si ella es mi madre-Le respondió Bra dudosa por haberle respondido-¿Porque la pregunta?

-No por nada en realidad-Hiso un movimiento con su mano restándole importancia a la pequeña conversación que habían tenido, Bra levanto su ceja derecha y quedo pensativa-Bien discúlpame por a ver chocado con tigo

Se Dirigió esta vez a marron

-No, no se preocupe, después de todo fue culpa de ambas-Le dijo Marron con amabilidad que la caracterizaba.

-Bueno niñas, si me disculpa tengo que atender unos asuntos-Sin más la mujer se fue a paso tranquilo y despacio, ambas adolecentes miraron a la mujer mientras se iba, ambas quedaron así hasta que escucharon el timbre sonar.

-Haaaa...Bra, vámonos-Exclamo Marron jalando a Bra del brazo, la chica parpadeo y quito su vista del lugar de donde se había ido la mujer.

-Aaaaa...si, VAMONOS-Respondió Bra y ambas salieron corriendo rumbo a su aula que quedaba en el tercer piso del edificio.

-En Ciudad del Sur-

-Mmmmm, con que tenias una hija y no me dijiste verdad, hermanita-Susurro la mujer de cabello azulado de antes y de ojos onix, mientras caminaba por las calles con una pequeña sonrisa en su labios-Me pregunto como estarás, de seguro vieja y arrugada-Rio suave ante lo que había pensando y dicho, la mujer siguió caminando hasta que algo la detuvo.

La mujer miro sus pies y al bajar su mirada, vio algo que la sorprendió mucho casi pegada en sus pies se encontraba una pequeña perrita de pelaje negro que parecía una pelusita caminante ya que se pelaje era muy abundante.

-Haaaa-La mujer abrió sus labios, sin saber cómo reaccionar-Hola amiguita, que haces aquí-

Dijo poniéndose en cuclillas la mujer y empezó a acariciarle la cabecita al pequeño animalito, que había empezado a lamer su mano en forma de respuesta, la mujer sonrió y siguió acariciando el animalito.

Después de unos minutos, se detuvo y dejo de acariciar a la pequeña animalita y se levanto y volteo su vista para el cielo, al hacerlo se mordió el labio inferior con un poco de fuerza.

-Se me hace tarde-Murmuro-Tengo que encontrarla- La joven mujer empezó a caminar a paso tranquilo y despacio seguida de la pequeña perrita, después de dos horas la mujer siguió caminando sin saber adónde ir, ella no le había preguntado a nadie porque no le gustaba molestar a las personas y menos con algo tan simple como eso-

-Rayos, porque no le pregunte donde vivía a esa niña-Susurro molesta de teniéndose de golpe al hacerlo voltio su mirada a los lados, y al hacerlo a su lado derecho vio la gran casa de color amarillo de Corporación Capsula frente a sus ojos, pero antes de empezar a caminar, se distrajo cuando sintió algo húmedo en su pierna descubierta, la cual estaba descubierta debido al pantalón negro que andaba ya que la manga de su pierna derecha le llegaba a la mitad del muslo como un mini short.

Al mirar abajo se encontró con la misma perrita de pelaje negro, la cual le estaba lamiendo la pierna para llamar su atención.

-Y tú qué haces aquí?-Pregunto la mujer- eh, a si que me seguiste-Siguió hablando la mujer mientras recogía a la pequeña perrita que por un momento se asusto y luego se tranquilizo, la joven la acerco a su rostro par mirarse a los ojos ambas, al hacer eso la pequeña perrita le lamio la mejía derecha, la mujer se puso seria y dejo de sonreír parecía mas bien espectral, al cambiar de actitud el pequeño animalito también se puso asustada y parecía que se arrepentía de haber lamio a la mujer, después de un minuto la mujer levanto la mano derecha pero en vez de golpear a la perrita la empezó a acariciar.

-Tu mirada me recuerda a él-Dijo la joven deteniéndose y mirando fijamente los ojitos azules de la perrita la cual le miraba curiosa-No importa-Sonrió algo entristecida y recordó la casa y volteo a ver el gran edificio que estaba a su derecha y luego volteo a ver a la perrita-Me acompañas, me seria bien una compañía

Dijo acariciando la cabecita de la perrita otra vez, la perrita como si le hubiera entendido lo que había dicho la joven, empezó a ladrar alegre, la de cabello azulados sonrió complacida.

-Bien aquí voy-Se dijo y dejo a la perrita en el suelo, y se adentro a la enorme casa seguida de cerca de la perrita, al acercarse al edificio respiro hondo y toco el timbre cuatro veces.

-Ya voy-Dijo una voz detrás de la puerta haciendo que la mujer sonriera.

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Hola queridos lectores, perdonen por hacerlos esperar mucho, pero es que en verdad soy mala para los inicios pero bueno desde ahora en adelante estaré yo Namine y mi mejor amiga Sora seremos las escritoras espero que les guste el cap espero nos costo mucho hacerlo bueno aqui les va gracias por los que dejaron comentarios en mi antiguo cap

besos