Parte II
Después de la nauseabunda y cegadora sensación de usar un Traslador, lo primero que Harry hizo incluso antes de abrir sus ojos fue buscar su varita en el abrigo. Gracias a Merlín! Harry tuvo la precaución de sacarla de la mochila antes y ponerla en su bolsillo. Lo mejor que se podía hacer en las presentes circunstancias era estar preparado para todo.
Harry había llegado a lo que parecía una sala de apariencia muy lujosa, con mesas de caoba para el té, costosos muebles, largas ventanas francesas con cortinas verdes, pero ninguna fotografía o pista que pueda delatar dónde se encontraba. Una habitación digna de un Slytherin adinerado, Harry pensó.
Un sentimiento de inquietud se instaló en su estómago cuando de repente se abrió una puerta.
Un hombre pelirrojo entró en la habitación y fijó su mirada sobre él.
—Justo a tiempo, Zabini. ¿Trajiste el libro? Hermione esta colmando mi paciencia con sus quejas de que no tiene suficiente material de investigación. ¿Por qué carajos no pudo traer el libro cuando estuvo allí?
Harry no podía estar un cien por ciento seguro de la apariencia del hombre, pero de lo que si estaba seguro era de la voz. ¿Cómo dudar su identidad cuando ha la escuchado por siete años?
¿Ron?
El pelirrojo parecía estar al final de sus veinte o empezando sus treinta, con un fuerte y sólido cuerpo; el cuerpo de un guerrero, no un chico de diecisiete años.
¡Ron, soy yo! ¡Tu mejor amigo!
—Zabini, sin ofender, pero ninguno de los dos tiene ese nivel de confianza con el otro. Puedes ser mejor que Nott, pero no somos mejores amigos. Por otro lado Malfoy es el que da los mejores regalos de navidad, tal vez... —Ron se encogió de hombros.
¿Malfoy?... ¡NO! No soy Zabini ¡soy Harry Potter! —Harry pidió a cualquier deidad que Ron pudiera creer que el hombre frente a él era realmente Harry Potter.
—No es gracioso Zabini. —Ron parecía pensar que Harry era un impostor porque rápidamente sacó su varita.
¡No bromeo Ron! ¡No soy Zabini, soy Harry! ¡Pregúntame lo que sea y déjame probártelo!
¡Harry murió hace diez años, Zabini! ¡Esto ya no es gracioso! —Ron espetó.
¿Muerto? —Harry graznó. — ¡No, no estoy muerto! Acabo de despertar al frente del castillo de Hogwarts y después usé un Traslador para acá. ¡Lo probaré!
—Bien. No te creo, pero te daré el beneficio de la duda. Nadie que no sea afín a nuestras causas puede aparecerse acá. Dime algo que sólo Harry puede saber —dijo Ron sin bajar su varita.
—Um... de acuerdo, déjame pensar...
Parecía que Harry había pausado por mucho tiempo porque Ron parecía que estar listo para lanzarle un maleficio. Harry dijo rápidamente —¡UNA VEZ TUVISTE UN SUEÑO MOJADO SOBRE FLEUR DELACOUR DESPUÉS DE LA SEGUNDA PRUEBA DURANTE EL TORNEO DE LOS TRES MAGOS EN CUARTO AÑO!
La cara de Ron se puso tan roja como su cabello —SHHHH! ¡Cretino, te puede oír! ¡Ella está en la otra habitación! —De repente su cara se quedó en blanco —. Esto no prueba nada. Pudiste usar Legeremancia —dijo Ron.
—Sabes bien que jamás pude aprender Legeremancia u Oclumancia. ¡Usa Veritaserum o algo! —Harry se aferraba a la esperanza de que hubiera una manera de probar la verdad.
—Si estás de acuerdo a cualquier método, entonces te llevaré donde Malfoy.
— ¿Malfoy?… ¿Por qué? — ¿Cómo en el nombre de Circe podría Ron confiar en algo que Draco Malfoy, supremacista sangre pura y cretino en general?
Ron sintió su recelo y dijo, — Él es lo más cercano que tenemos a un maestro de pociones en la casa, y confío en él.
¿Por qué?
—Malfoy es uno de los líderes… —contestó Ron. Harry estaba estupefacto, sin embargo, había un millón de preguntas revoloteando en su cabeza. Ron pudo callarlas cuando le dio una sonrisa maligna, diciendo —… y el esposo de Hermione.
…
Harry Potter podía sentir como su cerebro se derretía como gelatina, tanto había pasado desde que despertó. ¿Cuánto exactamente había pasado desde que estuvo inconsciente? Pero lo que permanecía molestarle era que todo el tiempo que era movido a punta de varita eran las mismas preguntas. ¿Hermione se casó con Malfoy? ¿Él muerto por diez años? ¿Él era Blaise Zabini?
En el pasillo que Harry y Ron atravesaban, había un sinfín número de tapices verdes colgados en las paredes. Harry sospechaba que todos los retratos que pudieron estar colgados en su lugar se habían removido ya hacía bastante tiempo, y durante su eliminación, algunos pusieron batalla. Los dos hombres se detuvieron en frente de una enorme puerta de roble al final del pasillo.
Ron tocó tres veces la puerta antes de abrir la puerta. Entro a la habitación y urgió a Harry de seguirlo. Harry se vio en una cámara llena de libros; no había pared sin un estante lleno. Harry notó que la cámara no tenía ninguna ventana y que la única fuente de luz era un traga luz que estaba encima de una enorme escritorio con un hombre rubio detrás de él.
¿Qué quieres Weasley? ¿Está lista la cena? —El rubio preguntó sin levantar la mirada del pergamino que estaba leyendo.
—Necesito tu ayuda Malfoy —. Requirió Ron.
A esto, Malfoy levantó su mirada.
Ahora, Harry podía ver los cambios en Malfoy. Él no era tan grande como Ron, pero no era delgaducho tampoco. Tenía su largo, rubio pálido cabello en una cola de caballo, haciéndolo parecer una versión joven de Lucius Malfoy.
¿Qué podría ser? —dijo el rubio mientras miraba a Harry.
Zabini dice ser que es Harry Potter. Le pregunté algo que sólo Harry pudo saber y respondió correctamente. Pero no estoy completamente convencido. No sé quién es este hombre, pero ciertamente no es Blaise Zabini —. Ron fijó su mirada en antiguo Slytherin retándolo a reírse.
Malfoy no se rió pero le contestó, —¿y qué contestó, si puedo saber? ¿El número de sueños mojado que tuviste protagonizando Madame Rosmerta?
¡Esto es serio Malfoy! —Ron sacó su varita.
Malfoy pareció sentir finalmente que tan tenso el pelirrojo estaba — ¿Qué quieres que haga, Weasley?
—Veritaserum y Legeremancia —replicó Ron.
—De acuerdo, pero para esto caso, pienso quesería mejor usar mi propio serum —Malfoy sacó un pequeño frasco de una gaveta de su escritorio, se paró, y caminó hacia Harry. Ron le ordenó a Harry sentarse, después de convocar una silla, y le dio el bote que Malfoy sostenía.
—Salud — Harry dijo antes de tomar el líquido ácido. Él sintió como que si hubiera chupado un limón agrio. El líquido se impregnó en su garganta y un flujo de calor se dirigió a su cerebro. Esa sensación, junto con la previa ansiedad en su estómago, no hizo nada para calmar sus nervios.
Ron revisando los ojos de Harry, notando sus pupilas dilatadas, comenzó con la interrogación.
¿Cuál es tu nombre?
—Harry James Potter
¿Qué día es hoy?
—Antes de que despertara, era el dos de mayo de 1998. Pero ahora ustedes dicen que han pasado diez años desde que desde entonces, ahora no sé la respuesta a esa pregunta.
A esto, Ron miró intencionadamente a Draco. Continuando la interrogación.
¿Qué es lo último que recuerdas?
Lanzar un hechizo a Vol— Ron rápidamente lo calló al oír el nombre, al mismo tiempo indicándole que continuara —… el Señor Tenebroso. Después, todo se puso oscuro.
La interrogación siguió después de eso, con preguntas como ¿Quiénes fueron tus padres?¿Qué fue lo último que Dumbledore te dijo? Y otras preguntas sobre su infancia. Después, el Slytherin usó Legeremancia en él y confirmó sus respuestas.
—Esto es raro. Tiene los recuerdos de Potter. Ha pasado más de dos horas, el uso de la poción multijugos queda descartado. Sin duda este es el cuerpo de Zabini…— Malfoy fue interrumpido cuando Ron abrazó a Harry como el amigo perdido que era.
¡Harry! ¡Realmente eres tú, te extrañé tanto! —el Gryffindor lloró.
—Ron, también te extrañé, pero para mí, apenas te vi hace poco en el Gran Salón —respondió Harry, luchando las ganas de llorar.
—Qué lindo, el trío dorado reunido. Bueno, casi. Sólo añade a Hermione y la foto está completa. Siempre supe que tenías algo por Potter, Weasley. —se burló Draco sin malicia.
—Cállate —Respondió Ron sin dejar ir a Harry —¿Cómo volviste? Ya pasó bastante tiempo.
—Si Potter, toda esa porquería de El-Niño-Que-Vivió terminó siendo real después de todo ¿Cómo lo hiciste?
Los tres hombres fueron interrumpidos cuando oyeron alguien tocando la puerta. La puerta se abrió, revelando a una bruja castaña.
—Draco es hora de la cena… Oh! ¡Ron! ¡Blaise! La cena está lista. Blaise ¿Te dio el libro la señora Figg?
¡Hermione! ¡Este no es Zabini!¡Es Harry! ¡Ya lo interrogamos y lo confirmamos! —la cara de Ron estaba tan alegre como la de un niño en una juguetería.
¡NO es gracioso Ron! —Hermione reprendió al hombre.
—Es cierto, amor —le dijo Draco a Hermione.
¿Harry? ¿Cómo? —Hermione debió realmente de confiar en Draco porque corrió a abrazar a Harry. Ella siguió diciendo su nombre y no pudo evitar preguntarle lo mismo que Ron.
¿No creen que esto podría ser mejor con un poco de comida? O mucho mejor, whiskey de fuego —dijo Malfoy, pero todos lo ignoraron.
Hermione, todavía abrazando a Harry, respondió —Claro ¡debes estar hambriento Harry! ¡Vamos!
Con todo lo que había pasado, Harry no había tenido tiempo de pensar en comida, pero a la mención de comida se dio cuenta que estaba famélico. Harry no podía recordar cuándo fue la última vez que comió, comer en ese mismo momento era música para sus oídos. Los cuatro caminaron juntos en el mismo pasillo que Harry ya había atravesado con Ron. Ron seguía abrazándolo con un brazo. Hermione estaba haciendo lo mismo hasta que Malfoy puso su brazo alrededor de sus hombros, empujándola a caminar delante de ellos.
Con este orden, Harry era capaz de observar los cambios en su amiga. Su cabello ya no era rizado; Hermione había cortado su cabello hasta arriba de sus hombros, dándole una apariencia pixie. No la hacía verse fea per se sólo diferente; era bella era bastante bonita… y era una mujer ahora. Ese era el cambio más radical; todavía era pequeña pero con curvas en los lugares correctos.
Harry se avergonzó por estar pensando en el cuerpo de su mejor amiga pero no podía dejar de mirarla. Malfoy bajó su brazo a su cadera y Harry de repente recordó que estaban casados.
¿Es cierto que ustedes dos se casaron? —para Harry era imposible, pero no podía negar lo que sus ojos veían.
Hermione se volteó para verlo y le dijo —Sí, Draco y yo hemos estado casados desde hace cinco años.
