Parte V

Harry se despertó con el olor a un desayuno completo inglés. A juzgar por el sonido de su estómago, pareciera que no él no hubiera comido en una larga época, a pesar de la cena de la noche previa.

Después de asearse, él se dirigió al comedor y encontró a Ron hablando con la pequeña Victoire.

—Hey, creo que no puedo preguntarte por qué Zabini estaba tan ansioso de traer el libro de Hermione desde Hogsmeade. Sabes, es bastante surreal el hecho de que no eres Zabini —dijo Ron.

Fleur se acercó a la mesa, lista para servir el desayuno.

—Sí, sé a qué te refieres. Mi cerebro no se ha acostumbrado a este cuerpo y al hecho de que eres un hombre de treinta años.

Ron rugió en risas a su respuesta.

—¿No tendríamos que esperar por la tía ´Mione y al tío Draco antes de empezar con el desayuno?

—No princesa, a la tía Hermione y al tío Draco les gusta levantarse tarde —, Ron respondió con una sonrisa pícara.

—Ugh, no quería tener esa imagen mental, Ron —dijo Harry disgustado.

—Jódete Potter. Ella ahora es mi esposa —respondió el rubio entrado al comedor. Draco se sentó al lado de Victoire y ofreció a todos los buenos días.

—¿Dónde está Hermione? —balbuceó Ron mientras masticaba un pedazo de pan.

—Arriba. Se despertó un poco enferma y corrió al baño. Cuando fui a revisarla, estaba vomitando; cerró la puerta con llave, no quería que la viera. Dijo que empezáramos sin ella —. Draco se encogió de hombros. Mujeres.

Fleur le dirigió una mirada incrédula a Draco. —Hombres —dijo ella en voz baja, y anunció, —Voy a verla.

Fleur dejo la habitación. Victoire terminó su desayuno y se excusó de la mesa para acompañara a su madre y tía.

—¿Dónde están todos? ¿No debería estar el resto del "grupo" aquí? —preguntó Harry.

—No, mañana es navidad. Todos en el grupo de Malfoy quisieron ir a visitar amigos en otras casas ocultas, pero ambos grupos estarán aquí esta noche —respondió Ron.

Harry no respondió, inquieto acerca del prospecto de ver antiguos compañeros de clase—le recordaría todo lo que se ha perdido todo este tiempo. Él sólo quería tratar de arreglar todo lo más silenciosamente posible.

Él sabia que la milagrosa reaparición de Harry Potter podría causar un alboroto.

—No eres el eje de la existencia de todos, Potter —dijo Draco con su tono más arrogante. —Hay una reunión programada para ambos grupos. Corre el rumor que el Ministerio esta tras de todos nosotros y que tienen un plan para capturarnos. Tenemos nuestro propio contra-ataque ya diseñado y programado; no dejaremos que nos atrapen esos bastardos. Ah, y tendremos que discutir acerca tu presencia… si tenemos tiempo.

—¿Por qué se casaría Hermione contigo? —dijo Harry con desdén.

—Fácil —, replicó Draco con su propia sonrisa. —Ella ama mi p—

—¡Termina esa oración y te tiraré un maleficio, hurón! —Una enojada Hermione apareció seguida por Fleur.

—… perfecta cara —. Draco dijo deprisa oyendo la no tan disimulada risa de Weasley. — ¿Mejor, amor? —añadió.

A la ternura de su esposo, la cara de Hermione se suavizó.

—Draco Malfoy y las maravillas de ser un esposo sumiso — se carcajeó Ron Weasley.

Draco se rió también, diciendo, —Si, ella le puede dar una paliza a cualquiera. Lo menos que puedo hacer es estar en su buen lado; después de todo, soy un Slytherin.

Después del desayuno, las mujeres de la casa comenzaron a preparar la cena de navidad. Draco y Ron ayudaron a decorar la sala de estar.

Y Harry trató de hallar sentido a esta bizarra situación.

Él no estaba de humor de celebrar algo tan mundano como navidad, no después de que le dijeron todo lo que ha estado pasando por los últimos diez años,

Perdido en sus pensamientos es como Hermione lo encontró al mediodía. —¿Por qué la cara tan larga? —inquirió ella.

—He perdido tanto. Gente que ha muerto, gente está muriendo, sufriendo… —Harry vio en los ojos de su amiga, y continúo, —Todos ustedes han sufrido, y sigo pensando que es mi culpa.

—¡Por el amor de Merlín! ¡Nunca pensé que extrañaría tu actitud de mártir! —se rió Hermione. —No es tu culpa, sabes. Nadie te culpa; todos culpan a Él-Que-Tú-Sabes por su sufrimiento.

—Sí hemos sufrido, y no nos hemos olvidado de eso, pero peleamos. Todos nosotros queremos un mundo mejor. Siempre me pregunté qué tan diferente serían las cosa si Quien-Tú-Sabes hubiera muerto en Hogwarts —reflexiono Hermione. —Probablemente estaría casada con Ron —Hermione rió otra vez. —Eso sería agradable… pero amo a Draco. Cuando imagino un mundo libre, lo imagino con él a mi lado —ella lo vio a los ojos. —Vi el disgusto que mostraste ayer cuando te dije sobre mi matrimonio. Quiero que entiendas mis sentimientos por él. Él es mi igual. Él me desafía. Él no se marcha atrás en una batalla. Él defiende lo que ama y lo que piensa. Él no es condescendiente conmigo; él me corrige cuando me equivoco. Al final del día… él me hace una mejor persona, y yo lo hago mejor a él. Eso es amor para mi, nos complementamos.

Hermione ahora estaba llorando, haciéndolo sentir culpable.

—No has cambiado en diez años; aún eres la misma mujer. Fuerte, que pelea por lo que ama, mi mejor amiga. Eres la misma persona que he conocido por siete años. Tu cuerpo y tu cara pueden ser diferentes pero no —él lo decía en serio.

—Oh, el señor Potter me ha estado comiendo con los ojos; no dejes que mi esposo te atrape. Una vez, le tiró un maleficio a Adrian Pucey por estarme viendo un segundo más de lo necesario —Hermione se secó las lágrimas y rió.

Él rió también, extrañando veces como este. Cuando se podía reír libremente con amigos. — ¿Y que pasó con Ron?

—Él estuvo envuelto brevemente con Gabrielle Delacour; ella estuvo aquí peleando con nosotros hace diez años. Pudo escapar a Francia, ella se intercambiaba cartas con Fleur y después con Ron. Ellos tuvieron esta relación a larga distancia hasta que sus padres la hicieron parar. Ellos no querían que se hiciera cercana a un hombre inglés, uno buscado por el Ministerio. Ahora, se escriben secretamente de mes en mes —el rostro de Hermione se puso triste. —Creo que no ha encontrado a la indicada.

—¿Cómo pueden pensar en ese tipo de cosas en tiempos como este?

Dirigiéndose a él con una cara solemne, Hermione respondió. —Ha sido duro, Harry. Pero no podemos fijarnos constantemente en el sufrimiento y la injusticia de todo. Continuamos con nuestras vidas. Disfrutamos las cosas pequeñas. Queremos un futuro mejor—si no por nosotros, entonces por nuestros niños.

—Quiero poner las cosas en orden —anunció él después de un rato.

—¿Cómo?

—Todo se fue a la mierda el día de la batalla de Hogwarts. De alguna manera, no fui lo suficientemente rápido o fuerte para derrotarlo, dándole la oportunidad de poseer mi cuerpo y reducirme a un horcrux —explicó Harry.

—Entonces… estás diciendo que su hubieras sido más fuerte o rápido ese día, ¿nada de esto hubiera pasado? ¿Arreglando lo que fue mal ese día podría resolver todo?

—Exacto.

—¿Qué crees que fue mal? —inquirió la bruja.

—Tal vez tuve que bloquear mi mente para prevenir ser poseído. Tal vez pudo volver en el tiempo y mantenerlo afuera de mi mente. No posesión, no Lord Oscuro en el futuro —sugirió él.

—Eso cambiaría todo… —ella se mordió el labio. ¿Y qué pasaría con Draco? ¿Qué pasaría con su familia? ¿Qué pasaría con su bebé?

Hermione Granger nunca ha sido una persona egoísta: el deber siempre era primero. Lo que era bueno para todos era más importante que el bien de una sola persona. Hermione deseó que Hermione Malfoy fuera egoísta. Sí, todo sería mejor. Pero ¿a qué costo? El costo podría ser su esposo, su bebé y su familia.

Pero Hermione Malfoy también era Hermione Granger. Ella haría lo correcto. Haciendo la decisión más difícil de su vida, ella dijo, —entonces, necesitas aprender Oclumancia, y sé la persona correcta para enseñarte.

¿Quién es el mártir ahora? Preguntó una voz en su mente.

—Muy bien, Potter. Hago esto sólo porque mi esposa me lo pide —escupió Draco.

—¿Demasiado difícil llamarla Hermione? —preguntó Harry, casi con disgusto. Sí, él podía comprender los sentimientos de Hermione hacia el cretino pero eso no significaba que quería oír al hurón ser acaramelado con ella. Ugh.

—Créeme, Potter. Decir que es un favor a mi esposa te beneficia. Ahora, ¡Despeja tu mente! —ordenó el rubio.

—¿Listo? —preguntó Hermione a su esposo.

—Sí, sólo esta maldita corbata. ¿Ayuda?

Una de las cosa que Hermione amaba de su esposo era que aunque él era el hombre más orgulloso y arrogante que conocía, él confiaba en ella lo suficiente para pedirle ayuda, incluso con los problemas pequeños.

—Listo —ella dijo después de hacer el nudo. — ¿Cómo te fue con Harry?

—Mejor de lo que esperaba. Él sabe lo básico; sólo unas pocas sesiones practican más y estará listo —. Hermione colocó sus brazos sobre los hombros de Draco, acariciando su cabello con los dedos.

—Ya tienes el cabello demasiado largo —susurró ella.

—Buen intento bruja, pero no me lo cortaré. Cientos de Malfoys han tenido esta misma apariencia. Incluso el bastardo de mi padre lo tiene. No voy a cambiar la forma que me veo. Quiero sostener el nombre de mi familia aun como un traidor a la sangre —. Draco la distrajo de responder con un beso.

—Oí lo que le dijiste sobre mi —él susurró a los labios.

—¿El que te gusta tomar todas las sábanas de noche? —ella lo beso suavemente mientras él sacudía su cabeza.

—¿Qué escuchaste? —dijo ella entre susurros; tenerlo cerca aún le quitaba el aliento a pesar de todos los años pasados juntos.

—Le dijiste que me amabas, que soy tu igual, que te hago ser una mejor persona…—. Draco decidió que la mejor manera de terminar la lista era con un beso. Un beso desde lo más profundo del alma; uno lleno de amor.

—También te amo, Hermione —dijo él antes de besarla otra vez.

La mayoría de los antiguos compañeros de año de Harry, y algunas personas más que no él no conocía se reunieron en la casa Malfoy esa Navidad. Pocas tenían hijos, como Pansy Parkinson-Thomas y su esposo Dean; ellos tenían una niña de cinco años llamada Hazel. Otro ejemplo eran Marcus Flint y Padma Patil, con un niño de tres años llamado Charles.

Ron sugirió no decirle a nadie acerca de Harry hasta la reunión, y todos los que habían estado en la casa el día anterior estuvieron de acuerdo. Harry tuvo que soportar toda la fiesta pretendiendo ser Blaise Zabini; soportó las bromas sexuales de Nott, soportó el que brujas desconocidas le coquetearan, y trató de evitar a cualquiera que pudiera preguntarle algo que seguramente no supiera.

Pero a pesar de todo eso, él disfrutó el estar presente. Comió una deliciosa cena hecha por Fleur, Victoire y Hermione. Cantó villancicos navideños cuando Flint tocó el piano, y jugó con los fuegos artificiales en miniatura con los niños.

Durante el intercambio de regalos, él nada más observó: los grupos íntimos de amigos, todos disfrutando la navidad a pesar de los horrores con los que se enfrentaban diariamente. Él quería ser parte de ellos. Él extrañaba la navidad en Hogwarts. Pareciera que ya habían pasado varios años sin una festividad decente—incluso cuando técnicamente sólo se hubiera perdido una. Pareciera como si se hubiera perdido una vida de amistades.

Las reacciones a la noticias de la milagrosa reaparición de Harry Potter en el cuerpo de Blaise Zabini oscilaron entre incrédulamente feliz a confuso shock. Ahora, en las secuelas de dichas noticias, los dos grupos discutían que hacer en adelante.

—¿Aún seguiremos con los planes de tomar el Ministerio? —preguntó Adrian Pucey.

—Harry tiene una opinión y un plan… y concuerdo con ambos —, dijo Hermione evitado los ojos de su esposo.

—¿Qué plan? —Ron demandó saber.

Harry explicó el plan que le dijo a Hermione antes. Viajar en el tiempo no era cosa fácil, y hecha correctamente, Harry estaría cambiando la vida de todos, todo el plan tenía que ser examinado a fondo.

—Esto realmente puede cambiar todo —reflexionó Pansy, tomando la mano de su esposo.

—¿Para bien? No estoy diciendo que las cosas están perfectas ahora, pero…—la voz de Marcus Flint se quebró.

—No quiero perder lo que tengo ahora —, dijo alguien.

—¿Estás de acuerdo, Hermione? Hay una gran posibilidad de que no seas la esposa de Malfoy —Terry Boot le preguntó a la bruja.

Aún sin mirar a Draco, ella respondió. —Lo sé. Si Harry gana la batalla de Hogwarts y Quien-Tú-Sabes deja de existir, no está garantizado que tendré un futuro con Draco. Todas mis experiencias estos diez años me han entrelazado con él. Sin ellas, posiblemente no me hubiera enamorado de él pero…—su voz se quebró—… todo esto es más grande que mi felicidad con él, Personas han sufrido—todavía lo están. Lo hemos visto. No lo podemos ignorar.

Todos estaban callados después de su discurso, reflexionando, juzgando si lo que pudieran ganar valía las pérdidas a las se que pudieran enfrentar.

—Necesitamos un giratiempo —dijo Draco Malfoy. La atención de todos se enfocaron en él. Nadie discrepó.

—Pero ya no existen —dijo Lavender.

—Para los civiles, tal vez. Los únicos en todo el Reino Unido están en el Departamento de Misterios —. Informó Theodore Nott.

—¿Qué hacemos? —preguntó Parvati.

—Aún tomamos el Ministerio —Ron dijo vehemente. —Sólo tendremos que separarnos otra vez. Un grupo toma el Ministerio, neutraliza a los Aurores, y los otros van al Departamento de Misterios.

—¿Qué pasó con Hogwarts? —Harry recordó las ruinas en las que se despertó el dia anterior.

—Hogwarts es ahora sólo el símbolo de la victoria del Señor Tenebroso. No es una escuela, sólo el caparazón del antiguo castillo, previniendo y recordando a todos de su poder. Para aprender magia se necesita pasar un examen, y aquellos que son aprobados son instruidos en la antigua Mansión Malfoy —explicó Draco.

—Todos saben que el Ministerio esta tras nuestro grupo, pero lo que ellos no saben es que hay dos facciones. Ellos matan a todos los que se sospecha que han estado en contacto nuestro. Algo o alguien —no sabemos— nos expusieron. Usamos Hogsmeade con un punto de intercambio; dejamos lo que les sería más de uso al otro grupo en una pequeña cabaña al final de la villa y viceversa. Snape dejó unos cuantos libros ahí también, pero Hermione es la única que puede leerlos perfectamente.

—Toda la población no relaciona con los Mortífagos, está cansada de ser perseguida. Así que, después de diez años después del encuentro en Hogwarts, planeamos tomar su insignia de poder: el Ministerio. De esa manera, las personas sabrán que no nos doblegaremos a los Mortífagos, y también sabrán de la peor manera que no son pocos los que están en su contra —. Dean Thomas dijo después de estar en silencio durante todo el encuentro.

—Es por eso que todos están aquí, Harry. Planeamos esto para mañana en la mañana, cuando menos se lo esperan —agregó Hermione.

—¿Navidad? —inquirió Harry.

—El Ministerio no celebra navidad. Ellos la consideran una fiesta Muggle. La población "de sangre pura" —los pocos que siguen con tales títulos—celebran la fiesta de Yule, o el solsticio de Invierno, y eso fue hace tres días —respondió Adrian.

—Pienso que demasiadas personas van tras el giratiempos. Creo que sólo necesitamos máximo cinco personas para tomarlo —propuso Pansy.

—Tú no vas —dijo Dean y Pansy resopló.

—¿No es obvio? Irá el Trío Dorado y dos más —se burlo Theo Nott.

—No —alguien dijo, posiblemente Anthony Goldstein—Necesitamos a Weasley en el ataque, a Granger tambi8én, pero creo que ella sería la más indicada para el grupo que va al Departamento de Misterios. Lo más silencioso, lo mejor.

—Necesitamos a los más rápidos y ligeros. Tracey, Nott, Granger y yo te acompañaremos Potter —ordenó Draco— le dejaremos el músculo a Weasley.

Todos rieron. Además del plan para el siguiente día, Harry aprendió acerca de madurez; todos sus antiguos compañeros ahora eran adultos, no sólo físicamente. Todos ellos cambiaron a regañadientes su inocencia por experiencia en guerra. Hacer lo que se necesita para un mejor futuro, si no por ellos, para sus futuras generaciones. Harry no estaba seguro si estar contento o triste por eso, pero verlos a todos le daba fuerzas de ser tan maduro como ellos.

Ver a Ron planear para la batalla, Harry ya no podía ver a su amigo de diecisiete años. Ahora, veía a un líder orgulloso y justo. Harry decidió que estar contento era lo mejor.

Después de la reunión, dos brujas se escondieron en el baño más cercano. La de pelo negro le preguntó a la castaña, —¿Hiciste el hechizo?

—Si —la castaña respondió.

—¿Y?

—Azul —. Hermione no pudo contener la risa al ver la cara emocionada de Pansy.

—¿Cuánto tiempo?

—De acuerdo al brillo, estimo que unos tres meses.

—¿Y sólo sospechabas? Suertuda. Lo peor de un embarazo es el malestar en las mañanas los primeros años —la Slytherin rió. Después se puso seria y preguntó —¿Aún así irás mañana, y potencialmente perder… todo por ayudar a Potter usar el giratiempos?

—Tengo que…

—¿Estás consciente que si Draco se da cuenta te despellejará viva?

—Aún así tengo que ir —fue la única respuesta de la bruja.

Sin conocimiento de las dos mujeres, un hombre afuera del baño escucho la toda la conversación.


Notas: Realmente lo siento por el retraso, la realidad y la pereza me mantuvieron lejos de traducir, pero aquí está el capítulo por fin!

Ahora, la siguiente parte tiene una escena de sexo explicito; todo el capítulo. No quiero ofender a nadie publicándola así que ustedes comenten si la quieren! Si no, sólo nos pasaremos directo a la batalla en el Departamento de Misterios.