Discalimer: Digimon es propiedad de Akiyoshi Hongo, pero esta historia es de mi completa propiedad.


QUIERO CREER EN LOS FINALES FELICES

Mini-fic

.

Capítulo 3

.

Soy una máquina de errores.

Error tras error, uno tras otro.

Mi vida se ha visto marcada por constantes caídas, ello no significa que no me haya levantado, ya que de haber sido así, ahora no estaría de pie intentando sobrellevar mi vida, sino, probablemente, me encontraría recostada en mi cama cavilando sobre las posibles cosas que pude haber hecho y que por azares del destino, no fui capaz de hacer.

Muy a mi pesar, siempre suelo dejar las cosas importantes para último momento, con esto no me refiero a los estudios ni trabajos, me refiero a la vida social. De alguna extraña manera siempre me he visto rodeada de personas que se preocupan y cuidan de mí, por ellos es que he logrado levantarme una y otra vez, porque cuando creía que todo estaba perdido ellos me daban la contra y al final todo se terminaba solucionando.

Si bien he logrado solucionar muchos de mis problemas, repito, suelo solucionarlos luego de haber hecho mucho daño.

Hay tantas cosas que me gustaría cambiar.

Davis por años profesó un profundo amor por mí, yo quería creer que era cosa de la adolescencia, por lo que me mantuve en silencio acrecentando, sin querer, las vanas esperanzas de que algún día correspondería sus sentimientos.

Por supuesto, eso nunca llegaría a suceder puesto que yo ya amaba a alguien y este alguien, a mis ojos, siempre fue y será el chico más maravilloso.

Cuando Davis confesó su amor hacia mi persona una tarde de otoño, yo no hice más que mirarle con ojos tristes y susurrarle un "Perdón" , él giró sobre sus talones y salió corriendo… quiero creer que mis ojos me engañaban al ver como una lágrima resbaló por su mejilla… Si le hubiese rechazado desde un principio, si le hubiese dicho que yo ya tenía a una persona especial, nos hubiésemos ahorrado todo este dolor. Y digo "nos" porque luego de aquella confesión me la pasé horas y horas llorando en mi habitación, el sentimiento de culpa me mortificaba, quise buscarlo y decirle que me arrepentía, que quería darle una oportunidad, que quizás… solo quizás… podría llegar a amarlo tanto como amo a Takeru.

Imposible

Él no se merecía eso y yo tampoco lo merecía, debíamos darle vuelta a la página y seguir caminando… y he allí mi temor, temía que al darle vuelta a la página Davis ya no esté a mi lado. Algo egoísta viniendo de mi parte. Quiero a Davis, pero no de la manera en la que él me quiere a mí.

Aquella noche Yolei vino a darme ánimos y por lo que supe, T.K fue a consolar a Davis… no sé que tanto habrán hablado esos dos, pero a la semana siguiente, cuando todos quedamos en vernos, Davis sonreía de manera triste y T.K. no dejaba de observarme. Su escrutinio me ponía nerviosa, mi corazón latía acelerado y eso me llenaba de culpa, hace apenas unos días acababa de rechazar a un amigo y mi corazón latía desbocado por otro.

Cuando mi mirada se cruzó finalmente con la suya, él sonrió nerviosamente y mirando hacia un costado le escuché susurrar un "Quería confirmar algo…". Lo miré con extrañeza y vi como a paso lento, se fue alejando hacia donde Davis yacía recostado.

Luego de algunos meses las cosas se fueron solucionando, aparentemente todo volvía a tomar su rumbo de antes, Davis me sonreía con más frecuencia, su sonrisa ya no era forzada y me dijo que en verdad deseaba ser mi amigo otra vez. Me sentía feliz de tan solo pensar que, finalmente, todo volvía a estar bien entre nos.

Pero el sabor amargo de que le había hecho sufrir aún seguía latente. Fue T.K. el que acariciando mis cabellos me dijo que todo estaba bien, que no tenía por qué preocuparme, que si en algún momento veía a Davis derrumbarse, él y Ken estarían a su lado.

Siempre era él.

Siempre era T.K. el que ayudaba a los demás.

Siempre era T.K. el que sabía que cosas decir en el momento adecuado.

Ya no era aquel niño llorón y temeroso… se había convertido en alguien fuerte.

… Y eso me carcomía por dentro…

¿Cómo se supone que dejaría de amarlo?

Aquello fue tan solo un recuerdo de cuando, por temor, me mantuve en silencio. Esperé a que todo ocurriese para buscarle una solución al problema.

Y esta vez no era la excepción.

Si tan solo le hubiese dicho a T.K desde un principio que lo quería, ahora no se encontraría nervioso y unos pasos alejado de mí. Todo esto tan repentino lo ha tomado por sorpresa, la confesión, los regalos, mis sonrojos (de los cuales antes no se había percatado) y ahora último, aquel beso que le robé al estar los dos solos.

Nunca fue mi intención presionarlo

Juro por la existencia del Digimundo que no quise apresurar las cosas sin que él todavía no tenga una respuesta para mí, pero me dejé llevar al pensar que él… él escribió que me amaba en aquel papel.

Que equivocada estaba

-Hermano, sé que sonará un poco molesto, pero… ¿Podría acompañarlos a ti y a Sora? Prometo que solo será por esta vez-

-Yo no tengo ningún problema- respondió tranquilamente Sora

-¡Claro que puedes acompañarnos, enano!-

Matt sonrió con burla y despeinó los cabellos de su hermano menor, este último se limitó a soltar un suspiro para luego, nuevamente nervioso, mirar a Tai directamente a los ojos.

-Tai, ¿podrías llevar a Kari? –un perceptible sonrojo se hizo presente- Por el momento, no creo que sea lo más adecuado que yo… la acompañe.

-Tranquilo, de todas formas planeaba llevarme a Kari.-

¿Por qué?...

¿Por qué siempre era así?

¿Por qué siempre todos se preocupaban demasiado por mí?

¡T.K debería odiarla y aún así seguía cuidándola! ¡Le robé su primer beso! Y lo peor de todo era que recordaba aquellas palabras que alguna vez lo escuché decir: "Me gustaría que mi primer beso fuese con alguien a quien quiera". Era un desastre con respecto a sentimientos y ahora resultaba que también era un desastre como amiga. Al menos me animaba el saber que no todo salió mal; Matt se le declaró a Sora, y aunque su hermano también gustaba de ella, finalmente se rindió y les felicitó, ya le gustaría a ella ser tan fuerte como su hermano; en cambio la historia de la gran Mimi Tachikawa era una que tomó por sorpresa a todos, ¿Quién hubiera pensado que esta terminaría enamorada del erudito Koushiro Izumi? ¡Era ilógico! Mimi podía tener a muchos babeando por ella, pero tal parece que el que se ganó su corazón fue el amante de la tecnología ¿Cómo? Todos se hacían esa misma pregunta, por suerte, finalmente, Koushiro aceptó sus sentimientos hacia ella ¡Incluso le regaló un vestido! La castaña se veía tan emocionada que no dejó de sonreír toda la noche. Obviamente, el regalo que había recibido Tai era para Izzy.

Pobre Tai

¿Ella? Bueno, ella tenía aquel brazalete plateado en su muñeca, lindo detalle por parte de Takeru, él en cambio llevaba su bufanda puesta.

Ojalá las cosas hubiesen salido diferentes

-Kari, vamos-

Al alejarme en pequeños pasos sentía que hacía más que eso, sentía que estaba dejando muchas cosas atrás, puede que esta vez realmente haya arruinado mi amistad con Takeru y aunque siento que mi corazón se oprime al imaginar eso, intentaré respetar su decisión…

Por favor T.K… no me hagas esperar mucho…

.

/ / /

.

Un mes

Ha pasado un mes desde aquel beso robado. T.K. no ha vuelto a aparecerse por mi casa, por alguna extraña razón he perdido contacto con todos los demás, Yolei al igual que mis padres regresará en una semana, en cambio Davis y Ken regresaron hace dos días.

Todo este último tiempo mi hermano ha cuidado de mí, a decir verdad, he sentido su apoyo más que nunca. Aquellos últimos acontecimientos han hecho gala en mi persona, muchas noches me he amanecido pensando qué tan drásticamente cambiará mi relación con los demás. Digo, uno confesión hacia tu mejor amigo no es algo que pase todos los días, ¿verdad?

-Kari, ¿quieres un poco más de cereal?-

-No, hermano. Creo que ya estoy satisfecha ¡Siento que voy a reventar!- Tai ríe por mi último comentario, eso me alegra.

En otra ocasión hubiese dicho que estoy dando lo mejor de mí con tal de ver a mi hermano feliz, nunca me ha gustado verlo angustiado por algo, ni mucho menos me gustaría que ese "algo" sea yo. Esta vez no lo hago por los demás, por primera vez luego de mucho tiempo estoy haciendo algo por mi propio bien. Quiero salir adelante, aunque T.K me rechace sé que puedo seguir caminando, quiero ser fuerte… pero si soy sincera, temo el caer y no saber como levantarme.

-¿Qué piensas sobre tu actual relación con T.K?- lo miro con sorpresa, Tai puede cambiar su comportamiento cuando se trata de algo serio.

-No lo sé hermano… tengo miedo de no saber recomponerme si es que él me-

-¿La vida continúa, sabes?-

Yo lo miro con ojos dudosos. Tai ha empezado ha servirse una taza de café ante mi atenta mirada, fuera de que aquella escena debería ser una cotidiana y nada fuera de lo normal, verlo tomándose aquel líquido oscuro le hace dar un aire más maduro ¿Dónde rayos quedó el hermano gracioso que suele tomarlo todo a la ligera? Trago en seco al ver que me mira directamente a los ojos.

-¿Te acuerdas de la chica cerebrito de mi salón a la que rechacé hace dos meses?-

-¿Akemi-san?-

-La misma.- asintió dejando su taza a un lado- creo que la invitaré a salir.

-Pero hermano, a ti te gusta So-

-¿No crees que merezco darme una oportunidad? Además, estoy feliz por Sora, no voy a negar que me hubiese gustado que ella me elija a mí pero… ya no importa. Si ella es feliz, yo también puedo serlo, o al menos quiero intentarlo.-

-Has madurado, hermano.-

-¿De verdad lo crees? Yo creo que sigo siendo el mismo de siempre.-sacude su mano sonriendo limpiamente- Bueno, quedé en ir a jugar con los chicos, te ofrecería acompañarme pero no creo soportar la mirada que te dirigirán esos pervertidos.- Tai hace una mueca graciosa que me causa gracia. Mi hermano si que sabe alzarte los ánimos.

-Tranquilo. Creo que dentro de un rato llamaré a Mimí. Anda con cuidado y no regreses tan tarde-

-¡No te preocupes! Ya pareces mamá a veces.-

Y así, con una sonrisa de oreja a oreja, Tai se fue… A veces creo que él debería tener una hermana más como él, alguien que guste de las mismas cosas, pero a veces creo que así está bien, que precisamente él es así porque estaba destinado a tener una hermana como yo. Sea como sea, quiero mucho a Tai y creo siempre estar agradecida con él por todo lo que ha influenciado en mi vida.

-Primero que nada, necesito despejarme un poco. No sería mala idea ir a comer un poco de helado. –

Sea cual sea su respuesta, creo estar preparada. Así que T.K, ven cuando quieras, te estaré esperando.

.

/ / /

.

-¿Kari?-

-¡Davis!-

Le sonrió ampliamente y él me corresponde el gesto. Luego de unos minutos ambos nos sentamos en una de las mesas de la pequeña tienda. A él se le ve más feliz, siento la necesidad de preguntarle la razón luego de que acabe de contarme qué fue lo que hizo en su viaje.

-Me alegro que estés bien-

-Oh, bueno… no sé si estoy del todo bien. Más bien diría que estoy un tanto inquieta. –acerco el helado a mis labios y Davis ladea la cabeza suavemente.

-Sí, creo saber a qué te refieres.-

Me siento tonta al haber olvidado la buena relación entre Davis y Takeru. Esos dos se hicieron más unidos en este último tiempo, es obvio que T.K debe haberle contado todo acerca de lo que pasó en navidad. Mis mejillas enrojecen de tan solo recordar, no es como si me gustase ser el tema de conversación.

Darme una oportunidad para ser feliz…

Davis me observa atentamente al momento que le da un sorbo a su bebida. Siento como si últimamente todos quisiesen leer mis sentimientos con tan solo una mirada. No puedo evitar el recordar las palabras de Tai, estoy inquieta por T.K, pero puede que mi felicidad esté en el chico que está sentado frente mío, una nunca sabe, quizás, después de todo, T.K puede que no sea el indicado para mí.

-¿Te sucede algo?-

-No, creo que estoy mejor que antes.-

-Olvidémonos del idiota de Takeru Takaishi por un momento y pensemos solamente en ti… ¿Qué es lo que buscas realmente, Hikari Yagami?-

¿Qué es lo que busco?

No, yo ya no busco nada. Aquello que antes solo era un anhelo siento que tras mis últimos pensamientos se ha hecho realidad.

Soy fuerte y ayudaré a quien necesite de mí.

Porque quiero proteger a ese chico que sorbe con una pajilla de su bebida y que gusta del fútbol, quiero proteger a esa chica que está limpiando sus grandes anteojos sentada en el césped, quiero proteger a ese chico que está hablando con su abuela, quiero proteger a ese otro chico que sonríe al momento de llevarse un poco de comida a la boca, y quiero protegerlo a él… a él que está corriendo como si la vida dependiese de ello. Quiero protegerlos a todos.

-Soy feliz.-

-¡Así se habla!-

Y con un brazo en alto, veo como la silueta de mi amigo se aleja poco a poco.

Está bien, todo está perfectamente bien. Creo que lo primero que tengo que hacer es llamar a T.K, ya no importa su respuesta, lo quiero, pero si él siente que no desea nada creo que como amigos no tendré ningún problema.

Mejores amigos por siempre… ¿no?

.

/Fin/

.

-¡Kari!-

-¡¿T.K?! ¡¿Qué te ha pasado?!-

Lo hago entrar a mi casa con prontitud, tiene un brazo vendado y su labio inferior sangra. Saco un hielo y se lo pongo con delicadeza sobre la herida. Él sonríe apenado y yo lo fulmino con la mirada.

-¿Cómo puedes ser tan descuidado? –niego con la cabeza y él suelta un suspiro- ¿Y cuándo te fracturaste el brazo?-

-Últimamente he tenido muchas cosas en las qué pensar. Bueno, eso y que mi abuela me tuvo secuestrado todo este tiempo, quería que la acompañe a la casa de una amiga. Lo del brazo fue porque me caí de las escaleras y lo del labio es porque camino a tu casa me caí en medio de la pista, ¿es eso normal? –sonríe divertido y yo veo aquel brillo en sus ojos- Muchas chicas me rodearon en seguida, creo que pasé la mayor vergüenza de mi vida.

-No creo que te hayan rodeado únicamente con intención de ayudarte…- ruedo los ojos y él parpadea repetidas veces.

-¿De verdad lo crees? Ellas fueron muy amables, incluso me ofrecieron el llevarme a su casa… de todas maneras, me escapé corriéndome de ellas ¡Pero ese no es el punto!-

Su labio ha dejado de sangrar, dejo el hielo a un lado y empiezo a acomodar su desordenado cabello a causa de su reciente carrera. Siempre me ha gustado su cabello, es tan sedoso y suave al tacto.

-¡Kari, no es por esto que vine corriendo!-

-¿A no?-le sonrío dulcemente- T.K, está bien que tú y yo continuemos como ami-

Luego hizo algo rápido e inesperado. Me tomó de la muñeca y atrayéndome a su cuerpo me besó… sentía muy corazón latir rápidamente, mis mejillas ardían y cuando él se separó lentamente pude notar el color carmesí en sus mejillas.

-Desde hace dos semanas que quería hacer esto.-

-¿P-pudiste haberme llamado, no?... –mi respiración está levemente agitada luego de aquel beso. Takeru apoya su frente contra la mía y me susurra.

-¿De verdad te hubiese gustado que te diga "te amo" por medio de un teléfono…? –lo escucho reír… me encanta verlo feliz.-que poco romántica eres. Aunque tampoco es tan romántico tener a tu futuro novio con el labio ensangrentado, ¿no? Perdón por eso.

-Sabes que no importa. Para la próxima no me hagas esperar tanto.-

-¿Esperar? ¿Te crees que te dejaré ir tan fácil? Cuando venía corriendo Davis me llamó y me dijo mi vida por el teléfono- empezó a reír nerviosamente- procuraré no volver a hacerlo molestar.

¿Quién hubiese imaginado que el amigo que rechacé terminaría apoyándome?

¿Quién hubiese imaginado que mi mejor amigo correspondería mis sentimientos?

¿Quién hubiese imaginado que precisamente mi ahora novio se encontrase sobre mí besándome acaloradamente en el sillón de mi casa?

-¡T-T.K! ¡Estás yendo muy rápido, pervertido! ¡Quítate de encima!-

-Perdón, perdón, me dejé llevar.-

Bien, no sé cómo llegué a esto, aquello que en un inicio pareció un desastre resultó ser la estrella más brillante, ahora, entrelazando mi mano con la suya pienso que si quizás nunca hubiese tenido ese acto de valentía mi vida seguiría tan monótona como siempre.

Porque esto que estoy viviendo, mi presente, no podría ser más maravilloso.

Y yo, que soy alguien fuerte, estoy dispuesta a cuidarlo como mi más grande tesoro…

-¿Sabes? A veces creo que tú deberías tener el emblema de la esperanza. Mira que esperar por un alguien como yo. No sé que me viste.-

-Tienes razón, no sé que te vi.-

-¡Hey!-

Y así, agarrados de la mano, siento que fuera de todo el temor que viví he crecido como persona. Me he vuelto fuerte.

¿Hay algo mejor que esto?

.

/Verdadero Fin/

.


¡Hola, hola!

Bien, perdón por el retrazo en la conti, digamos que tenía la idea pero no sabía cómo escribirla, supongo que no estaba del todo inspirada.

Y díganme, ¿cayeron en mi trampa de que aparentemente T.K rechazaría a Kari? Hice mi mayor esfuerzo para aparentar eso hasta el primer "Fin", por supuesto, como toda fan, no podía dejar a la parejita separada :B Es que simplemente el Takari me encanta. En este fic intenté hacer "crecer" a Kari, no lo sé… es que muchas veces la veo tan sumisa que… supongo que quise cambiar eso ¡Oh, cierto! ¡Perdón por el leve Daikari! ¡LES JURO QUE NO ME GUSTA EL DAIKARI! Seguro y muchos me odiaron en ese momento, ¿De verdad pensaron que dejaría a Kari con Davis?

Sé que este fic no tuvo la mejor recibida y lo entiendo, ¿ustedes también creen que parezco deprimida cuando lo escribo? Lo he releído y no puedo evitar pensar que es demasiado… uhm… depre. Que se me va a hacer, soy un caso perdido.

De todas maneras, ¡espero les haya gustado!

No olviden dejar un lindo review, onegai! Háganme saber si este fic les gustó si quiera un poco.

Espero haberles hecho pasar un buen rato.

¡Nos leemos!

Gaby