Capítulo 4:
Vérité
(Verdad)
Las primeras luces del alba aparecían poco a poco en la villa. Anko permanecía dormida tranquila y profundamente en su cómoda cama. La ventana estaba abierta y un fuerte viento sopló bruscamente moviendo las cortinas, y una extraña sombra entró a la recámara.
Esa sombra se acercó a ella y tomó asiento a su lado, luego rozó con los dedos de su mano enguantada el brazo de Anko. Él sonrió con tristeza, y debajo de la máscara se podía reflejar que sus labios temblaban. Anko frunció el entrecejo, no por el roce recibido por él, sino parecía tener una pesadilla y cerró en puños las manos, aprensando la mano de él – Ka…ka…shi – susurró en sueños. Unas gotas cristalinas escaparon de sus ojos – No…no vayas…
Entristecido, el shinobi delineó con sus dedos la mejilla de Anko con ternura y ella se calmó, aflojando las manos. Ahora él apretó su mano y se fue aproximando al rostro de ella; estando a unos pocos centímetros de su rostro, se bajó la máscara, entonces la besó en los labios.
El cielo empezó a esclarecer. Kakashi profundizó el beso y se apartó. – Te amo Anko – le susurra al oído para luego marcharse.
Al poco rato de haberse ido, Anko abre los ojos, se sentó erguida y con los dedos tocó sus labios – ¡Qué extraño! Siento como si alguien me hubiera…– delineó el labio inferior como acariciándolo y tratando de sentir por qué le arde un poco –…besado – se dijo a sí misma – Imposible, me habría dado cuenta – se levantó de la cama y se vistió lo más lentamente posible, no tenía ningún plan, quizás visitar a Kurenai, después de todo por su embarazo no puede moverse tanto.
Se miró en el espejo. Vestía un short anaranjado, una camiseta de tirantes y ajustada color beige y las botas negras del día anterior.
El sol brillante no dejaba de iluminar tan plácidamente la aldea.
Despacho Tsunade…
– Los demás ya salieron esta mañana para preparar terreno – dijo la Quinta – Sólo faltan ustedes.
– ¡No se preocupe abuela! – Habló Naruto – ¡Nosotros acabaremos con ellos!
– Me gusta tu entusiasmo Naruto, pero hace falta más que talento y un buen plan – siseó Tsunade, frotándose las sienes, mientras Naruto reía ampliamente.
– ¿Le preocupa algo? – preguntó Sakura a Tsunade, quien observa atentamente al peli plata.
– ¡Tengan mucho cuidado! – dijo la rubia, ignorando por completo la pregunta de Sakura.
Genma miró de reojo a Kakashi. El ninja copia parecía triste, entonces el castaño le dio una fuerte palmada por la espalda.
– ¡Sí! – respondió al fin, Kakashi.
Anko se encontraba en la casa de su amiga Kurenai, ambas sentadas en el sillón platicando y tomando té.
– Anoche, dijiste que querías hablar conmigo sobre Kakashi – dijo Anko.
– Así es…– respondió la peli negra e hizo una pausa mirándola detenidamente – Todos hemos sido amigos por muchos años. Cuando conocí a Asuma empecé a sentir ciertas emociones que no podía explicar, poco a poco mientras le conocía entendí que estaba enamorada. Al principio intenté negarlo pensando que tal vez confundía el amor con amistad y simpatía, pero todo se salió de control y me enamoré perdidamente. A pesar de estar muerto, en mi corazón seguirá vivo. Ahora mi hijo me da toda la fuerza que necesito para seguir adelante.
– ¿Por qué me cuentas todo esto? – preguntó la peli lila, confundida por las palabras de su amiga.
– Anko, no quiero verte sufrir y por lo tanto, mi deber como tu mejor amiga es decir la verdad.
– ¿De qué verdad hablas? No entiendo – interrogó, aún más confundida.
Kurenai le toma las manos – Sé quién liderará este enfrentamiento – dijo.
– Entonces, dime quién – siseó Anko. Kurenai bajó la mirada – ¿Lo conozco?
Ella asintió – Más de lo que crees – respondió.
Un largo silencio e incómodo se apoderó de ambas mujeres.
Kurenai observó el reloj – Si te das prisa, podrás alcanzarlos. A esta hora deben de estar saliendo de la aldea.
– Kurenai, deja el rodeo y por favor dime el nombre de…– se detuvo a meditar las anteriores palabras de su amiga y abrió los ojos horrorizada – Es…
– Sí, Kakashi es el principal líder. Él no quería que lo supieras – susurró la peli negra.
– ¡Pero me prometió que no iría! – Las lágrimas empezaron a salir de sus ojos – ¡Dijo que hablaría con Tsunade-sama! ¡No iba a aceptar el cargo! ¡Hizo una promesa!
– Respóndeme una pregunta – dijo Kurenai y añadió – ¿Lo amas?
Anko se sorprendió por dicha pregunta que no sabía responder, sólo llorar. Kurenai la abrazó fuerte para darle apoyo – No dispones de tiempo para negarlo. Debes decirle. Confiésale tus sentimientos porque podría ser la última vez que lo veas – sonrió triste – ¿Lo amas?
La peli lila recordó el día aquel en que cayeron en el sofá, cuando sintió un calor recorrer su cuerpo, sobre todo un ligero temblor al tenerlo tan cerca, y al igual que en la fiesta del día anterior ruboriza cada vez que se le acerca tanto. Por mucho tiempo fueron amigos y se han buscado en los momentos difíciles, se comprenden y siempre se han protegido, por igual con todos sus amigos, jamás pensaría en amor, pensó sólo en amistad y ella borró en su mente todo signo de enamoramiento.
– ¿Anko?
– Yo…– continuó llorando – ¡Le dije que no aceptara!
– Sin embargo, no le diste una razón suficiente – dijo su amiga – Quizás haberle confesado tu sentir habría cambiado de parecer.
– Él busca en mí a una amiga en quien contar – susurra Anko.
– ¿Y tú qué buscas en él? – preguntó Kurenai, intentando hacerle ver cuáles son sus verdaderos sentimientos hacia el peli plateado.
Anko baja la cabeza – Amor…– respondió al fin – ¡Lo amo con todas las fuerzas de mi ser, pero es mi mejor amigo! – inesperadamente se puso de pie.
– ¿Piensas…?
– ¿Detenerlo? Sí – secó las lágrimas – No permitiré que la muerte me lo arrebate de los brazos, al menos intentaré tanto pueda para evitar su partida – se dirigió a la puerta; no obstante, la imagen de Kakashi muerto inundó su mente y debido a la presión de su cuerpo al recordar ese fragmento de aquella pesadilla ella cayó de rodillas llorando y atemorizada – Morirá…– susurra en voz baja.
– ¿Qué? – Kurenai se acercó a ella.
Los ojos de Anko aterrados y sus labios, no podía articular palabras.
– Anko, ¿Te encuentras bien? – se arrodilló a su lado.
– ¡No quiero perderlo, no ahora que sé cuanto lo amo! – Dijo sollozando – ¿Por qué no me dijo antes que iría? ¡No lo acepto!
– Anko, fuiste nombrada líder del equipo 4 – la peli lila abrió los ojos sorprendida – Pero debido a tu estado después de que casi mueres, Kakashi te relevó del cargo, excluyéndote definitivamente.
– ¿Me…relevó? – preguntó ella, aún sin creerlo.
– Lo hizo para protegerte… Él no podía renunciar, Tsunade confía en él, todos confiamos en él.
– Si él muere, yo…– más lágrimas se deslizaron por sus delicadas mejillas.
Kakashi y el equipo estaban en la puerta principal de la aldea.
– ¡Buena suerte! – Les dijo Kotetsu – La necesitarán.
– ¡Traten de sobrevivir! – siseó Izumo.
Ellos asintieron, luego empezaron a caminar. Por otro lado, una sombra saltaba por sobre los techos de las casas a una velocidad incomparable.
– ¿No te despedirás de ella? – le preguntó Genma al peli plateado.
– ¡No es necesario! – respondió él.
Ambos se detuvieron. – Al menos déjale una nota explicando tus motivos – dijo el castaño.
– Sufrirá aún más por no decírselo de frente – susurró fríamente.
– ¡La conoces bien! – Genma sonrió.
– Tanto, que si doy la vuelta en este preciso momento para buscarla, recibiré una golpiza por su parte – Kakashi suspiró largamente.
– Pensándolo bien, te lo mereces – dijo Genma, mientras reía.
La sombra llegó al lugar justo a tiempo, pasándole por el lado a Kotetsu e Izumo y se detuvo en la salida, apoyando una mano sobre el marco de la puerta, respirando forzosamente a causa de tanto correr.
Kakashi sintió una presencia familiar detrás de ellos, parada en la entrada de la aldea. Se dio vuelta y sus ojos se asombraron.
Continuará…
Rin-Hatake.n.26,
Averno 10,
Guest.
Gracias a las tres por comentar y me siento muy contenta de que continúen este fic. Al principio pensé que no era de agrado para nadie, pero después dije: Veamos qué pasa si le pongo el summary en español y tadá recibo reviews.
Pues, esta historia es como muy sentimental, ¿no? Jejeje. Como se habla mucho de pérdidas de amigos, compañeros de batalla, me tomé la libertad de poner a una Anko sentimental, claro, tendrá sus arranques de histeria. El fic apenas es de siete capítulos, o sea, ya casi termina. Eso no significa que no publicaré nuevos fics. Tengo algunas propuestas personales con unos que ya he iniciado, algunos ya los concluí y publicaré nuevos en Agosto. A principio de Agosto subiré un one-shot.
Bueno, es todo cuanto a mí. Oh! Se me olvidaba! Gracias a aquellos que, aunque no comenten leen mis historias y les agradezco por ello. Arigato!
Matta ne!
