Mis secretos…

Disclaimer: Inuyasha no me pertenece, mucho menos digimon. Si así fuera ¿creen que estaría malgastando mi tiempo haciendo esto?

. .4.-.

Previamente:

se acerco rápidamente a ella, alistándose en una pose de ataque y cuando el demonio estuvo a unos milímetros de alcanzarla, el símbolo de una estrella dentro de un círculo apareció alrededor de Kazekoeko, el cual traslada a su shuriken, el cual comienza a flamear, y sin pensarlo dos veces la joven arroja el arma hacia el demonio, causándole un enorme corte y quemaduras graves, este inmediatamente grito, sorprendido ante el ataque, el arma regresa, causándole más cortes y quemaduras nuevamente, el arma gira en dirección de regreso a su dueña, la toma nuevamente, colocándola en su espalda y corriendo con dificultad hacia el demonio, a su vez comienza a crear esferas de energía, y se las lanza al demonio sin vacilar, en unos minutos el demonio se encontraba ardiendo y gritando de dolor. – ¡Aja! ¿Quien se comería a quien?- Antes de que Kazekoeko se entere de lo que acababa de lograr, la joven cae rendida sobre sus rodillas, victima de la falta de energía y pierde la conciencia, comienza a soñar con un extraño suceso. (Se rebela la primera parte del pasado de Kazekoeko) Ella y su hermano habían realizado un viaje familiar, pero por aburrimiento, escaparon de la casa de su tío, dirigiéndose al bosque, donde son atacados por un misterioso demonio, resultando en un Mafuyu herido muy gravemente y una Kazekoeko extremadamente furiosa cuyo poder comienza a aflorar.

Ahora:

"Se supone que no te extraño, Se supone que esto ya no me importa, y también se supone, que no pasaré el resto de mi vida, deseando que no te halla pasado nada, tampoco se supone que me pregunte, que pasaría si estuvieses aquí conmigo… ¡LO SIENTO! No puedo hacerlo, te extraño y quisiera saber, si hubiese sido capaz de salvarte… ¿sera como antes?"

Luego de unos momentos u horas, no se sabe exactamente, la joven comenzó a recuperar la conciencia, todo estaba oscuro, justo como a ella le gustaba, pronto se sintió rodeada por los sonidos del bosque, el sonido arrullante del viento, el apaciguador sonido del agua corriendo, probablemente un río cercano, el conciliador canto de las aves y el sonido de las pisadas del suelo que llegaban a sus oídos… ¿pisadas?

-¿que pasó? ¿Ya me morí?... Mafuyu- la joven pregunto, a lo que escucho una voz, una voz masculina, que de alguna forma respondió su pregunta.

-¡oye! ¿¡Estas despierto!?-

Kazekoeko se sorprendió -¡Mafuyu!- y abrió los ojos, encontrándose con un muchacho, decepcionantemente no era Mafuyu, el muchacho era extraño, era alto, con cabello platino, ojos dorados de perro y orejas y colmillos, también de perro que vestía un kimono rojo. -¿Qué eres tu? tienes... ¿orejitas de perro? extrañamente tierno… ¡OH NO!- ella retrocede asustada, desatando su obi y tomando su shuriken, adoptando una pose de batalla, ya que noto que se trataba de otro demonio.

-¡oye! ¡Un minuto!- agrega el muchacho con el ceño fruncido, Y se le acerca nuevamente -¿¡ de que te asustas?, ¡no es como si fuera a comerte! ¡No escapes!-

La joven, a punto de entrar en un colapso nervioso, responde – ¡p-pero!, ¡tienes colmillos! ¡Y orejas de perro! ¡Y un amiguito tuyo casi me come! ¡ No te me acerques!- le grita colocando su shuriken frente a ella.

-¡el hecho de que ambos seamos demonios no nos convierte en amigos! Además, yo no soy del todo un demonio…- El muchacho baja la mirada, pero rápidamente la levanta, Inuyasha continua "calmándola" – ¡no te das cuenta chico! Ah! No importa- chico ¿huh? Ok, veamos hasta donde llega… Inuyasha la mira y empieza a sonreír, asustando a la chica –estuviste genial… ¿Qué técnica fue esa? Lo destruiste al unir esa especie de resplandor y tu extraña arma-

Kazekoeko procesaba todo lentamente – ¿técnica? ¿Demonio? ¿Arma? - las piezas encajaron nuevamente – ¡claro! El demonio me estaba persiguiendo… y luego yo use esa luz…-luego cae en lo que dijo Inuyasha y baja la mirada –espera un segundo, ¡ya se!- Inuyasha no deja a la joven continuar hablando, se arrodilla y lo mira -¿Qué cosa? ¡Dime!- llamas rojas comienzan a emanar de nuevo alrededor de ella quemando levemente sus ropas –¡QUE TU ESTABAS ESPIANDO Y NO SE TE OCURRIO AYUDAR! – le grita, tratando de propinarle una patada, pero un dolor punzante en su pierna se lo impide.

Inuyasha retrocede unos cuantos pasos, temblándole hasta las patas, y levanta los brazos –y-yo… yo tenia planeado ayudarte pero… tu lo venciste solo y cuando b-baje a ayudarte ya lo habías matado…- la joven se calma, y las llamas desaparecen, a lo que Inuyasha comienza a hiperventilarse con los ojos abiertos como platos. Le hecha un vistazo a Kazekoeko, llevaba una camisa blanca, una extraña mochila negra, con muchos cierres, un obi, en el cual estaba atado su shuriken, un Jean gris oscuro y… su cabello era corto, extrañamente se vestía, de alguna manera… muy similar a… -tus ropas… ¡son similares a las de Kagome!- llama la atención de Kazekoeko –tu vienes del "presente" ¿no es así?-

Kazekoeko sonríe al fin ¡alguien!, por así decirlo, ¡normal! Sabia de… ¿espera que? -¿p-presente?-

-eh… si…-

-que quieres decir con "presente"-

Inuyasha frunce el ceño -¿Cómo que "que quieres decir con presente"? le imita –el presente… niño ¡el presente!- le contesta de modo irritable, a decir verdad, el ni sabia como explicárselo

Kazekoeko se asusta un poco –espera perrito, me hablas como si entendiese todo lo que me dices y la verdad es que, ¡un gato que maúlla es mas entendible de lo que tu lo eres!- Inuyasha solo frunce el ceño y se levanta dándole la espalda – ¿perrito? Te daré a ti tu perrito - (n/a: ok… eso no sonó bien, o.o y orfavor guardense sus comentarios mal pensados) Kazekoeko le contesta, igual de irritada –si es igual a ti, ¡pues no gracias quédatelo!- Inuyasha ya más que irritado, voltea a mirarla – ¿¡que estamos haciendo!? ¡Esto que estamos diciendo ni tiene sentido!- se arroja al suelo de rodillas frente a ella, Kazekoeko responde con el mismo tono -¿crees que no lo se?- ella baja la mirada y suspira, intenta levantarse, para luego caer victima del dolor.

-¿oye? ¿Es-estas bien?- dice mirándola con tono alarmado, levemente preocupado- Kazekoeko suspira y lleva su mano a la pierna, para luego responderle – ¡feh! ¡Como si te importase!- Inuyasha gruñe por lo bajo y responde igual que ella – ¡Keh!, tienes razón, No me interesa, solo levántate y sígueme, tal vez Kagome pueda ayudarte- Kazekoeko no entendía ni jota – ¿y esa quien es?- Inuyasha se encoje de hombros y suspira –otra molestia como tú, a la que tengo que proteger siempre porque no sabe defenderse…- la joven responde con un suspiro de resignación a lo que Inuyasha ríe divertido por la reacción de la joven. –Vamos, la aldea de Kaede esta aquí cerca, allí te explicaran todo…- le dice volteando y dirigiéndose al sur, la joven solo asiente y se levanta, a lo que rápidamente adopta una mirada de dolor y se encoge, llevando su mano a su pierna, luego levanta la mirada y observa a Inuyasha aún de espaldas, ¿Que tanto me preocupo? esto no debe de ser nada, Además, este chico ni se molestará en ayudarme, mejor lo sigo hasta la aldea de esa tal Kayede y allí me ayuden, según el, la aldea no esta lejos…¡esperen! ¿Qué quiso decir con aldea?... Kazekoeko es distraída por la voz de Inuyasha – ¡hey! ¿Piensas venir o que?, ¡no perdamos tiempo!- Kazekoeko se ríe de si misma y sus pensamientos, ¡cuanto se preocupa por una herida insignificante que ni siquiera sangraba!

-.-.-.-.

Fin del cáp. 4

Mayuxsango fuera