N/A: Pues nada, como llevo tanto tiempo con el fic, he decidido terminarlo. Entre tanta espera la gente deja de leerlo y hasta yo misma me lo he tenido que leer desde el principio para retomar la historia. Aquí va vuestro final, siento el retraso. ¡Ah, y a seguir leyéndome! ;)

Parecía que estaba asimilando la información. Me puse nerviosa. ¿Y si no le dijo la verdad a Tamahome? ¿Y si se lo dijo para que reaccionara él?

MIAKA POV.

Me quedé mirando fijamente a Nuriko. Sus ojos no tenían expresión alguna, no podía entender qué sentía.

-N-N-Nuriko...-Intenté decir, aún que un tartamudeo surgió entre mis palabras.

-¿Qué intentas decirme, Miaka? Y esta vez, ordena la información. Coherentemente.

-Que te quiero.-Dije en un murmuro.- Que te quiero como... No hay palabras para expresarlo. Que te necesito. Que te necesito como no necesito a nadie. Que tengo miedo, de que mi historia esté escrita y de que tú no estés en mi final.

Sus manos forzaron el agarre sobre mis brazos, intentaba entender mis palabras, podía verlo reflejado en su rostro. Quizá no me creía.

-¿Lo dices por haber escuchado la conversación? Miaka, lo que yo dijera no canvia n...

-Sí canvia.-Le corté.- En el sentido de que ahora puedo decirte qué siento sin temer tu reacción. Bueno... La sigo temiendo, es obvio que muy bien no te lo estas tomando.

-Miaka-estúpida...-Murmuró, con una ligera sonrisa.- No es que no me lo esté tomando bien, es que estoy asimilando toda esa información.-Depositó un suave beso en mi frente.-

Cerré los ojos ante el contacto. Por fin, sus labios sobre mi piel. Pero no dónde yo quería.

-Bésame.-Dije sin control absoluto sobre mis palabras y con los ojos todavía cerrados.

Una respiración profunda fue todo lo que se escuchó antes de sentir sus labios sobre los míos. El ambiente estaba cargado, mi corazón latía descontrolado. Muy descontrolado. Mi respiración se acelero, mis manos vagaron por su pelo.

Nuriko podía hacerme rozar la locura. Y ahí estaba yo, sin ropa, besando aquella bella figura de pelo violeta, la cuál, verdaderamente, yo amaba.