Interludio

,

-¡Les dije que tarde o temprano haría su movimiento!

-Sigo sin creerlo. Eita es uno de nuestros más fieles y, sobre todo, leales arcángeles.

-Estoy de acuerdo. Sin importar lo resentido que hubiera estado Eita, jamás aria un movimiento tan estúpido.

-¿Y que hay de la foto? Todos aquí sabíamos que él era el único que aun conservaba una imagen de ella.

-Soy consiente de ello, pero eso no prueba nada, después de su traición, mandamos destruir cada imagen de esa traidora. Eita era él único que todavía conservaba una, confiando que no lo sabíamos.

-E hay la prueba entonces.

-Al contrario. El que esa parte de la foto se encontrara clavada en el corazón del serafín, prueba que Eita es inocente.

-¿A que te refieres?

-Eita jamás se separaría de ella.

-Disculpen la intromisión. Pero Eita pidió desesperadamente al maestro Lamington que en paz descanse, un pase al inframundo. Eso sin duda es sospechoso.

-¿Qué? Que quisiera volver a ver a su amiga. No le veo nada de sospechoso.

-¡¿Volver a verla?! ¡Lleva tres años hay abajo! Si su intención no fue venganza, entonces puedo decir que su corazón ha sido corrompido por las tinieblas.

-No olvidemos la actual desaparición del Overlord. No les parece una coincidencia demasiado grande que haya desaparecido no mucho después de que Eita llegara al castillo.

-¡Es cierto! Eita debió haberlo planeado todo. Acabar con el Overlord, conseguir su trono y…

-¿Matar al Serafín? ¿Para que? Si Eita quería venganza, ¿no seria más prudente permanecer en las sombras?

-¡A parte de Eita no existe nadie con motivos para matar al serafín!

-O con el poder…

-¿quizás un demonio?

-Los demonios no pueden entrar a celestia…

-¡Eita es el único! ¡La muerte de Lamington no puede ser perdonada! ¡Debemos destruirlo, y con él, a su posible ejercito de demonios!

-No debemos precipitarnos. No iniciemos una guerra. No en este periodo de paz…

-¡¿Paz?! ¡¿Con los demonios?! ¡Es imposible razonar con esas bestias!

-Sin importar tu opinión, debemos respetar el último pensamiento de Lamington.

-…

-No iniciaríamos precisamente una guerra

-¿A que te refieres?

-Solo debemos castigar a los culpables. Si ellos son Eita y Flonne, entonces…

-¡Alto!

-¡¿Qué?! ¡¿Cómo te atreves a entrar aquí?! ¡Este sitio esta prohibido para…

-¡Regrésenme al inframundo!

-¡¿Pero q…

-¡Lo sabia! ¡Les dije que no se puede confiar en estas criaturas! No importa lo que Lamington allá pensado, ellos son…

-¡No planeo traicionarlos! ¡Regresare al inframundo para descubrir la verdad y, traerles al verdadero autor de este atroz crimen!

-¿Y deberás piensas que creeremos eso "demonio"?

-Suficiente. Yo conozco a este "demonio" y les aseguro que a ninguna otra mano le confiaría mi vida.

-Sera tu funeral.

-Confió en sus palabras. Muchos de ustedes han sido testigos de su poder y más de uno le debe la vida. Sin mencionar que fue el mismísimo juicio de Dios quien permitió que su alma llegara al cielo.

-Se lo agradezco. Realmente apreciaba mucho al serafín, y nada me daría más placer que traerles al responsable de su muerte. ¡Por ello, les pido que me den algo de su poder y me permitan regresar al inframundo!

-¡Me niego a darle parte de mi poder a un demonio!

-¡Opino igual!

-¡Que sucio!

-La decisión no es tuya. Sabes perfectamente que esto será sometido a votación.

-Como gustes. Sabes que poco cambiara.

-Entonces comencemos. Antes que nada, me gustaría un poco la atención de todos los miembros del consejo. Les pido que por favor dejen a un lado sus prejuicios, su odio por lo desconocido y, sobre todo esa fe siega que tienen en su divinidad. Quiero que recuerden que el maestro Lamington creyó en un mundo donde demonios, humanos y ángeles pudieran convivir en paz. Este "demonio", como lo llaman, es una prueba de que su sueño no era una simple fantasía. Muchos saben que él es incluso mejor que muchos de ustedes. No dejen que sus prejuicios nublen su mente y corazón. El maestro Lamington esta muerto; asesinado, pero no por eso debemos matar lo último que nos dejo, su sueño…

-Lindo discurso. Pero muchos aquí sabemos que eso solo era una fantasía estúpida. Ahora comencemos con esta absurda votación.

-Como gustéis. Puedes empezar la votación.

-No

-Si

-Si

-Si

-Si

-Si

-Si

-Si

-Si

-Si

-Si

-Si

-Si

-Bien. Eso lo concluye. Regresaras al inframundo para…

-¡Esto es absurdo! ¡Jamás pondere una tarea tan delicada a un demonio!

-El consejo a botado, y la decisión ya a sido tomada. Si no quieres ayudarnos a castigar al asesino del serían, entonces eres libre de irte. Si deseas ayudarnos, siéntate.

-Arggg. Bien…

-Como decía. Regresaras al inframundo. No se cuanto tiempo tengas antes de que nos presionen por obtener a un culpable, y de ser a sí, solo existe una única solución para evitar una guerra.

-Flonne y Eita.

-Exacto.

-No se preocupe. No los defraudare.

-Se que no, su majestad.

,

Continuara…