|La serie Naruto y sus personajes no me pertenecen, sino a su respectivo creador (M. Kishimoto)|

|Para entender mejor: |

…Narración…
-conversación-

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- Allí está la tienda de alimentos – avisó Juugo, caminando hacia el lugar, seguido por Karin – Suigetsu ¿No vienes? -

El peliceleste asintió, había pensado que quizá podría llevar a cabo ese asunto que le había mencionado a Juugo y…

- Mira Zanahoria, aquí está tu familia zanahoria – se burló de la pelirroja mientras sostenía un par de zanahorias a cada lado de su cabeza.

- Sí, mira y aquí está toda tu familia – dijo mientras le lanzaba un pescado de la pescadería (por supuesto) – La única diferencia entre ustedes es que él sabe quedarse callado, idiota -

- ¿A sí? Bueno a la única diferencia entre tú y ésta zanahoria es que… es que…mm - meditó mientras se acercaba a Karin seductoramente con una sonrisa perversa– La diferencia entre esta desdichada zanahoria y tu, es que esta zanahoria… – dijo acercando una mano al rostro de la pelirroja quien se había quedado como una roca – No tiene gafas - terminó su frase para quitarle las gafas a la pelirroja y luego colocarlas en la zanahoria –Oh miren, es un reencuentro entre gemelas – Se burlaba mientras mostraba su filosa dentadura en una sonrisa juguetona, y esquivaba las manos de Karin que trataba de quitarle la estúpida zanahoria con sus gafas.

- ¡Suigetsuuu! – gritó la pelirroja colérica a la vez que corría tras Suigetsu.

Mientras que Juugo… los ignoraba… por completo ó eso pretendía hasta que escuchó algo romperse, se giró para ver como Karin golpeaba a Suigetsu en el suelo sobre una estantería rota, suspiró al ver como el encargado trataba de calmar los ánimos de la pelirroja sin éxito para ir hasta donde él se encontraba.

- Juugo-san… -

- Está bien… - dijo resignado el pelinaranja, caminó pasivamente hasta la pelirroja, la rodeó con sus brazos y la levantó del suelo. Karin se quedó quieta con los ojos como platos al sentir a Juugo atraparla – Ya basta – le dijo una vez que depositó a la pelirroja en el suelo, luego miró a Suigetsu que le sacaba la lengua a Karin – Eso van también para ti Suigetsu -

- Sí, mami – El rostro de Juugo se deformó ¿Mami?..

- No soy tu mami – le informó cordialmente con una mirada de odio.

- ¿A no? Pensé que lo eras, después de todo pasas el día preocupado de Sasuke, Karin y Yo, tu hijo preferido por supuesto – dijo comenzando a mostrar su sonrisota de Suigetsu – demás está decir que te preocupas de que comamos bien y.. -

- Bien, pues si soy tu mami… - Estúpido Suigetsu, se las iba a pagar – los obligo a reconciliarse, aquí en frente de todos – dijo a la vez que empujaba a Suigetsu en dirección a Karin - Vamos Suigetsu-chan di que lo sientes.

-¿Qué esperan? Tú también Karin, di que lo sientes.

- No -

- ¡Karin-chan!… -

- ¡Él fue quien comenzó! – se defendió señalando al peliceleste que la retaba con la mirada.

- Suigetsu…- suspiró.

- Ni siquiera lo pienses grandulón – dijo dispuesto a marcharse del lugar.

- Te lo advierto – deteniéndolo.

- Oblígame -

- Bueno… - Los tomó de la oreja, mientras ambos se quejaban los llevó hasta una puerta, soltó a la pelirroja brevemente para abrir la puerta. Sus dos compañeros quedaron confundidos ¿Era eso un armario de limpieza? Antes de que pudiesen pensar en otra cosa, los empujó dentro y cerró a puerta – No saldrán de allí hasta que se reconcilien – les informó al recibir las llaves del armario por parte del encargado y también una mirada de suplica, Juugo asintió – Si rompen la puerta… no tendrán dinero en todo el año porque lo usaré para pagar el desastre… Volveré por ustedes en un rato…- Aunque resultaba humillante debía admitirlo era como la madre de esos dos imbéciles y hasta a veces de Sasuke… -Preferiría ser el padre – dijo por lo bajo con una gotita de sudor en su frente.

- ¡Te oí mami, lo siento, pero es muy tarde para cambiarte de sexo! – gritó Suigetsu para que el gigantesco hombre volviese, pero el pelinaranja lo ignoraba…

Es decir… Si él era el padre, entonces quién era la madre… debía encontrar una madre… - Tal vez… vendan una en este lugar – dijo sumergido en sus Juugosos pensamientos alejándose de la improvisada "guardería a prueba de tiburones y zanahorias".

Suigetsu, se dio media vuelta viendo a Karin.

- Eres un idiota Suigetsu, todo esto es tu culpa.. si te hubieses disculpado esto no hubiese pasado… -

- Karin -

- En verdad si no hubieses abierto tu bocota estaríamos fuera de esta cuartito de dos por dos… -

- Karin…-

- Además ¿sabes cuánto dinero nos descontará Juugo?, es él quien lleva las finanzas del equipo… -

- ¡Karin!

- ¿¡Qué!? -

- Cállate de una vez, además no tienes por qué preocuparte Juugo va a volver, nos sacará en un rato… y si aparece una amenazadora y asquerosa rata como esa que está oliendo tu pie la.. -

- ¡Aaahhhh! - gritó Karin colgándose del cuello de Suigetsu.

- ¡Hahahahaha! Era una broma Zanahoria – dijo tratando de dejar de reír para poder volver a respirar, mientras Karin dejaba de hacer pucheros y levantaba su puño para darle en la cabeza, Suigetsu detuvo su mano en el aire y la atrajo hacia él con el fin de rodear su cintura con ambos brazos – Así está mejor ¿no? –


Karin observaba atónita al peliceleste – ¿Suigetsu? – dijo en un susurro al ver que el chico tiburón se acercaba poco a poco a su boca y las mariposas comenzaban a aletear despertando es su estómago, emprendiendo un vuelo inquieto al sentir los fríos labios de Suigetsu rozar los suyos mientras él hablaba.

- Hace mucho tiempo que tenía ganas de hacer esto Karin… verte sonrojada por mi y no por el idiota de Sasuke – terminó de hablar solo para comenzar un desesperado besopor parte de ambos. Karin pasó sus manos desde el pecho hasta la nuca de Suigetsu y él se deleitaba empujándola contra él mientras paseaba sus manos por la espalda de la pelirroja.

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Un Uchiha jamás se queda de brazos cruzados ante ninguna situación… pero ¿Qué hacer?

Sasuke se paseaba como león enjaulado por su habitación, acababa de darse una ducha fría que no lo había ayudado en nada, había meditado bocabajo sobre su cama hasta que casi se ahoga por estar aplastando su cara contra la almohada, y eso... tampoco había sido de ayuda.

Iría a hablar con ella, determinó mientras salía de la habitación 201, o más bien la obligaría a escuchar, ella no tenía derecho a enfadarse, fue él quien fue humillado, golpeado, abofeteado y besado para luego ser despachado… Ella tenía la culpa, ella y solo ella tenía la maldita culpa de que él se hubiese enfadado, y de que luego la hubiese besado, fue ella quién tropezó con ese estúpido trozo de tela, y era ella quién se había atrevido a presentarse frente a él con solo una bata de baño, y para la incomodidad de ambos, él no era una roca precisamente.

Continuó planeando maneras de hacer saber a la pelirrosa que ella era la culpable mientras se acercaba a la habitación de la chica. Iba a tocar la puerta pero esta se encontraba abierta, entró, las cosas de Sakura no estaban, se acercó al escuchar un ruido dentro del baño. Resistió una mueca de espanto cuando vio al hombre de avanzada edad que se encontraba allí ¿Quién era él?, el anciano se le quedó mirando extrañado ¿Quién era ese chico? Se quedaron en silencio unos segundos, Sasuke entrecerró los ojos y decidió romper el ridículo silencio.

- ¿Quién eres y qué haces aquí? -

- Yo podría preguntarte lo mismo a ti chiquillo -

- No te estés con rodeos y responde -

- Ya no hay respeto por los mayores… soy de mantención y vine a medir la ventana que algún imbécil ha roto para mandar a hacer un marco nuevo… ¿feliz? -

- No –

- Ya veo… - El anciano se quedó mirando al Uchiha, que mantenía su semblante de chico malo y enfadado… Otra vez el silencio sin sentido…

- ¿Qué ocurrió con las personas que se hospedaban aquí? –

- ¿Hablas de Sakura-sama? ¿La conocías?, bueno ella se fue de aquí… -

Sasuke se dio media vuelta y se fue, no siguió escuchando los alegatos que probablemente el anciano hacía en contra de la juventud mientras se alejaba.

¿Se había marchado?.. No podía estar lejos, solo tenía que saber dónde y hace cuánto tiempo se había ido para encontrarla, iría a la recepción, ahí podría saber a qué hora se había ido, luego interrogaría al anciano otra vez…

Bajó las escaleras lo más rápido que pudo, no debía perder tiempo. En el camino se encontró con sus compañeros de equipo que iban de subida, cargando bolsas del almacén, los ignoró y siguió con su camino. Los tres subordinados lo miraron cansados por su, nuevamente, extraño comportamiento.

Llegó a recepción donde las dos chicas tras el mostrador se quedaron mirando al jadeante chico de cabello negro y mojado que se acercaba hacia ellas.

Sería más fácil de lo que había planeado…

Un fatuo Sasuke caminó con galantería hasta las chicas que lo observaban fijamente. Oh sí, él se jactaba de su atractivo y masculino aspecto, como iban las cosas lograría sacar toda la información que desease.

- Buenos días señoritas… - Ronroneó el moreno solo para provocar el sonrojo máximo y un pedante estado de aturdimiento en ambas chicas las que soltaron un apenas audible "Buenos días". – Me han dicho que aquí hay un médico… -

- ¡¿Le ocurre algo?! -

- Si, ¿Qué le duele? – estallaron el par de mujeres.

Trató de detener el leve tic que apareció en su ceja, odiaba ser interrumpido, debía resistir y poder lograr su objetivo… aunque las haría pagar.

- Ya que han preguntado – dijo con una media sonrisa mientras se quitaba el haori – Creo que me lastimé el oblicuo abdominal – dijo señalando uno de sus costados, como si realmente le interesara su "lesión", provocando que las chicas casi se desmayaran por la privilegiada vista de su abdomen muy, MUY bien formado, y lo hacía mil veces más sexy y varonil (si esque se podía) las cicatrices que decían que era un chico de armas tomar y… – Y bien señoritas ¿saben dónde hay un médico? – Volvió a poner su haori como correspondía para darles una mirada a sus nuevas y derretidas admiradoras.

- Bueno… Tsuki-chan conoce a una médico ¿no es así Tsuki-chan? – dijo nerviosa una de las chicas.

- Este… si, es verdad pero… -

- Pero… - dijo Sasuke mirándola a los ojos y acercándose un poco a la chica, la que miró hacia otra parte y comenzó a jugar con sus dedos.

- Sakura-san no está recibiendo pacientes hoy, ella a pescado un resfriado, se escuchaba mal esta mañana, además… -

- ¿Si Tsu-ki? – Susurró el moreno, esto le estaba llevando demasiado tiempo.

- Bueno, e-esta ma-mañana ella me pidió llamar a mantención po-porque alguien había roto la ventana del baño en su cuarto… cre-creo que la cambiaron de habitación… Yume-chan sabe sobre eso… - dijo la chica apuntando a su compañera, el moreno estaba muy cerca (aunque el mostrador estaba entre ellos) y estaba comenzando a hiperventilarse.

- ¿Es eso cierto? – Se estaba hartando, pero por lo menos ya sabía que la pelirrosa seguía bajo el mismo techo que él.

- Lo siento pero no puedo darle esa información, deberá esperar hasta mañana cuando Sakura-sama atienda pacientes en la enfermería – dijo Yume luego de tomar una gran bocanada de aire, apenas respetando las pausas entre palabras.

- Ya veo… que lástima, tendré que dejar el hotel entonces, necesito un médico ahora. Adiós señoritas, me gustaría decir hasta pronto pero ya saben… mentir no es cosa de caballeros… - dijo dándose media vuelta para alejarse del lugar.

- ¡E-espere! N-no se vaya…- gritó para que el bombón que tenía en frente no se fuera - Sakura-sama se encuentra en la suit-presidencial, es la única habitación del último piso… - Quedó muda cuándo vio que el moreno detenía su camino para voltearse, guiñarle un ojo seguido de un gracias y una sonrisa asesina de mujeres con hormonas encendidas, y así seguir con su camino hacia las escaleras – Oh, dios mío… Tsuki ¿él era real o fue mi imaginación? -

-Era real Yume… -

- ¿De veras me guiñó un ojo? – La cara de Tsuki cambió de felicidad a cansancio.

- Esa si fue tu imaginación, pero… -

Pasaron unos segundos desde que él había comenzado a subir las escaleras cuando escuchó un grito…

Hmp... fans, por lo general le encantaba hacer a las mujeres derretirse por solo haberlas mirado, no le resultaba difícil, siempre tuvo las mujeres que quiso y las que no quiso las descartaba. No podía evitarlo simplemente le sobraban pretendientes y ninguna nunca jamás se negó, eso era lo que le demostraría a Sakura.

Ahora tenía un solo objetivo y caminaba hacia él, pasaron un par de minutos hasta que llegó al quinto y último piso, caminó hasta la puerta, cuando estuvo frente a ella se detuvo, mantuvo su vista un poco más abajo de la perilla, se dio la vuelta y se fue por donde vino.

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Cada vez que echaba un vistazo a su nueva e inmensa habitación se preguntaba cómo había podido aceptarlo, es cierto… cuando el administrador se lo sugirió aún era un zombie que quería irse de ese lugar.

Esta casa-habitación tenía un baño enorme, no era la tina con la regadera incluida… era la regadera Y la tina, que para colmo no era una simple tina, era un jacuzzi; tenía un armario igualmente enorme, donde cabían varias personas, para que hablar de la cama… era … era…
…lo más genial que ella pudo pedir, no era una simple cama matrimonial.. era una King, podía dormir en la posición que quisiera y no se caería de la cama… era lo mejor de toda esa cosa, incluso mejor que el frigobar repleto de comida y bebibles que había en la cocina.

Era realmente una casa alquilable en el último piso del humilde hotel de esa humilde aldea.

Por lo menos allí nadie la molestaría, Sasuke no podría entrar por las ventanas del baño porque eran muchas pero muy pequeñas y las del resto de la habitación eran reforzadas, así que si el pervertido de Sasuke intentaba entrar quedaría como un mosquito aplastado.

- Ya quiero ver que lo intentes…-

Ciertamente ya no estaba tan choqueada como aquella mañana cuando eso ocurrió, aunque continuaba tirada en su cama con el torso de una de sus mano en la frente y la otra descansando al lado de su rostro, había estado en la misma posición durante horas, pensando; Estaba segura que se lo iba a encontrar en el momento menos esperado y ese hecho le molestaba. Pero había tomado una decisión, no lo perdonaría jamás, lo ignoraría como el siempre hizo, lo haría aunque su corazón no estuviera de acuerdo no daría pie atrás.

- Hablando del grandísimo idiota – bufó al percibir el chakra del moreno acercarse a su puerta, para luego ¿irse?

Sabía que él se daría cuenta que había abandonado su antigua habitación y conseguiría saber su nuevo paradero e insistiría, era por eso que había colgado de la perilla de la puerta el cartelito de
"NO MOLESTAR" y para que le quedara claro que se refería a él, le había agregado el mensajito "Te hablo a ti Sasuke idiota…", al parecer no lo había entendido, porque su chakra, luego de alejarse un poco volvió al frente de su puerta.

-Tsk…- alguien tocaba la puerta, pasaron unos segundos y ella no se movió, los golpes se hicieron mucho más fuertes, se levantó con pesadez de su cama, mandaría a ese idiota al carajo.

El Uchiha sintió como un chakra muy familiar se acercaba a la puerta y se paraba frente a ella, esperó unos segundos pero nadie abrió.

- Sakura, ábreme la puerta -

- ¿Quién te crees que eres para darme ordenes idiota? ¿Quién te dijo dónde estaba?– dijo desde el otro lado.

- Tengo mis contactos entre las recepcionistas -

- ¿Te prostituiste con la recepcionista por información? – No podía dejar pasar la oportunidad de molestarlo - ¿Por qué no me sorprende? -

-…- Reprimió sus deseos de romper la puerta - Solo abre… - Dijo con la mandíbula apretada.

- ¿Para qué? ¿Para lograr terminar lo que intentaste esta mañana?-

- Eso fue tu culpa Sakura, ¡abre la maldita puerta! -

- ¿¡Cómo que fue mi culpa!? Tu eres el psicópata pervertido, no yo - No llevaban dos minutos hablando y ya la estaba sacando de sus casillas.

- Pues si soy un psicópata pervertido, no debiste estar vestida solo con esa bata, y no debiste tropezar esa estúpida toalla -

- ¡¿Así que tengo la culpa por tomar un baño por la mañana como toda la gente decente?! -

- Veo que entendiste… además… admítelo… te gustó -

- ¿¡Que estás loco!? – gritó intentando contener las ganas de salir a patearlo en ese momento.

- Te gustó, te encantó y lo sabes… sigues igual de perdida por mí que cuando te conocí en la escuela… Pero creo que te has dado cuenta de que tu y yo dejamos de ser unos inocentes niños -

- Se perfectamente que ya no soy una niña, estoy tan segura como del hecho de que hace mucho que ya no existes solo tú en mi vida -

- No me digas -

- Sí, Uchiha, asúmelo… el mundo no gira a tu alrededor- bufó confianzuda

- Pues si estás tan segura, por qué no abres la puerta y me lo dices a la cara – la confianza de la pelirrosa se fue directo al caño.

- Ni lo sueñes, no desconfío de mi, desconfío de ti y tu perturbada mente -

- No haré nada, solo quiero ver que tan segura estás de lo dices… Sakura – arrastró su nombre.

- Márchate Uchiha -

- Tan débil como siempre Haruno, me decepcionas… – Como imaginó eso había funcionado, la puerta estaba abierta y allí estaba la chica, con el seño fruncido y con su ropa de entrenamiento, cabello suelto y esa faldita que dejaba ver sus shorts negros que estilizaban sus largas y bien formadas piernas y…

- Sasuke – le llamó para que dejara de comerse sus piernas con esa mirada babosa - Pues bien Sasuke, más te vale que escuches porque solo lo diré una vez – inhaló despacio - te odio, eres la peor persona con la que me pude haber cruzado jamás, eres un petulante, ególatra, orgulloso, violento y para qué mencionar lo pervertido. No quiero volver a verte, ni a hablarte, ni siquiera olerte, nunca te perdonaré por haber tratado de violarme, me das asco - dijo su discurso con todo el aire que tenía.

- ¿Terminaste? -

- No… ¡gruñón idiota amargado!-

- ¿Ya?-

- Sí – A penas ella respondió el moreno se posesionó de su cintura con ambas manos y la atrajo hacia él para besarla, a penas tocó los labios de la pelirrosa cuando ella no se dejó, lo empujaba mientras él se negaba a soltarla. – No Sasuke, ya basta… No quiero que me toques, ¿qué no te quedó claro?- Después de que la chica soltara esas palabras el chico la soltó bruscamente, la miró indignado de pies a cabeza y se fue… su silueta desapareció por el pasillo a los pocos segundos.

Sakura se quedó como una estatua, luego golpeó la puerta abierta que se encontraba a su lado, haciéndola rebotar contra la pared, la tomo con su mano izquierda y la azotó al cerrarla, caminó hacia el dormitorio para dejarse caer, como un saco de arena, sombre la cama.

Pasaron un par de minutos sin hacer nada, estaba orgullosa de sí misma, había detenido al tonto de Sasuke… pero solo recodar lo que había sentido esa mañana cuando Sasuke se apoderó de sus labios la hacía desfallecer. Negó con la cabeza no podía dejarse llevar por esos pensamientos, no con su determinación a ignorar al Uchiha.

Volteó la cabeza para mirar la ventana, ya había oscurecido, seguro que ya no había nadie rondando el hotel, iría a darse un baño de agua termal.

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Eso no había salido como él había planeado, desde que la volvió a ver nada salía como él planeaba… Cuando quería humillarla era él quien salía humillado, cuando intentaba vengarse era golpeado y nuevamente humillado, cuando la besaba ella lo rechazaba, cuando las demás quedaban doblegadas ante sus encantos de niño malo ella lo odiaba, lo ignoraba, lo apartaba… "Esto no está bien" se repetía.

Era realmente molesto, no podía dejar de pensar en ella, porque si no pensaba en ella pensaba en él… sobre ella, él… abrazándola, él… besándola, tocándola... Golpeó la mesa con uno de sus puños.

Karin, Suigetsu y Juugo ni se inmutaron, era la tercera vez que lo hacía durante la cena, sabían en qué estaba pensando. El moreno se levantó de la mesa, apenas había tocado la comida, estaba molesto de nuevo. Los tres integrantes de taka suspiraron…

- Creo que iré a las termas de abajo – avisó la pelirroja para luego salir de la habitación, no pretendía quedarse para presenciar el mal humor del jefe otra vez, Suigetsu se levantó para seguirla pero Juugo lo impidió.

- Suigetsu-chan… termina de comer -

- Pero -

- A-ho-ra - le mandó mientras dejaba que su sello avanzara un poco al igual que su aura maligna.

- Está bien, mami – aceptó en un suspiro, volviendo a sentarse – No te enojes -

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Sakura se sumergía de vez en cuando en el agua caliente… se sentía bien, pero aún no podía sacárselo de la mente… malévolo Sasuke gruñón.

- ¿Sakura-san? - La aludida miró alarmada por el susto a quién entraba al agua.

- Oh, eres tú Karin. Veo que ya estás recuperada -

- Sí, gracias a ti Sakura-san – la pelirroja le mostró una sonrisa de agradecimiento.

- Por favor Karin dime Sakura – le dijo devolviéndole la sonrisa.

- Está bien, Sakura - Se sumergieron, en un relajador silencio mientras disfrutaban del calor del agua.

- Este… Sakura, por favor no pienses que soy una entrometida, pero… cómo decirlo… Mira, no sé qué pasó entre tú y Sasuke ni qué fue lo que él te hizo ni lo que tú le hiciste para que quedara así… -

- ¿Así? -

- Sí, se enfada por todo, esta distraído, dice tu nombre sin darse cuenta, y se enfada más cuando alguien se lo hace saber… pero bueno, lo que quería decir desde un principio es que si él quedo así me gustaría saber cómo estás tú, digo.. Yo, Suigetsu y Juugo nos preocupamos mucho cuando pensamos que él podía llegar a matarte, tú me ayudaste y me gustaría ayudarte ahora, quizá quieras o necesites hablar con una amiga… - hablo con un leve rubor en las mejillas la pelirroja.

-Gracias Karin, la verdad es que me hace falta una amiga… – dijo regalándole una sonrisa a lo que Karin respondió de igual forma.

- Tú, ya lo conocías ¿no es así? -

- Si, Sasuke y Yo pertenecíamos al mismo esquipo cuando éramos chunins, era mi amor platónico y también mi salvador, me sacaba de todo aprieto… Pero todo eso terminó cuando se fue con Orochimaru, creímos que quizá podríamos traerlo de vuelta pero cada vez que lo veíamos era peor, su odio se había apoderado de lo que quedaba de nuestro compañero y bueno… luego cuando él supo la verdad… todo empeoró, debes recordarlo, ya había formado a taka… Posteriormente supimos que había acabado con Danzou, y luego con la ayuda de Naruto asesinó a Madara.
Fue allí, cuando Naruto volvió a nosotros, que nos contó la verdad sobre el clan de Sasuke, dijo que se había esfumado de la faz de la tierra después de acabar con Danzou y madara. Entonces decidí que Sasuke no debía ser más que un capítulo de mi vida y que nunca volvería…
Lamento aburrirte Karin… -
Sonrió avergonzada.

- ¿Pero qué dices? Por favor desahógate conmigo Sakura – Sonrió para darle confianza a la pelirrosa – Anda… dime no lo habías visto hasta el día en que me ayudaste ¿no? -

- Sí, al principio pensé que probablemente no lo vería más y que ese encuentro no sería de gran importancia, traté de convencerme de que él era cualquier ninja herido menos Sasuke- Hizo una pausa - El día que te ayudé mi intención era simplemente molestarlo por lo terco y gruñón que es, cuando le dije que se fuera el muy pervertido, hizo un molesto comentario sobre mi pijama y… Yo… aposté que Suigetsu era mejor que él en la cama – Karin dio un respingo que no pasó desapercibido por la pelirrosa – Pe-pero nunca pa-pasó nada, yo conocí a Suigetsu cuando te fui a dejar a tu habitación, era imposible que-que hubiese pasado algo Hehehe… - Rió nerviosa con una mano atrás de su cabeza – Karin, ¿tienes algo con Suigetsu? – El rostro de la pelirroja de volvió del mismo color que su cabello.

- Yo… si pero… nada serio aún… pe-pero n-no te desvíes del tema -

- está bien… a la noche siguiente de ese incidente, el volvió para demostrarme lo contrario -

- El intentó… -

- Tomarme a la fuerza por decirlo de alguna manera… esa noche le seguí el juego hasta que tuve la oportunidad de reducirlo con algunos golpes, pero eso fue solo para emporarlo todo, ya sabes, él y sus venganzas, esta mañana fue a asesinarme, casi me estrangula, pero lo encaré y le dije que yo debía defenderme, no soy una perra cualquiera… según recuerdo creo que en esos momento ya lloraba… porque ¿sabes? Duele mucho que el que alguna vez fue tu amor intente violarte y luego intente matarte por no haberlo dejado - La pelirroja miró a los ojos a la pelirrosa, sus ojos estaban cristalizados.

- Lo siento Sakura no quise que tocaras ese tema, si quieres no me cuentes nada más -

- No importa, no te preocupes debo superar ese mal rato – dijo negando con la cabeza – no preguntes cómo fue, pero Sasuke y yo terminamos en el piso besándonos como salvajes pero solo fue una cruel trampa para que el llevara sus deseos de estúpida venganza a cabo – dijo con una mirada cansada y obvia – Allí acabó todo Karin, lo eché de mi alcoba y le dije que no quería volver a verlo… no lo perdonaré, esta vez no, ya no más – Susurró lo último – Aunque él fue quien fue a buscarme hoy, de hecho hace una hora quizá, pero seguí mi plan "Ignora al bobo de Sasuke"- dijo en pose triunfal empuñando su mano derecha.

- Bueno, has resuelto muchas preguntas que tenía – le dijo riendo.

- ¿Por qué lo dices? -

- Hahaha… fácil, ahora sé porque Sasuke le dio una paliza Suigetsu después de la primera noche que te vio, también por qué llegó inconsciente ayer y por qué está tan enfadado hoy… eres la razón de todas nuestras desgracias Hahahaha -

- Los siento - dijo a la vez que rascaba una de sus sonrosadas mejillas con el dedo índice y le sacaba la lengua a la pelirroja, razón por la cual ambas rieron – Bueno, no se preocupen, mi estadía en esta aldea ya va a terminar, en dos semanas se cumplirán tres meses, el tiempo estipulado para esta misión… -

- ¡No es justo! Acabamos de hacernos amigas y tu ya pretendes irte… - Se desanimó la pelirroja.

- Es cierto… lo siento, pero aún nos quedan dos semanas, además podemos seguir en contacto ¿no? – Resolvió la pelirrosa.

- ¡Sí! – concordó con Sakura.

- ¿Te puedo preguntar algo, Karin? -

- Por su puesto, es mi turno de responder – dijo alzando un poco los brazos.

- ¿Por qué están aquí? -

- Eso es fácil, después de que Sasuke acabara con su venganza, estuvimos varios años haciendo… nada, Sasuke mandaba y viajábamos de pueblo en pueblo, Sasuke se dedicó a entrenar, hasta que se sobre exigió tanto que durmió por tres días, entonces Juugo, que hace el papel de madre, padre, madrina, padrino, abuelo y abuela tomo medidas sobre nuestro rumbo y decidimos que tomaríamos vacaciones en un lugar apartado para no estar moviéndonos como idiotas de aquí para allá -

- ¿Cuánto tiempo se quedarán en esta aldea? -

- Bueno llevamos una semana y pretendemos quedarnos 4 meses – respondió como si fuese obvio.

- Pero eso es mucho dinero ¿Cómo pretenden pagar eso? – entrecerró los ojos.

- Bueno, tenemos dinero de sobra porque…- Miró en todas direcciones, para acercarse y susurrarle algo al oído a la pelirrosa - Le robamos a Sasuke todo su dinero mientras dormía… – Gotitas de sudor comenzaron a aparecer en la frente de la pelirrosa acompañada de una mueca incrédula.

-Pero… ¿No se extrañó por no encontrar todo su dinero? -

- No, le dijimos que se lo había robado un cuervo – La cara de Sakura se deformó…

- ¿Co- como pudo creerles eso?-

- Cuando le dijimos él tenía sueño y quería seguir durmiendo, así que después de patearnos fuera de su habitación nos ignoró – Levantando los hombros – Créeme estaba al borde del colapso mental-

- Te creo – Quizá realmente Sasuke Uchiha había perdido la cordura… o quizá simplemente ¿había cambiado?

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Y… bueno Yo no sé qué decir… La verdad mi imaginación ya no me está ayudando y tengo pocas ideas, así que si desean enviar alguna sugerencia háganlo pero siempre y cuando sea por mensajes internos (private messages.. creo que así se llaman)

Este capítulo lo subo un día antes porque no voy a estar el día que correspondía cerca de mi lindo computador (ordenador) pero de todas maneras el próximo espérenlo hasta el próximo miércoles porque… créanme necesito ese tiempo para crear algo decente que publicar xD

Lectoras amadas, ¡las quiero mucho!
Gracias por soportar mi loca loca historia son lo mejor :D

Besos, abrazos y sonrisotas para ustedes.

IioB.

P.D: Sean sexys xD