! The Strange and Special Woman!
Capitulo 5: Agridulce
Estaba esperando a Alice hasta que llegara de su cita con Jasper. Sabía que esto dejarme sola estaba planeado para que Edward viniera hablar conmigo, pero por lo menos debieron decírmelo. Aunque en verdad si me lo hubiesen dicho no lo habría dejado entrar.
Tocaron la puerta y supe que era Alice ya que se le había olvidado llevar las llaves. Típico en ella olvidar las cosas. Cuando llegue le iba a preguntar que le había dicho a Edward sobre mi pasado. Solo espero que no sea mucho. No me gusta darle lastima a la gente.
Le abrí la puerta y me sonrió.
-Discúlpame Bella, se me quedaron las llaves. Cuando estoy muy entusiasmada se me olvida todo. –Dijo sonriéndole a Jasper.
-No te preocupes, te conozco. Y creo que tú y yo tenemos algo que hablar. –Dije con cara de póker.
Alice me miro medio asustada por qué sabía a que me refería.
-Bueno Alice yo me voy, cuídate mucho. Tu también Bella. –Dijo Sonriendo Jasper para salir del problema.
-Un momento Jasper, tú también tienes cuentas que saldar conmigo. Pero te dejare ir porque es muy tarde, pero ya hablaremos después. –Dije amenazadoramente.
-Discúlpame Bella, lo hicimos por tu bien y por el de Edward, tenían que arreglar este mal entendido. Y no tuvimos más remedio. Bueno chicas yo me retiro. Pasen buenas noches. –Dijo Jasper en modo de disculpa y se fue.
Cuando Jasper se fue Alice y yo entramos a nuestra habitación. Ella se estaba quitando la ropa y quitándose el maquillaje y yo me estaba poniendo mi pijama. Mientras me desenredaba el cabello note que Alice me estaba mirando de reojo cuando dijo:
-¿Hablaste con Edward? –Dijo con un deje de Curiosidad.
-Si hable con Edward, pero la cuestión aquí no es eso, ¿Qué le dijiste a Edward sobre mi pasado? –Pregunte exigente.
-Bella no seas paranoica, no le dije nada que te comprometiera, solo me dije que tu vida no había sido fácil en secundaria y que por eso te acomplejas tanto. –Dijo fastidiada.
-Alice sabes muy bien que eres la única a la que le cuento estas cosas, no deberías de estar contando este tipo de cosas de mí. No quiero que la gente me vea con lastima y crean que pase una infancia terrible, tú no sabes cómo me siento yo para estar diciendo esas cosas así como si nada. –Dije muy molesta porque no se tomaba esto en serio.
-¿SABES CUÁL ES TU JODIDO PROBLEMA? Que siempre trato de ayudarte y siempre te pones a la defensiva, los demás tratan de ayudarte y huyes. Siempre tienes una MALDITA barrera para que nadie entre a tu espacio. Todos tenemos problemas. Tú no eres la única, ¿crees que además de ayudarte y querer lo mejor para ti, no tengo problemas? Claro que tengo problemas TODO EL MUNDO LO TENEMOS. Pero eso no quiere decir que no puedas ayudar a los demás. Toman POR UNA VEZ EN TU VIDA BELLA los demás en cuenta. Para que después no sea tarde y te quedes sola. –Dije Alice todavía más molesta que yo, parecía que había llegado al límite.
-Entonces si esa es tu forma de ayudarme, contándole mis cosas a los demás, mejor no me ayudes. ESTO ES SUFICIENTE. –Dije Enojada.
-ASI LO HARE, NO ME METERE MAS EN TU VIDA. –Dijo Alice para finalizar.
Después de esto, Alice se puso su pijama y se acostó sin decirme una palabra. Ella no tenía derecho de hablarme así. Me sorprendí bastante y hasta no sabía si estaba molesta con ella. Alice nunca me había hablado así y parecía que en verdad estaba molesta, aunque también yo lo estaba. Me fui a la cama igual que ella, sin decirle una palabra. En verdad ella no debió de hacer eso. El enojo había hecho que me durmiera rápido y caí rendida sin tener ningún sueño.
Me desperté muy pesada, mire la hora en mi teléfono y eran las 9 de la mañana, demasiado temprano para mí, pero sabía que no iba a poder dormir de nuevo. Me levante y fue a ver si Alice estaba todavía en la casa para preguntarle si tenía clases hoy por que yo también tenía. Cuando recordé la discusión que habíamos tenido anoche y por lo que estábamos molestas. Recordarlo hacia que quisiera no hablarle, se que ella tampoco iba a querer hablarme.
Me fui a darme un baño ya que me di cuenta que no estaba ocupado. Dure bastante rato debajo del agua fría a ver si podía enfriar mis pensamiento porque enserio estaba muy molesta. En verdad no me gusta que estén diciendo mis cosas. Cuando Salí del baño fui a la habitación y busque la primera ripa que encontré: unos short gastado y una camiseta vieja que tenía. Me los puse y fui a la cocina a buscar algo que comer ya que sabía que después del encontronazo de ayer Alice no me prepararía desayuno. Me sorprendí al ver que Alice no estaba en casa y que el desayuno estaba en la mesa. Y el remordimiento estaba llegando pero no haría que por esto mi orgullo cediera.
Mientras me desayunaba pensé que ya era hora de llamar a mis padres, desde que llegue he estado pensando en tantas cosas que no había tenido tiempo de hablar con ellos. Pensaran que me había olvidado de ellos. Termine de desayunarme y fui a buscar mi teléfono y mi IPod y me senté y me acosté en el mueble. Marque el numero de mi casa y a los tres pitillos lo tomaron.
-Hola buen día. –Dijo mi mama con suma educación
-¡Hola! Soy Bella mamá. –Dije muy feliz al escuchar su voz
-¡BELLA, MI HIJA QUERIDA! ¿Cómo estas, porque no nos habías llamado? Nosotros no lo habíamos hecho porque pensábamos que estarías muy ocupada. –Dijo mi padre triste y preocupado a la vez.
-No te preocupes mamá, por eso te llame yo, quería escuchar tu voz, me haces mucha falta. –Dije con tristeza.
-Tú también me haces mucha falta hija. A tu papa ya tus hermanos también. –Dijo, sabía que pronto se iba aponer a llorar.
-¡¿Cómo esta mi papá y los gemelos?! –Dije muy apresurada.
-Tu papa está muy bien, esta en el trabajo sabes cómo son en ese hospital y tus hermanos están aquí locos por quitarme el teléfono y hablar contigo. –Dijo mi mama riéndose.
-Pásamelos mamá. –Dije muy alegre y me di cuenta que mi mama les paso el teléfono.
-¡BELLA, HERMANITA! –Dijeron Collin y Leah a la vez.
Solo mi familia sabia subirme así el ánimo, y mas estos dos tormentos que tanto amo y extraño. Hablar con ellos era como si todo fuera perfecto y estar solo con ellos en mi mundo. Me olvidaba de todo.
-¡MIS TORMENTOS!, ¡¿como estas?! –Dije muy aliviada.
Collin y Leah hablaban a la vez que casi ni se les entendía, uno me preguntaba que cuando iría, otro me decía que le hacía falta. Esto solo he hacia reír y llorar a la vez. Como me gustaría tenerlos aquí en este momento para salir de este caos.
-No se preocupen Collin y Leah, pronto iré a verlos y a jugar con ustedes como siempre. Ahora pásenme a mama y vayan a jugar. –Dije casi llorando porque sabía que no iba a poder cumplirles eso dentro de unos cuentos meses.
-Mama me hacen mucha falta. -Dije llorando.
-No llores Bella que después nos harás llorar a mí, tú también nos haces falta. Pero no sé porque pero presiento que estas llorando por algo más. ¿Qué te pasa hija? –Dijo mi madre preocupada. Su instinto de madre nunca le falla.
-Es solo que es difícil acostumbrarse a estar sin ustedes. Sabes que nunca nos habíamos separado. Dije a mi mama. No podía decirle lo que había pasado con ese chico y que ayer acababa de pelearme con mi mejor amiga, eso la preocuparía.
Mi mama se quedo un rato callada muy dudosa por lo que le había dicho. Tenía que despedirme o si no me sacaría la verdad.
-Bueno mama, te llamare luego, tengo que hacer algunas tareas de la universidad y a demás no quiero interrumpirte en lo que estabas haciendo. Mándamele saludos a Papá y dile que lo quiero, diles lo mismo a mis hermanos. Mama te quiero, bye y cuídense. –Dije despidiéndome
-Está bien hija, cuídate mucho y mándamele saludos a Alice, te quiero. –Se despidió mi madre y colgó
No tenía nada que hacer así que tome mi IPod y me puse a escuchar música recostada en el mueble. Busque la carpeta de la música que quería escuchar. Escuche la discografía de Living Things de Linkin Park completa, amo todas esas canciones incluyendo todas las demás. También escuche mis favoritas de Héroes del silencio; apuesta por el rock'n'roll, La chispa adecuada, maldito duende. Esas canciones sí que me mandaban a otro mundo.
Alice llego a la 2 de la tarde. No me miro ni me dirigió la palabra. Ella era la que tenía que pedirme disculpas, yo no le había dicho que este contando mis cosas. Fue su error.
Así nos pasamos la semana entera, yendo a clase cada una por su lado. Dejándonos notas de a dónde íbamos para que lo sepamos. Ella como siempre preparaba la cena, pero no me decía nada, yo limpiaba la casa y ella tampoco me decía nada. Esto ya me estaba irritando. Hasta cuando íbamos a seguir así. Viviendo en la misma casa como dos desconocidas. Mi orgullo siempre era más fuerte de lo normal.
Es sábado, tenía muchas cosas que hacer, lavar la ropa, hacer mis deberes de la universidad y todo. Sabía que eso ocuparía mis manos por un buen rato, pero no mi mente. No sabía porque lo que Alice y Edward me habían dicho se parecía mucho, me habían dicho algo así como que debían de pensar en los demás. Pero es algo difícil cuando tienes tu cabeza llena de tus problemas.
Cuando estaba haciendo mis deberes me di cuenta que Alice iba a salir con Jasper hoy por que los escuche hablando por teléfono. Sabía que haría: se vestiría y no me consultaría nada y me dejaría una nota diciéndome a donde iba. Ya llevábamos una semana en esto. Me irritaba y a la vez me estaba acostumbrado. Me dolía no hablar con ella, es mi mejor amiga y no hablar con ella hacía que me deprima. La necesitaba en mi mundo, en este mundo de locos. Pero no sabía qué hacer, así que estaba dejando que el tiempo pase a ver qué haría ella. Muy egoísta de mi parte.
Me pase la tarde entera haciendo mis deberes y mirando de reojo a Alice para ver como se estaba vistiendo, sabía que no me lo consultaría pero no podía evitar mirar. Parecía que iban a un lugar informal porque Alice se había puesto unos Jeans azul ajustados, unos zapatos bajitos y un t-shirt y su cabello suelto. Tocaron la puerta y me imagine que sería Jasper y así fue.
-Hola Bella, ¿Cómo estás? –Dije Jasper sonriente.
-Más o menos, no me quejo, ¿y tú? –Dije
-Muy bien gracias. Me imagino por que estas así, espero que todo se solucione. –Me dijo Jasper para consolarme
Parece que Alice le había dicho lo que había pasado con nosotras. Sinceramente me estaba sintiendo fatal. No quería estar la vida entera así con Alice. Es la primera vez que peleamos así y me siento súper mal.
-Espero que así se Jasper. Pasa y siéntate. –Dije indicándole.
Alice salió y ella y Jasper se sonrieron, como había dicho antes. Se saludaron y salieron. Como había dicho antes, Alice había dejado una nota en la cocina de hacia dónde iba.
Ahora estaba yo aquí sin tener que hacer, así que tome la laptop y me pude a ver Anime, tenía tiempo que no lo hacías, pero es uno de mis pasatiempos favoritos. Empecé a ver un anime que ya había visto, Inuyasha. No me cansaba de verlo, es uno de mis favoritos. Vi 5 capítulos, no le estaba prestando atención, estaba muy agobiada por esto de Alice, así que decidí salir a un parque que había cerca de aquí para poder despejarme y pensar que haría. Me puse unos short, una camiseta y mis converse y me hice una coleta. Tome mi amigo fiel Mi IPod y las llaves de la casa, apague las luces y Salí.
Todavía estaba un poco claro, así que no había peligro. Estaba caminando despacio por que no tenía prisa. El clima estaba fresco tal y como me gustaba y me ayudaba, cuando llevaba ya un buen pedazo caminando escuche que me llamaban:
-¡BELLA, ESPERA! –Dijeron
Esa voz la conocía, así que di la vuelta para verificar si estaba en lo cierto. Y Así fue, era Edward. No iba a poder con todo esto. Pero ya no podía huir de Edward, en algún momento tendría que enfrentarlo y aclarar las cosas con él y trabajar con mi mente y mi corazón para ver lo que en verdad debería hacer: enfrentarlo y no huir.
Me detuve a esperarlo.
Cuando había llegado a mí se sorprendió mucho de que me había detenido y no había salido corriendo.
-Con lo cabeza dura que eres y desconfiada pensé que ibas a salir corriendo. –Dijo sofocado por que había corrido.
-Ya estoy cansada de huir. –Dije con una media sonrisa.
-¡OHHH, PUEDES REPETIR ESO TRA VEZ QUE NO LO ESCUCHE, ES QUE HAY MUCHO RUIDO! –Dije fingiendo que no había escuchado.
-¿Para qué quieres que lo repita, si lo escuchaste bien? –Dije con fastidio
-Necesito verificar si mis oídos están bien, necesito escucharlo de nuevo. Tengo que tener algo con que fastidiarte por un buen tiempo. –Dijo con malicia
-Dije YA ESTOY CANSADA DE HUIR. –Dije muy alto, fastidiada y riéndome a la vez
-Que bien me hace sentir eso. Esto quedara para la historia. –Dije Edward muy complaciente
-Tan arrogante como siempre. –Dije frustrada
-Sabes que no puedo evitar serlo, pero no puedes evitar que te divierto mucho. -Dijo muy sonriente
Pensé: Lo correcto y lo que quiero son cosas muy distintas y si quería hacer las cosas bien debía averiguar cuál era de las dos la que tenía que hacer, romper la barrera y dejar que los demás se me acerquen y yo hacer lo mismo o seguir siendo la fría que solo estudia sin sentimientos ni motivación.
Edward me pregunto qué hacia donde iba y sola, como siempre preocupándose tanto. No sé por qué siempre se preocupaba por estas pequeñeces. Le dije que iba para el parque que estaba aquí cerca. Decidió que iba acompañarme, me puse a rabiar y a decir que no tenía que hacerlo. Pero me imagine que sería una lucha perdida. Así que accedí. Íbamos caminando al mismo paso al que yo iba cuando estaba sola. Parece que eso no le molestaba.
-¿Por qué siempre nos dices que nos cuidemos muchos hasta en nuestra casa? Eres un poco paranoico. –Dije medio riendo.
-¿Te digo que te cuides y también te molestas? –Dije en broma
-No, no es eso. Es que no estoy acostumbrada a que me digan tanto eso. Pero es muy obvio que siempre me dices eso. –Dije.
-De un tiempo para acá me he vuelto muy sobreprotector con las personas cercanas a mí. Es algo inevitable. –Dijo con esa sonrisa que me roba el aliento.
Por fin llegamos al parque, nos sentamos en un banco que había vacio. No había mucha gente por estos alrededores. Como me gustaba. No había notado como andaba vestido Edward. Íbamos un poco a juego y eso me hizo reír. El llevaba unos converse, jeans azules y un t-shirt blanco igual que yo.
-¿De qué te ríes? ¿Tengo cara de payaso o qué? –Dijo riéndose.
-No es eso, lo que pasa es que vamos a juego. –Dije
Después de todo hablar con Edward no era tan incomodo, solo cuando se le ocurría hacer una de sus bromas pesadas o ponerse arrogante. Pero en general no se veía como una mala persona. Ya que traje mi IPod, me pregunto qué música escuchaba, le dije medio avergonzada que Linkin Park y Héroes del silencio. Ya que hasta ahora a nadie le gustaban mis gustos raro, solo a Alice. Pensé en Alice y toda alegría se fue. Me sentía deprimida sin hablar con ella.
-¿Qué te pasa? –Dijo Edward notando mi cambio de humor.
-No, no es nada. No te preocupes. –Dije para calmarlo.
-Acabas de decir hace un rato que no vas a huir más. ¿Y ahora quieres hacerme ver como un idiota que te va a creer que no tienes nada, y tú como una boba que cree que me lo voy a tragar? –Dijo Edward fingiendo estar herido.
-Ok está bien, si insistes tanto. Me pelee con Alice. Y me siento mal por eso. –Dije resignada.
-¿Y por que están peleadas si estaban muy bien hace unos días? –Dijo Edward sorprendido.
-¿Te acuerdas cuando fuiste a mi casa a disculparte conmigo? Pues me di cuenta que ella te había dicho algo sobre mi pasado y le reclame por eso. –Le dije para que recordara y supiera que también tiene parte de la culpa.
-Ya te pedí disculpas por eso ¿Ok? Además Alice no me conto nada comprometedor, solo me dijo que tuviste un pasado duro. También me dijo "Edward no te diré mucho porque a Bella no le gusta que hablen de sus cosas con nadie, es muy reservada y no le gusta darle lastima a nadie. Discúlpame. Tú me caes muy bien, pero aquí mi mejor amiga es Bella". Valora mucho a Alice, ella es una buena persona. No dejes ir a las buenas personas por cosas pequeñas porque en cualquier momento vas a necesitar cosas grandes de ellos. –Dijo Edward
Ahora solo quería una cosa: ¡TRAGAME TIERRA!, ahora yo me sentía como la mala del cuento, tenía que tragarme mi orgullo y pedirle disculpas. Que tonta fui. Como se me ocurrió que Alice iba a decir algo de mi pasado si ella me conocía bastante. Sinceramente no me merecía una persona tan buena como Alice. Llegaría a casa y lo primero que haría es pedirle disculpas. Y la abrazaría como si nunca lo había hecho. Que estúpida fui. Todo el mundo pensando en mí y yo solo pensando en mí.
-Voy a tener que pedirle disculpas por esto, que tonta fui por pensar al de ella. –dije lamentándome
-Lo de tonta, si se que lo eres. Tonta y estúpida. Vámonos a casa, Alice y Jasper ya deben de haber llegado –Dijo riéndose.
Le saque la lengua y nos paramos para irnos a casa, ya sabía lo que tenía que hacer: Tenia que disculparme con Alice.
Cerca de nuestra casa había mucha gente reunida. Me pregunte qué Diablos estaba pasando. Edward me miro extrañado por que también estaba sorprendido por lo que estaba pasando. Nos acercamos a ver qué pasaba.
Cuando nos acercamos vimos que fue que un carro se había estrellado con otro. Y el o los que se habían estrellado no habían saludos ilesos de este accidente.
Cuando mire a Edward, vi que se puso blanco y estaba sorprendido.
- ¿Edward que pasa? –Le dije extrañada
-Bella, ese es el auto de Jasper. –Dijo Edward despacio y asustado
Me puse a ordenar mis pensamientos: Carro de Jasper, Alice había salido con Jasper. ALICE Y JASPER. Me puse fría y blanca. Lo primero que hice fue decirle a Edward que vallamos a preguntar qué había pasado. Nos acercamos a un señor y Edward le topo el hombro:
-¿Señor que paso aquí? –Pregunto Edward guardando la calma.
-No sé exactamente, solo sé que enviaron una chica y un chico al hospital por que estaban muy graves y que la chica se está muriendo. –Dijo el señor.
Edward estaba igual que yo. Jasper era como su hermano. Pero se sabía comportar y seguía investigando. Una chica una chica una chica. Dios mío Alice. Yo sin Alice no se qué hacer. Ella es la única que me entiende. Yo en un lugar como este sola no se qué hacer. Ni siquiera me he disculpado con ella. No Soy muy creyente pero si en verdad estas, no te la lleves, Alice está bien hare todo lo que me pidas. Pero no te la lleves, ahora no. Con quien pelearía, a quien le corregiría sus berrinches, quien me aconsejaría cuando hago algo mal.
Estaba llorando a mares y caí en pedazos. Alice nooo, Ella nooo.
-Bella por favor. –Dijo Edward muy angustiado.
Edward me tomo por los brazos y me abrazo y yo empecé a llorar en su pecho. El solo estaba nervioso, pero no resignado. El tenia esperanzas. Yo no. Jasper estaría bien, Alice no.
La suerte nunca estaba de mi lado, mi vida siempre había sido agridulce, Cuando me daba algo bueno, también me daba algo malo. Mi vida ya no sería igual. Y esta vez se llevo mi amiga, mi hermana. Mi querida Alice.
Chicas, espero que les haya gustado este capitulo
Avance:
"-Edward, no se porque pero solo a mi me pasan cosas malas. -Dije llorando.
Eres demasiado negativa Bella. –Dijo Edward consolándome"
