|La serie Naruto y sus personajes no me pertenecen, sino a su respectivo creador (M. Kishimoto)|
|PARA ENTENDER MEJOR: |
…Narración…
conversación-
-"Pensamientos"-
ATENCIÓN:
Las frases encapsuladas entre los signos siguientes (#...) Son frases que no alteran el actuar de los personajes, no son diálogos, solo fueron ubicadas donde están porque… porque en las notas de final de capítulo les diré por qué ¡Que tengan un bello día!
I
¿Cuánto había pasado desde que estaban en la sala de emergencias? Dos horas, tres, cuatro. No, solo unos minutos y parecían horas, la adrenalina hacía estragos con su mente, se sentía como si todos a su alrededor estuviesen actuando en cámara lenta, ¿solo ella era consciente de la importancia de aquella vida?
No podía culpar a los demás, sabía perfectamente que era ella la alterada, pues como médico muchas veces era ella quien debía decirles a los familiares que se calmaran, que estaban haciendo todo lo posible y que sus seres queridos se repondrían. Pero ahora era parte de las dos caras de la moneda. Ella debía salvar a un paciente, y ella era quien más quería que volviese a estar bien, era ella quien lo amaba por sobre todas las cosas. En un par más de segundos en aquella tortuosa eternidad un par de enfermeras entraron con el resultado del test toxicológico y el antídoto. Lo único que pudo hacer la pelirrosa fue mantener los órganos vitales de Sasuke protegidos para no recibir más daño en los minutos ya transcurridos. Con la histeria a flor de piel le pidió una de ellas que leyera el resultado en voz alta, cuando lo escuchó una mezcla de alivio y pura ira la invadió.
El muy imbécil le había mentido. Por un lado era bueno, el veneno no era tan dañino como el de Sasori. Pero al fin y al cabo todo veneno es exactamente eso, veneno.
Con una mano siguió protegiendo los órganos vitales de Sasuke, y con la otra tomo un poco del antídoto y comenzó a drenar el veneno, también a costa de su chakra, esto estaba consumiendo mucho sus fuerzas y sus asistentes se lo hicieron ver más de una vez, a la vez que le ayudaban a drenar el veneno, pero a una escala mucho menor. De pronto sintió el piso moverse y una breve sensación de asfixia llegó hasta su pecho, estaba oficialmente exhausta, ignoró al personal que noto el desvarío de la kunoichi diciéndole que se detuviera. Dirigió su mirada al reloj de la pared habían pasado más de veinte minutos, y no se había detenido ni un solo segundo de la fugaz veintena. Observó la pantalla que reflejaba los signos vitales de Sasuke. Estaba estable. Aún quedaba veneno en su organismo pero no sería suficiente para matarlo, si tenía suerte sus enfermeras se encargarían de quitar el resto, pero quedarían tan extenuadas que no tendrían ni fuerzas ni chakra para curar las leves heridas internas que ella había dejado sin curar a propósito.
Ya era suficiente.
Luego de esto tendría que enviar un ave mensajera a Tsunade, comenzó a maquinar su mente, para informar un leve retraso en su regreso y así dejar a su maestra tranquila evitando que los ANBU's la buscasen como locos por la aldea. Se tomó el tiempo de escanear el cuerpo de Sasuke dentro de su incipiente paranoia una vez más para confirmar su hipótesis que daría comienzo a su plan, una vez confirmada, dejó que el cansancio la inundara, un zumbido molesto inundó su cabeza a la vez que la asfixia vaciaba sus pulmones de golpe disminuyendo sus sentidos a medida que daba paso a la total oscuridad.
_..._
II
Se encontraba nadando hacia la superficie desde el mismísimo fondo, ¿cómo había llegado allí? Sentía sus pulmones pedir oxígeno y el agua haciendo presión en todo su cuerpo, su ropa empapada pesaba al igual que sus botas, era agotador. ¿Cómo fue tan estúpido de no quitarse el peso antes de entrar al agua? Esas acciones eran solo dignas de un dobe como Naruto. Frunció el ceño y fijó su vista en su destino, podía ver el sol deformándose entre las ondas del agua en un vaivén de formas infinitas y brillantes, aún le faltaban un par de metros para llegar a la superficie cuando una sombra cubrió parte del la luz del sol haciéndose cada vez más grande, pronto cubrió la luz por completo hasta que el cuerpo inconsciente de una pelirrosa chocó súbitamente con el agua, su subconsciente la reconoció enseguida, sin embargo no fue capaz de reaccionar hasta que el millar de pequeñas burbujas de oxigeno la desenvolvieron subiendo hasta reventar. Nadó hasta llegar al cuerpo de la kunoichi que seguía cayendo lentamente, era hermosa, su cabello largo y sedoso dibujaba las invisibles ondas del agua que lo extendían, el moreno le rodeo con sus brazos, estaba fría, pálida, sus labios tenuemente morados. Debía sacarla de allí pero por más que lo intentara no podía subir ni un ápice, como si algo le empujara hasta el fondo. Sasuke caía en la desesperación poco a poco, su pecho estaba oprimido clamando por algo de aire pero si subía por él perdería a Sakura. Estaba en su límite, y no estaba dispuesto a perderla. Lo intentaría una vez más, la rodeo con un brazo mientras que con el otro intentaba impulsarse para salir, moviendo sus piernas y haciendo fuerzas intentando zafar a Sakura, nada cambiaba, insistió hasta que no pudo aguantar más, abrió la boca dejando que el agua entrase de golpe ahogándolo al instante. Por un segundo pudo ver a lo lejos, como si se hubiese desligado de él, su cuerpo aferrado al de la pelirrosa, ahora ambos eran arrastrados lentamente a las oscuras profundidades en una danza lánguida e infinita.
Sintió la presión desaparecer de su mano derecha, luego unos pasos reactivaron la sensibilidad de sus oídos acompañados de un sonido que marcaba un monótono ritmo, en un par de segundos intuyó que era su pulso, abrió los ojos, sus pupilas dilatadas se hicieron pequeñas rápidamente, tardó unos segundos en acostumbrarse a la mezcla de la blanca luz del hospital y la cálida luz del día que supuso asomaba por una ventana, dirigió su mirada a su mano derecha, un instrumento mantenía apresado uno de sus dedos, reparó en el movimiento de una sombra extendida en el piso, la siguió hasta encontrarse con un par de talones enfundados en un par de botas ninjas con tacones, subió la vista hasta ver el rostro de la pelirrosa protagonista de su sueño viendo través de la ventana, su barbilla descansaba en una de sus manos, sus ojos estaban algo rojizos y por sobre todo vidriosos, había estado llorando, y el par de ojeras que adornaban sus ojos indicaban que no había dormido bien, si tan solo él supiera que lo único que lograba al dormir era tener aquella pesadilla donde Naruto le quitaba la vida, ó una nueva dónde ella estaba presente en la ejecución del pelinegro, y no podía hacer nada para detener el hecho. Por su parte aquel pelinegro siguió observándola hasta que la chica lanzó un suspiro. Moría de ganas de abrazarla, ella estaba bien, no había sido más que una tonta pesadilla. Intentó moverse pero no sentía su cuerpo, aún estaba dormido y pesado, solo logró mover la cabeza, entonces comenzó a recordar porqué estaba en aquella situación, observó el techo meticulosamente como si allí estuviese la respuesta para poder moverse libremente otra vez, sin embargo, la voz de Sakura lo sacó de sus pensamientos.
Aún estás débil – dijo acercándose, consiguiendo que los negros ojos de Sasuke le fijaran en ella – Tu cuerpo aún no se recupera completamente, tienes heridas internas que tu sistema inmune lucha por sanar ahora mismo, si te esfuerzas mucho las abrirás nuevamente, y créeme – se permitió un pausa para terminar de acercarse - …que dolerá más que esto - finalizó para atraerlo del cuello de la camiseta y darle una bofetada en la mejilla, dejándolo con un fuerte hormigueo en la zona y un punzante dolor en su torso - ¿En qué mierda estabas pensando Sasuke Uchiha? Ayúdame a entenderlo porque no le veo la lógica a tu estúpida acción – devolviéndolo de un empujón a la posición en la que había estado – Escucha, mi mundo está en Konoha, mi familia está en Konoha, mi maestra está en Konoha, todo lo que soy esta allí y volveré a ello… tu no lo impedirás por muchas jugadas sucias como esta que hagas. No tengo tiempo para perder contigo Sasuke, no hay más tiempo para gastar en uno de tus juegos, del cual estoy segura saldré herida – Sakura acribilló al portador del sharingan con su verde mirada.
(#Me he rendido por siempre a tocarte, porque sé que me sientes de alguna manera. Eres lo más cercano al cielo que jamás estaré, y no quiero volver a casa ahora.)
¿En qué pensaba? - habló comenzando a responder con voz seca, se detuvo para aclarar su garganta áspera - Estaba pensando en ti.
(# Lo único que puedo saborear este momento, y lo único que puedo respirar es tu vida. Porque tarde o temprano termina, lo único que quiero es no extrañarte esta noche.)
¿En mi? ¿Intentas que me sienta culpable? Porque… ¡maldita sea Sasuke!.. Sí que lo lograste – Su voz comenzaba a quebrarse repleta de ira - ¡Dios! Tú sí que sabes hacerme sentir como la peor escoria cada vez que te lo propones… Tú nunca fallas ¿No?– dijo dejando escapar un par de lágrimas, se volvió dándole la espalda a Sasuke por unos segundos mientras secaba las lágrimas que no cesaban de caer.
Sabes perfectamente a lo que me refería Sakura.
Sé perfectamente lo que pretendías que entendiera, el hecho es que no te creo… ya no puedo creerte después de semejante acto de egoísmo, si de veras sintieras lo que insinúas sentir, me dejarías ir, porque tú sabes que es lo mejor para mí. Dime Sasuke ¿recuerdas cuantas veces has intentado acabar con mi vida? ¿Cuántas veces intentaste acabar con la de Naruto? ¿Con cuántas acabaste cuando destruyeron Konoha?.. Me pides que te crea… – Observó a Sasuke el que desviaba sus ojos para no hacer contacto visual.
No puedo contradecirte -
(#No quiero que el mundo me vea, pues no creo que ellos entiendan. Cuando todo es hecho para destruirse, yo solo quiero que tú sepas quién soy.)
Ni siquiera lo intentas -
Lo siento -
(#Y ahora no puedes luchar por contener las lágrimas que no llegan, o el momento de verdad en tus mentiras. Cuando todo se ve como en las películas te dañas solo para saber que estás viva.)
¿Sabes qué es lo peor de toda esta historia? – Inspiró con fuerza – En toda mi vida, después de todas las atrocidades que tú hiciste, esas de las que ni siquiera intentas defenderte, yo jamás – El primer sollozo interrumpió su discurso - Jamás he logrado odiarte, aborrecerte, repudiarte como cualquier humano haría… Cuando pensé que había logrado olvidarte, apareces de nuevo y se siente como siempre Sasuke, ni un solo sentimiento cambió con los años.
Sólo quéda.. -
No, Sasuke. Has estado un día y medio inconsciente, estuve a punto de verte morir. No quiero sentir eso de nuevo, además no creo que lo que dices dure mucho. ¿Qué harás cuando te aburras de mi? Ya sé… me dejarás sola en donde sea que estemos, de preferencia en un banca a mitad de la noche. No puedo volver a arriesgarme por algo que crees sentir.
Hablo en serio Sakura – Intentó alzar su pastosa y jadeante voz.
¡Escúchame Sasuke! En esta aldea hay un grupo de ANBU's que han venido por mí, he logrado evitarlos porque envíe un mensaje a la Hokage diciendo que necesitaría un par de días más para encargarme de un paciente con riesgo vital, pero qué crees que harán cuando te vean, ¿qué crees que harán cuando vean al hombre que asesinó a Dazou? Ni si quiera lo pensaran, te acabaran independientemente de que la Hokage esté de acuerdo o no. Esa es la verdad, y haré lo que sea para que eso no ocurra.
No necesito que me protejas – dijo intentando moverse una vez más, pero no lo consiguió no tenía fuerza, y la pesadez de su cuerpo lo impedía aún más, solo conseguía levantarse un par de centímetros para volver a caer.
No tiene caso Sasuke, no puedes moverte.- Le recordó al secar sus lágrimas - Yo no te curaré, tu cuerpo lo hará y tardará. Las enfermeras de este hospital no tienen el chakra suficiente para curarte en una sola jornada – dijo caminando hasta los pies de la cama, se agachó unos segundos para llevarse al hombro una cargada mochila – Para entonces estaré lejos de tu alcance. No podrás detenerme.
No lo hagas – Pidió cuando Sakura se acercó a él para acariciar su rostro y depositar un beso en la comisura de sus labios. Él solo pudo observarla con impotencia.
(#No quiero que el mundo me vea, pues no creo que ellos entiendan. Cuando todo es hecho para destruirse, yo solo quiero que tú sepas quién soy.)
No tienes idea de cuánto te amo – le susurró al oído con la voz hecha trizas, un par de gotas cayeron en una de las mejillas de Sasuke cuando Sakura se separó de él, ella misma se encargó de secarlas con el torso de su mano – Sasuke, te juro que esta será la última oportunidad en que tu y yo nos veamos – dijo dispuesta a marcharse.
No jures en vano – intentó detenerla aprisionando su brazo con su mano, el dolor comenzaba a despertarse a lo largo de su brazo.
Nunca lo he hecho – dijo quitando la mano de Sasuke sin ningún esfuerzo, a pesar de que Sasuke había empleado toda su fuerza en detenerla. La Haruno terminó de acomodarse la mochila tras su espalda y caminó hacia la puerta.
Por favor… - Su voz gastada por la falta de agua era evidente.
Adiós, Sasuke – dijo girando el picaporte, para luego salir sin mirar atrás.
No… ¡No! - gritó desesperado, intentando salir de la cama, avanzaba mínimamente hacia el borde de la cama, tensó todos los músculos de su cuerpo, haciendo que el dolor le inundara por completo, comenzó a respirar bruscamente soportando las agudas punzadas que lo recorrían - ¡Sakura!.. – No recibiría respuesta alguna – Sakura… - dijo lo último en un susurro antes de que el dolor lo ahogase logrando acallarlo y confundirlo por un instante.
_..._
III
Sakura corría a la entrada de la aldea. Su mente estaba nublada, conmovida y su raciocinio al borde del colapso. Había sido muy difícil ignorar los gritos de Sasuke, y más en su estado, dejar a un par de enfermeras, que le preguntaron si estaba bien al ver su rostro destrozado, sin respuesta.
Esa conversación había sido completamente innecesaria e inesperada, se suponía que Sasuke no despertaría en un par de días más, ella se despediría de él y él nunca lo sabría, y cuando despertase ya sería demasiado tarde para alcanzarla, ella ya estaría en casa. Pero al parecer Naruto no era el único ser humano que era capaz de recuperarse a una velocidad mayor de lo normal.
No, no pensaba con tranquilidad y tampoco lógicamente, pues ahora tenía un agujero enorme en su pecho. Lo que había hecho era digno de cobardes, había quebrantado los valores médicos que le había inculcado su maestra y los propios, era algo así como una traidora, se había aprovechado de alguien indefenso, resultaba extraño pensar de esa manera sobre Sasuke pero era la verdad. No quedaba duda de que él no necesitaba del taijutsu, genjutsu o ninjutsu para destrozarla, solo necesitaba palabras, después de todo y de cierta forma Sasuke se le había declarado, no lo había hecho explícitamente, era un Uchiha y su orgullo estaba primero. Nunca lo espero de él y había cambiado todo, aún así la confianza que alguna vez le tuvo se había esfumado, debía pensar en ella, en su seguridad y felicidad, debía sacar su lado egoísta. Quizá en la aldea encontraría a un chico amable que le enamorase y quizá eran solo falsas esperanzas pero que mas daba era lo único a lo cual aferrarse por ahora. Desde el principio de aquel cuento de hadas, en aquel primer beso, sabía que en algún momento la burbuja se rompería y caería a la dura verdad, y así fue.
Bienvenida a la realidad – dijo al tiempo que limpiaba sus enrojecidos ojos de las lágrimas.
_..._
IV
Karin y Suigetsu iban camino al hospital para visitar a Sasuke. Sakura había dicho que no despertaría en un par de días más pero aún así, lo visitaban cada tarde. No solo para verlo a él sino que para llevarle comida a Sakura, había pasado aquellos días sin moverse del lado de Sasuke. El primer día la habían hallado durmiendo con la cabeza en la cama y una mano sujetando la de Sasuke firmemente, la chica temblaba de frío y por los chismes de las enfermeras se habían enterado del desmayo que protagonizó por falta de chakra mientras luchaba por salvar la vida de Sasuke y que no había comido en algo más de veinticuatro horas, Karin le había regañado, más ella no respondió nada más que un débil "estoy bien".
Cuando en Taka recibieron la noticia no podían creer que su jefe hubiese hecho semejante estupidez. Era muy difícil de describir el sentimiento que los había inundado, por un lado estaban furiosos por ser tan idiota, por el otro se sonreían de la bobería de su jefe, no había hecho más que confirmar que estaba completamente loco por Sakura. Aunque ella no se veía ni muy feliz ni muy enfadada, su rostro era un desierto no había vida en él y su estado psicológico no tenía nada que envidiarle, su luz se había apagado por completo, su sonrisa ya no asomaba y su vocabulario paupérrimo reflejaba lo mal que estaba. Pero no pudieron hacerla entrar en razón.
Karin le había dicho a Suigetsu que lo único que pasaba por la mente de Sakura era culpa. Se estaba culpando por la idiotez de Sasuke al punto de hacerse daño. Y que eso sumado a los contradictorios sentimientos que la Haruno una vez le confesó le estaba destruyendo por dentro. Ciertamente Suigetsu no comprendía nada, el solo escuchaba y sabía que Sasuke amaba a esa chica, así de simple, para él no eran necesarias tantas explicaciones tan complicadas y femeninas como las que le daba Karin. Y por sobre todo no entendía como aquel par de cabrones se negaba a aceptarlo. No era tan difícil ¿o sí?.
Sin ningún tipo de aviso Suigetsu sintió como su mano era abandonada cruelmente, estaba dispuesto a exigir una explicación cuando vio que Karin se había quedado estática pasos atrás, por su semblante el peliceleste fácilmente pudo intuir que sintió un chakra conocido, y también reconoció el instante en que la pelirroja identificó al poseedor de aquella energía.
¿Quién es Karin? – le preguntó tomando una de sus manos para que volviese en sí.
Es Sakura, fue difícil identificarla su chakra está débil, está corriendo un par de cuadras en paralelo de aquí… creo que viene desde el hospital.
Algo va mal con Sasuke, Zanahoria.
Ya lo creo Pez – afirmó para luego ser arrastrada por Suigetsu con dirección al hospital.
_..._
V
Odiaba sentirse así, tenía furia de sí misma y lloraba por ello, siempre hacía lo mismo, lloraba. Siempre se preguntó si las lágrimas tenían un tope, si se le acabarían un día, pero si la respuesta era si, ella era la excepción a la regla.
Faltaba un largo trecho para llegar a la entrada, sabía el camino así que solo se esforzaba por mantener su memoria lejos de Sasuke y dar un paso frente a otro, aunque cada vez era más difícil.
En su camino una muchedumbre, era de esperarse en el centro de la ciudad, iba a atravesar una de las calles principales de comercio en Reisei, debía ser rápida para que nadie le detuviera ni preguntara por qué lloraba. Agilizó el paso, más una enorme mole se le cruzó en el camino, chocando de lleno con ella, se trataba de Juugo, el pelinaranja se le quedó viendo molesto y meditabundo, no le gustaba verla triste, al igual que a sus demás "hijos", aunque si la culpa era de un chiquillo cuyo nombre empezaba con "Sasu" y terminaba con "ke" se encargaría de regañarlo más tarde cuando estuviese consciente y pudiese recibir golpes.
(#Aquí vas de nuevo, dices que quieres tu libertad, entonces ¿quién soy yo para mantenerte aquí?)
¿Qué ocurre Sakura-san? – Sakura frotó su rostro con ambas manos antes de responder con una falsa sonrisa mal dibujada en su rostro.
No es nada Juugo-san, es solo que debo irme de la aldea hoy mismo, ya sabes órdenes de la hokage, inevitables… y bueno es muy triste dejar un lugar tan querido.
(#Simplemente es lo correcto, debes hacerlo en la manera que lo sientes. Pero escucha atentamente al sonido de tu soledad. Como un latido del corazón, te vuelve loco en el silencio, recordándote lo que tuviste y lo que perdiste…)
Si, es casi tan duro como dejar a las personas que amas ¿no? – Esperó la respuesta de la pelirrosa, sin embargo no era capaz de responder, se encontraba intentando contener las lágrimas – Cuando Sasuke despierte se pondrá muy molesto, creo que de verdad te quiere… Espero que puedas perdonar la locura que hizo, pero hay gente que es capaz de hacer lo que sea con tal de permanecer con la persona que ama, espero que entiendas eso.
(#Lo que tú tuviste y lo que tú perdiste.)
Lo entiendo, pero también hay personas capaces de hacer lo que sea con tal de proteger a los que ama, y otras que lo harían todo solo para tener un momento de diversión, inclusive fingir amor. Son cosas muy distintas – Respondió con tristeza Sakura.
No lo son tanto, después de todo si ambos pasan por sobre los sentimientos de quien los ama y no son capaces de ver más allá de su propias ambiciones la diferencia no es mucha ¿No es así?
El gigante pelinaranja observó los ojos jades por unos segundos mientras estos confundidos se opacaban y se desviaban a algún lugar dónde nadie pudiese verlos ni ver a través de ellos.
(#Los truenos se escuchan solo si llueve, los jugadores solo te querrán mientras juegas. Parejas vendrán y se irán sin más… cuando la lluvia te tranquilice lo comprenderás.)
Fue un gusto conocerte Juugo – se despidió la pelirrosa con el rostro gacho comenzando a correr nuevamente.
(#Tú comprenderás.)
Igualmente Sakura… - se despidió de la chica que ya llevaba un par de metros lejos de él– Nunca aprenderán - Suspiró -"El dolor de los corazones rotos es siempre el mismo"- Pensó mientras caminaba, por otra parte aún no podía hallar al otro par de irresponsables, odiaba jugar al escondite, llevaba más de una hora buscándolos y se suponía que Suigetsu era quien debía buscarlos, por lo que había pasado media hora dentro de un gran barril escondiéndose. Demonios, sus hijos eran unos ingratos, lo habían abandonado a la intemperie de aquella transitada calle. Por lo menos tenía a la vista su restaurante favorito de ramen. Si, era ahora de desahogarse con un gran tazón de ramen.
_..._
VI
¡Oigan no pueden entrar ahí sin autorización! – les advirtió una enfermera antes de pasar corriendo por la puerta que decía Unidad de Cuidados Intensivos.
Un par de Tacones avanzaban sin descanso junto a los ahogados sonidos que emitían las sandalias ninja de Suigetsu.
¿Puedes sentirlo Zanahoria?
Sí, se encuentra en la habitación de siempre, tras doblar en aquel pasillo, pero él se está moviendo Suigetsu – contestó con la mirada fija en la entrada del susodicho, próximos a llegar a él.
Sasuke – Soltó la voz impresionada de Suigetsu al ver aquella escena. Cuando Karin le dio alcance no pudo contener el grito.
¡Sasuke! - La pelirroja siguió corriendo dejando a un pasmado Suigetsu atrás como si el suelo tuviese pegamento, observó a Sasuke intentando seguir arrastrándose fuera de la habitación mientras que Karin sin pensarlo se arrodillaba a su lado para detenerlo. El pelinegro jadeaba, y gruñía de dolor, distinguió fácilmente el nombre de la Haruno entre quejidos de agonía. No podía imaginar el dolor que debía sentir desde todo su cuerpo para que estuviese en ese estado, a segundos de perder la consciencia, y menos podía imaginar que tan desesperado estaba por tener a Sakura a su lado llevando su salud a esos límites por segunda vez.
Sasuke, cálmate – La voz de la pelirroja sacó a Suigetsu de su estado de estupor, acercándose a su novia y a su amigo, el cual había sido volteado para que pudiese respirar mejor. El peliblanco ayudó a mantenerlo quieto, pues insistía en soltarse del agarre de Karin susurrando incoherencias.
La pelirroja difícilmente podía contener las lágrimas, ver a Sasuke en aquel estado era algo que nunca deseo y que nunca le desearía a nadie, el agotamiento hacía mella en cada intento de movimiento, pero lo más doloroso fue cuando junto a Suigetsu lograron mantenerlo quieto y fueron testigos de cómo su cuerpo se manifestaba en pequeñas convulsiones por la sobre exigencia. Karin dejó ir un par de lágrimas en el momento en que el pelinegro la observó fijamente, llevó su mano dolorida al brazo de ella para intentar en vano ejercer un poco de presión y pedirle que la buscara.
…Por favor, detenla – dijo luego, el pelinegro mantuvo el contacto visual hasta que cerró los ojos para recibir un nuevo golpe de dolor producto de una convulsión, su respiración seguía siendo pesada, dolorosa y por sobretodo dificultosa. La pelirroja estaba destrozada, levantó la mirada en un gesto de suplica para ver a Suigetsu, este meditó unos segundos y luego asintió. Fijó sus ojos en la cara del peliceleste, mientras que este dejaba al pelinegro para posicionarse tras Karin y sujetar una de sus manos, se observaron un par de segundos que parecieron años, Karin cerró su mano para ejercer presión y poder sentir la piel de Suigetsu, sentir que era real, para luego cortar el contacto visual.
Sasuke, mírame… - Le llamó la pelirroja para despertarlo de la inconsciencia en la que se estaba sumergiendo – Está saliendo de la aldea… Ve por ella -
_..._
VII
¡Por décima quinta vez! ¡Gracias por la comida! - Un joven rubio recibía, como había dicho, su tazón número quince – Gracias viejo – le agradeció al hombre que le trajo su plato favorito.
Idiota, baja la voz. Se supone que nadie debe saber que estamos aquí – Le reprendió uno de sus acompañantes que aún llevaba puesta su máscara ANBU, solo la había acomodado para poder comer su primer y único tazón de ramen al igual que el otro ANBU apostado al otro costado del rubio.
¿De qué hablas Sai enclenque, impotente y demente? Esta aldea es el paraíso, nadie nos reconoce. Hasta podemos ir sin la molesta máscara.
De hecho, la molesta máscara es parte del uniforme por lo cual debemos usarla siempre, nunca se sabe cuando se está en presencia de un enemigo.
¿Cómo dice Kakashi-sensei? – dijo escaneando rápidamente el salón de aquel restaurante – Yo no veo ningún enemigo – replicó recibiendo un par de suspiros cansados de insistir – Además Kakashi-sensei con máscaras o no, si es un enemigo tarde o temprano nos atacara de todas maneras.
Cierto, pero ayudaría mucho a evitar peleas innecesarias, si no nos reconocen y principalmente si no delatas a tus compañeros de equipo llamándolos por sus nombres reales – Lo intentó una vez más el peligris.
Relativamente reales – Corrigió Sai.
Es cierto Kakashi-sensei no tiene por qué ofender al rarito de Sai con ese feo nombre. ¡Oh lo siento! Olvidé cual era el maravilloso nombre con el cual Danzou te bautizó ¿Cuál era? ¿ANBU Número 001279? No lo recuerdo la verdad no soy bueno con los números pero definitivamente es mejor que Sai, aún no entiendo por qué lo cambiaste.
Y supongo que llamarse como el ingrediente de una estúpida sopa es un regalo del cielo- dijo respondiendo con una mirada de odio a la cual Naruto le otorgó con una igual.
Ya hablando en serio Kakashi-sensei – Comenzó el ojiceleste - aquí nadie, además de Sakura-chan, nunca jamás nos reconocerá – Finalizó con una enorme sonrisa zorruna llenando su boca una vez más con la sopa que le quedaba en su tazón.
¿Tú eres Naruto? – Sai tuvo que saltar al suelo para evitar el líquido que Naruto expulsó de su boca por la sorpresa. Cuando estuvo de pie nuevamente el pelinegro se posicionó nuevamente, con todos sus sentidos alerta al igual que sus compañeros por si aquel extraño intentaba algo.
No lo soy, mi nombre es… Es Koi – respondió Naruto intentando ser serio, sin embargo recibió un par de codazos en sus costillas ¿Es que acaso pensó que el nombre de un pez despistaría a alguien? – Y dime… aquel Naruto del que hablas, debe ser genial, pues lo has confundido conmi…
Ya déjalo Naruto – Habló Kakashi.
Así que nadie nos reconocería ¿no, Koi? – Se burló Sai descaradamente, más con su cara imperturbablemente seria.
Calladito te vez más bonito.
¿Quién eres? – Preguntó el peligris.
Mi nombre es Juugo – Contestó el pelinaranja.
¿Juugo? ¿Dónde he oído ese nombre antes? – Se preguntó el rubio con una mano en su barbilla.
Nos conocimos cuando luchaste junto a Sasuke para vencer a Madara.
¡ya lo recordé! Te conocí cuando luché junto a Sasuke para detener al viejo Madara.
Sí, exacto – afirmó Juugo con una mirada obvia.
Espera – dijo poniéndose en guardia como sus compañeros que ya lo habían hecho hace un par de minutos atrás - ¿El Teme está aquí? ¿Está vivo? ¿Qué pretende? ¿Envió algún mensaje? ¿Quiere luchar conmigo? ¿Por qué te envió a ti?
Em… respondiendo a tus preguntas. Si pero él no sabe que tu estas aquí; Si, está vivo; No pretende nada; No envió ningún mensaje; No; y no me envió, es una coincidencia. Ahora si me lo permiten quisiera hacer una pregunta ¿Son ustedes los que han venido por Sakura-san? Digo a juzgar por su apariencia yo… – El rostro de Naruto se contrajo molesto, mientras que sus compañeros se tensaron a sus costados dispuestos a atacar.
¿Qué sabes de Sakura-chan?
Nada en realidad, ella es mi amiga.
No, corrección es MI amiga.
Pues, pues también la mía, y de mis compañeros de equipo – Ups, eso sonó mal.
¿Dónde está? – Preguntó apretando sus puños, si aquel gigante no se lo decía, se las vería con él y su Rasengan.
Ustedes han de saberlo ¿No son quienes la escoltarían sana y salva hasta Konoha?
Por última vez, ¿dónde está Sakura-chan?
Acabo de verla, corría hacia la entrada de Reisei con una gran mochila. Está algo… digamos alterada… - Por decir lo menos.
¿Planea irse de aquí sola? – preguntó Sai.
No se preocupen, es Sakura-chan, le pateará el trasero al idiota que se atreva atacarla, ya la alcanzaremos.
Tú no entiendes Naruto ella no está pensando bien las cosas – refutó Juugo.
No subestimaré a mi mejor amiga, si es eso lo que pretendes.
Sin embargo Naruto, tampoco debes sobrestimarla – le reprendió Kakashi – Dinos Juugo ¿Qué fue lo que ocurrió?
No he de decir más de lo que me incumbe, pues es su vida es lo que me preocupa… Su chakra se encuentra débil y teniendo en cuenta la fama de estos territorios, ustedes no deberían estar aquí.
Está dicho, vamos por Sakura-chan - Sus compañeros de equipo y el pelinaranja asintieron, Naruto no se quejó al sacar todo su dinero de su infantil bolsa para pagar lo que habían comido y comenzar a andar fuera de aquel restaurante.
_..._
VIII
Se hacía tarde, debía llegar al próximo pueblo cuanto antes, si sus cálculos no fallaban y apoyándose en la idea de que su mensaje llegó a tiempo para detener al grupo que vendría por ella un par de días, hoy pernoctarían en algún hospedaje de dicho pueblo… Rayos, ni siquiera había tenido tiempo de ver si había llegado algún mensaje para ella en los últimos días… días en los que estuvo prácticamente encerrada en la habitación de Sasuke, velando por su salud… aún cuando no estuviese en peligro….
Paranoia, era una palabra sutil para describir su estado, el solo hecho de considerar que había dejado el hambre y el sueño aparte, ubicando a ambas necesidades en el fondo de su lista de prioridades nos alarmaba que precisamente Sakura Haruno ya no estaba en sus cabales.
(#Cuando haces tú mayor esfuerzo pero no triunfas)
¿Qué era lo que Juugo había pretendido diciéndole aquellas palabras? Ella era quién sufría y probablemente sufriría por el resto de su vida por esta decisión, dejaba al gran amor de su vida, si es que no dejaba su corazón y su vida entera junto a él. Lo hacía por su bien y el de él también… Aquello siempre fue un espejismo de relación que nunca se llevaría a cabo, no tenía futuro… destino, era una ilusión, todo lo humano y lo divino de este mundo se encargaba siempre de no acercarlos y por el contrario alejarlos cada vez que siquiera se miraban y siempre con heridas de por medio, como precio, como castigo por haberse atrevido a mirar y desear lo que no debía. Pero había acabado entendiendo que en este mundo en el cual ella corría ignorando la llovizna y el crujir de las hojas y ramas bajo sus pies a medida que se alejaba de la colorida entrada de Reisei que ahora le despedía, no habría nunca un final feliz para ellos dos no habría más un "Te amo" perdido y sin respuesta, y en ese cuerpo rígido, agonizante y contenido jamás habría espacio para la felicidad y el amor con que siempre soñó y siempre mantuvo vivo a escondidas, aquel espacio fue lenta y fúnebremente ocupado por el dolor, el resentimiento y el miedo.
Su mente era un círculo sin descanso analizando las mismas preguntas que obtenían las mismas respuestas ¿Qué hubiese pasado si se hubiese quedado con él? Si hubiese aceptado su insinuación.
(#Cuando consigues lo que querías pero no lo que necesitas)
Quizá no los hubiesen descubierto, y en un mundo de ensueño, la hubiesen dado por perdida o muerta y la habrían olvidado con el pasar del tiempo, y por ello en un mundo utópico su maestra no tendría que aceptar términos y decisiones de la Raíz por el hecho de estar estrechamente relacionada con ella y que posiblemente conllevarían a la renuncia de ser hokage, era sabido que aún quedaban partidarios de Danzou dentro de los dirigentes de la Raíz, por otro lado Naruto aún tendría chances de convertirse en hokage, pues nadie lo relacionaría con dos traidores, lograría su sueño… Y por último estaban sus padres, dios cómo dolía imaginarlos en esa situación, a ellos nadie los llamaría traidores ni tendrían razón alguna para estar decepcionados, heridos, desesperados, no tendrían que llegar al punto de odiarla, no querrían negarla como hija.
Era falso… tan falso que daba lástima, ya que fuese cual fuese la manera en que hubiesen escapado, ya sea por el irreal mundo que se acababa de imaginar, o si era Sasuke quien asesinaba con sus propias manos a quienes vendrían por ella, huyendo, simulando haber muerto en batalla de camino a casa, eran riesgos que el dolor de su pecho y las punzadas en que se habían convertido los latidos de su corazón no estaban dispuestos a tomar.
¿Cuántas veces había Sasuke intentado matarla?
¿Cuántas había sacado provecho de su vulnerabilidad?
¿Cuántas veces había hecho trizas su corazón sin consideración alguna con solo una palabra o una mirada?
¿Cuántas la había abandonado?
¿Cuánto dolió?
El hecho de que Sasuke estuviese temporalmente inhabilitado era la oportunidad que necesitaba para salir de su vicio.
(#cuando te sientes cansado pero no puedes dormir, atascado en reversa)
Todos los seres humanos, conscientes y con sentido común debían tener un tope de cuántas veces se tropieza con exactamente la misma piedra.
Debía entender que el orgullo y el ego eran un arma letal contra quienes rodeaban a quien lo poseía, y pues era ella el principal satélite que rodeaba a "sol" se Sasuke… Ella tan ingenua siempre acercándose más de lo debido a aquella bola de fuego, que no pretendía dedicarle mucho tiempo a una molestia como ella, a una niña con sueños no correspondidos por el destino. Él una estrella fulgurante y poderosa capaz de volverse una nómade estrella fugaz, privilegio de ojos afortunados, dejando a quiénes lo vieron con deseos de más, y satélite como ella era, abandonada, jamás lo volvería a ver, quizá jamás volverían a coincidir en el paralelismo inmenso del universo.
¿Si de todos modos el resultado era el mismo por qué no evitar el perjudicar a sus seres queridos evitando riesgos?
(#Cuando las lágrimas comienzan a correr por tu rostro)
Eran mucho más altas las probabilidades de que aunque el escape saliera bien la usara hasta aburrirse, engañándola con sus ojos y acciones, que bien podrían hacer ese trabajo por él, y que luego la despreciara con palabras pobres de piedad y misericordia. Entonces no tendría un hogar donde volver con el rabo entre las piernas, no tendría el hombro de un amigo para llorar en él, no tendría a nadie que a pesar de sermonearle y mostrarle sus errores, la perdonase y le diese motivos para ser más fuerte, se habría convertido en un fantasma y estaría sola. Debido a él, otra vez.
(#Cuando pierdes algo que no puedes reemplazar)
Su cerebro trabajaba a mil por hora para darle las razones de por qué hacía lo que hacía, y su corazón insistía en desobedecer a la razón dándole motivos para volver y entregarse a un nuevo futuro con él.
(#Cuando amas a alguien pero se ha perdido, ¿podría ser peor? )
Es que acaso ¿había alguna forma, una si quiera, para describir lo que ella sentía al estar en sus brazos? El deleite que significaba sentirse rodeada por aquel fuerte abrazo, sentir que en un segundo de rose su corazón se encendía como el más devastador de los incendios y que de un momento a otro era solo fuego lo que recorría su cuerpo. Cómo podía transmitir a alguien lo que era sentir la yema de sus dedos contorneando su figura cada mañana mientras ella, somnolienta, aún no terminaba de despertar junto a su pecho.
(#Habrá luces que te guiaran hasta tu hogar y encenderán tus huesos… entonces intentaré sanarte)
La sensación indescriptible que nacía en su vientre cada vez que él la descubría observándolo embobada y ponía en sus labios esa tonta y suave sonrisa solo para atraerla y besar sus labios tan lentamente que era un tortura.
Aquel tarareo que salía de su boca cada vez que se quedaba la noche entera para verla dormirse.
El simple hecho de que él le correspondiese un infantil abrazo.
(#¿Muy alto sobre todo o por debajo de todo? )
¿Era eso tan malo?
Lo era, se respondió.
Se había sentido amada por primera vez en su vida y por el hombre que ella siempre amó y estaba ¿mal?
Con cada paso que daba intentaba con más dificultad mantener sus pensamientos alejados de sus acciones, pero a medida que se alejaba su respiración era más difícil debido a los sollozos que se aglomeraban en su pecho, las lágrimas habían llegado para no irse, sentía que en cualquier momento caería al húmedo suelo agotada, su mente le jugaba tretas… comenzaba a recordar cada momento.
(#Cuando estás demasiado enamorada para dejarlo ir)
"¿Así recibes a tus pacientes Sakura?"
"Esta si me la pagas Haruno… Estas buscando que de verdad te mate"
"Soy yo quién va hacer las preguntas esta noche… Así me gusta, obediente… eres mía ¿me oíste?"
"Te gustó, te encantó y lo sabes… sigues igual de perdida por mí que cuando te conocí en la escuela… Pero creo que te has dado cuenta de que tu y yo dejamos de ser unos inocentes niños"
"Ahora explícame un par de cosas Sakura… ¿Qué mierda me hiciste, es un genjutsu, me drogaste, es eso?.. ¿No lo hiciste?... Podrías explicarme ¿por qué no puedo matarte?"
"Bésame… ¿quieres que me vaya? Entonces hazlo, no me iré sin lo que vine a buscar"
"No te desharás tan fácil de mi, Sakura…"
"Cómo podría pensar en comer…Si lo único que me apetece es tu… boca"
"¿Por qué no me reclamas ahora?... ¿Sabes? A mí no me interesa en lo más mínimo que haya gente allí afuera que podría escuchar…"
"Yo celoso, si como no… No juegues Sakura… o el juego podría ponerse en tu contra… No me hables cuando te estoy besando"
"Eres perfecta"
"Bien, qué te parece si hacemos las paces… "
"…¿Por qué no me dijiste que regresarías a Konoha?... ¿Qué es lo que ocultas Haruno?... Dime por qué inexplicablemente de un segundo a otro decidiste alejarte… No creo en ni una sola de tus palabras… Repite que no sientes nada por mi, repite que no tienes motivo…"
"No me iré Sakura… Y tu tampoco"
"¿En qué pensaba?... Estaba pensando en ti… Sakura…"
"No necesito que me protejas… No lo hagas… "
(#Pero si nunca lo intentas nunca sabrás si valió la pena)
El filo de un Kunai cortando la dirección del viento rescató su atención de sus ansiados recuerdos, se detuvo en seco y en menos de un segundo dicha arma estaba clavada apenas un metro delante de ella. Un poco lenta en sus reacciones, sin embargo eficientes, dirigió su mirada hacia el lugar desde dónde fue lanzada el arma.
Hay veces en la vida que te demuestran en vivo y en directo que no siempre es conveniente para los nervios ser consciente del peligro, en su caso habría deseado no haber levantado el rostro ni haber detectado el chakra de su atacante, el escenario era algo escalofriante para una sola ninja que, reconociéndolo, no se encontraba en su mejor momento.
El bosque antiguo como era, ofrecía a la vista árboles milenarios enormes que desplegaban sus ramas hasta donde era posible ver, a esto agreguémosle mínimo, y siendo egoístas, un centenar, de ninjas desertores que iba en aumento dispersándose por los árboles que la rodeaban, echó un vistazo a sus espaldas y el contexto no representaba ninguna mejora con respecto a lo que había visto, rodeada por una guerrilla completa.
Su rostro se volvió más serio aún luego de escuchar una risa gutural, con la ayuda de su oído dirigió sus ojos al encuentro de quién reía y, a la vez, salía a la luz…
Haruno Sakura – Habló el hombre por primera vez dirigiéndose a ella confirmando que había sido él quien momentos antes había reído de aquella manera, tenía aproximadamente unos 45 a 50 años por lo que se podía leer en su piel, sin embargo su musculatura, a pesar de no ser exagerada, dejaban en claro que era un tipo activo, no era un ladrón cualquiera, estaba claro que era el jefe del batallón que rodeaba a la pelirosa –No es necesario que hagas ningún gesto para identificarte, tu cabello, tu banda, tus lindos e inquietantes ojos… basta con ellos para identificarte – El silencio se hizo presente debido a la ausencia de respuesta de la chica – En caso de que te interese saberlo, dulce niña, mi nombre es Nenki, y el ejército que te rodea está bajo mi mando… verás, el asunto es que hace un tiempo atrás- Comenzó a hablar con ligereza - Había un miembro de este ejercito que significaba más para mí que cualquiera, era un joven talentoso ¿sabes? Pero cómo dije hace no mucho alguien quitó a Kösen de estas filas – Su respiración se detuvo por un segundo cuando supo de qué iba todo esto - ¿Sabes quién fue? – El hombre respiró sonoramente dejando que su semblante se volviese en extremo sombrío – Fuiste tú… fuiste tú quién separó a Kösen de su equipo… tú fuiste quien quitó a mi hijo de mi lado, y es hora que pagues por ello… quizá te haga un favor, pues tu estado es tan miserable, debería avergonzarme de matar a una basura como tú, pero lo haré y juro que seré yo quien saque el corazón de tu pecho y antes de que de su último latido de vida le clavaré un puñal, quizá así seas capas de sentir lo que es perder algo tan importante, maldita. Pero antes dejaré a mis subordinados… jugar contigo –
_..._
IX
Aún con el chakra de Karin corriendo por su cuerpo podía sentir algunos de sus miembros adormecidos. El ruidoso centro de la aldea no fue un obstáculo para él lo evitó perfectamente a pesar de su estado. Ya no importaba si dolía o si molestaba, tenía que llegar a ella lo más pronto posible, no le llevaba mucho tiempo de ventaja más si seguía a ese paso jamás la alcanzaría, decidió exigirse más no podía darse el lujo de perder el tiempo y menos cuando se trataba de volver a verla. No era capaz de explicar cuán importante ella se había vuelto para él y tampoco se dio cuenta en qué momento ocurrió pero si sabía cómo ambos se habían entregado el uno al otro no solo físicamente pues el creía firmemente que le había entregado todo lo que tenía. Todo.
Había que ser realista desde que perdió a su madre jamás había dejado que alguien viese su lado cálido del corazón. Se había jurado y per jurado no dejar que persona alguna llegase tan lejos, pero con ella olvidó todo eso. Ella lo hizo volver a sentir calor, lo dejo llegar hasta ella, tocarla, apretarla contra él, besarla, le dejó necesitarla como una droga para poder sobrevivir cada día, y el simplemente se dejó, muchas veces se volvió un baboso, celoso o hasta un enamorado y no le importó que ella lo notase, ella significaba para el algo más importante que su orgullo y lo dejó ver con cada roce de su piel. En otras palabras no temía bajar la guardia si se trataba de ella.
De pronto se detuvo en seco y solo entonces entendió que iba demasiado rápido, al detenerse casi había perdido el equilibrio. Mientras que para él el tiempo avanzaba demasiado rápido en la realidad había sido una treta. Su pulso estaba muy acelerado eso no era saludable, estaba consciente ello, intentó calmarse y se dio un lapso para repensar las cosas.
Quizá había exagerado, ella tenía razón. Nunca debió involucrarse tanto. Era como le había ocurrido siempre. Confiaba ciegamente en alguien y este le apuñalaba por la espalda. Le dio todo su ser a Sakura, se había rebajado a suplicar que ella se quedara y aún así ella no lo hizo. Lo abandonó y traicionó como todo en su vida. Se había vuelto estúpido, no había otra manera de explicarlo había dejado que una mujer como cualquier otra pasase por sobre su orgullo y rompiera su inquebrantable personalidad. Ahora él lo sabía, se había enamorado completamente de ella y de su cálido tacto pero probablemente eran encantos que encontraría en otra mujer sin importar quien fuera, ya lo había hecho antes tomar a una mujer solo para tener sexo sin ninguna relación de por medio. Eso lo llevaba a pensar si realmente la necesitaba. Por un lado asumía para sí mismo que la compañía de la chica era algo que terminó por distanciarlo de cada intento de volver a ser el frío Uchiha. Pero ¿había jugado con él? O con lo que quedaba de su corazón y humanidad. Tenía sentido, de alguna forma ella había obtenido lo que siempre había querido, Sakura había obtenido cada una de las caricias que alguna vez soñó con sentir. ¿Y si se trataba solo de eso? Cumplir una obsesión y terminar con su historia, desligarse de todo lo que la relacionaba a él. Realizó los pendientes que tenía en su lista con respecto a él y ahora seguía su camino. Realmente lo usó.
Comenzaba a creer que sería más fácil dejarse llevar por la venganza una vez más, por esa parte de él que resurgía cuando se sentía realmente herido. Sentía como los deseos de desquitarse comenzaban a susurrarle al oído.
Unos segundos más tarde llenó su pecho de aire para luego dejarlo salir lentamente, volvió a mirar al frente para concentrarse en encontrar el chakra de la pelirosa. Hubiese sido todo una mentira o hubiese sido todo real ahora tenía más razones para encontrarla.
_..._
X
Habían bastado las palabras de su jefe para que el ejército de vándalos comenzara a abalanzarse sobre la ninja, comenzó como un ataque uno contra uno pero al ver que la pelirosa podía manejarlo, fue suficiente solo una nueva señal de Nenki para que el volumen de contrincantes aumentara considerablemente. El viejo dirigente se paseaba de rama en rama viendo como la pelirosa se defendía desde distintos ángulos, estaba de mas afirmar que pretendía aprender sus tácticas de combate que a pesar de las pequeñas heridas en el cuerpo de la ojijade surtían efecto al ver como muchos de sus subordinados volaban anormalmente entre árboles luego de ser golpeados. La chica se veía decidida a pelear, su mirada dio un repentino giro en el momento en que comenzó a ser atacada.
Se cuestionaba si debió haberle subestimado, definitivamente no iba a ser fácil de asesinar, pero eso realmente no importaba. Habían suficientes vasallos que sacrificar, todo con el fin de agotarla… así sería más fácil. Por supuesto que guardaría el honor de matarla para él, pero no aún se había dado el lujo de elegir un lugar donde los árboles no estuviesen tan juntos así podría tener una vista amplia del escenario en ese, su circo. Así pues era lógico que debiera hacerlo durar lo más posible.
Pronto encontró el lugar más privilegiado para ver el momento en que entraría en acción. Ver todo desde arriba lo ponía ansioso de participar, la chica comenzaba a jadear y sus golpes comenzaban a amoratarse.
Muy Pronto – Habló para si al ver como se estaban desenvolviendo las cosas - ¡Pero qué rayos es eso! – Exclamó estupefacto, definitivamente lo que veían sus ojos no estaba dentro de sus planes.
¿Qué clase de poder estaba utilizando esa niña? Había visto como grandes rayos de luz azulada cubrieron un gran diámetro alrededor de la Kunoichi seguido de una gran nube de polvo, rápidamente esa nube bajó con ayuda de la fina y tenue lluvia que comenzaba a acrecentarse con los minutos y intuyó que no era el único sorprendido por el estruendo, la expresión de su pronta presa era tan o más pasmada que la de sí mismo, lógicamente lo que había visto hace unos segundos no provenía de la patética kunoichi.
_..._
XI
Naruto, Kakashi y Sai iban a la delantera, Juugo intentaba seguirles el paso, aún no entendía por qué de pronto siguió mas allá de las puertas de Reisei a los shinobis de Konoha, por esa razón avanzaba no muy convencido de sus propias acciones, actuar sin pensar no era lo suyo, la situación lo había sacado totalmente de su zona de confort, de su rutina. Y no es que fuese egoísta porque realmente apreciaba a la pequeña y dulce Sakura, pero para cuidarla estaban esos tres personajes que ni siquiera parecían preguntarse si el aún seguía tras ellos. Pensó que eran suficientes para proteger a la pelirrosada. Entonces ¿Qué diantres hacía el allí? ¿Cuál era su papel en toda esta historia? Seguramente habían cosas más importantes de las cuales debería estar preocupándose ahora mismo, y ahora que hacía memoria recordó que alguien estaba en el hospital literalmente reviviendo después de cometer un acto que fue mas allá de lo imprudente.
Ya convencido de que realmente no tenía por qué estar allí y que el tema en que dichos tres shinobis estaban envueltos ya no le incumbía comenzó a alentar el paso para ir perdiendo de vista a quienes acompañaba, sin embargo, percibió un chakra que él conocía muy bien, y seguido de ello un estruendo que también podía reconocer a kilómetros fácilmente. Ahora esto comenzaba a tener sentido, cayó en cuenta de que el instinto de madre no era un mito urbano.
_..._
XII
¿En serio?
¿En serio estaba sucediendo?
¿Cómo se atrevía?
Sakura estaba enfadada, por un momento pensó que había desarrollado un ataque inconscientemente para situaciones extremas muy similar al Chidori, desalentadora fue su sorpresa al ver que definitivamente había sido el Chidori en toda su extendida expresión.
A ver… …hablando en serio estaba, vulnerable, histérica, ya casi cayendo en el delirio por falta de sueño, y de pronto el gran Sasuke Uchiha hace su aparición poco ostentosa en frente de ella.
¿No pretendía darle un respiro? ¿Uno si quiera?
¿Qué haces aquí? – Le inquirió en tono preocupado al Uchiha.
¿Realmente importa ahora? – Observó mientras adoptaba una posición para pelear al lado de la chica. –Por si no te has dado cuenta, aún quedan cientos de imbéciles queriendo matarte, y solo estás parada allí dando lástima –
Deberías ir a descansar- Le sugirió con desanimo y algo temerosa por su condición mientras bloqueaba el ataque de uno de los cientos de contrincantes.
Cállate, te dije que no tenías que preocuparte por mí- le exigió mientras acababa con más de un hombre con su espada, provocando que la chica volviese una vez más la vista al frente resignada a aceptar la ayuda que le ofrecía el pelinegro.
Si llegamos a salir con vida… - Comenzó una vez más Sakura – Prométeme que iras al hospital a recuperarte – Habló sin pensar realmente lo que salía de su boca, solo quería plantearse la imagen de Sasuke sano y a salvo, se encontraba en un extremo donde su desgaste ya no le permitía concentrarse en lo que decía y hacía al mismo tiempo, objetivamente no había escuchado las palabras de Sasuke o por lo menos no les había tomado el peso pues había hecho lo que él hace no más de diez segundos le había impuesto no hacer más. En respuesta el joven vengador produjo otro chidori acabando con algunos sujetos e impidiendo que otros tantos avanzasen por unos segundos, momento que aprovechó para acercarse a Sakura sujetarla del cuello de su chaqueta con tal fuerza que no fue capaz de mantener un perfecto equilibrio.
Quiero que te quede claro un par de cosas, así que escucha bien Sakura – dirigió con una brusca mano apretando la mandíbula de la susodicha la mirada perdida a sus ojos - puedo cuidarme perfectamente solo, escúchame – reafirmó mientras corregía el reticente rostro de la chica – Y desde hoy en adelante Haruno Sakura, seré yo quien cuidará de ti y no al revés.
La Haruno apenas terminó de procesar la bomba de información cuando el chidori se desvanecía y los soldados obedecían a las nuevas órdenes de su líder, una turba comenzó a atacarlos a cada uno, ya no era Sasuke defendiendo a Sakura, ahora era cada uno enfrentando a sus propios contrincantes. No hacía falta ser un estratega para comprender lo que estaba a punto de suceder, el número de contendientes que iban tras Sasuke aumentaba rápida y desmedidamente mientras que Sakura se defendía de unos cuantos hombres que solo hacían ataques directos al cuerpo, el objetivo era separarlos, y lo habían conseguido, la ojijade había perdido de vista a Sasuke y eso no la tranquilizaba nada, a pesar de lo que acababa de decirle, fue testigo de cómo esos tipos lo abordaban con solo deseos e acabar con él, si bien sabía que Sasuke era fuerte cualquier persona se daba cuenta que eran demasiados para una sola persona. Su corazón la traicionó lanzándole una serie de supuestos resultados más sus rivales la presionaban a no intentar ahondar en el tema, comenzó a auto-convencerse de tener que salir de allí, logró concentrarse en el momento en que el ambiente se tornó escandalosamente silencioso solo era capaz de oír el filo de las armas cortar el aire y chocar con las suyas, de cierta manera le recordó el sueño que tuvo con Naruto pero eso solo le dio la sensación de poder cambiar el curso de ese sueño, y lo haría. Luchó con todas las energías que le quedaban hasta que cayó en cuenta que solo quedaban dos oponentes a los cuales hacerle frente, en un par de movimientos más acabó con uno de ellos. Ahora la batalla era uno a uno.
Pero Nenki no pensaba igual, había estado observando, había llegado la hora de participar de la redada.
_..._
XIII
Su desesperación por no ver a Sakura en ninguna parte lo hizo cometer un par de errores, lo que le costó un par de cortes no profundos por aquí y por allá, se había dado cuenta de la intención de tal ejercito pero no tuvo tiempo de reaccionar, eran demasiados, hasta el podía darse cuenta, a esas alturas dudo un segundo si lo que le había dicho a Sakura pasaría del "Hoy". Los hombres de Nenki no le daban tregua alguna y comenzaba a notarse en el ritmo de su respiración. Sabía que si utilizaba alguna técnica muy exigente quedaría sin chakra lo que solo le traería más problemas debía continuar luchando cuerpo a cuerpo si es que aún tenía la esperanza de que su energía le durase tanto como para derrotar a todos y además ir en busca de Sakura.
¡Teme! - ¿Acaso estaba tan cercano a su muerte que había comenzado a revisar internamente sus recuerdos? Realmente podría haber recordado cualquier cosa más adecuada que los gritos de Naruto. Definitivamente debía estar a punto de morir, pues aquel muy muy molesto sonido iba en aumento, como si viniese desde arriba produciéndole la jaqueca que siempre le produjo el maldito rubio, pero alto, ¿por qué algunos de los soldados que lo rodeaban buscaban algo en el cielo? Por un segundo dirigió su mirada junto con la de los demás y comprendió que efectivamente era el rubio de carne y hueso quien intentaba dejarlo sordo. No era gracioso, y como si fueran los viejos tiempos una lluvia de Narutos caían desde los cielos listos para la lucha. Algo incrédulo el Uchiha siguió con lo suyo como si en realidad el futuro Hokage no hubiese estado presente.
¡Teme! ¿Dónde está Sakura-chan? – Sí, no había duda era el molesto de Naruto solo él podía irritarlo tanto al referirse así de Sakura.
¿Qué mierda haces aquí Naruto? – Le habló cuando los clones les dieron la oportunidad de intercambiar un par de palabras
Vinimos a buscar a Sakura – Le respondió pasivamente su antiguo Sensei mientras se le acercaba junto a Sai - ¿Dónde está?
¡Maldita sea!- Maldijo con justa razón- ¿Son ustedes los estúpidos ANBU's a quienes Sakura les temía? ¿Y de veras crees que si supiera donde está estaría perdiendo el tiempo contigo? – Habló Sasuke con un tono impaciente y algo desesperado. Kakashi lo observó unos segundos no le bastó mas para entender la situación, detuvo a Naruto en el momento en que iba a lanzarse sobre el pelinegro.
Te cubriremos –habló el Sensei ante la estupefacta mirada de sus dos colegas de Konoha – Sólo tráela sana y salva. Nosotros acabaremos con este caos, tu amigo Juugo – le señaló al pelinaranja que hacía estragos con su cuerpo medio transformado arrasando con todo aquel que se atreviese a pararse frente a él – Es de gran ayuda, ¿Listo?.
Aún espero que dejes de hablar – Respondió el ojinegro.
_..._
XIV
Comenzó a participar de los ataques que su subordinado le otorgaba con determinación a la pelirrosa, de vez en cuando decidía que era necesario aportar algún movimiento solo para obligar a la chica a dar pasos en falso, no obstante la aprendiz de la actual Hokage respondía cada vez que arremetían contra ella sin excepción, eso hasta que el mismísimo Nikei resolviera que aquel joven que actuaba bajo sus órdenes de pronto representaba un obstáculo en el camino hacia su venganza. Nikei tardó más en alzar su arma que en dar la estocada mortal, probablemente el soldado no tuvo siquiera oportunidad de llenar sus pulmones de aire por última vez.
Sakura quedó perpleja, volviendo a dar paso a las lentas y estupefactas reacciones, estado que sin duda sería una ventaja para el asesino quien tomado provecho de lo dicho se acercó sin prisas a la kunoichi tomándola por el cuello y comenzando a jugar con la presión en su garganta con sus grandes manos.
¿Pensaste que sedería el placer de matarte a un niño de trece años? – Su aliento choco con el rostro mientras reía por lo bajo y aprovechaba de aumentar el agarre de su cuello. La ninja intento librarse con sus propias manos, estaba comenzado a sofocarla y al mismo tiempo a hacerla entrar en pánico por lo que acaba de hacer y decir ese monstruo.
La sonrisa del líder del joven muerto volvió a desaparecer y apuntando brevemente con su cabeza al cuerpo que descansaba en la húmeda tierra dijo – Mi hijo era tan bueno como él, quizá podría haber llegado a ser mejor, eso nunca lo sabré porque a ti no te importó… …Así que ¿es eso lo se hace en una misión de paz? Quitarle la vida un niño.
Precisamente no eres tu el que le brinda paz a este lugar, sólo terror, miedo de surgir- Espetó algo ahogada, intentó seguir respondiendo pero se detuvo al no poder articular palabras.
No me hagas perder la paciencia niña, pretendo hacer durar este momento todo lo que mis ansias me lo permitan –
¿Cómo puedes insinuar que no vengo en paz? Acabas de quitarle la vida a ese niño, a uno de tus aliados y-
¡Ja! ¿El? – Le interrumpió con un atisbo de carcajada en lo más profundo de su garganta – No te preocupes era huérfano, sin metas en la vida, una buena adquisición que cumplió su vida útil, eso es todo, siempre puedo conseguir más como el-
Eres un asesino, el confiaba en ti, cómo es posible que no estés en los registros de los más buscados ¡Eres un maldito monstruo!-
He allí su error, lo primero que les enseño es a no confiar y ya ves que aquí, en tierra de nadie, los errores se pagan caro –
Cerdo – Dijo la kunoichi escupiéndole en la cara y removiéndose frenéticamente para soltarse del agarre de ese mal nacido, estaba exhausta ya no podía seguir luchando, solo la movía el enojo que le producía ese hombre si es que tenía algo de humanidad en su cuerpo claro.
Shh… tranquila- Mientras abofeteaba a la chica para detener los intentos de zafarse - No estamos tan lejos el uno del otro, ambos matamos niños ¿no?, ambos somos asesinos – terminó la frase sombríamente manteniendo sus ojos en el rostro de Sakura dejándola fría, solo su pecho se mantenía subiendo y bajando extenuado, produciendo el vaho que salía de su boca.
No, no te atrevas a compararte conmigo – Fue lo que su cuerpo le permitió responderle al hombre.
Es cierto, tienes algo de razón porque a diferencia de ti – dijo justo antes de darle un golpe en la boca del estomago dejándola sin aire por unos segundos sujetando el área dañada dando paso a un golpe en la nuca que la llevo directo al suelo – Yo tengo la sangre lo suficientemente fría para vengar a mi hijo…
Al parecer Nenki no bromeaba cuando dijo que planeaba hacer durar el tétrico momento y por lo visto no estaba interesado en utilizar su arma otra vez, golpe tras golpe Sakura se convencía de que su vida llegaría hasta ese punto, de nuevo, muy lentamente, Nenki acabaría con ella. Quizá le convendría verlo como un aliado, pues lo único que le quedaba era trasladar su raciocinio a otro lugar, lejos de la tortura que estaba recibiendo y bien si lo miraba desde ese triste punto de vista habrían cuantiosos beneficios de su muerte, en primer lugar la agonía de sentirse un ser sin fuerzas acabaría, Sasuke dejaría de buscarla, aquel hombre obtendría su venganza, el peso en su corazón se esfumaría al igual que su alma y el brillo de sus ojos, si tenía suerte y era como muchos decían la muerte significaría un sueño eterno donde revisaría una y otra vez los recuerdos más felices que tuvo junto a él, porque si, ella si había sido feliz entre sus brazos, de él y de nadie más. Una lamentable sonrisa se dibujo en la comisura de sus labios, el asesino pudo percatarse eso se detuvo algo confundido, confusión que no duro mucho pues enseguida tiro del cabello de la chica dejando ver su níveo cuello, sacó una daga de entre sus ropas y puso el frio filo contra la piel de Sakura que comenzaba a temblar por el frío, cerro sus ojos esperando que Nenki terminara una vez por todas pero eso no ocurrió el agarre del susodicho desapareció dejándola caer nuevamente, pudo oír un golpe contra uno de los arboles que le rodeaban, logro girarse y enfocar un símbolo muy conocido por ella, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas tras confirmar quien era al escuchar su voz.
Acabas de cometer el peor error de tu vida – sentenció el Uchiha mientras apretaba desmedidamente el cuello de Nenki, el sharingan había aparecido en su mirar quizá cuanto tiempo atrás petrificando del más puro miedo al hombre, observo a Sakura un segundo para volver la vista al bandido con el seño aun mas fruncido, ya no era enfado lo que destellaban sus ojos, era odio.
¿Por qué te preocupas por ella? Mírala, tan patética. Tu…Agh! – intento hablar mientras la mano de Sasuke respondía al insulto que le había dirigido a la pelirrosa – Tu eres Sasuke Uchiha, te arrebataron tu familia como ella a mí y tomaste tu venganza, permíteme acabar con su vida, debes comprender que al igual que a ti a mi no me queda nadie a quien poder llamar familia, nadie por quien luchar y fue por su culpa, ella me quito a mi hijo Kösen.
Si hay alguien a quien culpar por la muerte de ese tal Kösen es a ti, no fuiste capaz de protegerlo… eres patético… - observó los afligidos ojos del hombre y apretó nuevamente el agarre en su cuello - chidori… - Dejó caer el cuerpo sin vida de Nenki y de volteo a ver a la pelirrosa quien lo observaba con el cuerpo entumido desde el suelo, se acerco y dejo caer sus rodillas a su lado elevó su rostro con una de sus manos recibiendo un reflejo de dolor por parte de Sakura, quitó un hilillo de sangre proveniente de la comisura de sus labios y aprovecho el torso de su mano para limpiar las lágrimas que caían de los nublados ojos jade – Tu eres la familia que tengo ahora – la abrazó y se puso de pie cargándola, dejo descansar su frente en la suya, ella solo lo miraba pensando que era un sueño – Ya estas a salvo Sakura –
Sasuke…- susurró con algo de alegría, dando paso al tan anhelado sueño, después de días sin dormir vio como Sasuke la rescató como en aquellos viejos tiempos, él la protegería al fin podría dormir.
El aludido levantó el rostro solo para ver que Juugo y el rubio se acercaban. Naruto no sabía si molestar a Sasuke tras la evidente relación que tenía con Sakura o insultarlo para que dejara que viera el estado de Sakura, mientras se decidía el pelinaranja decidió que debía romper el hielo pero Kakashi se le adelantó.
Me alegro de que lograras llegar a tiempo Sasuke – dijo mientras bajaba de una rama, Sasuke lo miró con indiferencia realmente no le interesaban las cosas que alegraban al peligris menos después de tener el recuerdo de verlo carcajearse cada vez que leía aquellos libros delante de ellos. Al fin Naruto se acercó a la pareja a la vez que Sasuke lo observaba con un rostro molesto, apostando que saldría alguna estupidez de la boca del rubio el ojinegro optó por no permitirle hacerlo y comenzó a alejarse con rumbo a Reisei, ignoró los insultos y preguntas provenientes del aspirante a Hokage, continuó caminando con la chica acuestas, Juugo se unió a él sin prisas luego los dos ANBU que no eran Naruto, por supuesto.
El chico rubio comprendió en algún punto de su enfadada cabeza que debían verificar el estado de su compañera de equipo antes de partir y al parecer Sasuke era uno de los más interesados en hacerlo, habiendo concluido eso Naruto lanzó un suspiro de frustración al aire y siendo los árboles los únicos seres vivientes que escucharían sus lamentos y acusaciones corrió para alcanzar al resto del grupo.
Rápidamente llegó a la altura de Sasuke, quien encabezaba el grupo junto a la kunoichi, la miró estando en los brazos del Teme, estaba golpeada recordó el examen chûnin al cual se sometieron cuando llevaban poco tiempo de formar un equipo, cuando el despertó y la vio golpeada sin poder entender nada, recordaba su rostro denotando sus nervios hechos trisas y mucho miedo que después comprendería que no era por ella si no por Sasuke Uchiha, pero ahora era distinto, a pesar de estar dormida podía ver que estaba tranquila, a gusto, como si el Teme la llevase así todos los días, ese repentino pensamiento le atizó el cerebro dejándolo con cuestiones que responder, ya sería hora de reventar al Teme a preguntas.
Pronto se vieron entrando a Reisei, unas cuantas personas notaron el estado de la pelirosa y se acercaron para preguntar, sin respuesta alguna, qué era lo que había ocurrido, a los pocos pasos el menor de los Uchihas se hartó de la situación, si había algo que odiaba era llamar la atención y que gente que él no conocía se acercase demasiado a la pelirosa que cargaba en sus brazos así pues pronto acortó camino por sobre los tejados de Reisei. Una vez en el hospital un grupo de enfermeras los atendió mientras se llevaban a Sakura, orgulloso de su alumna Kakashi vio que la misión de la Kunoichi había sido un éxito total, en poco tiempo pudo ver como las pocas contusiones que su equipo, Juugo y Sasuke tenían desaparecían, mas no supieron de la ojijade hasta luego de un par de horas, cuando Tsuki llegó hasta la habitación de espera donde se encontraban los ninjas, definitivamente les dio ganas de respirar otra vez cuando la repentinamente tartamuda enfermera concluyó que la Kunoichi fue víctima de cuantiosos golpes, más ninguno letal o comprometedor y que su estado débil se debía a la falta de sueño y alimentación, sería conveniente dejarla dormir el resto del día y durante la noche mientras le suministraban suero para rehidratarla, por la mañana sería posible verificar su estado y si todo iba bien, podrían partir luego de que comiera un desayuno rico en proteínas.
Señor Sasuke – Llamó la atención del pelinegro (y de paso de todos los presentes) la sonrojada Tsuki – Puede acompañarla si usted lo quiere – Sin necesidad de más palabras Sasuke se puso de pie para ir con ella pero no sin antes escuchar las quejas de Naruto.
¡Qué! ¿El Teme? Nosotros deberíamos ir no…Ese – Miró con desdén al Uchiha luego de empujarlo con el hombro al pasar a su lado y ubicarse a un lado de Tsuki. El pelinegro le dedicó una no amistosa mirada decorada por el sharingan.
Agh – Suspiró Kakashi, por lo que había visto hasta el falto de emociones de Sai había comprendido lo que ocurría entre Sasuke y Sakura pero era evidente que Naruto se negaba aceptarlo, ya habría tiempo de molestar a la descubierta pareja… - Naruto te invito a comer ramen – dijo de sopetón y al ver la cara impactada del rubio que no tenía idea de qué hacer una oferta de Kakashi era tan sospechosa como atractiva – La oferta acabará dentro de los próximos diez segundos…1, 2, 3, 4… –
Espero que entiendas que esto no va a volver a ocurrir en tu vida Naruto – dijo Sai para avivar las ansias del joven portador del zorro de nueve colas.
¿Estás bromeando? ¡P-por supuesto que voy! – respondió mientras rascaba su cabeza atontado por la repentina propuesta pero espabiló al ver que sus dos compañeros se adelantaban y partían a la salida del edificio solo tuvo tiempo de perforar con sus ojos azules la cara del pelinegro receloso mientras corría.
Luego de la, según él, estúpida escena el Uchiha menor se volvió una vez más para seguir a Tsuki.
Juugo ve a ver cómo está Karin y Suigetsu – Le mandó antes de retirarse al pelinaranja que amenazaba con quedarse dormido estando sentado en el suelo.
_..._
XV
Se que es molesto para ti Naruto, pero es obvio que tienen temas pendientes- Intentó comenzar una conversación el peliplateado al ver que Naruto apenas comía de su tazón y estaba sumido en un silencio poco antes visto.
Es molesto, es anormal, es el idiota del Teme… - dijo Naruto asesinando la carne de su tazón.
Cuando alguien se preocupa por otra persona aparte de sí mismo con una alta intensidad, significa que hay amor, créeme Naruto, lo leí en un libro y los libros no mienten – acotó Sai a la cuestión.
Mejor no hables Sai, no ayudas nada – exigió Naruto sin ánimos de pelear con su compañero de equipo, estaba demasiado atareado preocupándose por la pelirosa, y aunque le costaba admitirlo también por el ex integrante del equipo siete – Kakashi-sensei – llamó la atención del ninja copia quien al instante lo miro con calma dándole a entender que le estaba prestando atención, aunque ese detalle no parecía trascendental para Naruto que mantuvo su mirada fija al frente cuando comenzó a monologar – hemos visto a Sakura-chan caer tantas veces por culpa de Sasuke, usted sabe lo doloroso que es para ella y por ende para nosotros, recuerdo cada intento fallido de hacerla sonreír después de que Sasuke le hizo daño, y usted ha de recordar los propios, no sé si sea la mejor idea dejarlos continuar con esto, no puedo permitir que el teme destruya a la Sakura que conozco una vez más, sé perfectamente que no debería incumbirme puesto que en su oportunidad mis sentimientos hacia ella no fueron correspondidos y aún cuando hoy ya no siento lo mismo me prometí en ese entonces protegerla, Sakura Haruno es parte importante de mi vida, al igual que Sasuke que por otro lado es tan imbécil como para exponer a Sakura a un posible sufrimiento, tan idiota como para arriesgar su propia vida solo en la batalla que acabamos de volver, tan tonto como para querer volver a la aldea… - Kakashi abrió los ojos entendiendo que Naruto había pensado más allá las cosas, entendía su preocupación y aunque no estaba tan seguro de que las cosas se dieran como Naruto sugería le impresionaba darse cuenta cuanto conocía a sus amigos el rubio.
Naruto – Le llamó su antigüo sensei a la vez que ponía su mano en su hombro para darle apoyo- No sabemos lo que ocurrió en esta aldea antes de que llegásemos, quizá es solo un error nuestro pensar en la manera en que lo estamos haciendo, pero si se diese así no nos queda más que aceptarlo, probablemente si el tonto de Sasuke vuelve a la aldea, como dices, lo haga porque realmente quiere hacerlo, tal vez encontró en Sakura algo que perdió ¿No sería eso bueno?, ella habría encontrado la felicidad que tanto quieres para ella, pero no sabemos, debemos dejar que actúe por sí solo, no puedo negar que me preocupa – Naruto se volteo para verlo a los ojos pretendía interrumpirlo pero Kakashi no se lo permitió - Naruto, cuando los recibí como su sensei jamás creí que lograrían pasar la prueba de los cascabeles, ni tú, ni Sakura y tampoco Sasuke, pero ves que me he equivocado, el futuro es tan incierto como seguro el pasado, tampoco creí que Sakura sería capaz de defenderse con tanta fuerza en el examen, mientras ustedes estaban inconscientes y dependían de ella, no pude prever lo que haría Sasuke con su vida, tampoco que Sakura algún día podría destruir una montaña con una mano y al segundo siguiente estar salvando vidas pero lo que jamás, jamás si quiera sospeche es que mi alumno Naruto, madurara, no pensé estar vivo para verlo y he me aquí sorprendido una vez más por lo que tiene el destino preparado para nosotros – Le dedicó a Naruto una sonrisa tras su máscara – Estoy orgulloso de ustedes Naruto pero si hay algo que he aprendido en mi camino es que nunca sabes lo que va a pasar mañana por mucho que lo planees y si Sasuke tiene planeado volver a la aldea por Sakura o por él o por quien sea, está bien pues quien es capaz de cambiar es capaz de aprender de sus errores.
Naruto volvió a mirar al frente, dio un suspiro pensando en lo dicho por su sensei y comenzó a comer un poco más animado, con más esperanza.
Gracias Kakashi-sensei – Murmuró instantes luego.
La luz blanca de la habitación le dañaba los ojos, estaba agotado, sentado en una de las sillas para visitas a un lado de la cama donde se encontraba la pelirrosa, ella solo dormía tranquilamente una manguera llevaba al suero a sus venas y un monitor mostraba el ritmo de su corazón, dudo darse cuenta como cambiaba cada vez que apretaba su mano y como disminuía cuando dejaba de apretarla, como cuando permitieron a Kakashi, Naruto y Sai entrar a verla, fue una visita breve alegando cansancio por parte de Naruto y los demás se excusaron diciendo que debían enviar unos documentos a Tsunade… Nada fuera de lo común, en cuanto se fueron volvió a aprisionar la mano de la Kunoichi le preocupaba que su pulso disminuyera más de lo debido. Tsuki le autorizó a utilizar la cama que se encontraba vacía en la misma habitación, pero no estaba lo suficientemente cerca así que había desechado la idea… Por ahora.
_..._
XVI
Cuando despertó pudo sentir como el aire llenaba áspera y completamente su pecho, pequeños piquetes de dolor le indicaban que estaba viva, dejó ir el aire que había inspirado con fuerza, observó con tranquilidad su alrededor, su mano izquierda colgaba a un lado de la cama, una parte de su mente se preguntaba si estaba en Konoha y si se había desvanecido en el camino pero otra parte deseaba que no hubiese sido un sueño, lo deseaba y sabía que todo había sido real, las lágrimas, las heridas, los vendajes que cubrían parte de sus brazos, Él. Una sonrisa apareció honestamente en sus labios.
No tenía ni la menor idea de cuánto tiempo había dormido, se sentía en perfecto estado, más viva que nunca, como una niña, con ansias de encontrarlo y preguntarle una y mil veces si había oído bien, si era cierto que la quería para él, para luego corresponderle diciéndole que en ese caso estaba bien que fuera egoísta, pues ella quería ser sólo de él. Sólo de él.
Quitó con fuerza las mantas que hasta entonces le cubrían, dio un brinco fuera de la cama, ignoró el dolor que eso le produjo en una de sus rodillas, caminó presurosa hasta la puerta, pero un resoplido la detuvo, entonces miró a sus espaldas, alguien estaba en la cama que estaba junto a la suya, la cortina que las separaba no le permitía ver de quién se trataba desde donde estaba, caminó hasta allí e hizo a un lado dicha cortina, y ahí estaba, dormido graciosamente con la cabeza donde deberían estar sus pies y estos sobre la almohada con los brazos extendidos casi hasta caer y quedar colgados desde la cama. Esperó unos segundos a que despertara, sin embargo no lo hizo, le resultaba triste tener que despertarlo, pero no aguantaba más, intentó moverse calmadamente para no llegar a sobresaltarlo, se acercó hasta quedar a un lado de la cama, quitó con delicadeza un par de mechones de su obscuro cabello del camino y besó su frente, se sentó a su lado, colocando uno de sus brazos sobre su regazo y continuó acariciando su rostro, con un sonrisa cada vez más amplia, acercó sus labios al rostro del morocho una vez más, besó su pómulo, luego una de sus mejillas y finalizó en sus labios, se alejó un poco, sonriente, cuando aquellos ojos negros comenzaron a abrirse.
Lo primero que vio fueron unos labios rosas algo magullados sonriendo dulcemente, no sabía decir si seguía dormido o no, el hecho es que le encantaba esa imagen, pestañeó un par de veces hasta notar el brillo de aquellos ojos que ni si quiera en sus sueños pudo imitar jamás, estaba tan cerca de ella, y ella estaba feliz, allí, observándolo, no lo evadía, no sé dio tiempo si quiera de sonreír, sólo acortó la distancia que había entre ellos usando uno de sus brazos como empuje y sostén, la besó tranquilamente como si tratase de algo tan simple y tan vital como respirar, sujetó su nuca para profundizar el beso, ella solo se dejaba llevar, ambos mantenían los ojos cerrados rogando por que el contacto no cesara, intentando transmitir que el tiempo separados había sido casi imposible de soportar, que se necesitaban y que ya no podían dar pie atrás, ella podría permanecer dormida en el pecho de él todo el tiempo que la eternidad le permitiera y el continuaría sosteniéndola, siempre él sería de ella.
…
_..._
Y así fue como terminó esta historia que me llevó más de dos año terminar…
No se apuren en insultarme, ya he escrito un epílogo para aquellos a quienes le interese, y me refiero a aquellas personas que aún siguen esta historia.
En fin, les envío un gran abrazo, les agradezco a quienes siguieron leyendo, a quienes comentaron y quienes me contactaron a través de mensajes privados, son adorables.
La primera parte incluye algunas frases de canciones, lo que está entre (#...), esas son letras de canciones que estuve parafraseando y que me pareció que iban ad hoc con la trama, nótese que esa idea fue hace más de dos años, en el transcurso de los cuales, y a medida que escribía, fue quedando atrás pero no quise quitarlo porque era una idea original de cuando comencé a escribirlo.
Este Capítulo es tan largo que no me di el lujo de releerlo por última vez antes de subirlo, así que perdónenme si cometí errores ortográficos, de todas maneras comprendan que lo vengo leyendo desde el 2010.
Ok, espero que se manifiesten para subir el epílogo, porque si ya nadie sigue la historia la verdad no vale la pena subirlo (Aunque admito que me ha gustado como ha quedado).
Ah! Y entre otras cosas incluye la noticia que Naruto quería darle a Sakura.
Ya que pareciera que les estoy vendiendo algún producto por teléfono creo que es el momento de dejar de escribir locuras. Un abrazo grande y un beso para ustedes
IioB.
