Wola a todos!

Aquí estoy con un nuevo capítulo de zero. Es un poco más largo que los anteriores, pero sólo un poco, aunque hay mucho cambio de escena, espero que no os lieis. Ya sé que la parte de los profesores ha quedado muy OT, pero qué quereis, una crítica a las pobres chicas delante de todo el mundo… en fin, que me he sentido identificada y he querido evitarlo, además se haría muy largo.

En fin, os dejo con él, espero que os guste.

CAPITULO 6: CELOS, CRITICAS Y TEMORES

- Akemi- una voz grave y desconocida sonó a mis espaldas, rompiendo la tensión del momento, me giré desconcertada- Te llamas así, ¿verdad?- para encontrarme con un sonriente Seiya Isami, hice un gesto afirmativo con la cabeza- Te apetece que cuando termine todo esto…nos vayamos a comer A SOLAS.

Me quedé mirándole como si fuese un marciano. Su sonrisa arrogante hizo que me hirviese la sangre. Oí una tos detrás de mí y me di cuenta que todos mis amigos estaban detrás, esperando una explicación.

Ahora no podía darles ninguna explicación, pero acaso… ¿debía dársela? Unami y Ruegi, al igual que Seichiro sabían más o menos toda la historia, ¿y los demás? ¿Realmente tenía que explicárselo? Recordé la mirada de Kadono y lo bien que me había hecho sentir. Se lo diría a todos… pero no en aquel momento. Me resguardé en los vestuarios, pensando que allí estaría a salvo. No sabía lo equivocada que estaba.

Mia- Hola Totsuo- sus ojos verdes me miraban con odio, el mismo odio que cierta amazona tenía a la chica del mazo. No pude evitar sonreír- No sabía que le conocías.

A-No sé de quién hablas Seiya- dije intentando parecer indiferente y no reírme. Me cogió por el brazo bruscamente.

Mia-No juegues conmigo igual que esa estúpida de Matome- dijo con una sonrisa y el mismo odio en sus ojos- ese chico será mío, no interfieras.

A-¿Interferir? ¿Yo?- puse mi cara más inocente, estuve dos años enfrentándome a una pegajosa amazona y una loca gimnasta. Aquella chica no me daba nada de miedo.

Mia-Entonces no estaba equivocada- su sonrisa desapareció al instante- no me lo quitarás, ese chico es mío- se acercó a mí- si crees que vistiéndote de esa manera conseguirás algo con él estás muy equivocado- volvió a sonreír- ese chico no se fija en provocaciones físicas, sino ya estaría conmigo- dijo contoneándose haciéndome percibir cada curva de su bien formado cuerpo.

Noté cómo ella aumentaba y yo me hacía cada vez más pequeña, me sentía una estúpida vestida de aquella manera, sobre todo comparándome con ella. Como una hormiga a punto de ser aplastada.

M- De eso nada, guapa- dijo una voz conocida a mis espaldas.

Mia- Matome, querida, ¿Qué haces aquí?- su tono zalamero casi me dio arcadas, ¿cómo podía ser alguien tan hipócrita?

M- ¿Te burlas de mí?- dijo riéndose- sé que me odias- Una sonrisa apareció en el rostro de Mía.

Mía- ¿Te has dado cuenta?- su tono volvió al que había utilizado conmigo- genial, aunque delante de tu querido hermano tendremos que guardar las apariencias, ¿no? No estaría bien que su hermana y su novia no se llevasen bien.

M- ¿Tú? ¿Su novia? Ni en tus mejores sueños, guapa- dijo sonriendo altaneramente.

Mía- Ja, tu hermano no podrá resistirse mucho más- dijo desplazando su pelo hacia atrás con una mano- sobre todo viendo a la competencia- dijo mirándome burlonamente. Aquello hizo que me enfureciese.

A- ¿Pero tú quién te has creído que eres? Vamos a aclarar las cosas ¿de acuerdo? Numero 1: Tú no eres mejor que yo, nadie es mejor que nadie, sólo somos distintas; número 2: deberías de tratar con más respeto a las personas si quieres que a ti te traten así, por lo que aunque te caigamos mal, no queremos ser tus amigas, sólo te pedimos que nos trates con respeto porque en ningún momento nosotras te hemos ofendido; y número 3 y la más importante para ti y que quiero que quede claro: no me interesa Kadono como novio, sólo como amigo y si él lo acepta, porque él no es una cosa que puedas manipular, ¿entiendes? Él tiene sentimientos y la capacidad de decidir que quiere, así que no le intentes imponer tus deseos- dije enojada, casi gritando. Odiaba a la gente que intentaba manipular la vida de otros, mi espíritu se rebelaba ante aquello que me habían intentado hacer a mí. Noté que estaba exhausta tras el parlamento y que tenía la garganta seca.

Mía- Muy bonito, un discurso muy bonito Totsuo, pero así no conquistarás su corazón- dijo sin mirarme y saliendo por la puerta. A Matome y a mí se nos cayó una gota de sudor… ¿Aquella chica no había escuchado nada?

M- Demasiado egocéntrica- dijo tendiéndome un botellín de agua- me ha gustado mucho lo que has dicho, ¿Es lo que piensas?

A- Sí, claro- dije bebiendo, notando como el agua fría calmaba mi sangre aún caliente por la discusión.

M- ¿Lo de mi hermano también?- dijo mirándome con su semblante serio, algo que rara vez se veía en Matome.

A- Todo lo que he dicho es lo que pienso- dije intentando acallar una pequeña voz dentro de mí que me decía que no había dicho toda la verdad. Noté los brazos de Matome alrededor de mi cuerpo, abrazándome. Aspiré el perfume de sus negros cabellos y no pude evitar sonreír al reconocer en su olor un suave aroma similar al de Kadono.

M- Sé que seréis buenos amigos, confía en él, yo siempre lo he hecho y a mí no me ha fallado- dijo sin soltarme.

A- Tú eres su hermana, Matome- mis palabras hicieron que ella se separase lentamente.

M- Sé que él confía en ti, igual que yo, Akemi, pero debes entender que ha sufrido mucho…- su mirada empezó a nublarse- igual que tú, él sabe que tú también lo has pasado mal y por eso, de alguna manera, no podéis evitar sentir simpatía el uno por el otro.

Volvió a aparecer la sonrisa de Kadono en mi mente, llenándome de confianza. Sabía que las palabras de Matome aunque extrañas eran ciertas, porque a pesar de conocerlos desde hacía sólo unos días, sentía entre nosotros un sentimiento de amistad, como si fuésemos una pequeña familia. Como si siempre hubiesen estado a mi lado.

A- ¿Sabe tu hermano que estás aquí?- dije con una sonrisa.

M- Él me pidió que viniese, dijo que necesitarías hablar con alguien- dijo mirándome a los ojos- ¿cómo lo sabía?

A-No lo sé- dije recordando su mirada, ¿cómo podía leer en mi alma? Aunque yo también había podido por unos segundos leer la suya- pero ya que estás aquí te contaré todo, quizá contárselo a alguien me venga bien.

M-Seichiro nos lo ha explicado- dijo ligeramente sonrojada, un segundo ¿Matome le había llamado por su nombre de pila?- pero ha dicho que quizá tú quisieses explicárnoslo dando tu versión- dijo mirándome con ojos expectantes- por lo que nos ha invitado a una cena en su casa.

Típico de Seichiro. Cualquier cosa se podía solucionar con una cena en su casa. La última vez… mis mejillas se enrojecieron recordando aquella noche. No fue nada fácil. No sería nada fácil volver a aquella casa después de tanto tiempo y de lo que pasó aquella vez.

A-¿Cuándo?- fue lo único que pude preguntar, mirando sin ver a Matome.

M- El viernes por la noche, ha dicho que tú ya sabías donde era.

A- Sí- bajé la vista, demasiadas emociones para un solo día- ¿Siguen todos ahí fuera?- dije señalando la puerta.

M- No, Seichiro se ha ido- noté tristeza en su voz, aunque quizá fuesen imaginaciones mías- los demás siguen ahí fuera.

A- Bueno, lo mejor será que os diga unas cuantas cosas para la cena antes de que los profesores me llamen- dije saliendo por la puerta- la casa de Seichiro no es exactamente, una casa normal.

M- ¿Y eso?- preguntó mientras me seguía y cerraba la puerta tras ella. Nos dirigimos hacia nuestros amigos con pasos rápidos hasta salir de las bambalinas. Oí sonar una balada y vi a una compañera bailando en el escenario con Seiya. Sólo Unami se giró al oír mis tacones.

U- Es muy guapo, Akemi, ¿te lo has pensado bien?- dijo con una sonrisa refiriéndose a Seiya que estaba girando con la chica en el escenario. La presión que llevaba al tener que hablar con ellos tras la escena de Seichiro se liberó. Tomé asiento a su lado, detrás de Kanata.

A-No hay nada que pensar- dije con una sonrisa- si quiere otro nombre más en su gran agenda que se busque a otra para la lista. Además, sabes que prefiero a los artistas marciales- dije guiñando un ojo a los tres chicos que me miraban de reojo preocupados.

U- Siempre han sido tu debilidad, la excepción fue Seichiro- dijo Unami. Se calló de golpe y la situación volvió a tensarse. Era algo que todos sabían pero que a la vez nadie parecía saber. Me sentí realmente incómoda de que mi vida personal fuese expuesta de esa manera.

A- Sí- dije en un susurro- pero eso fue hace tiempo- mi voz sonó lejana. El silencio volvió a aparecer. Nadie sabía qué decir.

M- ¿Qué nos tenías que decir de la cena del viernes, Akemi-chan?-dijo Matome. La miré agradecida.

A-Bueno, no sé por donde empezar… ¿Habéis oído hablar de Yukae Kurihara?

M-¿Ese no fue el protagonista de un famoso musical en los 80?- preguntó Matome buscando una respuesta afirmativa en los rostros de nuestros compañeros.

Minako- Kurihara Yukae, nacido en Kyoto en 1963 actualmente vive en Tokio y es dueño de más de mil academias de baile repartidas por Japón y China. Despuntó a finales de los 70 y lo contrataron para un musical que tuvo tal éxito que lo mantuvieron cinco meses en el Gran Teatro de Tokio, a partir de ahí hizo otros muchos musicales e intervino en varias películas, se le considera uno de los mejores bailarines de Japón, aunque ya está retirado. Se casó a los diecinueve años con su amiga de toda la vida, Fujatsu Matsumi, y única heredera del imperio naviero de su padre, tuvieron un hijo en 1984…-dijo como si estuviese hablando de su propia vida.

A-Que se llamó Seichiro Kurihara- terminé. Todos me miraban boquiabiertos- Seichiro vive en una mansión al lado de la costa, y las cenas en su casa son… como decirlo…muy oficiales.

K-¿Qué quieres decir con eso?

Mi-Cariño, pues lo que te ha dicho, significa que las mujeres tendrán que ir en vestido de noche y los hombres con traje, ¿Me equivoco?- dijo con total tranquilidad, como si aquello fuese lo más normal del mundo.

-¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE? –gritaron todos.

A-No, lo siento chicos, si hubiera estado aquí os lo hubiera advertido- dije encogiéndome de hombros.

Mi- ¿Estáis diciendo que iréis a la casa de Kurihara?- chilló- es mi ídolo desde que empecé las clases de ballet con cinco años, ¿Cómo lo habéis conseguido?

K- Akemi fue novia de Seichiro- dijo con gran tranquilidad. Volvió a hacerse el silencio. A Minako parecía que le iba a dar algo, se la veía muy alterada.

Mi- ¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEE? – fue lo único que pudo decir, me miró buscando una respuesta, yo sólo pude bajar la cabeza- Totsuo- tragó saliva, se notaba que la costaba hablar- ¿Es cierto que conoces al hijo de Kurihara y que fuiste su novia?

A- Sí- el silencio siguió a mi afirmación de nuevo. Minako estaba muy roja y me miraba con cara extrañada, y cuando todos pensábamos que le iba a dar algo así como un colapso… se empezó a reír como una loca, no paraba de reír y agarrarse el estómago. Todo el salón nos miraba, los seis que la acompañábamos nos hundimos en nuestros asientos intentando escondernos.

Profesor 2- ¡Señorita Sakara! ¿Qué falta de respeto es ésta?- gritó mientras se levantaba y la miraba enfadado. Minako se paró de golpe.

Mi- Lo siento- dijo toda sonrojada haciendo una reverencia.

Profesor 2- Que no se vuelva a repetir- se sentó en su asiento y llamaron a la siguiente chica. Miré el reloj, debía ser de las últimas.

Mi- ¡Por dios, Akemi! No me vuelvas a meter un susto de estos que al final me van a echar- dijo todavía con la risa floja- así que nuestra pequeña Akemi salió con Kurihara, y ¿cuánto hace de eso si se puede saber?- su naturalidad al abordar el tema hizo que respondiese casi de forma automática.

A- Un año.

Mi- Lo que no entiendo es cómo saliste con él si ese chico no tiene los ojos azules- dijo con una sonrisa, me dio un escalofrío- ¿no dijo Unami que a ti te gustaban con ojos azules?- sentí enrojecer desde mis pies hasta la raíz de mi pelo. Y lo peor de todo es que no podía contestar, bueno, no es que no pudiese porque no sabía que decir, sino porque era incapaz de articular palabra. Bajé la vista involuntariamente, no podía encararme con todos ellos, otra vez la necesidad de huir, porque sabía la respuesta, y no estaba preparada para decirlo.

- Totsuo, han dicho que nos reunamos todas en el escenario- era una chica de mi clase, pero para mí fue un ángel, con su voz, con sus alas, venía a sacarme de esa situación tan incómoda, me agarré de su brazo y la arrastré hasta el escenario. Cuando llegamos la dejé y solté un suspiro de alivio. La chica me miró extrañada y se alejó de mí.

Profesor 1- Bienvenidas de nuevo a todas, señoritas. Como os he dicho antes, los profesores estamos aquí para juzgar el nivel adquirido en este par de semanas, no para desanimarlas. Por ello, hemos decidido que recibirán un informe en pocos días en sus casas informándoles individualmente de su actuación, de sus puntos buenos y sus puntos malos, las formas de mejorar y progresar… de todas maneras, a cada una se asignará uno de nosotros por si quisiera tratar algún punto en persona, estaremos encantados de aclararlos y aconsejarles- las chicas empezaron a murmurar- no hemos querido someterlas en esta primera actuación ante un escarnio público- el murmullo creció de tono, el profesor tosió y los comentarios cesaron- De todas maneras, saben que de aquí sacaremos a la protagonista del musical de este año, así que debo destacar tres actuaciones. Las nombraré a continuación y el resto pueden irse: Seiya, Matsui y Totsuo. Muchas gracias a todas por asistir.

Mi nombre sonó frenando mi corazón para luego acelerarlo de una manera increíble, mis piernas a penas podían sostenerme, veía la luz de los focos, notaba pequeños toques en mi espalda y voces que me felicitaban, pero las oía lejos, muy lejos, y cuando empecé a pensar con claridad estábamos las tres solas en el escenario.

Profesor 1- Primero hablaremos con Seiya- cogió unos papeles que tenía sobre la mesa mientras Seiya daba un paso adelante- la coreografía de la segunda actuación nos ha sorprendido muy satisfactoriamente, señorita- podía imaginarme su sonrisa arrogante- se nota que lleva el baile en la sangre, su interpretación ha sido perfecta y la felicitamos por la elección de su compañero porque han formado una pareja admirable; respecto a la composición, debemos decir que la afinación y la melodía han estado muy bien, pero la letra no nos ha convencido, se notaba demasiada arrogancia, egocentrismo… creemos que se ha confiado demasiado y eso le ha dañado en cierta manera. Aunque su actuación global ha sido muy buena, felicidades.

Mía- gracias- su voz no sonó muy alegre y al retroceder para dar paso a Matsui pude ver su rostro contraído en una mueca de desprecio.

Profesor 1- Matsui, su composición ha sido muy buena, nos ha llenado con la energía de la canción y su voz ha aguantado magistralmente los cambios de registro que exigía, sin embargo, en el baile hemos notado que en ciertos momentos hacía pequeñas desafinaciones seguramente provocadas por el esfuerzo físico, salvo esa excepción su actuación ha sido muy satisfactoria, felicidades.

- Gracias- la chica se retiró casi temblando. Había llegado mi turno, noté como mis manos temblaban y decidí llevarlas en la espalda.

Profesor 1- Totsuo, ¿Qué podemos decirle a usted? Ante todo que ha sido para nosotros la sorpresa del día. Su composición nos ha hecho llorar a más de uno, señorita, y eso no es tan fácil como cree, sólo una gran interpretación como la suya lo ha logrado, hacía mucho tiempo que no veíamos algo así. Respecto a su coreografía, ese tipo se lo merecía, le ha seducido, nos ha seducido a todos los presentes, y después nos ha dejado como a él, esperando más. Su voz no ha fallado, tenía una gran compenetración con su compañero… solo tenemos una palabra para describirla, señorita Totsuo: fantástica.

Noté como me ruboricé, todas esas palabras… ¿eran para mí? Las lágrimas intentando salir de mis ojos, me las tragué y esbocé una sonrisa.

Empecé a oír aplausos: Minako, Matome y Unami aplaudían levantadas en sus asientos. Al de unos segundos los chicos las imitaron. Y en menos de un minuto todos los espectadores estaban levantados y aplaudían. No puedo explicar la emoción que sentí en aquel momento, nunca había experimentado algo así, nunca había experimentado un logro personal. Había luchado por algo y lo había logrado y noté algo extraño dentro de mí, me sentía llena, de orgullo, de satisfacción, de agradecimiento… después de tantos años por fin había encontrado algo en lo que era buena, en lo que destacaba, en lo que podía evolucionar como profesional y como persona sin estar a la sombra de nadie. Akemi Totsuo había triunfado en lo que Akane Tendo había fracasado. En ese momento me sentí más segura que nunca de que la decisión que había tomado dos años atrás era la correcta, Akane Tendo nunca lo hubiese logrado, ni siquiera lo hubiera intentado. Oí unos silbidos y vi a Unami y Ruegi saludándome, les lancé una sonrisa de complicidad. Parte de este éxito era también de ellos.

Profesor 1- Por favor, siéntense todos, todavía no hemos terminado- la gente se fue sentando murmurando, cuando se hizo el silencio el profesor siguió hablando- tenemos una pregunta para usted, en su ficha figura que ha practicado las artes marciales, ¿Es cierto?

El miedo se apoderó de mí. ¿Qué podía decir? Nadie de los que estaban allí a excepción de Unami y Ruegi sabían nada de eso, para el resto siempre había sido una bailarina. Sin embargo, si decidía mentir, quedaría como una mentirosa en la facultad y ante los profesores, pudiendo truncar el momento y el futuro, ¿Por qué pondría esos datos en mi matrícula de ingreso?

A- Sí.

P1- ¿Durante cuánto tiempo?

Aquella respuesta era sencilla: desde la muerte de mi madre hasta la mía propia. Sonreí interiormente, no podía contestar eso, intenté hallar fechas en mi cabeza.

A- Las practiqué desde los siete años hasta que dejé el instituto.

P1- ¿Qué especialidad?

Miré nerviosa a Unami y Ruegi, ¿Y ahora? ¿Qué decía? Sólo había dos escuelas que fueran de esa especialidad, y Akemi Totsuo no era de ninguna de ellas. Bueno, seguramente los profesores no conocerían la especialidad de mi antigua familia así que podía contestar la verdad.

A- Mutsabetsu Kakuto- vi como hacían un gesto afirmativo con la cabeza. Miré a Unami y Ruegi que me observaban nerviosos. Vi como Matome me miraba mientras se le habría la boca de asombro y le comentaba algo a su hermano. Éste me miraba fijamente mientras agarraba el asiento con fuerza. ¿Cómo no me había dado cuenta de que ellos sí conocían a la familia Tendo y la especialidad? Aparté la mirada rápidamente, y esperé que aquello quedase olvidado.

P1- ¿Podría realizarnos unas katas para comprobar su nivel?

Miré mi ropa, ¿unas katas así vestida? Hice un repaso mental a las últimas katas que había aprendido hacía años, y realice las dos que me resultaban más sencillas con mi ropa. Y entonces me di cuenta de mi error: la última kata era de la escuela Saotome. Recordaba a Ranma enseñándomela meses después de la boda fallida, cuando la situación todavía estaba un poco tensa, y donde la palabra Jusenkyo era prohibida. Fue la única vez que no discutimos, cuando él se convirtió en mi sensei, en las clases no éramos Ranma y Akane, éramos un profesor y una alumna y a pesar de las numerosas interrupciones de su padre y el mío, creo que fue la mejor época de nuestra relación, al menos como amigos.

P1- Suficiente, señorita, espero que le sigan gustando las artes marciales, porque las necesitará para el musical- ¿Un musical y artes marciales? – Hemos hablado con la facultad de la Educación Física y hemos llegado a un acuerdo: usted irá dos semanas a las clases de artes marciales de dicha facultad con los de primero. Le recomendaría señorita que cambiase su indumentaria porque sino tendrá problemas- el profesor tosió y evitó mirarme- su clase será toda de chicos y nuestra intención es que aprenda a actuar como ellos.

¿Artes marciales? ¿Actuar como un chico? Aquello me resultaba increíblemente familiar.

P1- Su pareja, debido a la ausencia de alumnado masculino en su curso, será elegido tras unas pruebas en la facultad de Educación Física. No podemos revelar todos los detalles de esta obra delante de todo el mundo, sólo decir que es una historia de amor impuesta entre dos jóvenes artistas marciales y que irá evolucionando.

¿Impuesta? ¿Dos artistas marciales? Estaba a punto de empezar a reírme a carcajadas: iba a interpretar mi propia vida. ¿Era una ironía del destino? Cuando por fin lograba un éxito como Akemi, era para ser Akane.

P1- Pásese esta misma tarde por secretaría que tendrá preparado toda la información. De nuevo mis felicitaciones, señorita Totsuo.

La gente empezó a levantarse y se iba, Minako se subió al escenario:

Mi- Parece que lo has conseguido, Akemi, ¡Felicidades!- me dio la mano con una sonrisa, y al mirarme su rostro se ensombreció- ¿Te encuentras bien? Estás muy pálida.

U- Debe haber cogido frío con esa ropa, la acompañaré a cambiarse- me cogió por el hombro y me dirigió hacia los vestuarios- ¿Por qué has hecho esa estupidez?- susurró cundo ya estábamos a una distancia prudencial, empecé a temblar como una hoja, ella me agarró más fuerte- tranquila, saldremos de ésta- dijo besando mis cabellos para tranquilizarme.

Entramos en los vestuarios, en los que sólo quedaba mi bolsa deportiva, Unami me ayudó a sentarme en el banco mientras empezaba a quitarme los zapatos. La detuve y me miró.

U- ¿Qué pasa?

A- La he fastidiado Unami, tanto trabajo tirado a la basura…

U- ¿Por qué dices eso? Es cierto que te has excedido hablando, Ruegi y yo estábamos temblando, y cuando te hemos visto haciendo la kata de la escuela Saotome…- se sentó a mi lado-Bueno, de todas maneras tranquila, nadie de por aquí sabe nada de eso.

A- Ese es el problema, Ukyo- noté el escalofrío de la chica al oír de nuevo su verdadero nombre- no me he dado cuenta de que aquí había personas que conocen parte de mi pasado.

U- Akane, ¿De qué hablas?- el miedo se reflejaba en su rostro y en su voz- ¿Acaso nos han encontrado?- se levantó y empezó a moverse de un lado a otro, nerviosa- te lo dije, te dije que Ran-chan nos enc…

A- Matome y Kadono conocen a mi familia.

U- ¿Qué? ¿Desde cuándo? ¿Cuándo lo has av…?

A- El otro día en la heladería, ¿no recuerdas que había quedado con Kasumi? ¿Y cuando en la cena Kanata mencionó que Kadono conocía a mi hermana?- Unami se puso blanca, yo estaba cada vez más alterada- se conocen, Ukyo, cuando vino Kadono a atendernos creí que me moría, entonces Kasumi se inventó la historia de que era la hija de una prima de nuestra madre.

U- ¿Se lo creyó?- en su voz había duda, en sus ojos esperanza.

A- Yo diría que al final conseguimos convencerle- dije intentando recordar.

U-¿Y cuál es su relación con tu hermana?

A- Según lo que me dijeron ambos es un cliente habitual del doctor Tofu, incluso están invitados a la boda

Ruegi- ¿Por qué no nos dijiste nada, Akemi?- dijo entrando por la puerta, la cerró tras él, debía haber estado escuchando tras la puerta- Esto nos involucra a todos.

A- Quizá por el mismo motivo por el que tú no nos dijiste que habías estado en mi Dojo- dije mirándole enfadada.

R- No quise preocuparos- su tono se había suavizado- además, Kasumi no dio muestras de reconocerme y pensé que podría pasarlo por alto.

A- ¿Qué sentiste?

R- No entiendo a qué te refieres- dijo mirándome interrogante.

A- A estar allí, al entrar en el dojo, al ver la casa, el jardín, la poza… Vamos Ryoga, aquellos dos años te pasaste el día en mi casa de una forma u otra- Ryoga se sonrojó.

R- Fue una sensación extraña, como si nunca me hubiese ido, como si en cualquier momento fueras a aparecer tú por el jardín, o encontrarme a Ranma entrenando en el dojo…cuando vi las placas con vuestros nombres…- se le veía nostálgico- fue como un viaje por el túnel del tiempo y de los sentimientos, fue difícil, y cuando vi a tu padre…

A- ¿Mi padre?- noté encogerse mi corazón- ¿Lo viste Ryoga? ¿Cómo está?- pregunté nerviosa, agarrándole por la camiseta.

R- No te puedo engañar, Akane, lo vi bastante desmejorado, ha envejecido y no tiene la misma energía que antes… estaba en el jardín con el señor Saotome, a penas nos saludaron, sólo estaban allí, no hablaban entre sí… fue muy extraño, como si no estuviesen, como si fueran unas estatuas…les faltaba…no sé…les faltabais vosotros.

Miré a Ryoga que era incapaz de mirarme, ¿realmente habían cambiado tanto? ¿Mi padre y el señor Saotome estaban tan afectados? ¿Después de tanto tiempo? ¿Qué les faltábamos nosotros? ¿NOSOTROS?

A- ¿Qué has querido decir con nosotros Ryoga?- ¿esa era la razón por la que Kasumi nunca le mencionaba? ¿Porque se había ido?

R- Ranma no está allí, Akemi, Kasumi lo dijo muy claro: "Mi hermana y su prometido se fueron hace mucho tiempo". Kanata entendió que os habíais ido juntos, pero yo entendí lo que dijo. Él se marchó.

U- ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde está ahora?

R- ¿Cómo quieres que lo sepa? Ella no dijo nada y yo no iba a ponerme delante de mis compañeros a decir: "Disculpa Kasumi, ¿te acuerdas de mí? Soy Ryoga, pero ahora me llamo Ruegi y vivo con Akemi, la que antes era tu hermana Akane, ¿Se puede saber que pasó con Ranma?"- su tono sarcástico no nos hizo gracia a ninguna de las dos.

U- Déjate de tonterías, Ryoga, por primera vez se ha establecido un vínculo con nuestro pasado y debemos pensar como evitarlo.

R- Pues vaya, siempre pensé que si dábamos de nuevo con el pasado sería con Ranma.

A- Pues no entiendo porqué.

R- Siempre pensé que te seguiría.

U- Yo pensé lo mismo, esperaba que en cualquier momento aparecería gritando eso de "Akane Tendo es mi prometida, si la tocas te mato"- dijo imitándolo a la perfección.

R- Sí, yo me imaginaba eso de "Aléjate de mi prometida, cerdito"- dijo con sonrisa nostálgica.

A- No sé porque tendría que haber hecho eso- dije enojada- ése no sería él, hizo justo lo que yo esperaba- los dos me miraban con esa mirada que me decía que estaban a punto de contradecirme. No quería la discusión de siempre acerca de ese imbécil y sus sentimientos hacia mí. A pesar del paso de aquellos años ellos no habían dado su brazo a torcer y yo tampoco. Ese pervertido nunca me quiso porque era incapaz de querer a alguien que no fuese a él mismo.

U- ¿Dónde estará?

A- ¿Y a quién le importa? Seguramente en China buscando su curación o casado con esa pegajosa amazona- mi tono tenía un toque burlesco- siempre fueron tal para cual.

U- Por Dios, Akane, sabes que él nunca se dejaría engañar por ella, además Ran-chan sólo quería a una persona- dijo intentando insinuar lo mismo que tantas veces, ¿a quien trataba de engañar? Ella mejor que nadie debería saber la verdad.

A- Sí, a él mismo.

R- No estamos aquí para hablar de él, ¿Recordáis? ¿Qué haremos con Kadono?- Ryoga tampoco le había perdonado- el problema no es sólo con Akane, él conoce mis técnicas.

A- No nos habías dicho nada de eso- aquello me enfadó, ¿estábamos en peligro y él no nos había dicho nada?- ¿Conoce tus técnicas?

R- No sólo las mías, por lo que he visto él también pertenece a la escuela de Mutsabetsu Kakuto, al igual que Matome.

A- No lo entiendo- dije mirando a Ryoga-no pertenecen a mi familia.

R- Eso es lo que me preocupa Akane, porque si no pertenecen a tu familia sólo cabe la posibilidad…

U- De que sean de la familia Saotome- dijo mirándonos.

El silencio se hizo en los vestuarios por unos segundos, mientras nos mirábamos los unos a los otros.

U- Por eso el parecido…-su voz temblaba en un susurro- y sus ojos…

A- Puede que no sean de la familia Saotome- dije intentando convencerme a mí misma y tranquilizarme, debía mantenerme en pie para sostenerles también a ellos- los ojos son de Nodoka, es más… Ranma era igual que su madre, por lo que…

U- Deben ser parientes por parte de madre, por lo que no son Saotome.

R- Pero sabe todas las técnicas de Ranma-insistió preocupado.

A- Eso es imposible, vosotros estuvisteis cuando aprendió el dragón volador, es imposible que ese chico haya aprendido esa técnica.

U- A no ser que se las enseñase Ran-chan.

R- Entonces partimos de una posible relación de Saorân y Matome con Ranma- se puso muy serio- debemos tener cuidado, es fácil que sepan algo de nosotros, por lo menos de ti, Akane.

U-Tendremos que medir cada palabra, cada acto…

Un ruido en la puerta nos hizo callarnos.

Minako- ¿Se puede pasar?- sonó a través de la puerta.

U- Claro que sí.

Se abrió la puerta y vimos pasar a Minako y Matome que venían algo preocupadas.

Mi- ¿Qué hacéis aquí tanto tiempo?- dijo con una mirada inquisitiva- llevamos un buen rato esperándoos fuera para ir a celebrarlo, ¡Esta es mi niña!- dijo mientras me daba un abrazo.

M- Ya sabía que lo conseguiría, recuerda que yo la ayude- dijo con una sonrisa.

A- Muchas gracias a las dos- dije cogiéndolas con un brazo a cada una- ahora mismo me cambio y salimos a celebrarlo.

M- Ya he oído eso de que irás a una clase llena de chicos- dijo con una sonrisa pícara- espero que me presentes a alguno.

A- ¿Bromeas? Me da pánico sólo pensarlo- estar rodeada de un montón de chicos ardientes de pelear no hacía más que recordarme mi rutina matinal de la época del instituto- Una clase llena de chicos y encima sin conocer a nadie.

Mi- ¿Todavía no te has dado cuenta, Akemi?- esa sonrisa no inspiraba nada bueno, parecía que estaba maquinando algo.

A- ¿De qué?- sabía que sería mejor no preguntarlo, pero la curiosidad podía conmigo.

Mi- De que no estarás sola- su sonrisa triunfal me estaba crispando los nervios.

A- No conozco a nadie de esa clase, a no ser que alguna de mis compañeras venga conmigo…

M- ¿No lo sabes, Akemi? Minako nos lo ha dicho hace unos momentos- dijo con su típica sonrisa- ¡La clase a la que vas es la de Sao!

Me quedé de piedra en mi sitio, sin poder moverme, busqué a Unami y Ruegi con la mirada, en sus ojos veía el pánico y la sorpresa que seguramente podía leerse en los míos.

Mi- No me hubiera perdido tu cara por nada del mundo, tendrías que verte, parece que lo que te han dicho fuese peor que estar sola- dijo con una mueca.

No sabía lo cerca que estaba de la verdad.

Continuará

Aquí terminó el capítulo, os ha gustado el viaje por el pasado de los personajes? Como he hecho madurar a los personajes no sé si he mantenido mucho su esencia, era mi intención, pero…bueno, ya se sabe, por eso intento colar algunas escenas o frases muy conocidas por todos nosotros.

Ya sabéis, cualquier comentario, sugerencia, crítica…