Wola!
Aquí otro capítulo, los comentarios al final, ok?
CAPITULO 10: ANGELES, COLLARES Y MUSICA
Cerré los ojos y volví a abrirlos. Nada. La habitación estaba llena de ropa y zapatos, echa un desastre, y dos de mis amigas se paseaban en ropa interior mientras la tercera no paraba de reírse. El sueño de cualquier chico. Miré el atardecer a través de la ventana. Eran realmente bonitas, todos mis temores adolescentes habían vuelto, me sentía inferior, nunca lograría aceptarme.
M- Mil yenes por tus pensamientos- dijo sentándose junto a mí en el alfeizar de la ventana. Se había recogido el pelo en una coleta alta, dejando dos mechones enmarcando su cara, llevaba unos piratas negros ajustados a conjunto de un palabra de honor azul claro que le daba un aspecto adorable, el ligero tono tostado de su piel ayudaba mucho.
A- Estás muy bien- dije con una sonrisa, ella hizo una mueca.
M- Eso no era lo que estabas pensando, no me habías visto todavía- yo la sonreí, me había pillado.
A- Ya sabes, el resfriado, que me pone un poco melancólica- dije volviendo a mirar las nubes rojizas.
Mi- Akane.
Su voz me paralizó, ¿Realmente había oído ese nombre? Me giré lentamente y me quedé sorprendida al ver que sólo miraba las nubes, sí, era cierto, ese era el significado de ese nombre.
M- Un nombre precioso- dijo con una sonrisa mirando también las nubes, decidí cambiar de tema rápidamente.
A- ¿Ya estas lista Unami?- me levanté acercándome a ella que terminaba de atarse las tiras de las sandalias que ascendían por su pierna. Llevaba una camiseta rosa de tirantes que se cruzaba en el pecho realzando sus curvas, cayendo hasta sus caderas desde donde descendía una falda blanca hasta un poco por debajo de la rodilla.
U- Sí, ¿Qué te parece?- dijo dando una vuelta sobre sí misma.
A- Os aviso a las tres, no voy a curar ninguna hemorragia nasal esta noche, así que tened cuidado y no me alteréis mucho a los chicos- dije sonriendo, ya me imaginaba a Ruegi tartamudeando y con la nariz a punto de estallar, sería divertido.
M- Todavía no has visto tu vestido- dijo sacando algo blanco de una caja. En cuanto lo vi miré rápidamente a Unami.
U- Cuando me lo enseñó Matome me acordé que el otro día estuviste un buen rato mirándolo- dijo acercándose a mí. Acerqué la mano hasta notar la suave tela, era perfecto. En cuanto lo vi me quedé fascinada. No sé qué especie de tejido era pero algo increíblemente ligero y suave, con la falda suelta pero con una increíble tendencia a caer sobre la piel sin apenas vuelo, y la parte superior ajustada enmarcando las delicadas formas femeninas sujetada por unos finos tirantes.
M- Póntelo anda, queremos ver como te queda- dijo tomando el vestido desdoblándomelo y tendiéndomelo. Lo tomé casi con miedo a romperlo y lo apoyé en la cama para quitarme el camisón, después volví a cogerlo y me lo puse por la cabeza, hasta acomodarlo a mi cuerpo, era como no llevar nada.
Mi- Un ángel, pareces un ángel- dijo con una sonrisa, me miré en el espejo desatándome el cabello, la verdad es que me quedaba bien y tenía un aire más infantil, quizá no fuese esa la palabra, inocente sería más adecuado. Unami cogió el cepillo y comenzó a cepillarme el pelo hasta que éste quedó totalmente desenredado, después cogió los mechones delanteros y los llevó hacia atrás uniéndolos con un pasador plateado. Sin decir nada cogió unos polvos rosáceos y me los aplicó en las mejillas, después cogió el brillo transparente y me lo aplicó en los labios, se retiró para que me viese. Sí, por una vez mi autoestima subió y vi lo que ellas decían: tenía un aspecto angelical, parecido al de Kasumi y estaba hasta… bonita, sonreí a mi imagen.
M- Ten cuidado con Seiya- dijo con una sonrisa malévola.
A- ¿Seiya? ¿Qué Seiya?- dije mirándola de cerca.
Mi- Cualquiera de los dos, les he visto llegar poco después de mí, la fiesta ya ha empezado.
A- ¿Quién les ha invitado?- dije frunciendo el ceño.
U- Vamos, ponte esas sandalias o no podrás huir de él- dijo acercándome unas sandalias blancas parecidas a las suyas.
Mi- Eso será divertido, Totsuo huyendo de Seiya y Kadono huyendo de Seiya, podíais esconderos juntos- dijo con sonrisa pícara- quizá eso fuese más interesante.
Sentí ruborizarme de la cabeza a los pies, terminé de ponerme las sandalias, me levanté y abrí la puerta.
A- ¿Vamos?- dije haciendo como si no hubiese escuchado la última sugerencia.
Mi- Vaya ganas tienes de encontrar a Seiya, ¿no?- otra vez decidí ignorarla al notar que me seguían, la música sonaba de fondo.
M- Akemi, antes de llegar, te quería decir que esta tarde le pedí a Seichiro que fuese mi pareja esta noche- dijo tímidamente, parecía temerosa de mi reacción.
A- Me imagino que la respuesta fue afirmativa- ella asintió- me alegro mucho, eso sí, ¡Me habéis dejado totalmente abandonada y teniendo que huir de un pulpo!
U- Venga Akemi, no es tan malo, habrá un montón de chicos en esta fiesta, quizá…
A- ¿Otra vez? No me interesa, ¡Mirad ahí está Seichiro repartiendo collares!- y de repente me había quedado la última, todas habían empezado a andar mucho más rápido para reunirse con sus respectivas parejas, yo las seguí al mismo paso.
Se- ¡Vaya! Estáis realmente bonitas, tenemos mucha suerte de que las chicas más bonitas de la fiesta estén con nosotros. Vosotras mandáis esta noche, cada una tendrá un collar de flores y se lo dará a su pareja, al final de la noche ninguna chica debe tener su collar o será arrojada a la piscina vestida- dijo sujetando uno de los collares en sus manos- espero que no tenga que arrojar a ninguna de ustedes.
Mi- Por mí no te preocupes- dijo cogiendo el collar de flores rojas- Kanata debe estar esperándome.
Se- Están tomando algo por aquella esquina, tú tampoco tendrás ningún problema, ¿verdad, Unami? Hokabi no para de hablar de ti, lleva buscándote desde hace más de media hora, toma- le dio un collar de flores rosas- dáselo a ver si se tranquiliza un poco.
U- Gracias, Seichiro- dijo cogiendo su collar y siguiendo a Minako.
M- Hola- dijo Matome en un tono provocativo, giré la cabeza mirando hacia otro lado, sabía quién sobraba en esa escena.
Se- Hola, llegué a pensar que no vendrías, estás realmente bonita-dijo besando su mano sin apartar la mirada de ella. Sonreí, hace un año esas miradas eran sólo para mí.
M- ¿Cómo no iba a venir?- cogió el collar azul que Seichiro tenía en las manos y se lo deslizó por la cabeza del muchacho.
Se- Creí que no lo harías- una vela, necesitaba una vela, me sentía completamente una sujetavelas. Si ahora se besaban entraría directamente a la fiesta, sabía donde sobraba perfectamente- vete adelantándote a donde están tus amigos, Akemi se ofreció esta mañana a ayudarme a recibir a la gente- hice una mueca, él sonrió. Mentiroso. Matome no lo dudó y siguió el camino que habían tomado Unami y Minako.
A- ¿Qué te propones Seichiro?- dije llegando a su altura, él sólo sonreía.
Se- Gracias por lo de Matome.
A- Yo no he hecho nada- dije agitando una mano, restándole importancia- ¿Por qué me tengo que quedar aquí contigo?- él cogió un collar blanco y azul y lo deslizó por mi cabeza.
Se- Esta noche estás muy bonita, Akemi, hagámosle esperar un poco, ¿no?- dijo con una sonrisa aún más amplia. Noté el calor ascender de nuevo por mis mejillas…- no me quiero perder su reacción, ¿le darás el collar?
A- No sé de que hablas- dije girándome a saludar a los nuevos invitados que llegaban, perdiéndome la burlona sonrisa que se dibujó en su rostro.
A partir de ese momento, los invitados llegaban sin tregua. A mí me tocaba atender a los hombres y Seichiro daba los collares a las mujeres. Cuando
llevábamos casi media hora tachó el último nombre de la lista.
Se- Por fin, vamos a buscar al resto- nos perdimos entre la multitud y cuanto más nos acercábamos más nerviosa me ponía, ¿En serio pensaba que Kadono tenía algún interés en mi?
U- ¡Akemi!- la vi agitar la mano en un lateral, cerca de una mesa llena de bebidas. Seichiro tomó mi mano abriendo paso hasta allí. Matome se acercó a Seichiro.
M- Podías habernos dicho que tardaríais tanto, tomad- dijo ofreciéndonos una copa a cada uno, haciéndonos soltar las manos mientras ella se cogía de su brazo.
Se- No he tenido la culpa de que Akemi coqueteara con todos los hombres que llegaban a la fiesta- dijo tranquilamente.
A- ¡Serás mentiroso! Sólo trataba de hacerte un favor y ser amable.
Se- Lo que no entiendo es porqué no les has dado a alguno tu collar, ¿acaso tenías otra persona en mente?- su insinuación me pilló desprevenida, pero logré mantenerme tranquila.
A- ¿Acaso tendría que tenerla?- le dije con una dulce sonrisa.
Mi- Akemi, Seiya te está buscando- me giré a verla y entonces le vi, con una mano en el bolsillo de sus pantalones blancos de hilo y la otra sujetando su copa. Me miraba, por unos instantes su mirada me desnudó por completo, nuestros ojos se encontraron acelerándome el pulso.
A- Hola chicos- fue todo lo que pude decir. Sonrió.
S- Hola- murmulló. Yo también sonreí. Las primeras notas de una canción lenta empezaron a sonar. Las parejas desaparecieron en la pista, fundiéndose en cerrados abrazos. Bueno, al menos Matome y Seichiro todavía guardaban un poco las distancias- parece que has hecho un buen trabajo- dijo de pronto a mi lado.
A- Sí- dije mirando lo bien que se defendían Ruegi y Kanata- parece que mi dolor de pies ha servido para algo, ¿no?
S- La verdad es que has tenido mucha paciencia.
A- Yo trabajo y otras se llevan lo bueno, no es justo- dije fingiendo estar enfadada.
S- Tienes razón- dijo riéndose- la mejor bailarina de la fiesta y es la única que no baila.
A- Oh, tranquilo, aquel chico alto de allí se acercará en menos de treinta segundos si no empiezo a bailar, por lo que tendré que huir de aquí antes de que lo intente- dije señalando con la cabeza a un muchacho rubio que no dejaba de mirarme.
S- Desde que has llegado no te ha quitado el ojo de encima, empieza a acercarse.
A- ¿Cómo está de cerca?- Saorân sólo sonrió.
Chico1- Perdona, me he fijado en que todavía tienes el collar, ¿Te gustaría acompañarme en este baile?
A- Estaba hablando con…- Kadono miraba hacia otro lado como si nada, aquello me hizo enfadar y en cuanto las palabras salieron de mi boca me arrepentí pero…- Claro, será un placer- dije dándole la copa a Kadono.
Chico 1- No he podido evitar fijarme en ti, no sueles venir a las fiestas de Kurihara, ¿verdad?- su mano se deslizó hasta apoyarse en mi cadera. Demasiadas confianzas. No era un buen comienzo.
Fueron unos cinco minutos interminables. Mientras me avasallaba a preguntas no paraba de pegar su cuerpo contra mí y sus manos parecían no poderse estar quietas. ¿Acaso esa canción no terminaría nunca? Un suave toque en mi hombro.
S- Disculpad, pero Unami dice que necesita tu ayuda- yo me solté rápidamente de aquel individuo, me disculpé y me dirigí de nuevo hacia la mesa. Estaba enfadada con Kadono, ¿Por qué no había hecho nada antes?- Akemi, ¿te pasa algo?
Cogí una nueva copa y la saboreé mientras le seguía dando la espalda. Seichiro no podía estar más equivocado, Kadono no tenía ningún tipo de interés en mí. Miré hacia abajo y vi mi cuerpo enfundado en aquel vestido. ¿Lo del espejo había sido una alucinación? Seguramente, debía parecer la misma marimacho desgarbada de siempre, ¿Cómo había podido pensar que podría llegar a resultarle atractiva?
S- Lo siento- noté su cercanía, su cuerpo casi rozaba mi espalda y sus labios habían susurrado esas palabras a pocos centímetros de mis oídos- pensé que era lo que tú querías.
Me giré para enfrentarle y me di cuenta que la cercanía era demasiada para estar de frente. No le sonrías. Aquello había sido el desencadenante el día anterior.
A- ¿Quién te dio esa estúpida idea? Creía que estábamos hablando- dije en un tono que sonó demasiado dulce, desprovisto del enfado que en realidad sentía.
S- Creí que querías bailar, ¿No estábamos hablando de eso?- ¿De qué me estaba hablando? ¡Ah, sí! La conversación.
A- A llevarse lo bueno no me refería a que fuese bailar en la fiesta, me refería a los sentimientos, la compañía, los abrazos… esas cosas- me refería a bailar contigo, imbécil.
S- ¿Eso es lo que quieres?- dijo acercándose un poco más, ¿me lo parecía a mí o su voz se había vuelto más ronca? Entonces empecé a percibir su olor, su calor… ¿Aquello era una indirecta, una directa o ninguna de las dos? Tragué saliva, en ese momento la respuesta estaba clara. Sólo tenía que…
Se- Lamento interrumpiros, pero la señorita Totsuo me ha prometido un baile esta tarde y vengo a cobrarlo antes de que le dé su collar a alguien y ya no pueda hacerlo- dijo cogiéndome de la mano para sacarme de entre Saorân y la mesa- No te molestará, ¿verdad Kadono? Luego te la devuelvo- sólo vi la sonrisa de Seichiro, me negué a girarme a mirar a Saorân, llegamos a un lugar un poco alejado y empezamos a bailar, aquello era realmente fácil para nosotros, siempre habíamos estado muy bien compenetrados.
A- ¿A qué ha venido esto?
Se- ¿Interrumpí algo interesante? Por tu cara presiento que sí, vamos, a Matome y a mí nos pareció que esto era lo mejor, así podríais pasar el resto de la noche juntos.
A- Que Matome ¿Qué? ¿Qué has estado hablando con Matome?- dije ligeramente enfadada.
Se- Yo no le conté nada, fue su hermano quien se lo contó.
A- ¿Saorân? ¿Qué le dijo?
Se- No me ha dicho detalles, pero conoce la historia, mira, ahora deben estar hablando- dio un giro imprevisto para que les viese. Matome estaba de frente y le hablaba sonriendo a su hermano, a él sólo podía verle la espalda. Matome me guiñó un ojo, me escondí tras el cuerpo de Kurihara.
A- Espero que os lo estéis pasando bien- dije en un tono sarcástico- pero esto se acabó, no sé lo que planeáis pero no pienso formar parte de ello, en cuanto esta canción acabe me iré a mi habitación y cerraré para que nadie me moleste.
Se- Ya estás huyendo otra vez.
A- No huyo, sólo odio que la gente intente controlar mi vida, no tengo tiempo para estas tonterías.
Se- ¿El amor es una tontería?
A- ¿Quién está hablando aquí de amor? Una atracción física, nada más. Algo perfectamente controlable- había levantado de nuevo mis defensas, haciendo desaparecer la vulnerabilidad que me perseguía desde la noche anterior.
Se- ¡Por Dios, Akemi! ¿Por qué siempre tienes que estar a la defensiva? Ese chico está interesado en ti, hay que estar ciego para no verlo, parecéis dos críos de dieciséis años, tenéis veinte, ya es hora de que os comportéis como los adultos que soy.
A- ¿Quién es el crío aquí, Seichiro? ¿Quién está jugando aquí de los dos?
Se- No sé a qué te refieres.
A- ¿No? ¿No me invitaste a la cena de ayer para probarte a ti mismo cosas? ¿No inventaste ayer un papel para actuar delante de mis amigos? ¿No me has tenido en la puerta casi media hora para formar parte de un juego en que mis sentimientos forman parte de tu diversión?- para ese momento mi voz se había elevado y algunas parejas nos observaban- creí que eras mi amigo- me solté de sus brazos y me dirigí hacia la salida, definitivamente lo mío no eran las fiestas, no debía haber aparecido. Un chico me bloqueo la salida.
Isami- Llevo toda la noche buscándote, Akemi, no me digas que te ibas ya, queda mucha noche por delante- hizo una pausa para acercarse mientras rodeaba con un brazo mi espalda y me atraía junto a él- y esperaba poder compartirla contigo- su aliento rozó mi cara, aquello no me lo esperaba, aquel idiota era lo último que necesitaba en esos momentos. Me apetecía hacerle volar como a Kuno, pero esa ya no era yo.
A- No pienso pasar la noche contigo, Seiya- dije separándome de él, sujetando el collar de flores con fuerza.
I- Vamos, sé que eres tímida, no tenemos porqué quedarnos aquí, podemos hacer la fiesta por nuestra cuenta- dijo acercándose de nuevo.
A- Ya te he dicho que no- dije intentando seguir mi camino.
I- Debo insistir, Akemi, se que tú lo deseas tanto como yo…
Se- Déjala Seiya, ella no irá a ningún sitio contigo- dijo interponiéndose entre nosotros.
I- ¡Kurihara! Creí que tú ya tenías pareja- dijo visiblemente molesto.
Se- Y la tengo, pero la señorita Totsuo es una invitada especial y no me gusta como la has estado tratando- el tono era frío, muy frío, debía estar realmente enfadado- por eso debo pedirte que te vayas.
I- Bien- su voz dejó las bromas sonando enojada- Ya nos veremos- se volvió desapareciendo por la puerta. No podía creer que hubiese sido tan fácil, yo no hubiese podido con él.
A- Gracias, no sé como agradecértelo.
Se- Quédate, por favor. Todos te están esperando. Siento haberme metido en tu vida, tienes razón, los sentimientos no son un juego- esbozó una dulce sonrisa haciendo que el enfado se me pasase.
A- Está bien, acepto tus disculpas, sé que sólo te preocupabas por mí, pero esto ya es demasiado complicado como para que…
Se- Lo entiendo, entonces quizá te moleste que…
A- ¿Qué has hecho, Seichiro?
Se- Accidentalmente se me cayó una ponchera encima de Mía y ha tenido que irse…- dijo con una sonrisa maliciosa.
A- ¿Accidentalmente?- dije enarcando una ceja, no pude evitar reírme a carcajadas al imaginarme a Mía, debía estar muy muy enfadada.
Se- ¿Me puedes hacer un favor? Hace mucho que no cantamos juntos y me gustaría…
A- De acuerdo-dije sin dudarlo- ¿nuestra canción?
Se- Nuestra canción.
A- Antes hablaré con Matome- dije acercándome a la mesa en la que todos conversaban.
U- ¿Dónde te habías metido?- me preguntó al verme llegar, los seis reían de algo que había contado Kanata.
A- Estaba con Seichiro- noté las miradas sospechosas- me ha ayudado a librarme de Seiya.
R- ¿Ha intentado sobrepasarse? Porque si te ha puesto una mano encima…- dijo remangándose la camisa azul que llevaba.
A- Tranquilo, ahora debe estar rumbo a su casa, Seichiro le ha echado, digamos que estaba siendo demasiado… insistente.
Mi- Vamos, que te estaba acosando- todos nos echamos a reír ante la sinceridad de Minako- ese chico nunca aprenderá y tampoco va a parar, si se le ha metido en la cabeza que quiere algo contigo no parará hasta conseguirlo.
M- Lo importante es que ese par de hermanos psicóticos han desaparecido- se giró hacia mí- ¿dónde has dejado a mi acompañante?
A- Mmm… a eso venía, está en el escenario montando una actuación, me ha pedido ayuda para dedicarte una canción.
M- ¿Una canción? ¿A mí?- dijo totalmente entusiasmada.
A- Me ha pedido que ocupéis los primeros sitios ante el escenario y que estés muy atenta, ¡Ah! Y que no te pongas celosa- ella me cogió de la mano y me empezó a llevar hasta el escenario, al llegar se paró, y se aseguró de que no había ningún conocido lo suficientemente cerca para escucharnos.
M- ¿Cómo iba a tener celos de mi futura cuñada?- su sonrisa inmensa, mis nervios aún mayores.
A- Creo que te equivocas, Matome.
M- Otra tonta, ayyyyyy… ¿Qué voy a hacer con vosotros?- apareció Minako con Saorân, el resto venían detrás de ellos- sube a ese escenario con mi chico, anda- le hice un gesto afirmativo con la cabeza y subí por las escaleras laterales. En el piano estaba Seichiro ensayando unas notas, dimos los tonos y redefinimos las entradas, era increíble a precisión con la que nos acordábamos.
La música de fondo cesó, yo me coloqué en medio del escenario. Seichiro se quedó en el piano, me miró y le sonreí, los primeros acordes empezaron a sonar gracias a sus ágiles dedos y su voz llenó rápidamente cada espacio que nos rodeaba.
Vivo por ella, sin saber, si la encontré o me ha encontrado,
Ya no recuerdo como fue, pero al final me ha conquistado,
Vivo por ella que me da toda mi fuerza de verdad
Vivo por ella y no me pesa.
Vivo por ella yo también, no te me pongas tan celoso,
Ella entre todas es la más, dulce y caliente como un beso.
Ella a mi lado siempre está, para apagar mi soledad,
Más que por mí, por ella, yo vivo también.
Es la musa que te invita
A tocarla suavecita
En mi piano a veces triste, la muerte no existe, si ella está aquí(los dos)
Vivo por ella, que me da, todo el afecto que le sale,
A veces pega de verdad
Pero es un puño que no duele(los dos)
Vivo por ella que me da, fuerza, valor y realidad,
Para sentirme un poco vivo.
Como duele cuando falta
Vivo por ella y lo noté
Como brilla fuerte y alta
Vivo por ella en propia piel.
Y ella canta en mi garganta, mis penas más negras que espanto (los dos).
Vivo por ella y nadie más, puede vivir dentro de mí,
Ella me da la vida, la vivo
Si está junto a mí
Si está junto a mí(los dos)
Desde un palco contra un muro
Vivo por ella al límite
En el trance más oscuro
Vivo por ella interna
Haz de mí tu antagonista, la protagonista, es ella también (los dos)
Vivo por ella porque va, dándome siempre una salida,
Porque la música es así, plena y sincera de por vida
Vivo por ella qué me da, noches de amor y libertad
Si hubiese otra vida, la vivo, por ella también.
Ella se llama música
Yo vivo también
Vivo por ella creeme
Por ella también…
Los últimos acordes sonaron y todo quedó en silencio. Los aplausos inundaron el lugar. Busqué a Seichiro con la mirada, pero su mirada no me buscó a mí. Bajaba del escenario directo hacia Matome, pero esta se le adelantó besándole. Seichiro la abrazó y se fundió en el beso, el público aplaudió más fuerte. Aproveché el desconcierto para bajar del escenario junto a mis amigos.
Mi- Kurihara no dijo que esa canción era para ella, ¿verdad?- mi sonrisa le dio la respuesta- buena actuación Totsuo, ya has creado una pareja.
A- Dos en dos semanas, voy a tener que dejarlo o acabaré tan mal como la Celestina, que murió asesinada en manos de las parejas de amantes.
S- ¿Kurihara no está demasiado pegado a mi hermana?- dijo con el ceño levemente fruncido- se está tomando demasiadas confianzas.
R- Vamos Sao, relájate- dijo poniendo una mano en su hombro- te entiendo, yo me pondría igual si viese algún chico así con Akemi… afortunadamente ella es tan bruta y desagradable que se encarga de alejarlos a todos.
A- Dejaré pasarlo por esta vez.
U- Creo que deberías preocuparte de otras cosas, Akemi- dijo con una suave sonrisa indicando el collar que pendía de mi cuello- todavía tienes el collar y la noche se está acabando, yo que tú empezaría a prestar más atención a los chicos de la fiesta.
A- No, si no me ven, pensaba irme a la cala poco antes del final, mejor que darle el collar a algún plasta que…
K- ¿Por qué no se lo das a Sao? No creo que le importe, total, él tampoco tiene pareja y no se ha acercado a ninguna chica esta noche, además sois amigos- dijo inocentemente, como si fuese la solución más obvia que todos habíamos pasado por alto.
Amigos. Claro, eso éramos. Esa era la solución, ¿para qué complicar más las cosas? No había que preocuparse de cómo avanzar, simplemente había que tratar de mantenerlo todo como antes. Deslicé el collar por encima de mi cabeza y me acerqué a Kadono.
A- ¿Puedo?- le sonreí.
S- Claro-dijo inclinando la cabeza, deslicé el collar, mientras luchaba para mantener todos mis instintos a raya, levantó la cabeza, sonriendo.
La noche siguió en grupo. Alguna canción lenta en la que me quedé hablando con Saorân. No volvimos a hablar de nada de lo que había pasado. Parecía que nada de aquello hubiese sucedido. Éramos dos amigos que hablaban y se reían. Nadie acabó en la piscina. Al día siguiente nos fuimos a casa.
Todo volvía a la normalidad. De vez en cuando imágenes de la noche en la playa se aparecían fugaces, como si hubiesen sido un sueño. Pero estaban controladas. Al menos por el momento.
Ya, ya, ya… sé que no lo he terminado como la gente esperaba, pero bueno, las cosas a veces salen como salen. Cuando empecé este capítulo estaba decidida a unir a Akemi con Saorân, pero luego lo analicé ¿Realmente caería tan rápido? No, nuestra Akane resiste todo eso y más, ¿no? Bueno, si queréis saberlo, ya sabéis, a seguir leyendo el fic, Ok? Hasta el siguiente capítulo, cualquier comentario, opinión, sugerencia… a
