Wola de nuevo!

Antes que nada por si hay menores leyendo este fic debo decir que este capítulo contiene lemon, así que si lo leen es bajo su responsabilidad. Me ha costado mucho escribir este capítulo, nunca había escrito una escena lemon y estaba muy atascada, cómo hacerla? Cómo actuarán los personajes? Al final me lancé y dije: lo que salga. Y este es el resultado, no me gusta mucho, lo he escrito y ni siquiera lo he vuelto a leer. La canción es Could I have this kiss forever de Whitney Houston con Enrique Iglesias, por si la quieren escuchar. Lo del final no es que me haya confundido, pone lo que quería poner. Ah! El capítulo 14 lo he reeditado porque al añadir el archivo no sé porqué pero lo había cortado y he tenido algunos problemas, asi que antes de leer este, leer el anterior, por favor! Hasta el próximo capítulo! Ya saben: dudas, críticas, sugerencias…a 15: FIESTA, DESEOS Y UNIONES

Estreché la mano que se alzaba frente a mí. ¿Cuántas eran ya? En el vigésimo nombre había dejado de contar, a penas recordaba las caras y mucho menos el nombre de sus dueños.

Sonreí a la pareja que tenía enfrente. En aquella fiesta era suficiente. Era una muñeca, una mujer florero, pero estaba demasiado cansada incluso para enfadarme. Tati volvió a reemplazar mi copa vacía por una llena. De aquello también había perdido la cuenta pero empezaba a notar sus efectos, evitaba moverme, y siempre que lo hacía era del brazo de Tati.

Los mismos comentarios, las mismas sonrisas, las mismas miradas… ¿cuánto más duraría aquello? Nadie se daba cuenta de la falsedad de mi sonrisa y el cansancio de mi cuerpo. Bueno, quizá había una excepción. Varias veces, durante la fiesta, unos ojos azules me habían buscado preocupados. Rodeado, en su mayoría de mujeres, sonreía y hablaba educadamente, dando conversación a aquellas mujeres, que al igual que a mí su sola presencia las hacía temblar.

La pareja, los señores Hiroshi, si no recordaba mal, se alejaron para saludar a unos conocidos.

T-¿Estás bien, princesa?- dijo con cierto tono de preocupación. Parecía que él también se había dado cuenta.

A-¿Tan mala actriz soy?-dije mostrando por primera vez en la noche una sonrisa verdadera.

T-No es eso, lo estás haciendo muy bien- dijo tomando suavemente la mano con la que me sujetaba a su brazo- sólo que cada vez noto más tu peso sobre mí, no sé si es por el cansancio o por el alcohol…

A-Un poco de las dos cosas, ¡No paras de llenarme la copa!

T-Tranquila, es la una de la madrugada, dentro de poco todo habrá terminado, aunque me gustaría presentarte a una última persona…-dijo acercándose a un hombre recién entrado en la cincuentena, pero al cuál le quedaban realmente bien unas pocas mechas plateadas, confiriéndole una elegancia singular que realzaba su atractivo y convirtiéndolo en un hombre realmente interesante. Al alzar la mirada comprobé porqué aquel hombre me era ligeramente conocido. Las fotos y el parecido. Lo conocía, aunque con treinta años menos.

Y- Señorita Totsuo, es un placer conocerla en persona, no sé si me conoce, me llamo Kurihara Yukae, soy uno de los benefactores de su escuela- dijo tendiéndome una mano, me guiñó el ojo- y su exjefe, si no estoy mal informado…

A- No, sus fuentes son totalmente fiables…tenía muchas ganas de conocerle-dije estrechando su mano ofreciéndole una cálida sonrisa, imaginando que así sería Seichiro dentro de unos años.

Y- Esa "fuente" me dijo que viniese esta noche a ver la obra y francamente…me ha fascinado…Tati, ¿Me la dejas?-dijo tendiéndome una mano.

T- Por supuesto, Yukae, cuídamela, ¿eh?- dijo soltándome y colocando mi brazo en el del señor Kurihara.

Y- Tranquilo, sólo vamos al otro lado del salón a saludar al otro protagonista de la noche- dijo despidiéndose con una mano, dirigiéndose hacia el muchacho de mirada azulada.

Posó su mano sobre el chico que estaba de espaldas.

Y- ¿Señor Kadono? ¿Me lo prestan un momento, señoritas?-dijo con una sonrisa encantadora a un grupo de mujeres de mediana edad que se sonrojaron al oír llamarlas "señoritas".

-Señor Kurihara…si nos lo devuelve enseguida o se queda usted a cambio…-dijo una rubia sentada en un sofá mientras cruzaba sus piernas.

Y- Intentaré devolvérselo lo antes posible, señora Kozue, aunque creo que ahora que le he quitado a su marido de la compañía de la señorita Totsuo en seguida vendrá a buscarla- dijo sonriéndola mientras Kadono se ponía a mi lado- además, ¿no querrá poner celosa a la señorita Totsuo acaparando a su novio, verdad?

-¿Celosa de una vieja como yo? ¡Por Dios, señorita Totsuo! Todas sabemos que este chico ya tiene dueña, ¿verdad?- dijo dirigiéndose al resto de las mujeres que la acompañaban. Todas soltaron una risita floja.

El señor Kurihara les dedicó otra sonrisa que dejó a unas cuantas mujeres soñando.

K- Si me disculpan…- oí a mis espaldas. Segundos después estaba a mi lado. Llegamos a una gran terraza donde una brisa fresca, quizá demasiado fría azotaba el lugar.

Y- ¿Demasiado frío, señorita Totsuo?- dijo apoyándose en la barandilla. Era exactamente igual que Seichiro.

A- Llámeme Akemi, por favor. En realidad…- noté una chaqueta posarse sobre mis hombros. El aroma familiar me hizo sentir mejor y a la vez me puso un poco nerviosa.

Y- ¿Entonces es verdad lo que dicen de vosotros? Seichiro me dijo que no era cierto.

K- Y no lo es- contestó rápidamente-al menos…de momento-dijo en un tono mucho más suave.

Y-Entiendo- dijo asintiendo con la cabeza.

El silencio se hizo por unos momentos. El señor Kurihara río desconcertándonos.

Y- No hagáis caso a un viejo como yo, chicos- dijo volteándose a mirarnos, dirigió su vista a Kadono- hoy he conocido a su hermana, es una chica adorable, veo que mi hijo tiene muy buen gusto.

K- En realidad su hijo no sabe la que le ha caído encima- dijo riéndose, para ser la primera vez que hablaban había mucha familiaridad entre ellos, quizá porque Yukae Kurihara desprendía la misma familiaridad que su hijo.

Y- ¡Oh! Es algo de familia, lo mismo decía el padre de mi mujer y debo decir que en los veinticinco años que llevo casado nunca me he arrepentido de ello-nos dedicó una dulce sonrisa seguramente debido a los recuerdos que acudían a su mente- cuando a un Kurihara se le mete algo entre ceja y ceja no para hasta conseguirlo.

K- Lo mismo podría decirse de Matome-dijo con una sonrisa paternal.

Y- Pero debe ser algo de familia, Seichiro me dijo que lo que hemos visto hoy te lo enseñó en tan solo una semana porque querías ese papel, ¿Es cierto?

K- En realidad nunca había bailado antes, soy experto en artes marciales y cuando vi esta obra…vi en la unión del baile y las artes una nueva opción de las artes, y si quiero ser un buen maestro debo conocer todas las opciones que existen, por muy dispares que sean.

Y-Fui yo el que propuso esta obra.

A- ¿Qué?

Y- Como ya sabéis, a parte de Seichiro tengo a Natsude, siempre pensé en convertirla en una gran bailarina, pero desde hace unos meses no ha vuelto a pisar el gimnasio más que para hacer katas, ¿Se llaman así, no?

A- Creo que soy la culpable de eso- dije dando un paso en su dirección- le expliqué que yo siempre había practicado las artes marciales…

Y- ¿Entonces siempre practicaste las artes y el baile a la vez? ¿Es eso posible?

A- No, su hijo me enseñó a bailar cuando trabajé en su casa.

Y- Eso es imposible- me miró incrédulo- lo del señor Kadono ya me parecía imposible, pero señorita Akemi…su flexibilidad, equilibrio…se consiguen con años de esfuerzo.

A- Seichiro dijo lo mismo, pero en cuanto empecé a bailar mi cuerpo se adaptó perfectamente a esta nueva actividad, bailaba todos los días 12, 14 horas…sé que no se puede comparar a llevar bailando toda una vida…

Y- Entonces no estaba equivocado, Seichiro me dijo que conocería a una de las futuras promesas del baile, a la mejor de las últimas generaciones…-se acercó lentamente a mi- y no se equivocaba- mis mejillas se sonrojaron visiblemente, sobre todo al notar la mano áspera de aquel hombre sobre una de mis mejillas- y encima es humilde…me alegro mucho de haber podido conocerla en persona, señorita Totsuo- dijo retirando su mano y sacando algo de su bolsillo- aquí tiene mi tarjeta, si busca trabajo no dude en llamarme, estaré esperándola.

A- Muchas…muchas gracias-dije mirando la tarjeta casi con devoción, sintiendo la emoción desbordándome, Yukae Kurihara, uno de los mejores bailarines de los últimos tiempos había alabado mi trabajo y me había ofrecido trabajar a su lado…

Y- Señor Kadono, ha sido un placer conocerle, imagino que nos volveremos a ver, y entonces seguramente ya seremos familia ja, ja, ja –dijo estrechando su mano-os dejo solos, podéis iros a vuestras habitaciones, la fiesta ya casi ha terminado…

K-Pero el anfitrión…

Y- El dueño es un amigo mío- dijo guiñándole un ojo- no habrá ningún problema, acompaña a la señorita Totsuo a la habitación, por favor, está muy cansada y si le sucediese algo Tati me mataría.

K- No se preocupe…buenas noches, señor Kurihara.

Y- Buenas noches, señor Kadono…-se giró un poco hacia mí e hizo una leve reverencia occidental- señorita Totsuo…

Se giró y atravesó la puerta hacia el interior, dirigiéndose hacía el grupo de mujeres que hacía unos minutos habíamos abandonado.

K- Vaya noche, ¿eh?- dijo apoyándose en la barandilla.

A- Sí- dije apoyándome a su lado- ha sido un día muy intenso.

K- ¿Estás cansada?-dijo dedicándome una mirada preocupada.

A- Sí, pero no tengo mucho sueño, creo que es por el champán, o me duerme como un tronco o me despierta…-me ahorraré decir que me hace hablar demasiado, muchas veces sin pensar.

K- ¿Te apetece que hablemos un rato?- unos chillidos llegaron del interior, la fiesta parecía seguir en pleno auge- aunque quizá mejor en otro sitio, como nos quedemos aquí me da la impresión que pronto vendrán a buscarnos.

A- Tienes razón, vamos- tomé su mano y salí por el pasillo privado por el que había accedido a la fiesta.

K- ¿Cómo sabes…?

A- Soy una mujer con recursos- dije girándome y guiñándole un ojo. Él se sonrojo y me dedicó una sonrisa.

K- No lo dudo- salimos por la puerta que daba al acceso del hotel y nos metimos en el ascensor. Cuando estábamos a punto de llegar a nuestro piso recordé algo realmente importante.

A-¡La tarjeta! ¡Me la dejé dentro! ¡Se me había olvidado por completo!- Saorân me miró divertido.

K- Llevaba rato preguntándome donde la tenías guardada- me sonrojé al imaginarme como habría escrutado mi cuerpo- no pasa nada, podemos ir a mi habitación.

Se hizo un silencio incómodo.

K- No quería decir que…bueno, ya me entiendes- intentó justificarse- la habitación es muy grande, hay un sofá y…

A- Tranquilo…- me dirigí a su habitación y cambié el tono de voz a uno más sexy- no haré nada que tú no quieras.

K- ¿Estás intentando provocarme de nuevo, Totsuo? Creía que la fiesta ya había terminado-dijo abriendo su habitación y dejándome pasar. Su habitación era igual que la mía, perfectamente simétrica.

A- ¿Creías que estaba actuando? Para una vez que intentaba dejarme llevar…-dije intentando parecer afectada mientras me sentaba en un mullido sillón que hacía juego con un amplio sofá en la sala de recepción.

K- ¿Hablas en serio?- dijo acercándose a mí, yo me dediqué a jugar con el mando del hilo musical- nunca sé que pasa por tu cabeza, no sé si lo que acabas de decirme…

A- ¿Te apetece bailar un rato?-dije tomando su mano y levantándome del sillón, nos habíamos quedado peligrosamente cerca, me separé en el momento en el que él empezó a reaccionar, dando a un botón cualquiera del mando, una suave música empezó a sonar, tenía ganas de bailar, cantar, gritar…pero sobretodo de no separarme de él- ¿La conoces?

K- Sí- dijo tomándome por los hombros y acercándome a él- a las dos cosas. Entonces su voz, con ese tono tan grave que casi me hacía temblar empezó a cantar las palabras en mi oído mientras me abrazaba:


Over and over I look in your eyes
Día tras día miro en tus ojos
you are all I desire tú eres todo lo que deseo
you have captured me
me has atrapado
I want to hold you
Quiero retenerte
I want to be close to you
quiero estar cerca de ti
I never want to let go
y nunca dejarte marchar.
I wish that this night would never end
desearía que está noche no acabase nunca
I need to know necesito saber

Could I hold you for a lifetime

Podría retenerte toda una vida
Could I look into your eyes

Podría mirar en tus ojos
Could I have this night to share this night together

Podría tener esta noche para compartirla juntos
Could I hold you close beside me

Podría mantenerte cerca de mí
Could I hold you for all time

Podría retenerte todo el tiempo
Could I could I have this kiss forever

Podría, podría tener este beso para siempre
Could I could I have this kiss forever, forever

Podría, podría tener este beso para siempre


Over and over I've dreamed of this night

Dia tras dia he soñado con está noche
Now you're here by my side Ahora estás aquí a mi lado
You are next to me
Estás cerca de mí
I want to hold you and touch you taste you

Quiero retenerte, tocarte, saborearte
And make you want no one but me
Y hacerte quererme solo a mi
I wish that this kiss could never end
desearía que este beso no acabase nunca
oh baby please
oh, nena, por favor

Could I hold you for a lifetime

Podría retenerte toda una vida
Could I look into your eyes

Podría mirar en tus ojos
Could I have this night to share this night together

Podría tener esta noche para compartirla juntos
Could I hold you close beside me

Podría mantenerte cerca de mí
Could I hold you for all time

Podría retenerte todo el tiempo
Could I could I have this kiss forever

Podría, podría tener este beso para siempre
Could I could I have this kiss forever, forever

Podría, podría tener este beso para siempre


I don't want any night to go by
No quiero que pase ninguna noche
Without you by my side
sin ti a mi lado
I just want all my days
solo quiero todos mis días
Spent being next to you pasarlos a tu lado
Lived for just loving you
viviendo solo para amarte
And baby, oh by the way
oh, nena, de ese modo

Could I hold you for a lifetime
Could I look into your eyes Could I could I have this kiss forever, forever
Could I have this night to share this night together
Could I hold you close beside me
Could I hold you for all time
Could I have this kiss forever

Nos separamos un poco ante los últimos acordes de la canción, buscando los ojos del otro, noté su mano subir hasta mi nuca…

S-¿Qué me has hecho…?-su pregunta se perdió ante el contacto de nuestros labios, de una manera, pasional, intensa…largo tiempo reprimida. Noté las burbujas en mi cabeza, dándome órdenes desordenadas, descabelladas… Desabroché su pajarita sin pensar, cuando nos separamos para tomar aire mis manos habían desabrochado más de la mitad de su camisa.

S- ¿Estas segura de que…?-no le deje terminar la frase, lanzándome a saborear de nuevo sus labios, tan cálidos, tan cómodos, tan deseados…sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo ante el consentimiento que mi beso le había dado.

Temblaba ligeramente, pero las sensaciones que me producían sus manos sobre mi piel, me iban tranquilizando dando paso a un cúmulo de hormonas que me pedían que le tocase, que le acariciase…dándole todas las sensaciones que él me estaba produciendo. Dudé por unos segundos, deslizando mis manos por su espalda hasta llegar a su culo, apretándolo, atrayéndolo contra mí, noté como mis caderas iniciaron un baile sin mi permiso, suaves ondas que iban hacia él y provocaba un roce continuo que me volvía loca…

S- No sigas haciendo eso, todavía podemos parar si quieres…-dijo con una voz ronca sin dejar de besarme. Entonces lo supe. El momento había llegado. Necesitaba ser suya.

Me separé bruscamente y noté cierta decepción en su mirada. No pude evitar sonreír, cogí su mano y le empecé a guiar hasta la cama, quedándome justo delante de ella. Dejé caer el vestido. Al recordar la ropa interior que llevaba intenté cubrirme un poco…

A- Lo siento, no pensé que… debo estar horrible y…-las palabras fluían sin control de mi boca, la vergüenza ganaba terreno ante el deseo de estar con él. Cuando me di cuenta de su presencia a mi lado, dos manos sostenían mi cara para que le mirase, mis mejillas ardían y entonces lo vi…su mirada, me quería…amor, comprensión, deseo…

S-No digas tonterías, eres lo más bonito que he visto en mi vida- dijo cogiéndome en brazos y depositándome sobre la cama, se quitó la camisa y se colocó sobre mí, con los brazos a los lados para no dejar caer su peso y observarme- eres preciosa-dijo con una sonrisa.

Sus palabras hicieron que mi cuerpo volviese a reaccionar y tomé su cabeza entre mis manos, obligándole a besarme con una intensidad que no recordaba haber experimentado nunca…le había entregado mi alma, quería entregarle todo, porque él…es el hombre que siempre busqué, el hombre que me comprende, que me escucha, pero sobre todo…porque es el hombre al que amo.

Sus manos dejaron de recorrer mis piernas y se posaron en mi pecho, por encima del sujetador, acariciándolo, a veces suave, otras apretando un poco, atrapándolos totalmente, haciendo que pequeñas sensaciones de placer se apoderasen de mí, dejando escapar pequeños gemidos de mi boca. Sus manos dejaron de tocarme para dirigirse al cierre del sujetador, empezó a intentarlo con ambas manos, mientras enarcaba mi espalda para facilitarle el trabajo.

S- No puedo, no tengo mucha experiencia en esto-coloqué mis manos encima de las suyas y lo desabroché a la primera.

A- Tranquilo, es normal, a mí también me costó la primera vez- dije con una sonrisa tranquilizadora. El me devolvió la sonrisa y empezó a besar mi cara, empezando por la frente y bajando poco a poco, hasta descender por mi cuello y apartar totalmente el sujetador para culminar en la cima de mis pechos. Al principio los besos me hacían cosquillas, pero cuando su lengua empezó a recorrerlos, con suaves lametazos, succionando los pezones…creía que mi cuerpo no aguantaría, el calor emanaba por cada uno de mis poros mientras oleadas de placer tomaban mi cuerpo, extendiéndose hasta la punta de mis dedos, oía gemidos, y me avergoncé por oír a mi voz sonar así, así que cerré los labios, apretándolos para no dejar escapar el mínimo suspiro.

Pasaron un par de minutos y él paró. Subiendo de nuevo hasta la altura de mi cara.

S-¿Lo estoy haciendo mal? ¿Te duele?-dijo con una mirada preocupada.

A-No, todo lo contrario-dije totalmente sonrojada. Aquello me daba mucha vergüenza, lamenté no tener un poco más de experiencia en estos temas.

S-Entonces, ¿por qué te has callado?

A- Me daba vergüenza, creía que te molestaba.

S- En realidad-dijo bajando para posar sus labios en mi oreja, dándome un lametazo- me vuelve loco.

Entonces dejó que su cuerpo cayera contra el mío y me di cuenta que decía la verdad. Él estaba tan excitado como yo. Aquello hizo que me excitase aún más y que mi curiosidad guiase mi mano hacia ese lugar entre sus piernas. La deslicé por debajo de la cintura del pantalón y la goma de los boxers. Lo toqué: tan suave, tan duro…ante mi contacto produjo un leve impulso, cómo pidiendo más. La toqué suavemente, con miedo a hacerle daño. Sao gimió.

S- ¿Qué haces?-dijo totalmente sonrojado.

A- Creo que lo mismo que tú-dije con una sonrisa pícara. Él me la devolvió.

S- Así…te será más fácil- dijo quitándose los pantalones y quedándose en boxers. Se colocó encima mío y me hizo rodar, colocándome encima suyo- todo tuyo.

Miré los boxers y al ocupante de estos que en ese momento estaban en contacto directo con mis braguitas. Se me ocurrió continuar con el baile de caderas que antes había efectuado en posición vertical y que tantas veces había usado en mis bailes. Saorân echó la cabeza hacia atrás, con una expresión totalmente ida en sus ojos.

A- ¿Te gusta?-pregunté en un hilo de voz al notar que él podría sentir la humedad que desde hacia rato había aparecido entre mis piernas.

S- Ajá-dijo mirándome-pero como sigas…-me paré sin saber muy bien que hacer, no quería que se diese cuenta de que aquella era la primera vez que…le hice girar tal como había hecho él momentos antes conmigo.

A- Haz lo que quieras- dije con una sonrisa tímida, dándole a entender que estaba en sus manos. Él me miró por unos segundos desconcertado. Después sonrió y me besó, mientras sus manos se deslizaron a mis bragas, bajándolas por mis piernas, dejándome totalmente desnuda. Me miró y al ver mis ojos temblando sonrió tranquilizadoramente. Se quitó los boxers, colocándose de nuevo encima de mí. Noté que su cuerpo quemaba tanto como el mío.

S- No haré nada que tú no quieras-dijo mirándome fijamente a los ojos-no quiero hacerte daño, si en algún momento quieres parar dímelo, ¿de acuerdo?-asentí con la cabeza.

Él empezó a besarme de nuevo, cada centímetro de mi rostro, de mi cuerpo, deteniéndose en mis pechos, mientras una de sus manos empezó a acariciar los pliegues de mi entrepierna, haciendo que gemidos cada vez más altos escapasen de mi garganta, de manera inconsciente, dejándome llevar por el placer que sus manos y su boca me proporcionaban. Noté como las ganas de notarle más se apoderaban de mí y deslicé mi mano hasta alcanzar su pene. Era inexperta, pero sabía lo que había que hacer con eso, sólo esperaba hacerlo bien. Lo agarré decidida y empecé a moverlo, al principio lentamente, aumentando la velocidad a medida que los gemidos de Saorân cesaban. Noté su mano sobre las mías.

S-Para, no aguanto más…-quité mis manos y separé las piernas, notando como mi cuerpo lo pedía, quería sentirle en mí. Me miró de nuevo- ¿Estás segura?-atrapé sus labios y separé aún más las piernas, notando como mi interior se contraía levemente ante el nerviosismo por la inminente intromisión. Noté el primer intento y no pude evitar contraer la cara en una mueca de dolor-Akemi…

A- Sigue, no te preocupes, es normal…-dije sonriéndole, él asintió y empezó a empujar de nuevo. Dolor. Esta vez lo esperaba y pude contener mi expresión. Los ojos de Saorân me miraban preocupados mientras su cuerpo invadía poco a poco el mío.

S- Ya está-dijo parándose un momento-si te molesta…

Le besé, quería hacerlo, daba igual…notarle dentro de mí, era como ser uno, sintiendo las mismas sensaciones, compartiendo los sentimientos, era la unión más perfecta. Era la unión total, la expresión más pura de amor. Y se la quería dar a él, quería experimentarlo con él, porque él lo era todo.

Empezó a moverse lentamente, intenté relajarme y disfrutar de él. Miré su cara concentrada, sus músculos tan tensos…sus ojos se abrieron y me sonrió. Mantuvo la mirada, haciendo que me tranquilizase, que me sintiese más segura, relajando mis músculos, dejando que una mezcla de dolor y placer se apoderase de mí, notando cada embestida con más fuerza, a más velocidad…bajo unos segundos para posar sus labios sobre los míos, volvió a su posición rápidamente. Me gustaba tanto verle así, disfrutar de todas aquellas sensaciones junto a mí, deseándome, queriéndome…

Noté mi interior llenarse de un fluido caliente mientras Saorân elevaba sus gemidos, en un sonido salvaje, casi animal…cayó rendido sobre mi pecho, respirando agitadamente. Acaricié sus cabellos mientras sonreía. Notaba su sangre palpitando a una velocidad vertiginosa por su cuerpo y me sentí feliz de ser yo quien produjese esas reacciones en él.

Se alzó un poco, conectando nuestros ojos de nuevo.

S- Gracias-susurró mientras apartaba un mechón de mi cara- gracias por aparecer en mi vida y salvarme.

Esas palabras tan extrañas en un momento tan especial hubieran sorprendido a muchas personas, pero no a nosotros. Yo también quería darle las gracias, él también me había salvado. Pero al estar así, tan relajada, lo único que hice fue acurrucarme en sus brazos. Él me abrazó, quedándonos de lado.

S-Deberíamos hablar de…

A- Mañana…-susurré, notando la comodidad de sus brazos y el cansancio que me invadía, sabiendo, que en pocos segundos estaría dormida. Lo que él decía era verdad, pero había tanto que hablar…y daba tanto miedo…una noche, déjame disfrutar de ti al menos esta noche.

S- Mañana-sentenció él, besando mis cabellos y estrechando más su abrazo. Pasamos así no sé cuanto tiempo, hasta que sentí que perdía la conciencia para adentrarme en el mundo de los sueños. Y en esa barrera entre la realidad y la ficción, oí la voz de Saorân suave, cariñosa…- Te quiero, Akane.

Por fin, después de tanto tiempo había escuchado esas dos mágicas palabras, por fin podía ser feliz.