Capitulo 6

"Sonrisas"

Los vidrios se empañaban con su respiración, su mano posada en uno de los vidrios que daban una vista de la entrada de la escuela. Su mirada estaba perdida en la nada, con un brillo diferente en los ojos, su mirada inexpresiva, sus pensamientos volaban a ningún lugar en especial, su mente estaba nublada, simplemente ella no se encontraba bien.

La puerta se abrió, un par de ojos color miel se perdieron mirando a la figura que se encontraba cerca de la ventana, parecía solo la sombra de alguien, pues el cuarto se encontraba a oscuras y aparte el cuerpo no parecía moverse ni responder a los ruidos que se escuchaban. Al momento de prender la luz la mirada se volteo hacia el par de ojos color miel, miro con alivio al chico.

-Hoy llegaste temprano Shizuru-san

-ara, pero siempre llego temprano- una sonrisa se dibujo en su rostro.

-Pero hoy llegaste más temprano- se acerco a ella -¿Que observas?

-Nada, no hay nada que ver aquí- Puso de nuevo su mano en el vidrio, dejo salir un suspiro largo y lleno de melancolía, el chico la observaba.

-Te he visto en estos días con una chica de cabello azul- dijo acercándose unos pasos a ella, Shizuru sin que lo notara tenía un leve sonrojo –Natsuki-san es buena persona- Shizuru se sorprendió y volteo bruscamente en forma de respuesta –Natsuki-san vive con mi hermana Mikoto… mejor dicho, ellas viven con Mai-san.

-Entonces, ¿ya la conocías?- Shizuru se calmo.

-Sí, desde hace mucho tiempo, pero pocas veces he cruzado palabras con ella… siempre la veía con una guitarra, pero su seriedad la hace una chica misteriosa y bonita- dijo con una gran sonrisa. Shizuru solo lo miro incrédula.

-Pues, es divertida… me saca de las rutinas- lo ultimo lo dijo en un tono más bajo, pero lo suficientemente fuerte como para que Reito escuchara. Dirigió de nuevo su mirada a la ventana, miro pasar a la chica de cabello naranja que solía estar con Natsuki, y aun lado de ella una chica de cabello obscuro y corto.

El silencio se apodero de la habitación, las luces parecían no importar, el tiempo pasaba sin siquiera notarse. Ensimismada miraba la ventana, esperando algo que ella sabía, mas no lo admitía. Y llego lo tan esperado para ella, esa gran cabellera azul que bajaba de una moto, su caminar apresurado, volteo hacia donde se encontraba Shizuru saludo con una mano y Shizuru le respondió inconscientemente, y al caer en cuenta se sonrojo violentamente y se escondió entre las cortinas, para darse cuenta que aun seguía Reito ahí.

Shizuru miraba con recelo a Reito, Reito estaba sosegado.

-Tranquila Shizuru-san, no me mires de esa manera- di un leve suspiro –aun no puedo creer que te conozco desde la secundaria y aun no me tienes confianza.

-Kanzaki-san esto no es cuestión de confianza- respondió con seriedad.

-Te guardas muchas cosas Shizuru-san, algún día no sabrás que hacer con todo eso- dijo dirigiéndose a la puerta y antes de salir la miro -Es bueno desahogarse- y se retiro.

La chica espero unos minutos, a que se le pasara todo ese montón de sentimientos que tenia dentro, o almenos hasta que pudiera ocultarlos y ponerse de nuevo la máscara de todos los días, una sonrisa que oculta tantas cosas.

Salió de la sala, se dirigía a su salón, saludaba a las personas que la saludaban, su sonrisa la misma de siempre, tal reluciente, tal feliz se mostraba ante el mundo, cerrando los ojos mientras sonreía, porque sus ojos revelan su tristeza.

-¡Shizuru!- que lindo sonaba su nombre en esa voz ronca -¡Eh Shizuru!- empezaba a alucinar y escuchar esa voz en su cabeza, realmente estaba mal -¡SORDA!- no esperen, no lo estaba haciendo, Realmente la llamaban. La chica de cabello azul con el ceño fruncido por la falta de atención se encontraba enfrente de ella con su mano agarrando el borde de una de las mangas del suéter de la chica.

Shizuru estaba atónita, mirando aquellos ojos esmeraldas, mientras un público curioso miraba la escena estupefacto al ver el sonrojo que apareció de la nada en la chica de cabello castaño. Natsuki también estaba sorprendida por lo mismo, miro atrás pero no vio nadie de interés, le toco la frente; a Shizuru se le saltaba el corazón.

-¿Te sientes bien?- dijo una Natsuki preocupada. Shizuru solo pudo asentir con la cabeza, pues el habla se le habla ido -Ah menos mal, por un momento pensé que te había pasado algo malo.

-ara, claro que no- una vez recuperado la calma volvió a sonreír como lo hacía hace algunos minutos, Natsuki solo puso una mueca de desagrado.

-Si tu lo dices, solo quería saber algo- Natsuki puso un poco serio el rostro -Pues tu sabes ¿no?... me hace falta una cuerda y quería ir a comprarla, claro solo si no tienes planes para mí- lo ultimo lo dijo por lo bajo.

-ara, pues vamos por tu cuerda- no era una pregunta, ni una propuesta, eso lo sabia Natsuki, era una orden.

-Este… ¿segura?

-Si- sonrió para Natsuki.

-Bueno, pues te veo al rato.

Natsuki se alejo después de eso, el publico seguía mirando la sonrisa tonta que traía Shizuru en el rostro y sin abrir los ojos prosiguió su camino hasta el salón.

Un chico de cabello obscuro, con una mirada un tanto felina se dirigía a la sala del consejo, mirando a su paso los pocos alumnos que había. Al entrar a la sala no se llevo ni una sorpresa, se encontraba la chica de cabello castaño sentada tomando una taza de té como era costumbre. Al verle entrar le sonrió y el contesto con el mismo gesto.

El silencio ya era algo normal entre ellos, y es que uno disfrutaba del silencio del otro. La tranquilidad dominaba en la habitación, el tenue olor del té de Shizuru, y ese aroma que ella poseía que era conocido para el chico; así como el aroma del chico que era algo conocido para Shizuru. Las miradas se cruzaron, Kanzaki contemplaba a Shizuru.

-Las clases pararon rápido ¿no crees?- trato de entablar platica el chico.

-Sí, últimamente es así.

-Me pregunto si la estarás esperando- Shizuru lo miro.

-ara, no seas ridículo- trato de fingir.

-Shizuru-san esas sonrisas conmigo no sirven- miro a Shizuru con un poco de melancolía.

-Tienes razón- Shizuru suspiro.

-¿Cómo empezó todo esto?

-Pues… solo era un juego, estaba aburrida- confeso Shizuru -Pero, no lo sé… ella tiene un no sé qué, que no se yo, pero es agradable- sonrió para sí -Pero todo acabara el viernes- Shizuru no pudo ocultar la tristeza que la embargaba.

-Pues si ese es el caso, solo te puedo decir que aproveches el tiempo que estés con ella- se acerco a la ventana, vio algo que le pareció familiar -Pero yo creo que ella no es así- Shizuru volteo a verlo sorprendida –Esfuérzate… te esperan afuera.

-Kanin na Natsuki, pero estaba arreglando algunos asuntos- Esa sonrisa peculiar, le agradaba a Natsuki.

-Ah no te preocupes Shizuru- se rasco la cabeza –Pero quería proponerte algo… es que me quiero cambiar y pues podría pasar por ti al rato, en una hora si quieres.

-ara, claro no veo el problema- se despidió de ella y se fue.

Natsuki se dirigió al departamento de Mai, ella se encontraba cocinando como era costumbre, Mikoto hacia los deberes, Natsuki se fue a su cuarto saco un pantalón de mezclilla sencillo y una playera negra con adornos morados que combinaba con sus actuales tenis. Al salir de su cuarto Mai se percato de su prisa y del cambio de ropa.

-¿Vas a salir?- pregunto Mai.

-Sí, regreso al rato.

-¿Iras con Shizuru?

-Si- Natsuki no pensó antes de contestar, tan despistada como siempre.

-ja y dices que no, no hagas cosas malas con ella- una sonrisa picara se asomo. Natsuki solo se sonrojo levemente y salió del departamento.

Natsuki monto su moto y fue en dirección a la casa de Shizuru, algo le revolvía el estomago "tal vez tengo hambre…" pensó, mas no era eso lo que pasaba. Natsuki empezaba a entrar en un mundo completamente desconocido para ella.

Al verla salir de su descomunal casa, le llega ese aroma tan agradable que posee, y lo mismo le pasa a Shizuru, Natsuki hizo una señal con la cabeza de que se subiera y Shizuru obedeció. Fueron en dirección a la tienda de música. Llegaron a una pequeña plaza, Natsuki estaciono su moto en un lugar seguro, imperceptible para las miradas curiosas o para las personas con malas intenciones.

Natsuki fue seria en el camino, Shizuru le seguía, entretenida en todo lo que veía y se dio cuenta que Kanzaki tenía razón, el porte serio y fuerte de Natsuki la hace ver atractiva. Natsuki paro en un local que tenia a la vista instrumentos y una sonrisa se asomo en su rostro.

-¡Hemos llegado!- Dijo Natsuki emocionada.

-Si me doy cuenta.

Natsuki entro a la tienda, con una sonrisa de oreja a oreja, Shizuru le siguió y al notar que el lugar era pequeño decidió dar una vuelta por él, viendo todo tipo de instrumentos, violines, guitarras, bajos, pianos, teclados, hasta accesorios había. Estaba ensimismada viendo cada uno de los instrumento pero al escuchar una voz muy familiar se dirigió a Natsuki.

Encontró a la chica hablando muy amenamente con un chico, de algunos años más grande que ella, de cabello obscuro tez blanca casi pálida y unos ojos grises, sus rasgos eran firmes dejando ver lo atractivo que era, su cabello copioso al igual que sus cejas, una sonrisa encantadora, y en su barbilla unos cuantos pelitos se asomaban, dándole un toque más maduro pero rebelde. Shizuru se acerco a Natsuki con recelo del chico.

-Nat-chan es un milagro- dijo el chico con una gran sonrisa.

-Je, ya ves, he estado ocupada- dijo con una sonrisa igual o más grande.

-¿Qué te trae por aquí mi pequeña niña?- Shizuru escucho muy bien eso, y empezó a sacar conclusiones del por qué la emoción de Natsuki.

-Pues veras Hideaki, necesito una cuerda…

-ara, no sabía que Natsuki ya era conocida por aquí- decía mientras ponía su sonrisa fingida.

-Ja, que va Nat-chan es mi pequeña niña- con una gran sonrisa -Me alegra que hayas traído amigos nuevos, y no a la de ojos lilas que me come con la mirada.

-Anda Hideaki ve por mi cuerda para guitarra acústica.

-oh está bien, tranquila.

Al momento en que el chico se fue Natsuki volteo a ver a Shizuru.

-Si no tienes la intención de sonreírle, simplemente no lo hagas- indiferente, seria, fría -el es especial para mi…

-Toma Nat-chan- dijo dándole una cuerda a la chica en una bolsa, Shizuru se sentía mal –Me dijeron que estarás en un pequeño bar, llamado Camelot, ¿traes boletos?, quiero boletos.

-¡Si estaré en Camelot, junto con otras bandas!, cuando traiga mi guitarra para que le des mantenimiento te traigo los boletos- dijo Natsuki muy animada, volteo a ver a Shizuru –Bueno creo que ya nos vamos.

-Está bien Nat-chan, ven más seguido, hasta luego amiga de Nat-chan- dicho haciendo señal con la mano, Shizuru contesto de la misma manera y con una sonrisa más genuina.

Natsuki tomo de la mano a Shizuru guiándola a las fueras del lugar, dirigiéndose al parque donde había ocultado su moto. Shizuru iba callada, reflexionando y Natsuki solo iba seria. Se detuvieron en frente de la moto, Natsuki no soltó la mano de la castaña.

-Perdóname- Natsuki fue la primera en hablar. Shizuru la miro sorprendida.

-La que debería pedir disculpas soy yo- por fin hablaba Shizuru.

-Es que él es como un hermano para mí- Natsuki empezó a acariciar la mano de la castaña con su pulgar -El me enseño a tocar guitarra y por el mi guitarra ha durado tantos años.

-No lo sabía, perdóname Natsuki- Shizuru se puso cabizbaja.

-No me enoje por el gesto- Natsuki soltó su mano y le alzo la cara -Es solo que no me gusta que finjas.

Shizuru abrazo a Natsuki, está sorprendida no pudo hacer más que corresponder el abrazo. Natsuki se empezó a sonrojar levemente y Shizuru sonreía como nunca, estaba feliz. Natsuki se separó de ella tomándola por los hombros.

-Me gustas mas cuando no finges- Dijo Natsuki con una sonrisa, después miro el rostro de Shizuru y reflexiono sus palabras -¡No ese gustar que estas pensando!... me refiero a que me agradas mas… ¡hay demonios!- Natsuki tratando de explicar se sonrojaba cada vez mas. Shizuru no hizo nada más que echarse a reír poniendo una mano en la boca para tratar de ocultarlo -¡Oi!- Ahora Natsuki parecía un tomate.

-Natsuki eres increíble- dijo Shizuru con una gran sonrisa, que solo ella podía sacarle.

-Sonriendo así te vez linda- Dijo Natsuki un poco más tranquila mientras se rascaba la cabeza y su sonrojo era leve –Bueno pues… ¡vamos por un helado!- saco su más grande e infantil sonrisa.

-Sip- con una sonrisa igual de grande.

NOTA DE AUTORA:

Pues he aquí el capitulo, lamento la tardanza, pero la escuela no me deja mucho tiempo libre T3T y me deja escasa de imaginación, es feo tener lagunas mentales D:

Bueno, como se darán cuenta pues aquí me adentre un poco más en Shizuru, poco a poco se revelara la vida de ambas, pero siento que me estoy alargando mucho -.-

Espero que el capitulo haya sido de su agrado, que no haya sido aburrido ni tedioso o esas cosas, si tienen sugerencias son aceptadas, también criticas, y regaños solo mi mamá XD.

Y pues saben que recibo todo tipo de comentarios, si tienen dudas serán contestadas… hasta el próximo capítulo =D