Al día siguiente los rayos del sol me iluminaron el rostro, lo cual provoco el que me despertara. Me restregué los ojos y me senté en la cama al tiempo que suspiraba. Soñé con el Distrito 12, con Ángela y mi familia, que en este momento deben de estar desayunando. Daria todo por estar ahí con ellos en este momento.
Un reloj de pared, que tenia forma de diamante, me indico que apenas eran las 6 de la mañana, por lo que supuse que todos los demás en el tren estarían durmiendo plácidamente en sus camas, mientras que yo ahora estaba despierto y sin sueño. Tome una toalla que había cerca de mi cama y me dirigí al baño, en donde vi una tina gigante, casi como esos llamados ''jacuzzi'', la cual estaba vacía. A su lado había un panel con un montón de botones de diferentes colores y, suponía yo, era para preparar el baño al gusto de uno. La verdad, no sabia cual era cada botón, así que apreté uno rojo y otro azul oscuro, dándole así al agua que salía un tono morado oscuro, pero con olor a fresas y frambuesas. Eso me agrado, me recordó a….casa.
El agua me relajo totalmente, dando lugar a mis pensamientos mas profundos. Peor luego me vino a la mente cada tributo que recordaba, sus caras de odio, de orgullo, inclusive de miedo. Todos ellos intentaran matarme de una u otra manera, y en algún momento, yo también tendría que matar, digo, tendré que quitarle la vida a otros para yo poder regresar a mi hogar, ¿no?. Pero, ¿seria capaz de ver como alguien muere por mi causa? ¿cómo un adolescente muere en mis manos? ¿Seria yo capaz de…?
-¿Haymitch?-
La voz de Sally me hizo abrir los ojos y fijarme en ella, ¿Qué hacia en mi habitación?, o mejor aun, ¿Cómo había logrado entrar en ella?
-¿Sally?, estoy en el baño, ¿que pasa?-
-Smiley me mando a despertarte, pero veo no es necesario, dice que en 5 minutos llegaremos al Capitolio. Emmm, te veo afuera-
5 minutos para ver a los habitantes del Capitolio, los cuales me pueden salvar o despreciarme en los Juegos. Salí del agua rápido y me coloque una remera negra con unos vaqueros azules, junto con las botas y la chamarra que llevaba el día de la Cosecha. Me acorde en ese momento de los Juegos del año pasado, donde todos los profesionales saludaron a la cámaras y a los habitantes del Capitolio no bien salieron del tren. El hacerlo les genero patrocinadores, muchos. Tal vez eso es lo que desee esta gente.
Salí al salón y me coloque entre Maysilee y Sally, en tanto las puertas del tren se abrían, dejándonos ver las cámaras, periodistas y demás que nos esperaban en la estación. Di un paso y salí justo detrás de Smiley, saludando a todas las personas que tenia a mi alrededor, mientras que me fijaba en sus aspectos ridículos. Algunas tenían nariz de perro, o trompas de elefantes. Otras no tenían dientes, sino filosas puntas de metal. Incluso vi a un hombre el cual transformo su cara para que tuviera escamas y sus ojos fueran como los de un lagarto. Eran repugnantes, me daban asco, pero eran necesarios para vivir. Un patrocinador era la brecha entre la vida y la muerte. Lo único que podía hacer era poner mi mejor sonrisa y guiñar los ojos a las ancianas con bigotes que veía en el camino, antes de que Smiley y Valeria nos condujeran a un edificio de unos 13 pisos, en el que supuse que nos quedaríamos hasta que nos llevaran a la Arena. El Salón era una sala gigante, con sofás y mesas esparcidas aquí y haya, y un gran mostrador en el centro, donde una mujer de pelo rojizo y ojos gatos nos vio y nos indico una puerta a su derecha. Valeria nos empujo hacia ella y nos separaron a los 4 en pequeñas salas. Valeria me metió en la primera a la izquierda y me dijo que esperara, que me quitara la ropa y me pusiera la bata.
No fue mucho el tiempo que transcurrió desde que me quite la ropa y me puse la bata, cuando entraron 2 hombres y una mujer del Capitolio riendo y hablando entre ellos. Uno de los hombres, el mas alto, tenia el cabello en forma de V, color marfil, y unos aretes en sus parpados que enserio dan miedo. El otro, mas bajo que el otro, tenia una piel azul marino y parecía que tenia tatuajes dorados de agallas. El se vería mejor con el Distrito 4 a mi parecer. La mujer tenia una mirada de ternura hacia mi. Su piel algo bronceada la hacia parecer algo normal, si no fuera porque de su trasero le salía una cola de caballo y tenia lo que parecía una cresta en vez de cabello.
-¡Hola! Me llamo Horsy, y ellos son Flat y Skrcha, somos tu equipo de preparación lindo. Te dejaremos listo para Jonna y su magia-
Se acercaron a mi y me empezaron a examinar de arriba abajo. Quitaron la bata e hicieron que me acostara en la camilla que había en el centro de la habitación. El que se hace llamar Skrcha empezó a depilar todo mi cuerpo con cera, era muy doloroso. Mientras tanto, Horsy se encargo de mi cabello y Flat de hacerme una manicura y una pedicura, para luego encargarse de mi piel. Luego de unas exhaustivas 3 horas, e dejaron solo a esperar a mi estilista personal. El se encargaría de prepararme para el desfile y la entrevista en lo que fuera vestuario e imagen.
-Eres el primer tributo del Distrito 12 que me toca niño, deberías de sentirte afortunado-
La voz llego de detrás de mí, por lo que me voltee. En la puerta trasera, la cual no había notado antes, se encontraba un hombre de mediana edad, alto y fornido, con ojos color verde y cabello en drets negro.
-Soy Jonna, tu estilista. Ponte la bata y sígueme, hablaremos de tu traje y el de tus compañeros-
Se voltio y me hizo seguirle, al tiempo que me ponía de nuevo la bata. Todo el cuerpo me picaba bastante, pero eso no me detuvo. Lo seguí por un gran pasillo hacia una sala enorme, con una ventana como pared, que daba vista hacia el Capitolio. Jonna se sentó en uno de los sofás y apenas yo hice lo mismo, empezó a hablar.
-A nosotros nos piden crear trajes los cuales representen a cada Distrito. El 12 es carbón. Yo y mis compañeros, los estilistas de los demás tributos, creemos que lo mejor será representarlo con trajes adecuados para todos-
3 horas luego, estábamos los 4 reunidos, junto con Jonna, Petra, la estilista de Maysilee, Antón, el de André, y Straw, la de Sally, Valeria y Smiley, alrededor de 2 carruajes totalmente dorados con 4 caballos negro carbón en cada uno. Maysilee y Sally llevaban un vestido amarillo color minero, hecho del mismo material de los trajes de mina que llevamos André y yo. Se podría decir que nuestros trajes no opacaran a nadie, y mucho menos a los del 1, que están prácticamente desnudos pero con incrustaciones de piedras preciosas en todo su cuerpo.
Nos hacen subirnos a los carros en parejas, yo voy con Maysilee. Le ayude a subir y me agarro el brazo, sonriéndome un poco pero luego volviéndose seria. Empezó el desfile saliendo el primer carro del Distrito 1, luego el segundo y así consecutivamente. Como era de esperarse, luego de que los del Distrito 7 salieron, nadie se fijo en los demás. El trayecto solo sirvió para que unas pocas personas nos vieran y pudiéramos saludar, pero aparte de eso, fue un martirio.
Los autos se detuvieron en la Mansión del Presidente Snow, este era su 4to año a mandato, luego de la repentina muerte de la Presidenta Travis en un ''accidente''. Este hombre nos saludo con su típica sonrisa falsa.
-¡Felices Juegos del Hambre tributos! Espero este año sean muy especiales, y que la suerte este siempre de vuestra parte. Espero que todos den un espectáculo perfecto y que luchen por lo que mas quieren, su familia, sus amigos, hasta sus amores. Digo esto no para entristecerlos, sino para motivarlos a dar una gran lucha. ¡Que la suerte este siempre de su parte!-
Al acabar su discurso, los carruajes se devolvieron al edificio de donde habíamos salido, en la misma fila en la que estábamos. Al llegar, bajo del auto y ayude a la chica a bajar. No pude evitar fijarme que los profesionales, incluidos la chica del 5, 2 del 9 y el del 11, nos miraban atentamente a mi y a Maysilee, como evaluándonos.
-Vámonos al piso, nos toca el Penthouse por ser del Distrito 12, verán lo bonito y grande que es chicos, les encantara-
Mientras Smiley hablaba acerca del Penthouse, Valeria nos condujo al ascensor, no sin antes ver y sentir la mirada de odio de Alejandro, el chico del 11, el cual sabia que intentaría matarme desde el primer día, mas como logro personal, que como necesidad.
Gracias por los reviews que han dejado. Les cuento algo, ya tenia la idea armada de como serian los trajes, pero me acorde que en el libro se decía que eran horrendos, lastima, quería hacer que Haymitch y Maysilee brillaran. Espero les este gustando, o si esta aburrido, lo siento, pero prometo que los juegos serán muy emocionantes. Gracias de nuevo por seguir leyendo esta historia, gracias de veras. Y feliz año nuevo desde Costa Rica :)
