Chaaaan, sudor y lágrimas, eso es lo que me sacó el capitulo (ya se que no les interesa) está un poco fail, perdón por eso… en verdad no se como llegó a su fin, este interminable capitulo que empecé a escribir hace semanas XDDD de todos modos espero que les guste… aun que no siento que esté a la altura de los capítulos anteriores… aun así ¡Gócenla!

[HETALIA O ME PERTENECE]

Cap6: Las razones de Ludwig

¿Sabes?, ¿haz sentido alguna vez?... ¿haz sentido lo que se siente perder a la única persona en la que puedes confiar?… Esa persona que te guió por todo el camino, que sin importarle sus propios asuntos… por muy mal que estuviera y que por dentro estuviera cayéndose a pedazos… siempre tenía una sonrisa para ti ¿lo haz sentido? Esa sensación de "me falta algo", ese vacío que no puedes llenar con nada, ni con palabras de aliento… ni con alcohol… nada… sencillamente no hay algo que pueda completar ese vacío…. Por que es inmenso.

¿Alguna vez haz querido llorar tanto... tenido tus lágrimas amenazando con caer desde el borde de tus ojos… pero que por más que tú quieras dejarlas caer, no poder hacerlo?…

Solo hay una forma de poder dejarlas caer… solo una… y es cuando sea feliz... feliz de volver a verte, mein bruder.

El rubio estaba sentado al borde de su cama, una noche más, una vez más… como todas las anteriores… como hace años nunca pensó que volvería a estar… dicen que las historias se repiten… pero se preguntaba si esta tendría el mismo final, eso esperaba… quería volver a tener a su hermano en sus brazos, en un abrazo apretado… ambos riendo y llorando a la vez… como un par de niños pequeños a los que no les importa si el resto los ve llorar… tal y cual como en el pasado… no soportaba su soledad… solo quería que su hermano volviera… lo demás no importa ya.

Así había estado desde algunas semanas, desde que descubrió la desaparición de su hermano ¿cómo no se dio cuenta antes de que el albino había desaparecido?, ¿tan mal hermano era?... él solo quería cuidar de su hermano como este lo había hecho hace muchísimos años atrás… sabía que en algún momento el albino tendría que partir ¿pero tenía que ser así?... el rubio pensó en otro tipo de adiós… no quería que fuera así… quería cuidarlo hasta el último día de su existencia… eso era lo que él quería… pero parece ser que no todo lo que se quiere se puede…

El insomnio era insoportable…necesitaba un descanso.. uno urgente… pero su cuerpo no le respondía… solo cerraba los ojos y ver la imagen de su hermano era una tortura… los recuerdos de la reunión, las palabras de los amigos de su hermano… la discusión con el Ruso… a eso agregar la falta de los gritos descomunales de su hermano mayor, gritándole a él por ser un adicto al trabajo… diciéndole que tenía que dormir más… diciéndole que era un irresponsable con él mismo… todo eso revolviéndole el cabello con cariño y cerrando todas las carpetas de su escritorio, obligándolo a dormir… ¡Quería eso!... nada más… solo eso.. ¿Era demasiado pedirlo una vez más?... solo una.

-¿Dónde te metiste ost?- así lo había comenzado a llamar con cariño... así como el albino lo llamaba "west"… por que ambos eran Alemania.. o eso querían hacerse creer… no… eso quería hacerse creer él… quería creer eso, por que así su hermano no tenía por que dejarlo solo… no tenía para que desaparecer… no si tenía un lugar en el mundo…

Tomó su rostro y subió ambas manos hasta su cabello desordenándolo con un gesto desesperado…

=Flash back=

-¡Llegaste!, ¡llegaste! – gritaba corriendo por el pasto del patio trasero de la casa, un niño pequeño de alrededor de 12 años, rubio y de ojos azules… con una felicidad inmensa en su rostro… Corriendo rápidamente hacía el recién llegado… que seguramente lo había buscado por toda la casa… a pesar de recién llegar de la guerra.

- Hallo Lud! – llamó el albino hincándose para quedar a la altura del rubio extendiendo sus brazos llenos de vendas hacía el muchacho… con una brillante sonrisa en el rostro, a pesar de la variedad de parches en este… nada de eso importaba ahora… era lo mejor de regresar a su casa.

- Brudeeeeeer!- volvió a gritar el rubio, lanzándose descaradamente sobre el mayor abrazándose a su cuello mientras reprimía las lagrimas que querían caer si o si de sus ojos, mientras ambos caían sobre la verde hierba que sonaba ligeramente gracias al viento fresco que había aquel día -¡P-pensaba que ya te habías olvidado de mi!, ¡pensé que no volverías! –chilló el pequeño dejando caer sus lágrimas al fin mientras su voz temblaba y manchaba el desgastado uniforme del prusiano, que solo rió ligeramente por las palabras del rubio.

-¡kesesese~!, ¡Tú estás loco Lud!... eres un niño tonto, kesesese – habló el mayor, revolviéndole los cariños con gran afectó y sonriendo ampliamente, no era esa sonrisa socarrona que lucía la mayoría del tiempo frente a sus enemigos y amigos… era la sonrisa única para su hermano menor…-¡nunca me voy a olvidar de ti!... ¡y siempre vamos a estar juntos!, incluso si yo ya soy una pasa vieja, arrugada y awesome!, ¡Es una promesa! –

=Fin Flash back=

Arrastró ambas manos por todo su rostro con frustración, queriendo quitar esas imágenes de su cabeza, sacarlas lo más pronto posible, estaba frustrado por todo.. Por no poder hacer nada para traer a su hermano de regreso… frustrado por recordar ese momento de su vida…frustrado por recordar aquella promesa que los ha hecho sufrir tanto a los dos… pero esa promesa que los a mantenido unidos por tanto tiempo… no se arrepiente... pero en esos momentos era doloroso… doloroso recordar que debían estar juntos pero que no podían… solo le hacía sentir más impotente, presionando sus ojos con ambas palmas de sus manos, gruñendo ligeramente.

-Me lo prometiste bruder… ¿No que el pueblo prusiano siempre cumplía sus promesas? … entonces, ¡por favor regresa, Bruder!... acompáñame… no me dejes solo otra vez… Bruder!-

Quitó las manos de sus ojos, bruscamente… dejando caer su cuerpo hacía adelante afirmándose con los codos en las piernas… dejando caer sus manos también… dirigiendo la mirada a quien sabe donde… dejando escapar un pesado suspiro hacía la nada… regresando a sus recuerdos una vez más.

=Flash back=

El ambiente era extraño, estaba cargado con un tipo de electricidad distinta en el aire… sabía lo que era… el aire era distinto antes… antes de que su hermano se fuera detrás del muro… cuando estaba en su compañía definitivamente los días no eran así, ahora, ahora que su hermano estaba prisionero en la casa del Ruso… solo ahora percibía esa extraña corriente eléctrica en el aire acompañándolo… esa electricidad que hacía que, aun que el día tuviera un sol esplendoroso, para él todo siguiera igual de gris que el día en que había visto por última vez al albino… ¿cuántas veces había llorado desde ese día?... si ahora no estaba llorando… era por que las lágrimas ya se habían acabado para él… no había nada…

Esa sensación eléctrica… sabía como se llamaba… se llama Soledad…. Y parece que no lo va a abandonar nunca… esa que se ha impregnado en sus ropas… en su cuerpo... en sus ojos… en todo…que siempre está con él… aunque haya gente cerca… por que no es lo mismo… no es el mismo calor, no es la misma sonrisa… no lo es… no es la compañía de quien quiere... la compañía de la persona que evitó a toda costa que él conociera ese sentimiento… ¿Quién iría a pensar que la soledad podía ser tan pesada… tan dolorosa… y tan difícil de llevar con uno..

Sentimiento doloroso, sentimiento que no le hacía abrir la boca con nadie… con suerte para ingerir alimentos… ¿para qué hablar con el rubio americano que iba sagradamente una vez al mes para intentar sacarle una palabra?, ¿para qué hablar con él? No era con quien quería hablar… no quería reír con él… ¿Para qué hablar con el italiano?, ¿para qué hablar con el que iba casi todos los días a su casa a golpear la puerta fuertemente?, ¿para qué hablar con esa persona que se pasaba horas parado frente a la puerta de su casa, gritando mil veces "perdóname", "seamos amigos otra vez", "te quiero"?, ¿para qué hablar con él?... Si por más que llorara no sentía nada con sus palabras… si no quería ser su amigo otra vez… si al único que quería como un amigo… el único en quien podía confiar estaba detrás del muro… de ese muro insoportable… El que le demostró mayor lealtad… no quería a nadie más con él…

-Bruder- llamó suavemente, afirmando una de sus manos sobre la fría pared que le impedía correr hacía su hermano… esa fría pared que le había quitado todas sus ganas de seguir luchando… Queriéndose hacer la idea de que su hermano estaba bien, de que no había de que preocuparse… su voz era para lo único que debía salir de sus labios… para llamar a su hermano una vez más… cada vez que se paraba delante del muro… esperanzando en que su hermano también estaría allí… esperanzado en escuchar su voz una vez más también.

-¿Vendrás algún día a esta estúpida muralla como yo, verdad?- volvió a hablar pegando su oído ligeramente al muro, para saber si podía oír algo del otro lado, con sus ojos brillantes… brillantes por culpas de las lágrimas que antes habían caído.

Entonces algo ocurrió … esa voz que bien conocía habló desde la parte opuesta… se notaba cansado… solo de oírlo… su voz era más sumisa de cómo la recordaba… pero con eso y todo… lo reconocería como fuera.

-West?... ¿eres tú?...- fue lo que escuchó – ¡west soy yo!... me alegra que no te hayas olvidado de mi… ¿cómo estás? –cuestionó el albino con su voz suave y quebradiza… se oía tan débil… tan distinto que el rubio solo podía tragarse sus ganas de llorar una vez más.

-Ja Bruder, soy yo… ¡¿Cómo estás tú?, ¡¿Estás bien?, ¡nunca podría olvidarme de ti!.. ¡¿Por qué pensaste eso?... ¡Salta el muro!, ven acá ¡quédate conmigo, bruder! – gimió desesperadamente el rubio, golpeando el muro con ambos puños, armando un ligero alboroto, pasando por alto las palabras que le pedían del otro lado del muro que se detuviera.. que no se hiciera daño - ¡no te preocupes!, ¡voy a romper esto ahora mismo!... entonces podrás pasar… y estaremos juntos otra vez como lo prometimos.. Bruder! –gritó en respuesta el Alemán, mientras se rompía los nudillos y manchaba el muro ligeramente con sangre, pero sin detenerse… ¡¿Por qué no podía hacer algo tan sencillo como rescatar a su hermano? –

-¡Detente, west!, no sigas, detente, para, ¡Por favor!... ¡Te estás haciendo daño! –gritó el albino fuertemente haciendo que el rubio se detuviera, abruptamente llorando inmediatamente por el grito de su hermano… solo quería hacer las cosas bien… nada más… -¡No puedes derribar el muro!, ¡te lo prohíbo west! –terminó de decir el albino, haciendo que el rubio abriera sus labios pero que de ellos no saliera nada… nada más que ligeros quejidos mientras de sus ojos parecían caer interminables cascadas de lágrimas.

"No puedes derribar el muro" ¿Desde cuándo ese tipo de palabras podrían salir de los labios de su hermano?... de su hermano, que siempre decía que nada era imposible, que ellos juntos podían hacerlo todo… El que le prometió que sin importar que siempre estarían juntos ¿Qué le habían hecho a su hermano?

-Estás tan cerca y no puedo… no puedo traerte a casa…. Tan cerca ost – El rubio solo cerró sus ojos apoyando ambas manos sobre el muro llorando en silencio, recargando su frente en el muro frío, al igual que sus manos, presionando sus labios para evitar el escape de los quejidos que podían delatar su estado… pero llegó un momento en que ya no pudo más… y sus quejidos llenos de dolor llegaron a los oídos del prusiano… quien demoró en dar unas palabras desde el otro lado.

-por favor west, no llores- llamó el albino desde el otro lado, el rubio incluso podía verlo sonreír mientras este hablaba - sabes que no me gusta eso… haces que en realidad sienta deseos de derribar este muro… pero entiéndelo… las cosas suceden por algo y así como están ahora es que debes aprender a vivir de ahora en adelante –dijo el albino, haciendo que el rubio dirigiera una mirada atónita hacía el muro, casi como si así pudiera ver a su hermano a la cara- ¿Sabes?, yo estoy aquí por que ayer Rusia escuchó mientras te lamentabas… no vengas más aquí… No lo digo por que Rusia me haya enviado para esto… te lo digo como hermano… te estás matando… no llores más por mi… haces que piense que en realidad el hacer todo este sacrificio no sirve para nada – finalizó con claras intenciones de irse de ahí rápidamente, pero la voz del rubio del otro lado lo detuvo.

-tú prometiste que estaríamos siempre juntos… que nada nos separaría… - fue lo único que dijo… se produjo un silencio que comenzó a desesperar rápidamente al rubio, quien pensó que el albino ya no estaba allí, pero este habló una vez más.

-sigo contigo… ¿se te olvida que soy Alemania también?... tú memoria es un poco frágil, west…- el rubio sonrió, pudo sentir en sus palabras una sensación de tranquilidad enorme, como si le hubiesen quitado un peso enorme de encima estaba claro…solo era una barrera física ¿en que había estado pensando? –ahora es tú turno de hacerme una promesa, west… prométeme que pase lo que pase… no volverás a llorar por mi causa, west… ¡pase lo que pase!- aclaró el prusiano, el silencio los volvió a rodear, pero esta vez el rubio asentía frenéticamente.

-Ja Bruder…. Es una promesa – comentó para los dos, dando media vuelta para irse corriendo gritando un "nos vemos" lo suficientemente alto para ser oído, el prusiano solo sonrió ligeramente del otro lado del muro, poniendo ambas manos en las ruedas de su silla para volver a la casa del Ruso… a descansar… sus piernas estaban tan heridas que sería inutilizables por un buen tiempo más… mucho más…

=Fin flash back=

¡Esa era la única razón para que él no estuviera llorando ahora mismo!.. a pesar de que sus lágrimas parecían al borde de caer… no caerían… no caerían a menos que fueran por la felicidad de tener a su hermano de regreso en casa…

Así que se puso de pie; necesitaba encontrar algo para hacer, pero como ya había adelantado el trabajo de toda una semana, solo para mantener su mente despejada… no había nada más que pudiera hacer… nada… incluso había sacado a pasear a los perros tres veces ese día, había preparado la comida para el día siguiente, y que decir de la limpieza de la casa… no había nada en la casa… y ya era bastante entrada la noche… ¿qué podía hacer?.

Entonces algo llegó a su cabeza una vez más… fueron las palabras del Ruso e la reunión… incluso antes de esta… si el Ruso pretendía volver a encerrar a su hermano en su casa, estaba muy equivocado no lo permitiría… ¡había encontrado algo que hacer!... saldría a buscar a su hermano hasta el día siguiente… incluso más… después de todo no tendría responsabilidades por toda esa semana… ¡estaba decidido!

Entonces tomó su chaquetón largo una vez más.. un gorro para tapar su cabeza, una bufanda (de su hermano) y guantes… saliendo de su casa cerrando la puerta con un portazo… tenía un lugar en mente.

=Flash back=

Las manos le sudaban tanto, era una sensación horrible… de sentir como su pecho se inflaba y descendía a velocidad impresionante, de sentir como este se oprimía cada vez más… impidiendo una respiración normal, sus ojos temblorosos mirando hacia donde hace poco estaba su hermano teniendo una acalorada discusión con él… diciendo una vez más que perderían, que se rindieran ya… que no había sentido con una guerra estúpida… que no llevaría a nada… ¿cómo había sido capaz de tratar así a su propio hermano?... no lo sabía… no quería saberlo… ¿en verdad lo había golpeado?... ¿solo por defender a su jefe?, ¿solo por sus ambiciones?...

Las manos y su cuerpo no paraban de temblar, sudar, incluso podía escuchar como en su temblor, sus propios dientes sonaban… chocando en tiempos constantes… no podía parar; La imagen latente en su mente… la imagen de su hermano mirándole sorprendido por aquella actitud… los ojos abiertos de par en par del albino… la boca ligeramente abierta… ante la sorpresa… Su mejilla, pintada de un color rosa que el mismo había provocado co sus manos… le había hecho daño… como nunca pensó que lo haría… ¿cómo fue capaz de llegar a tanto?...

Entonces se dio cuenta de que su hermano ya no estaba allí… había salido de la habitación dando un portazo… gritando fuertemente "¡Ya no cuentes con mi apoyo para esto Alemania!". Era la primera vez que oía al albino dirigirse tan fríamente hacía él… debía calmarse… y por eso comenzó… respirando profundamente, calmándose, cerrando los ojos intentando borrar esa imagen de su memoria… al día siguiente seguramente sería un nuevo día… el Albino volvería con él con una sonrisa… sería perdonado por su grosería… y pediría las respuestas correspondientes…

Pero al día siguiente las cosas no marcharon tan color de rosa como el rubio pensaba… se levantó temprano esa mañana, como todas las mañanas vistiéndose rápidamente y bajando, sintiendo ese ambiente incomodo en la casa que compartía con su hermano, lo buscó por todos lados sin encontrar rastro de él… pero entonces… Cuando entró a la habitación del albino, luego de llamar a la puerta más de tres veces… le sorprendió encontrar una nota, delicadamente doblada sobre la cama… lentamente se acercó allí tomándola entre sus gruesos dedos, desplegándola con cuidado, y leyendo su contenido…

"West:

Sigo molesto por lo de ayer… pero descuida, no te escribo esto para regañarte… voy al frente en mi antigua capital Königsberg… a Rusia le dio con que era muy bonito atacar mi antigua casa… así que fui al frente de batalla… no te preocupes si no vuelvo… así y solo así no interferiré en tus planes ¿verdad?... Es broma…. De todos modos no se cuando volveré…

Aus wiedersehen

Gilbert Beilschmidt

13/Enero/1945"

Su hermano si que podía hacerlo sentir mal solo con unas pequeñas frases… podía ver perfectamente que dicha broma no era completamente una broma… conocía muy bien a su hermano… ¿pero que era ese escalofrío en su espalda?, ¿ese mal presentimiento que de pronto se apoderó de su cuerpo haciendo sentir que el aire era mucho más frío de lo normal?...

Cuatro meses después lo supo… con la caída de Prusia Oriental en el frente del este… el 9 de Abril de 1945… En la batalla de Konigsberg.

=Fin Flash back=

Desde eso no habían vuelto a hablar hasta que se encontraron en el muro… pero al parecer el albino ya ni recordaba tal eventualidad… solo había quedado rondando para siempre en la cabeza del rubio alemán… quien quería enmendar esos y más de sus errores que habían provocado la partida de su hermano, errores que habían provocado su distanciamiento… quería que todo volviera a ser como antes… pero esta vez quería el cuidar al mayor… quería enmendar todos sus errores…esa era su razón para mantenerse junto a su hermano… lograr que este de verdad lo perdonara algún día… volver a hablar como en los viejos tiempos… donde podían compartir una cerveza sin problemas… sin llegar a ese molesto silencio entre ambos… en el que ninguno de los dos sabía que decir…. ¡por eso tenía que encontrar a su hermano!, decirle todo lo que lo quería…

-Ich liebe dich, mein Bruder…-

Se dijo para si mismo, manejando rápidamente, hacía una de las ciudades de su país… Potsdam… Sanssouci, Postdam … era su última esperanza… la tumba del humano al que el albino más amo estando en la tierra… la tumba de Federico II el Grande…o "Fritz vater"…

-Solo espérame … -