Nada importante que decir… siento que el capitulo anterior dejó mucho que desear, aun así pienso que con este he recuperado un poco de mi inspiración (crisis inspirativa, más de alguno la ha probado, yo lo sé) pero aun así he cumplido –se siente heroe- sorry las faltas de ortografía… xDD y eso… ojala lo disfruten… se acerca una parte muy buena que creo que es la que menos me cotará escribir HA HA HA HA XDD

[HETALIA NO ME PERTENECE]

Cap7: Busca y encuentra.

¿Cómo llegó a tal punto?, se cuestionaba el castaño en su mente, revolviendo los cabellos dejándolos en un estado deplorable con un dejo de frustración, el austriaco nunca antes había fumado en su vida, ni siquiera en los periodos de guerra, pero allí estaba él, sentado en la acera de la calle con un cigarro entre sus delgados dedos de músico, dejando que el humo contaminara sus pulmones, respirando pesadamente en un intento de relajarse.

-¿Estás bien?- cuestionó el menor de los hermanos alemanes que había estado con él durante todo ese periodo de tiempo, sentado a su lado sin inmutarse siquiera por el molesto humo del cigarro; El austriaco simplemente no podía entender como funcionaba la mente del rubio, ¿Cómo era posible que en tal situación actuara de esa forma tan despreocupada?... pero en realidad no sentía ganas de hablar sobre algo… por esa razón preguntó nada tampoco… lo único que le interesaba era sacarse los malditos nervios que lo tenían haciendo cosas que nunca había pensado… como fumar, por dar un ejemplo.. Así que solo acercó el cigarrillo a sus labios, asintiendo lentamente, solo para cortar la conversación ahí, todo había sido como una carrera contra el tiempo… incluso ahora cuando en realidad no estaba haciendo nada por nadie.

=Flash Back=

-Gracias por atender mi llamado Ludwig- Comentó el castaño mientras abría la puerta del vehiculo; El castaño había tenido la "brillante" idea de apenas salir de la casa dejando a la castaña sola, y seguramente indignada por su actitud, llamar al rubio para que lo pasara a buscar al aeropuerto y que juntos fueran a buscar al albino, ya que la valentía le había durado hasta el momento exacto en que salió de la casa.. Es por eso que llamó al rubio, esto era algo que definitivamente debía hacer con alguien más.

El rubio o contestó ante el gesto de gratitud del castaño, solo le dedicó una mirada de enojo de la cual el castaño pasó olímpicamente; al castaño sencillamente no le importó mucho si recibían su gratitud o no así que tomó asiento cerrando la puerta del auto rápidamente, lo cual, tan rápido como realizó dicha acción el automóvil partió su camino de forma acelerada provocando que el cuerpo de ambos se incline hacía el respaldo de los asientos fuertemente y un gran ruido con los neumáticos que casi deja sordo al pobre austriaco, quien ni siquiera había tenido tiempo para ponerse su cinturón de seguridad y ahora solo iba sujetado de su asiento, casi enterrando las uñas allí.

El pobre austriaco iba aterrado, espantado mientras se aferraba con su vida al pobre asiento quien seguramente no tenía la culpa de lo que estaba pasando; pero el castaño no se detendría a pensar sus acciones, solo se limitó a apretar sus dientes y cerrar fuertemente sus ojos; sentía que la situación lo superaba, no podía sobrellevar tal presión… sabía a lo que iba… pero aun con eso no podía evitar sentir ganas terribles de salir huyendo de allí cada vez que sentía que el rubio esquivaba un auto o casi chocaba con estos, o al sentir que el auto subía por la acera o al sentir una fuerte frenada que hacía que su corazón se detuviera y su cuerpo se inclinara bruscamente hacia delante, realmente estaba arrepentido de ese "escape de valentía" que había tenido… de lo más bien podría estar en su casa, calefaccionada, charlando con Elizabeta, ¡¿Por qué tenía que pasar por todo eso?, ¡no quería eso!... no tenía por que soportarlo, pensaba, hasta que un pensamiento repentino llegó a su mente una vez más.

"¿Me vas a olvidar?"

La voz del prusiano sonó áspera en su cabeza, provocando que tanto su corazón como su respiración se detuvieran por unos segundos a la vez que abría sus ojos de par en par sin soltarse de su asiento y mirando a la nada con la boca ligeramente abierta, ni siquiera esos virajes terribles en las esquinas que daba Ludwig lo sacaron de ese trance que tenía.

"solo espérame un poco… Dame unos minutos más, si es por ti puedo aguantar esto… pero espérame, por favor "

Respondió en su mente sonriendo ligeramente a la vez que fruncía sus cejas en señal de preocupación a la vez que volvía a juntar sus parpados el uno contra el otro, intentando calmarse y recuperar el ritmo normal de su respiración, pero entonces la imagen del albino tal y cual como lo había visto en sus sueños volvió a aparecer en su mente, pero esta vez sus labios se movían a velocidad impresionante, modulando algunas palabras las que el austriaco no podía describir, ni saber cuales eran… pero sabía que fuera lo que fuera que le estuviera pidiendo él lo ayudaría… si o ¿de que le hubiera servido viajar todo ese tiempo y ahora tener el susto de su vida con el hermano menor de este al volante?... sabía que debía ir más a prisa, ¿pero que podía hacer él?, por más que quisiera dirigirse a la velocidad que iba era lo más que podía hacer por el albino, no podía hacer nada más por el momento, no es como que aquello dependiera de él.

-apresúrate idiota- Soltó como si nada el castaño, más para si mismo que para el rubio, de todas maneras este le dirigió una mirada incrédula por unos segundos para luego dirigir nuevamente la mirada al volante y pisar el acelerador a fondo.

=Fin Flash Back=

Y resulta que ahora le maldito cigarro se le había acabado, pero no era solo ESE cigarro, solo era una colilla más que se unía al resto de las colillas de cigarro maltratadas en el suelo que demostraban que fácilmente habían 2 ó 3 cajetillas de cigarro invertidas allí, pero ahora solo podía pasearse de un lado a otro por ahí, muy nervioso estaría pero no podía permitirse gastar más dinero… después de todo era malgastar el dinero.

-creo que es mejor si entramos, ¿no crees?-

El castaño lo miró, sin evitar observarle con preocupación, asintió de todos modos.

=Flash back=

Ahora ambos, tanto el rubio como el castaño estaban a las afueras del cementerio que había sido su objetivo desde el comienzo, solo había un problema, la puerta de este estaba completamente cerrada con cadenas y candados bloqueando su entrada… Era lo único que les detenía hasta ahora, ninguno de los dos se encontraba conforme con eso, es más ambos estaban casi igual de enfadados al respecto, ya que no habían pensado en ese pequeño inconveniente a tan entrada la noche.

Por un lado estaba el rubio, con una mueca torcida en su rostro y el ceño totalmente fruncido debido al enojo que le producía la situación ¿Cuántas cosas más tendrían que interponerse entre él y su hermano?, ya no quería sentir más de eso, quería tenerlo cerca de él, o quería que las cosas siguieran interponiéndose entre ambos, quería volver a los días felices ¿era tanto pedir?; Podía sentir la furia recorrer su cuerpo de pies a cabeza, haciendo que sus ojos comenzaran a hervir de tan abiertos que podía tenerlos y que los músculos de sus brazos se contrajeran gracias a la forma en que apretaba sus puños.

La situación no era tan distinta como parecía para el castaño, el que, más que hervir en rabia… lo suyo era la frustración extrema, sus hombros estaban caídos, pesaban y mucho más de lo normal y su mirada perdida en un punto muerto de las cadenas que impedían tanto su acceso como el del rubio… se suponía que ya nada lo detendría, ¿entonces?, estaba nervioso… su cuerpo temblaba completamente y sus piernas flaqueaban tanto que incluso pensaba que podía caer en cualquier momento, sus manos sudaban frío al igual que su espalda, intentaba calmarse tomándose el rostro y ocultándose allí, pero no pudo evitar girar la mirada y ver el estado de Ludwig… el rubio parecía en otro mundo… y el no sabía que hacer.

"Roderich"

El albino volvió a llamar en su mente, pero esta vez la voz era suplicante, pero el castaño solo enterraba su rostro en las manos sudorosas y temblorosas, quejándose débilmente, eran gritos de agonía por su dolor, no lo soportaba más tenía que hacer algo... al diablo la situación iba a pasar esa reja costara lo que costara, así que como si esta y sus cadenas fueran inexistentes se lanzó encima, moviendo la reja por sus barrotes, zamarreándola haciendo pasar ambos brazos a través de la reja como si así pudiera pasar, gritando, de sus labios no salía nada legible, es más las lágrimas habían comenzado a salir de sus ojos otra vez, casi instantáneamente con su gritos ensordecedores… lo estaba llamando a él y no podía hacer nada por ayudar… era lo último.

"¿qué pasaría si no llego a tiempo?, ¿si nuestro tiempo contigo en verdad llegó a su final?, ¿qué va a ser de mi entonces?, no quiero eso Gilbert… no lo quiero, por que si eso llegara a pasar las paredes de mi corazón se derrumbarían en pedazos, se dividirían en pequeños cristales y se incrustarían en mi, ese dolor nunca se iría Gilbert… si tú te vas te llevas mi corazón contigo… no te lo he dicho nunca… lo sé… pero por favor no te vayas de mi lado Gilbert… eres del o único que me queda y … te amo tanto… no me dejes solo… ¡Gilbert!"

Ya no podía continuar, no sabía si en realidad estaba diciendo todo aquello o si solo eran los pensamientos en su mente… no sabía pero en realidad no le importaba, estaba cansado ya… no podía seguir con eso, se sentía inútil… sus esperanzas estaban por el piso… era un vacío tan grande… se sentía caer por un pozo sin fondo.. Desesperado… entonces unas manos lo sacaron de su trance, esas manos lo estaban elevando en el aire, no se dio cuenta ni de cuando ni de cómo, pero ahora mismo estaba de cara al suelo del otro lado de la reja, dejó de gritar en ese momento, pero sus lágrimas no dejaban de salir... no era culpa del dolor por sentir su nariz aplastada contra el suelo eso era lo que menos le importaba…

Se giró sobre si mismo para observar hacía la reja y observó al alemán que lo observaba con una sonrisa comprensiva… el castaño solo no entendía nada de lo que allí pasaba… estaba completamente fuera de lugar… completamente embarrado gracias a la caída.

-Gracias por todo Roderich… ve tú – fue su comentario, con un tono tan Suave en la voz que desconocía que fuera el rubio, solo se quedó observándolo unos momentos más, viendo como este tomaba la reja por las rendijas con sus manos gruesas- ve… te alcanzaré luego –

El castaño no perdió el tiempo entonces, y en silencio luego de observar por unos segundos al alemán, se puso de pies torpemente y limpió torpemente las lágrimas que empapaban su rostro con sus manos llenas de tierra, sonriendo al rubio – Gracias a ti

=Fin Flash back=

El castaño seguía perdido en los recuerdos de esa noche, cuando divisó al rubio delante de él con una ligera sonrisa y un vaso con café extendido hacía él, el castaño solo lo observó curioso por el gesto.

-Ten… estás muy tenso Roderich- comentó el rubio esperando a que el castaño aceptara, para lo cual no tuvo que esperar mucho para que este tomara el vaso entre sus delicadas manos.

-Gracias… eres muy amable conmigo- puntualizó el austriaco, dándole un ligero sorbo a la bebida.

-Gracias a ti Roderich-

-¿Por qué me agradeces tanto?- cuestionó el castaño mirando curioso al alemán y haciéndole una señal con la mano para que se sentara a su lado.

Ambos estaban en la sala de espera del hospital, ese lugar enfermizamente blanco, con un olor poco grato que le provocaba nauseas a cualquiera, ellos dos eran los únicos allí, después de todo era demasiado entrado en la madrugada ya para que alguien más estuviera de paciente en el hospital, por lo que podía n hablar tranquilamente sin miedo a ser escuchados, o que los miraran por sus ropas completamente sucias y mojadas e incluso rasgadas en algunas partes… en otras palabras estaban completamente harapientos tal y como un vagabundo, pero eso entre ellos dos no importaba… tenían confianza y sabían las razones que habían tenido para quedar así… Sólo estaban allí para esperar, era lo único que les quedaba por hacer.

-Si no fuese por ti no hubiese podido encontrar a Bruder… tú me hiciste reaccionar, cuando ya había dado todo por perdido… Fuiste luz en la oscuridad… aun que cuando gritas eres bastante molesto, debo admitirlo…- tomó asiento a un lado del castaño, tal y cual como este había sugerido segundos antes, y mientras decía esas palabras posó una mano en el hombro del castaño, sonriendo ligeramente como pocas veces se le podía ver- Gracias… estoy muy agradecido

El austriaco se enterneció ante el gesto del rubio para con él, pero algo en l oque había dejado de pensar volvió a su cabeza, claro ¿cómo podía haber olvidado eso por tanto tiempo?... él era el causante de todo aquello que estaba ocurriendo ahora y además, seguramente, el prusiano apenas abriera los ojos lo primero que haría sería mandarlo directamente a la mierda por todo, con su mirada fría y su sonrisa ausente; Entonces la angustia volvió a él nuevamente … Aparte y además, le había mentido a la persona que ahora mismo estaba agradeciéndole tanto… cuando la culpa de todo era de él.

-No me agradezcas más por favor- fue la respuesta triste del austriaco que volvió a beber de su bebida cargada que su compañía le había traído, el rubio solo lo miraba curioso por sus palabras y pidiendo explicaciones con la mirada… el castaño se percató de eso, obviamente… la mentira debía acabar algún día. -yo mentí sobre algo muy importante… ¿me escucharías hasta el final sin interrumpirme? – preguntó antes de comenzar, observando al rubio asentir en silencio… entonces comenzó a hablar, con un gran esfuerzo.

=Flash Back=

Corría por entre las lápidas a una velocidad de la cual el mismo se sorprendía que podía alcanzar, la lluvia había comenzado a caer tímidamente sobre su rostro, pero el austriaco no las podía sentir, el frío había hecho que su piel se encontrara prácticamente insensible y además de eso su concentración en la tarea que debía cumplir era tal, que ni las fuertes caídas y tropezones lo habían podido detener, el simplemente se volvía a poner en pie pese al dolor para volver a seguir con su carrera. – ¡Gilbert!, ¡Gilbert! –gemía... entonces fue…

"Estoy aquí"

=Fin Flash back=

-Es culpa mía que Gilbert se haya ido y haya estado desaparecido todo este tiempo… o eso creo- comenzó a explicar el castaño, provocando que el rubio se sobresaltara bruscamente al escuchar la confesión, pero aun así tal y como él había dicho antes, no comentó ninguna palabra, esperando a que el castaño continuara contando lo que quería contar – hace unas semanas Gilbert fue a mi casa, como siempre iba… yo estaba feliz de verlo, pero por orgullo como siempre, no se lo dije… y lo traté mal… ese día… - se detuvo uno segundos para limpiar con el dorso de su mano las lágrimas que habían vuelto a caer y para poder evitar el quiebre repentino de su voz, el alemán solo se dedicaba a observarlo, si perder de vista ningún detalle – ese día llovía… él había llegado muy empapado casa y …¡yo le dije tantas cosas!... fui un idiota, y luego no lo detuve cuando se iba…. ¡Perdóname, por favor!... yo no sabía acerca de su salud, si me hubiera dicho algo como eso yo no lo habría dejado irse de casa, yo tampoco sabía que me tenía tanta estima como tú dijiste… ¡perdóname! – Finalizó el austriaco, con su voz claramente quebrada y con las lágrimas sin dejar de resbalar por sus mejillas mientras daba un gran sorbo a su café intentando calmarse.

El rubio lo observó unos momentos en silencio, hasta que se decidió a hablar – yo… estoy molesto, estoy enojado a decir verdad – reconoció, el austriaco solo se remeció levemente ante eso, era de esperarse sobre todo… pero había esperado algo como gritos o algo más – pero, yo no soy quien tiene que perdonarte… a pesar de que estoy enojado… también estoy agradecido…yo sé que lo que hiciste por Bruder no lo harías por nadie más…Gracias- los ojos del castaño se abrieron ampliamente ante esas palabras… no se sentía merecedor de tanto agradecimiento, así que simplemente apartó la vista, pretendiendo como que ya no escuchaba nada más, pero el rubio continuó – Eres un buen hombre, y como todo buen hombre cometes errores a veces- animó el alemán, palmoteándole la espalda mientras se ponía en pie para caminar por ahí dejando al castaño y su vaso casi vacío de café solos en la sala.

=Flash back=

Al escuchar ese llamado, el castaño inmediatamente freno su carrera, casi tropezándose torpemente con sus propios pies pero sin caer al suelo; La voz conocida venía desde un lugar por el cual ya había pasado antes, así que se volteó para ver si esa persona que tenía su corazón tan apretado estaba allí esperándolo, pero no había nada, solo unos arbustos que se movían con el viento… eso lo desilusionó u poco, pero no se rindió y recorrió todo el lugar con su mirada, buscando en cada rincón alguna señal, pero tampoco pudo hallar "algo".

Aun así esa sensación que recorría su espalda le decía que estaba cerca, que no debía rendirse tan fácil, el podía sentir que el albino realmente estaba allí, no podría explicarlo… pero estaba seguro, siguió buscando con la mirada deteniéndose al ver corriendo hacía su dirección al rubio de ojos azules, hermano menor del prusiano, no se preocupó mucho de eso y concentró toda su atención a los dichosos arbustos desde los que había oído la voz del prusiano… después de todo… no perdía nada con buscar ahí, entonces removió los arbustos ligeramente.

Pudo sentir su estomago revolcarse rápidamente ante la vista a una velocidad impresionante la cual nunca había experimentado en su vida, sus ojos violáceos estaban abiertos de par en par ante el hallazgo, con sus pupilas contraídas a tal punto que parecían un punto casi invisible en estos, el sabor a la bilis que lentamente comenzó a aparecer en su garganta, que avisaba el hecho de que sintiera unas ganas horribles de vomitar, pero no lo hizo se resistió.

Exactamente allí estaba el albino, escondido entre los arbustos, con el cuerpo ligeramente desnutrido lo que se reflejaba ligeramente en su rostro que ahora se hallaba más delgado… apestaba a cerveza también, su ropa estaba completamente sucia e incluso podía ver humedad en ella y lo más importante, esa cabellera plateada que tanto lo identificaba estaba cubierta por una gran mancha de sangre que nacía desde su cabeza al igual que un recorrido de sangre que bajaba desde su nariz hasta perderse por entre sus sucias ropas; Entonces el alemán llegó a su lado, teniendo una reacción similar a la del castaño.

-llevémoslo a un hospital- soltó rápidamente el rubio, tomando el débil cuerpo entre sus brazos buscando el pulso para comprobar el estado en que este se encontraba – su pulso está bajo… será mejor si nos apresuramos

=Fin Flash Back=

Vació el poco contenido que quedaba en el interior del vaso de café de un sorbo, para luego perderse en la nada ubicada en un pasillo que conducía hacía el interior… donde estaba la sala de urgencias.

-Más te vale salir bien de esta, indecente-

"Por que si tú te vas mi corazón se va contigo"