Wow! Vaya es una sorpresa, es mi primer fanfic sobre The Host, un libro que me encantó y pese a los cambios en la película puedo decir que tambien me gustó mucho, tenía tiempo que no veía una película que me gustara y fue una agradable sorpresa que pudiera gustarme tanto con los cambios, así que bueno, me animé a escribir este fanfic.
Está ambientado después de que Wanda fuera colocada en el cuerpo de Pet, con paciencia irán saliendo Wanda/Ian ya que son mi pareja favorita :3
Espero que os guste mi primer intento ^^
El título viene a ser: La sanadora ^^
Canción: If everyone cared-Nickelback.
REVIEW ALERT:
Brendiita: Gracias mil por pasarte a comentar, bueno nunca estoy muy segura con estas historias y espero hacer bien el Ian/Wanda aunque sea desde tercera persona, x333 espero verte más veces por aca como los demás.
Faves y Follows: Chiyo-Sayuri, gracias por el fave ^^
THE HEALER
3
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Sujeto las pequeñas manos de Blue Sky caminando agachada mientras él da los pasos rápido echando su pequeño cuerpo demasiado para adelante por la emoción de recorrer la pequeña sala, oigo su risa risueña y las palabras sueltas, too ha estado muy tranquilo, quiero decir, me precipité juzgando Leaves Sunrises y Word Keeper, ninguno de ellos había tenido mala intención, no debí estar tan temerosa, ellos no eran humanos, no iban a lastimarme, seguramente no se habían dado cuenta de que este pequeño niño era humano y no un alma, estábamos a salvo.
— Fie, Fie— canturreó el pequeño intentando pronunciar mi nombre.
Reí y volví hacia mi empezando a llenar su pequeña cara de besos, sentí como agarraba mi pelo tironeando de él, era tan dulce, podía sentir mi cuerpo relajarse cada vez que lo tenía conmigo, sentí como si estuviera con uno de los hermanos que había perdido, de hecho no sentía que mi cuerpo fuera a intentar quitarse la vida, tal vez porque había acogido con el mismo regodeo que yo a este dulce niño. Volví la vista a los cilindros blancos que tenía en el pequeño armarito, Winter Leaves me los había traído y me había instruido en su uso, dentro de poco sería una sanadora oficial algo que me preocupaba teniendo en cuenta que no sabía dónde dejar a Blue Sky, él no era un adulto en miniatura, era un niño humano común y por ende frágil y si lo dejaba a cuidado verían que es humano, tal vez podía conseguir que me dejaran trabajar desde aquí, podía alegar que podía atender a la gente de este vecindario, entregaría informes continuos, las posibilidades eran muy remotas pero, ¿qué perdía por intentarlo? Tenía que buscar la forma de que esto funcionara, de proteger a Blue Sky.
Escucho el timbre y miro de reojo por la ventana.
Siento la sangre abandonando mi cara.
Buscadores…..
Apreté a Blue Sky contra mí mirando a todos lados, subí por las escaleras hasta mi habitación, lo deposité con cuidado en la cuna.
— Blue, tienes que quedarte aquí— susurré arropándolo— . No hagas ruido, por favor, por favor. No quiero que te lleven.
Lo miré una última vez antes de bajar con el corazón encogido, volví a sentir el timbre, respiré y tomé aire repetidas veces, podía hacerlo. Metí apresuradamente todos los juguetes de Blue Sky dentro del armario dónde estaba la televisión y caminé hacia la puerta lo más tranquila que pude, procuré sonreír antes de abrir. Eran dos buscadores, uno de ellos con el pelo castaño, un poco más alto que yo, el otro tenía el cabello negro, parecía algo más fuerte que su delgado compañero, aún así debía ser el terror lo que me hacía pensar en los dos como en dos mastines.
— Lamentamos molestar, señorita— habló el de pelo castaño— . Estamos preguntando casa por casa, ¿le importaría dedicarnos unos minutos?
Asentí al escuchar su voz tranquila y me hice a un lado dejándoles pasar, busqué una vez más de reojo que no hubiera olvidado nada de Blue Sky por la sala.
— ¿Les apetece tomar algo?-pregunté amablemente.
Ambos negaron y se sentaron en el sofá, me senté en la otra esquina a un lado parpadeando apenas.
— Verá, ha habido un incidente hace unas semanas con humanos en esta zona— el pelicastaño trataba de tener tacto, el de cabello negro no dejaba de mirar a todos lados, me ponía nerviosa.
— Si, fue terrible— asentí.
— Hemos descubierto que con ambos adultos venía un bebé, de aproximadamente casi dos años, podría ser que lo dejaran escondido y necesitamos verificar si alguien lo encontró, tenemos que ponerlo a salvo.
Volví a asentir demasiado rígida para hablar.
— Usted tenía un bebé también, ¿verdad?-intervino el de cabello negro—. Hace unas pocas semanas también.
Sentí mi cuerpo adolorido por la tensión.
— Así es.
— ¿Podemos verlo? — preguntó el de pelo castaño— . Sólo para cerciorarnos por supuesto.
— Ahora mismo no lo tengo aquí, mi compañero se llevó al parque— mentí hablando atropelladamente— . Me he quedado para continuar examinando— hice un gesto hacia el armario de los cilindros— . Voy a comenzar muy pronto como sanadora, me estoy familiarizando ello, quiero cuidar de nuestros anfitriones, de eso se trataba la conquista, ¿no?
Ambos me miraron brevemente antes de asentir.
— ¿Cree que puede indicarnos dónde se encuentran? — habló nuevamente el de cabellos oscuros.
Negué con la cabeza.
— Pero volverán a las siete— volví a mentir, odiaba hacerlo, pero estaba justificado, ¿Verdad?
El buscador de pelo castaño asintió ante mis palabras.
— Volveremos entonces para ese momento, muchas gracias— se despidió caminando hacia la puerta.
El de cabellos negros echó un último vistazo antes de salir por la puerta con su compañero, me acerqué con pies temblorosos hacia la ventana, permanecieron un poco en la puerta para seguir su camino, confiaron en mis palabras, como era lo normal entre almas. Caminé de un lado a otro pensando qué debía hacer hasta que escuché a Blue Sky llorar, subí por las escaleras tomándolo entre mis brazos y lo acuné despacio.
No me quedaba otro remedio….
Y me odiaba a mí misma por tener que hacerlo, más de lo que podría haberme odiado mi anfitriona de haber seguido con vida.
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No sé adónde estoy yendo.
Sólo cogí las cosas, metí toda la comida y ropa que pude, pero lo más importante fue que cogí todos los cilindros blancos por si acaso, me aseguré de cogerlos todos, miré un poco de reojo hacia atrás, viendo cómo Blue Sky apoyaba a contra el pequeño asiento de seguridad, llevaba horas conduciendo, sólo me paré un par de veces a repostar. ¿Nos estaban buscando? ¿Qué iba a decir? La mentira era algo horrible…..incluso justificada…..pensé que estaría bien si….conseguía encontrar humanos, este niño venía con unos padres, podrían estar dirigiéndose a un refugio, ni siquiera estaba segura de si podría encontrarlos ni de que me harían a mí, pero me bastaba con que pusieran a salvo a Blue Sky, no podría pedir nada mejor.
Bostezo.
La noche es muy cerrada y siento mi cuerpo cansado, tengo que buscar un sitio dónde parar, no veo ningún cartel próximo de salida, todo es desierto, ningún coche pasa a estas horas, nadie es tan inconsciente como yo, reduje todavía más la velocidad y poco a poco me salí de la carretera hacia el desierto, conduje sintiendo los baches del terreno accidentado, intentaba que fuera suave para no despertar a Blue Sky, frené detrás de una ladera, hacía frío pero traía las mantas, podía cubrirnos a los dos. Apagué el motor y me quité el cinturón, me deslicé con cuidado hacia la parte trasera acomodándome en el asiento al lado del asiento, agarré las mantas que dejé acomodadas en el suelo y cubrí a Blue Sky. Besé con cuidado su frente, acaricié su pequeña mata de pelo.
No perdí vista en ningún momento hasta que inevitablemente mis ojos se cerraron.
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Sentí un bamboleo, medio adormecida notaba el calor, respiré hondo y escuché lloros, abrí los ojos de golpe viendo a Blue Sky llorar revolviéndose entre los arneses.
— Blue no llores, no llores— le dije suavemente quitándole los arneses.
Lo cargué entre mis brazos dejando caer las mantas, volví a notar el bamboleo y fue en ese instante en que fui consciente de la presencia de la gente alrededor del coche. Mi cuerpo se tensó y apreté al bebé humano contra mí sin dejar de mirarlos, solté un jadeo de sorpresa al reconocer a la Leaves Sunrises y Word Keeper con la chica de melena negra y el otro chico parecido a Word Keeper, acuné a Blue Sky contra mí cuándo el chico parecido a Word Keeper abrió la puerta. Debí haber cerrado el coche con seguro…..
— Sal del coche— ordenó y no estaba siendo nada amable.
Poco a poco salí cargando al bebé, contemplé sus ropas algo sucias por el polvo del desierto, les miré de verdad y mi corazón comenzó una aceleración al ver que, a excepción de Leaves Sunrises y la chica de pelo negro, los otros eran humanos, al parecer lo había conseguido, lo que no esperaba es que hubiera alguien de los míos entre ellos, ¿prisioneras? No, parecían sentirse bien, la chica de pelo negro y rizado no dejaba de colgarse del brazo del que abrió el coche.
— Star Fire, me recuerdas, ¿Verdad?-dijo Leaves Sunrises acercándose despacio.
Mi cuerpo se relajó al notar el matiz amable pero no dejé de abrazar y acunar a Blue Sky calmando sus quejas. Debía darle ya algo para comer.
— Sí….te recuerdo— susurré todavía algo asustada.
— Wanda tenía razón, el bebé era….es humano….-musitó Word Keeper, aún así pude escucharle.
Me estremecí y miré a Blue Sky que había cesado su lloro.
— Son…..humanos, ¿Verdad?-le pregunté desconcertada a Leaves Sunrises.
Ella asintió quedándose parada a mi lado. El chico enorme seguía parado a mi lado mirando lo que había dentro del coche, las mantas y vi cómo dirigía su mirada al maletero.
— Pareces que nos ha tocado el gordo— sonrío— . Ian, Damon, Jared, vamos a descargar todo esto.
No dije nada y sólo besé por todos lados el rostro de Blue Sky haciéndolo reír, comenzó a acariciarme el cabello.
— Tengo que dejarlo con vosotros…..-mascullé a Leaves Sunrises.
Agachó su cabeza haciendo que su cabello de oro deslumbrase aún más con el sol.
— Debo decirte…mi verdadero nombre es Wanderer, aquí todos me llaman Wanda. Ellos son mi familia, Star Fire— me aclaró.
Aún así eso no cambió mi determinación, podía asumir que había mentido para proteger a estos humanos, entonces eran buena gente, podían….podían cuidar bien de Blue Sky, no iba a juzgar a Wanda por mentir, yo también lo hice.
— Cuidad…..cuidad…..de Blue Sky…— balbuceé mirándola.
Me observó con absoluta sorpresa y estaba a punto de explicárselo hasta que de golpe lo vi. Abrí los ojos como platos, el rostro ovalado, la cicatriz en el lado izquierdo de su mejilla y parte del ojo, el cabello negro brillando en tonos marrones con la luz del sol, los ojos rasgados de color ambar, el tono parecía incluso más amarillo al sol, mis ojos se empañaron cuándo me miró, ladeé la cabeza hacia el pequeño rostro de Blue Sky mientras mi cuerpo seguía reacción ante la visión de Damon O´Shea haciendo que las lágrimas cayeran por mis mejillas.
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Sentía los brazos pesados, todavía sentía las lágrimas marcadas por mis mejillas, ahora que ya no tenía a Blue Sky entre mis brazos y el rostro de Damon tan reciente mi cuerpo se había remetido a sus impulsos auto lesivos, escuchaba sus voces cerca del lugar dónde estaba, me encogí un poco contra el suelo mirando la pequeña cámara de piedra dentro de esta cueva, no fui muy consciente de lo que pasó, le entregué con gran dolor a Wanda mi pequeño Blue Sky, algo me golpeó y me quedé inconsciente, cuándo volví a despertar ya estaba aquí dentro.
— No pensé que fuéramos a coleccionar ciempiés— oí a una mujer.
— Más respeto, Sharon. Te recuerdo que Wanda y Sol están presentes— reconocí la voz del chico que me mandó salir del coche.
Escuché los balbuceos de mi Blue Sky, quería levantarme, levantarme y salir corriendo por lo que parecía la abertura, como el hueco de una puerta, para cogerlo en brazos.
— No tiene malas intenciones…..es decir, nos entregó el bebé— reconocí la voz de Wanda— . He visto su cara….ella hubiera preferido cualquier otra cosa antes que entregarme el bebé, ¿os dais cuenta? Huyó para poner al bebé a salvo….
— Wanda, ten cuidado— esta vez reconocí a Word Keeper hablando.
— Sólo es un alma buena y amable como Sol o como yo, Ian. Ella no es una buscadora, no me hará daño— escuché nuevamente a Wanda.
Alcé la cabeza observando como Wanda aparecía por el hueco de la puerta, mi ánimo aumentó al ver que traía a Blue Sky que sollozaba cómo si no le quedase voz para llorar, me lo pasó con delicadeza, él me miró con ojos aún llorosos.
— Fie….Fie…..-chilló y me agarró el pelo.
Cubrí su pequeña cara de besos como era mi costumbre y él río.
—Por fin se ha calmado….te extrañaba— dijo suavemente.
Asentí en silencio observando el pequeño rostro.
— ¿De verdad se llama Blue Sky?-quiso saber.
Negué con la cabeza.
— Fue el nombre que le dí cuando lo encontré…..me pareció bonito— susurré acariciando la pequeña nariz.
Ella sonrío.
— ¿Es algo tuyo?-volvió a preguntar educadamente— . Es decir, de tu anfitrión.
Niego con la cabeza.
— Mi anfitriona tenía un hermano….y de mi último mundo yo tuve hermanos….así que….sólo no lo pensé…..quiero a este niño….-aparté los ojos mirando los grises con el plata reluciendo en ellos— . Pero….temía que lo convirtieran en un anfitrión, buscaba….humanos, fuera dónde fuera, quería humanos que pudieran cuidarlo y mantenerlo a salvo.
Escuché murmullos más altos, pero no quería preguntar si escuchaban o no, de la misma forma que no quería saber qué harían conmigo.
— Tu anfitriona…¿la escuchas?-preguntó con cautela.
Negué con la cabeza.
— Mi cuerpo estuvo tres años en coma con un encefalograma plano, soy la sexta alma aquí dentro— respondí sinceramente mirando de reojo a Blue Sky, no sabía si los bebés humanos podían entender lo que le decía, esperaba que no, no quería que escuchara historias tan lúgubres a una edad tan temprana— .Nunca he querido robar una vida….por fortuna jamás lo he hecho ni siquiera aquí que son tan…..individuales.
El murmullo se hizo más alto, jugué con las manos de Blue Sky buscando oídos sordos, me daba miedo reconocer la voz de Damon. Los ojos grises con plata de Wanda se ablandaron, de alguna forma reconocía esa complaciente expresión de pedir perdón. Blue Sky balbuceó y tiró de mi pelo para que continuara prestándole atención y yo, sonriente, lo hice pese a que intuía lo que quería decir esa expresión.
— Voy a perder mi cuerpo— susurré muy por lo bajito, no quería que el pequeño lo oyera aún si tal vez no podía entenderlo.
— Están salvando a la gente…confían en mis palabras pero…..
— Pero no en las mías— la interrumpí— …..Está bien. Todo lo que quería era alguien que mantuviera a Blue Sky lejos de los buscadores, me parece justo dar algo a cambio.
Wanda me miró con sentida lástima.
— Es una pena desperdiciar un cuerpo tan joven— mascullé apenada por el destino que le iba a tocar a mi anfitriona.
Supongo que finalmente el cuerpo se uniría a la antigua dueña de la mente.
— Intentaremos reanimarla— me dijo Wanda con una sonrisa esperanzadora— . En cuánto a ti, ¿tienes algún mundo al que quisieras volver?
Asentí.
— Al mundo de Fuego y Arena, por favor— murmuré.
Ella me miró sorprendida.
— ¿Quieres volver al mundo de sangre?
Torcí el gesto ante ese apelativo.
— Prefiero llamarlo el mundo de Fuego y Arena.
Ella asintió algo confusa.
— Cuidaréis bien de Blue Sky, ¿verdad?-pregunté volviendo a mirar hacia el bebé.
— Por supuesto que sí— me prometió y para mí fue más que suficiente.
Me quedé acurrucada jugando con Blue Sky, lo mecí, le susurré las historias más suaves y coloridas que pude para su pequeña mente preguntándome si alguna vez se acordaría de mí, si se acordaría de la pequeña alma que lo salvó, hubiera querido regresar para verlo una vez más, sin embargo, la distancia era demasiado. Él ya habría tenido tataranietos para cuándo yo estuviera de vuelta.
No sé qué hora era cuándo Wanda volvió a aparecer, esta vez no venía sola, venía con otra chica, una de pelo castaño, con piel bronceada, ojos de color avellana, era bastante alta y atlética, venía acompañada de un hombre alto, fuerte, con el cabello rubio platino y os ojos de color siena, reconocí a Word Keeper custodiando con un afán protector a Wanda, aunque creo que el nombre Ian iba con él, recientemente me daba cuenta de que las únicas como yo eran Wanda y Sol. Mi cuerpo se tensó al ver presente también a Damon.
— Ellos son Melanie— la mujer de pelo castaño asintió amablemente— . Su novio Jared— el de pelo platino asintió— . mi compañero Ian— Word Keeper hizo otro gesto suave— . Y su primo Damon.
Me incliné educadamente, no quería que se dieran cuenta del malestar de este cuerpo frente a Damon, no había necesidad de darle más sufrimiento al cuerpo del que mi anfitriona había pasado. Melanie se acercó despacio como si pretendiera no asustarme.
— ¿Puedes entregarme a…..Blue Sky?
Volví a besar su pequeña frente observando sus enormes ojos antes de estirar los brazos, los sentía rígidos, no queríamos separarnos del pequeño bebé, pero ahí dónde iba no podía venir. Pestañeé intentando que los ojos dejaran de picarme cuándo por fin cedí a Blue Sky en brazos de la humana llamada Melanie, al oír como sollozaba volví a pestañear sintiendo las lágrimas calientes bajar por mis mejillas, Wanda me apretó el hombro con suavidad.
— Melanie y Jared se harán cargo de él, nosotros te llevaremos dónde Doc — me explicó despacio.
Me levanté como si estuviera movida por hilos sin protesta ni queja, vaya, así que Damon iba a asistir a este final, quién lo iba a decir. Si de alguna forma mi anfitriona conseguía regresar esperaba que no le entrasen ganas de morirse de nuevo, caminé despacio intentando hacer oídos sordos a Blue Sky, escuchándolo cada vez más lejano. Miré en todo momento hacia el suelo, sin pronunciar palabra, nadie hablaba, por delante de mí iban Wanda e Ian mostrando el camino, observaba sus manos enlazadas de reojo, ¿cómo sucedía? ¿Cómo un alma y un humano podían llegar a quererse? ¿Era esa la llave para que pudieran coexistir unos con otros? Supongo que nunca lo sabré, a mi lado estaba Damon, no me hacía desviar la mirada, sentía la suya sobre mí, sus pasos cercanos.
Entré a una estancia bien iluminada, con dos catres juntos, algunos criotanques, vi los cilindros que tal vez fueran los que yo había traído, todo un equipamiento médico, esperaba que les fuera útil. Un hombre alto y delgado parecía estar esperándome.
— Este es Doc, Fire.
Esta vez fue Damon quién habló, me sorprendía que acortase mi nombre, tuve un estremecimiento.
— Hola, Fire— me sonrió amablemente.
— Es Star Fire— le corrigió Damon apresuradamente.
Doc alzó una ceja pero no dijo nada ante las palabras, ¿por qué le corregiría? Supongo que no era asunto mío, Doc se acercó a mí y muy lentamente me llevó hacia una camilla bajo la atenta mirada de los humanos que me acompañaban, lo ví coger el Sin— dolor y abrir la tapa.
— Por favor, abre la boca.
Dócilmente obedecí, dejé que se disolviera recostándome en la camilla.
— Si….si aquí hay alguien….por favor, cuídenla…— pedí.
Doc me acarició la frente con gesto paternal, es curioso, no pensé que pudieran ser tan hospitalarios con un alma, tenía entendido que eran seres brutales que se dedicaban a matarse los unos a los otros y destrozar sus futuras generaciones con crueldad, sonreí, sonreí porque era un alivio poder ver que aún quedaba una esperanza para ellos, que nuestras informaciones no eran exactas.
—¿Estás segura de que quieres regresar al mundo de Arena y Fuego?-escuché a Wanda.
Su pequeña voz de soprano era curiosa, todos éramos uniformes como almas, sin embargo, esa voz parecía perfecta para ella igual que el cuerpo que tenía. Lo vi abrir otra botella, derramó algo del contenido sobre un pañuelo, acercarse algo más seguro al ver que yo no presentaba ninguna lucha.
— Gracias por cooperar. Espero que estés bien en el mundo dónde te vamos a mandar— me dijo presionando el pañuelo suavemente contra mi nariz, respiré profundamente sintiendo como el olor hacia picar mi nariz, era molesto pero traté de mantenerme quieta hasta que todo fue borroso.
Lo último que vi, más o menos, fueron los ojos ámbar de Damon, el dorado ardiente como el sol hizo que mi cuerpo prestado se estremeciera una vez hasta que caí en la oscuridad. Me sentí extraña, por un lado me sentí preparada y por el otro aterrada de dejar en manos desconocidas a Blue Sky.
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Capi subido! Espero que les guste! Nos vemos! ^^
