7. Verte

"Todo lo que necesito es paz de mente. Entonces puedo celebrar. Con todo hay algo que dar. Con todo hay algo que hacer. Con todo hay algo para vivir…Contigo. "*

Ya era martes, poco después de la media noche. Ahí estaba él, desvestido, acostado entre las sabanas de su lecho, sin tener una sola gota de sueño. No podía dejar de pensar en su último encuentro con Aiko. Cerraba los ojos, recordando los suaves dedos de la joven recorrer sus labios escondidos, su sonrisa traviesa, y el sutil vaivén de sus senos al compás de su respiración nerviosa. Recordaba el deseo de besarla, de tomar sus labios prisioneros con los suyos, de acariciarla. Una sonrisa se dibujó en sus labios.

Era claro, ya no quería esperar más para verla. Ya no quería esperar más para ver su rostro, sus ojos negros, su piel bronceada. No se conformaba con verla una vez por semana. Quería irla a buscar cuando él quisiera, viera quien viera, eso no importaba. Quería sorprenderla, hacerla feliz, verla sonreír y sabía por que. Con sus noches de insomnio, logró entender que era lo de esa pelinegra que lo enloquecía tanto.

Había algo en su belleza, en su sonrisa, en su mirada, en su espontaneidad y cautela, en su vulnerabilidad y fortaleza, que simplemente le encantaba. Esta chica era una contradicción que lo hechizaba. Muy dentro de su ser, sabía, que un sentimiento muy fuerte se desarrollaba en los confines de su distante corazón. Un sentimiento que iba más allá de la curiosidad o la atracción física. ¿Y si iba muy rápido? Sacudió ligeramente su cabeza. No había lugar para dudas, ya no.

Él estaba decidido a ser el mismo Kakashi de siempre, controlado, calmo, seguro. Esta ya no sería una situación que estaba fuera de su control. Ya no sería una situación a base de sus impulsos. Y mucho menos, esta ya no sería una situación en la cual él es se sentiría inseguro. Estaba cansado de batallar consigo mismo, con sus deseos. Estaba cansado de esquivar y de correr. Estaba cansado de refugiarse en la soledad. Estaba decidido. Mañana buscaría a Aiko. Mañana la volvería a ver de nuevo. Y más importante, mañana le daría una sorpresa que había estado planeando por días. Se imaginaba la cara de sorpresa que tendría la joven al verlo. Otra sonrisa se repintaba en su rostro, mientras posaba su mirada en la luz plateada que entraba ampliamente por la ventana de su habitación.

Era una noche hermosa de luna llena. "Si pudiera estar con ella…" pensó. "¿Que estará haciendo?" se preguntó mientras buscaba el reloj en su mesa de noche. Se sorprendió al ver que ya eran altas horas de la madrugada. "De seguro esta dormida" supuso, mientras se dejaba llevar por el sueño que lentamente lo envolvía.


Eran ya las dos de la tarde. Aiko descansaba, apoyando su quijada con el reverso de su mano en el mostrador de la tienda, mientras fijaba su mirada en el reloj de pared. Su impaciencia para que fuera sábado y pudiera encontrarse con Kakashi hacía que los días se sintieran horriblemente interminables. Afortunadamente, el ambiente cómodo de la tienda, las pláticas amenas y divertidas con Hiroshi-San, y las ya usuales visitas de Iruka aliviaban el aburrimiento y la torturante expectativa. Sin ellos para acompañarla se hubiera vuelto loca, eso era seguro. Hiroshi, por otro lado, se encontraba leyendo el periódico a la par de la puerta principal, dentro de la tienda, como lo hacia todos los días a esa misma hora. La campana colgada en el marco de la puerta sonó, anunciando un nuevo cliente.

—Hola Ko— escuchó venir desde la puerta. Era Iruka, quien saludaba alegremente, sin sonrojarse, y sin nervios. Ya había logrado dejar la incomodidad a un lado, y ahora llegaba a la tienda a veces sin comprar nada. Ahora llegaba solo para habar con Aiko, sin inventar excusas. No le importaba si ella notaba sus sentimientos, pues, para él, ya era hora de que lo hiciera.

—Hola Iru ¿Cómo estas hoy? — contestó con alivio, recobrando su postura, y brindándole una sonrisa amplia, pues esperaba su visita.

—Mucho mejor ahora que estoy contigo— le dijo coquetamente mientras él se inclinó, apoyándose en el mostrador. Definitivamente había adoptado una táctica más directa. Sentía que ya le había esperado lo suficiente para demostrarle sus sentimientos. Ella por su parte solo rió divertida ante la actitud tan confiada y franca de su querido amigo, aunque en el fondo sabía que él esperaba más que una amistad.

— ¿Será que ya no tenemos nada que necesites? Ya no nos compras nada. — le dijo en broma, con falsa molestia, mientras señalaba las manos vacías del Shinobi.

—Me has descubierto Ko, — dijo riéndose. Como le gustaba la franqueza de la joven. —Yo no vengo por las compras… Vengo por ti. — le dijo tomando un tono muy suave y tierno. Ella solo lo miraba, sin saber que decir. Hasta Hiroshi, quien ya se había acostumbrado a la presencia del Shinobi, levantó su mirada del periódico, sorprendido por su audacia, y sonrió por lo bajo. "Este muchacho esta mejorando", pensó con diversión.

Los dos jóvenes solo se miraban en silencio, sin saber como continuar después de esa aseveración. El Shinobi permanecía inclinado, apoyándose en el mostrador. Levantó una ceja mientras una media sonrisa apareció en su rostro en expectativa. Aiko seguía del otro lado, sin palabras. El ambiente se volvía denso cuando la campana de la puerta sonó, anunciando un nuevo cliente. Volteó a ver instintivamente hacia la entrada, sintiendo el peso de la mirada incesante de Iruka. Sus ojos se abrieron como platos cuando vio quien había entrado. Su corazón dio un vuelco. ¿Acaso era una alucinación? ¿Acaso era un sueño? Tenía que serlo. Era demasiado bueno para ser cierto.

El Shinobi peli-castaño se extrañó al ver su expresión de sorpresa, la sonrisa de alegría pura que se formaba en su rostro, y su mirada…esa mirada. Era claro que nunca lo había visto así, con tanta ternura, y fascinación. Eso no le gustaba nada. Se había perdido viendo la reacción de la joven que ni se había percatado de quien estaba con ellos, ni se había cambiado de postura. Seguía apoyado en el mostrador, mirándola de cerca. Los segundos que pasaban se sentían eternos.

Al escuchar los pasos acercarse, salió de su estupor y volteó a ver quien es el que había entrado a interrumpir su momento. Entrecerró los ojos cuando lo vio. Estaba enfrente de él, calmo y relajado, las manos guardadas en sus bolsillos, mirándolo fijamente, aunque con indiferencia.

—Hola Kakashi. Cuanto tiempo. — saludó Iruka, mientras recobraba su compostura. Había un deje de recelo indiscutible en su voz.

—Hola Iruka. Lo mismo digo. — le contestó sin inmutarse, pero sin retirarle la vista de encima. Ambos se miraban fijamente, en reto silencioso. La verdad era que a Kakashi tampoco le gustaba lo que veía.

Aiko solo los miraba, sintiendo la creciente tensión en el ambiente. Observaba ambas miradas, una desconfiada y retadora contra una calma y distante. Hiroshi-San que estaba prácticamente enfrente de ellos, no retiraba la vista de la escena igualmente. "Así que es él", dedujo, al ver la manera que Aiko miraba al joven peli plata, y mas aun, al ver la manera de actuar de Iruka, ante él.

—Hola Kakashi. ¡Que alegría verte! ¿Qué te trae por aquí? — dijo la joven para interrumpir la escena, tratando de sonar casual y de disimular la emoción de verlo justo allí, enfrente de ella. ¡La había ido a buscar! Su corazón latía a mil por hora. Sin embargo, no se podía dejar llevar por sus emociones. Tenía que controlar la situación.

—Bueno, ya me voy. Nos veremos mañana Aiko, — se despidió el peli castaño, recalcando las últimas palabras. Supo que algo pasaba con Kakashi, y esto no se quedaría así. —Ehhh… Nos vemos Kakashi. — concluyó, tomando camino hacia la salida. Kakashi solo calló, siguiéndolo con la mirada. Hiroshi, al ver la reacción del joven sonrió por lo bajo. Él pudo ver donde iba la situación, y vio que esto no pintaba nada bien para el peli-castaño. Se escuchó el cerrar de la puerta, y después, hubo un breve silencio, interrumpido por el Shinobi:

—Hola Aiko— contestó relajado, aunque su tono de voz cambió levemente a uno más suave, sedoso, seductor. —Me preguntaba si querías salir a caminar un rato conmigo. Claro, si esta bien con Hiroshi-San. — preguntó, volteando a mirar al anciano, en expectativa de su respuesta. "Es bueno", pensó divertido Hiroshi, y respondió haciendo una leve reverencia con su cabeza, en aprobación.

— Me encantaría — le respondió Aiko con una sonrisa amplia, tomando paso hacia él. Kakashi la observaba, deleitándose con su belleza. Le encantaban su cabello negro hasta las caderas, sus labios rosas, sus curvas acentuadas por su vestimenta. Sonrió por debajo de su mascara. Ella sintió el peso de su mirada, sin sonrojarse, pues a ella le gustaba que la mirara así. Comenzaba a disfrutar el efecto que ella causaba en él, y eso era sin duda era reciproco. —Muchas gracias Hiroshi. Nos vemos mañana… ¡Adiós!— le dijo con emoción, antes de salir de la tienda.

—Adiós… adiós. No hay de que. Diviértete— le respondió con prisa justo antes que ella cerrara la puerta. —Ahh estos jóvenes—, se dijo con diversión, liberando la risa que había contenido todo este tiempo.


*Un Fragmento de "All I Need" de Air.

PS:

Hello a todos mis lectoreees! ^^ Gracias por leer otra entrega de este fic! =D Quería disculparme por tardarme un poco. =$

Lo que viene me tiene con emoción y nervios, como le había comentado a Ellis... pero lo decidí publicar hasta el prox capi porque es un poco extenso…y me iba a tardar mucho para publicar… Ya viene lo bueno ;) Hehehe

Quería agradecer como siempre a mis lectores, especialmente a:

Ellistriel: Gracias por comentar mis capis y seguir mi fic! Tus reviews siempre son muy alentadores, graciosos y me han ayudado mucho, la verdad… Retrasé un poquito los planes pero la idea sigue igual. Postearé el cap. 8 lo más pronto posible… Espero que te guste este capi =) Nos leeremos pronto =P

I am Koishy: Gracias por comentar… Me súper alegra que te haya gustado mi fic, enserio que si =D hahaha Va a ver mucho más de sus encuentros entre otras cosas pero no quiero dar spoilers ;) Claro que la seguiré aunque me tarde un poquito. Espero te guste este capi y espero saber pronto de ti! Nos leeremos! =P

tel-yuu: Gracias por todo tu apoyo! No te preocupes por tu tropa haha ya de seguro apareceraaaan! =D Yo por otro lado leí algunos de tus fics y me re-gustaron..Ahí dejé mis comments, siendo parte del círculo de comentarios ;) Hasta pronto cuídate mucho! Nos leeremos! =D

Así que ya saben…comenten cualquier opinión, sugerencia o duda…No sean malitas. Así sabré que me leen u.u Espero les guste este capi y Hasta Pronto!

XOXO

Venice