Bien, aquí con la segunda parte. Este capítulo no está muy relacionado con el "plot" principal pero… era necesario para poder poner la acción en el siguiente owo. Aún así no se preocupen, está interesante xD

Tiene mucho diálogo, así que creo que ameno y ligero (espero no equivocarme xD)

Al final del capi, viene una aclaración por cierta duda que pueda surgir en cuanto a la cronología de la historia… no se preocupen si la hice bien pero para no saturar de texto decidí ponerlo en el siguiente capítulo.

AO NO EXORCIST no me pertenece. Solo uso su nombre y personajes con fines de ocio y no lucrativos ;]

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Inseguridad

Comenzaba a atardecer y los rayos escarlata dibujaban un horizonte que crispaba las nubes restantes en el cielo. Las largas sombras comenzaban a hacerse presentes y se combinaban creando figuras extrañas. Una larga silueta se deslizaba con agitada delicadeza por el poblado suelo del bosque; se oían las ramas crujir bajo las botas negras y la gabardina rozar las pequeñas hierbas sobresalientes. Un relativo, relajante e inquietante silencio inundaba el ambiente, haciendo presente la indecisión. Era extraño que no se escuchara ningún ruido fuera de lo común, solo el viento acariciando las ramas de los verdes árboles y algunas cigarras que comenzaban a sonar. Según seguía avanzando comenzaron a escucharse murmullos amortiguados, lo que alivio de cierta manera al ojiazul. Caminando en sentido opuesto al Sol, Yukio siguió andando y en poco tiempo llegó al punto de encuentro entre exorcistas; era un claro y había un pequeño grupo de personas de vestimenta negra aquí y allá hablando, otros cuantos formando un perímetro en la brecha que daba al bosque y que seguía la ruta para internarse en la parte más profunda, otros armando tiendas y otros examinando papeles.

En cuanto llegó el grupo más cercano a su sitió se viró para verlo cuando uno de los exorcistas lo vislumbró y avisó a los demás.

-Exorcista de primer nivel, Oku… -decía mientras sacaba su identificación.

-Okumura Yukio, sí, lo sabemos. –el hombre que le había interrumpido le sonrió ligeramente, parecía un hombre bastante dedicado pero amable, tenia cierto parecido con el profesor Igor según le pareció al castaño. – Que bueno que ya está aquí, Okumura-san – añadió mientras le tendía la mano.

-¿Eh? Ah, claro-le tendió la mano para corresponder el saludo un poco distraído. Mientras lo hacía sentía de cierta forma que aquel hombre lo escrutaba con la mirada pero decidió ignorar eso, ya que le había pasado infinidad de veces que al ir a misiones como exorcista a su corta edad se le quedaran mirando los demás.- Est… mucho gusto señor…

-¡Oh! Perdone mi falta de cortesía, mi nombre es William, un enviado del Vaticano ("¿Es que siempre tenía que haber un enviado del Vaticano en las misiones?", pensó Yukio) y dirijo la investigación; el exorcista de allá – y apunto al hombre de brazos cruzados que estaba supervisando la instalación del perímetro- es Domhen, el encargado de la operación de ataque, defensa y esas cosas-terminó mientras movía la mano quitándole importancia.

-Entiendo, y ¿Ya han comenzado con la operación? o…

-Ah no, todavía no. Pasa que le estábamos esperando.

-Oh, disculpe la tardanza es que yo… espere, ¿Me estaban esperando? Pero ¿Por qué? Yo no…

-Okumura, Okumura, lo que sucede… -comentaba mientras le tomaba por el hombro y lo conducía donde el señor Domhen-es que nuestro exorcista doctor no pudo venir y pues, tu sabes, necesitamos de uno. Además he oído que eres dragoon también ¿cierto? Eso puede ser muy útil... ¿sabes a lo que me refiero, no?

Un poco indignado Yukio comprendió lo que quería decir y respondió tras unos segundos.

-De ser lo contrario, sería… una carga puesto que no podría proveerse defensa él mismo y atrasaría al equipo…

-¡Magnifico, Okumura-san!, estas en lo correcto. Por ello te esperábamos. Eras el único exorcista disponible con habilidades de doctor y dragoon. Necesitamos proveer seguridad a los exorcistas que se aventuren a cazar a ese demonio.

-Claro, comprendo.

-Muy bien muchacho, por el momento estamos esperando un nuevo reporte de información. En cuanto lo tengamos partiremos, bueno, partirán –llegaron a donde estaba el otro encargado que los miró de reojo con semblante imponente.

-¡Oye Vezzel!, éste es de los tuyos. Es el chico Okumura que nos mando Mephisto.

Yukio se sintió un poco fuera de lugar tras ese comentario. El aludido pareció ignorar y se viró al lado contrario para hablar con un subordinado. Yukio observó aquello con un poco de inseguridad y luego sintió una palmada en el hombro.

-Estarás bien chico –le sonrió- Te deseo suerte. Por el momento te dejo a cargo de Vezzel. – le dio un par de palmadas más y se alejó caminando, Yukio tardo un momento en asimilar aquel último comentario y tras unos segundos giró en la dirección en la que se iba su ex acompañante.

-Eh… sí, gra-gracias, William-san… -dijo alzando un poco la voz para asegurar que le escuchara. Cuando regresaba a donde estaba notó que el tal Vezzel se aproximaba.

-¿Okumura-san?-preguntó con voz firme y un extraño acento.

-Okumura Yukio, a sus órdenes señor.- el menor se sintió un poco como si fuera militar y deseo haber pensado mejor su respuesta.

-Perfecto. Gracias por venir, y disculpe mi tardanza pero tuve que atender un asunto con uno de mis hombres que legó al mismo tiempo que usted.

-Oh claro, no se preocupe.

Le tendieron la mano una vez más pero esta vez al dar el apretón la diferencia de fuerzas fue bastante notable.

-Domhen Vezzel, su servidor.- le soltó la mano y Yukio disimilo los movimientos que hizo para disolver el ligero parálisis de su mano. Antes siquiera que pudiera responder, el señor Vezzel prosiguió. –Vayamos al grano chico. Necesito que partas en el primer equipo con otros 3 hombres al bosque, ¿eres doctor y manejas armas de fuego, cierto? Excelente. ¿Tienes algún inconveniente?

"Chico", era lo que a donde quiera que fuese le llamaban. Sin importar si era un exorcista graduado, o que hubiera subido de rango. No importaba si el que lo llamaba fuera de menor, igual o mayor rango que él, siempre terminaban diciéndole "chico" mínimo una vez. No le era agradable el ser llamado de esa manera pues sentía que su rango, su posición y sus habilidades como exorcista no eran tomados en serio. Y este día había ocurrido 2 veces. Pero qué más daba, en ese momento no se sentía de humor para reñir con alguien y mucho menos con una persona con la que estaba hablando. Decidió centrarse.

-Eeh… no señor, ninguno.-O al menos intentarlo.

-Muy bien. En unos momentos uno de tus compañeros vendrá por ti y te dará los detalles. –El ojiazul asintió una vez- Parece que ya ha llegado el mensajero, enseguida les comunican la información. Prepárate por favor.

-Por supuesto.

-Enseguida vuelvo.

Dicho esto último se alejo y fue a donde otros 3 exorcistas más se reunían. Yukio suspiro sintiéndose un poco liberado de la presencia del que se acababa de ir. Se cruzó de brazos y miro hacia la oscuridad del bosque aumentada por la noche cercana que parecía podría tragarse todo. "El demonio está allí dentro, en alguna parte". Lo que no sabía nadie era que aquel demonio, ya se había percatado de los seres ajenos y desde la negrura de su guarida estaba trazando una estrategia para defenderse de ellos.

-¡Aaaaaah que sueño!

Un gran bostezo salió de su boca ruidosamente y después se recostó sobre la mesa. Era absurdo, no había podido dormir bien por culpa del coraje que sentía al recordar la discusión con Yukio.

"Estúpido Yukio"

Golpeó la mesa con algo de fuerza y cambió su postura recargando su brazo en el respaldo de la silla y dejando caer su cabeza hacia atrás.

-Debería comer algo… - dijo perdiendo la vista en un punto.

-¿Rin?

Aquella dulce y aguda voz era inconfundible, el aludido se incorporó al instante y corroboró la presencia de la rubia.

-Shi-shiemi

-¡Hola! Nee… ¿puedo sentarme aquí?-preguntó mientras señalaba el lugar que quedaba al lado izquierdo de Rin.

-¿Eh? Ah claro, siéntate…

-Gracias-agradeció sonriente- Nee ¿ya comiste algo?

-Etto, no. Apenas estaba pensando que era lo que iba a comer… -dijo sin prestar mucha atención.

-Hum… -Shiemi miró al Okumura mayor con preocupación y curiosidad durante algunos instantes- Oye Rin ¿Pasa algo? El día de hoy has estado algo… extraño

-¿Extraño, dices? ¿Cómo qué?–preguntó desganado.

-Es verdad Okumura, has estado algo gruñón toda la mañana. – Otra voz familiar le volvió a sacar de su ensimismo. Bon venía caminando con las manos en los bolsillos, acompañado de Shima y Konekomaru, los 3 se acercaron a la mesa y tras echar una diminuta ojeada a los sitios disponibles se sentaron en la misma mesa que Okumura y Moriyama.

-Ja, mira quien lo dice…-dijo en forma de burla.

-¿Qué has dicho?-retó Suguro inclinándose hacia delante

-Lo que escu… bah olvídalo.- Realmente Rin no sentía muchas ganas de lidiar con el cara de bandido ese. Desvió la mirada y descansó su barbilla en la mano del brazo que tenía apoyado en la mesa. Sus compañeros lo observaron con cierto interés. ¿Desde cuándo Okumura evitaba pelear con Suguro para ponerse a mirar nada?

-Rin, no será que…

-Estás así por la ausencia de Okumura-sensei ¿no es verdad? –La aguda voz de la chica saco de un respingo a Rin de sus pensamientos, volteó hacia atrás para ver a la que había interrumpido a Shiemi y allí estaba, la "cejas extrañas" con las manos en la cintura.

-¡Kamiki-chan!-exclamó enérgicamente Moriyama.

-¿Por Okumura sensei?-preguntó extrañado Renzou.

-Tiene sentido, hahahaha, ¿Acaso extrañas a tu hermanito Okumura?

-¿Eeeeh? ¡Eso no es verdad! A mi… a mi me importa poco lo que él haga, que si se va o si se queda o si lava su ropa…

-¿Y qué tiene que ver la ropa? –Murmuró Shima.

-No tengo idea-respondió entre dientes Konekomaru.

-Ajá, estás así desde ayer en la tarde-puntualizo la pelipúrpura.

Rin se enderezó en su silla y se revolvió el cabello. – Eso no quiere decir que sea por Yukio… -Mencionar ese nombre era como un tabú para él ahora, sintió un diminuto escalofrío recorrerle detrás del cuello y una molestia que le dejó un mal sabor de boca.

Izumo se limitó a poner los ojos en blanco y rodear la mesa para situarse a un lado de Koneko, pero sin tomar asiento.

-¿Y bien? ¿A dónde fue sensei? – cuestionó en tono mandón.

-¿A donde?

-Sí, ¿a dónde se fue el profesor?, no asistió a la clase de hoy y tampoco nos dijo que se iba a ausentar- señaló Bon.

El azabache se sintió observado. Le incomodó profundamente que le preguntaran por su hermano, él no quería recordarlo y mucho menos hablar de ello. El solo mencionar su nombre le hacía recordar su discusión y la molestia se apoderaba de él.

-Mmmm… N-no me importa a dónde haya ido. No es que lo esté cuidando todo el tiempo…

-Si claro, me parece que ni si quiera le preguntaste a donde iba- dijo Kamiki.

Rin se encogió de hombros indiferente, la verdad es que sí, nunca le preguntó a donde iba… o quizás sí, no lo recordaba con claridad, pero el hecho era que él no sabía dónde estaba su gemelo.

Tratando de omitir momentáneamente la pregunta mientras aclaraba su mente, Rin sacó de su mochila dos recipientes con la comida que había preparado esa mañana y las abrió. Uno de ellos lo dejó en su lugar y la otra la puso en el centro de la mesa junto con varios pares de palillos indicando que los demás podía tomar lo que quisieran. ¿Por qué llevaba 2 almuerzos?, se preguntó en ese momento. Resoplo distraídamente al recordar que por costumbre había preparado 2 desayunos, pero ahora no había quien comiera el otro.

-Ya te dije, no me importa a dónde fue – Abrió grande la boca y trago un bocado con una mordida en que aplicó con más fuerza de la necesaria.

-Quizá sí le pregunto –inquirió la rubia- pero Yuki-chan no le dijo a qué lugar…

-Hahahaha, supongo que eso es más posible-rió Bon. Las risas se hicieron presentes en la mesa pero el demonio no les prestó atención. Sí, sí lo sabía. Yukio no había querido decirle nada, ni llevarlo a donde iba, ni escucharlo, ni…¡aaaah! ¡Yukio!

Rin comenzó a comer más rápido sin darse cuenta y los demás lo miraron extrañados.

-Nee Rin, ¿Acaso tú y Yuki-chan pelearon?-preguntó Shiemi tras unos segundos de silencio.

-¿Qué yo qué?

-Aaaah, con qué era eso. Okumura está triste porque peleó con sensei-dijo Shima socarronamente.

-Eres un desconsiderado, él tiene tanto trabajo, se va por unos días y lo único que haces es pelearte con él – añadió Bon mirándolo con desaprobación.

-Claro, como era de esperarse. Apuesto a que tú iniciaste el problema, pobre sensei, yo no sé cómo trata con un hermano como tú. – Kamiki estaba moviendo la cabeza y mirando a Rin como si fuera un perdedor.

-¡Ya déjenme en paz! él tampoco es como si fuera un ángel o algo parecido-respondió molesto el ojiazul. Después de haber dicho eso se sintió tonto y pensó que no debió haber dicho lo último.

-¿Saben que acabo de notar? Es gracioso, cada vez que mencionamos el nombre de su hermano, Okumura-kun se molesta-dijo Miwa conteniendo una risa.

El azabache seguía comiendo con enormes mordidas y prestando poca atención. Bon quiso probar lo que su amigo le había dicho y habló de nuevo.

-Oye Okumura, ¿Y no estás preocupado por tu hermano?

-¿Eh?-Esa pregunta le tomo descuidado, no había pensado en ello… tampoco se había pasado el bocado que aún no había terminado de masticar. Tragó con dificultad y se indignó tras analizar la pregunta.- ¿Yo? ¿Preocupado por ese inútil cuatro ojos? ¡Claro que no! – se cruzó de brazos y miró hacia otro lado. De nuevo unas pequeñas risas recorrieron la mesa.

-¿Qué es tan gracioso?

Nadie contestó. La conversación siguió en la mesa otros cuantos minutos mientras pasaba el descanso y él se quedo abstraído en su mente con la última pregunta de Bon "¿No estás preocupado por tu hermano?" Esa última cuestión lo exasperó, ¿Cómo podría preocuparse por ese maldito después de lo que le había dicho? Pero era verdad, estaba inseguro, no podía evitar estar preocupado y continuamente preguntándose dónde podría estar Yukio.

-Fin de capítulo-

Bueno esto es todo por éste capítulo.

La aclaración que mencioné antes es la siguiente: Lo que pasa en la parte de Yukio es en el mismo día en que los gemelos tienen la discusión. Por otro lado, la parte de Rin se desarrolla el día después de eso; no obstante en el siguiente capítulo retomaré el tiempo en el que dejé lo de Yukio y lo de Rin cada uno por su lado igualmente. Lo que pasa es que en cierto momento ambas historias se juntan y vuelven a una misma narración, pero como la parte de Yukio abarca más cosas es la que está menos adelantada.

Después de tanto palabrerío xD me despido, espero y les haya gustado el pedacito de historia de hoy y esperen el siguiente… que si tenemos suerte ya comienza la acción ahí :D

Por alguna razón siento que este cap no me salió del todo como quería… pero bueno, los críticos /jueces son ustedes xD

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