Quiero dar las gracias a TheKarrot y Arwenita por ser las primeras en dejar un comentario, ahora vamos por el tercer capítulo.

El acuerdo

El vínculo que unía a Miho y Stuart se hizo más fuerte a medida que avanzaba el tiempo. Cada uno contaba sus secretos al otro, buscaban excusas para tomarse de las manos y a menudo ambos jóvenes se unían en castos abrazos cuando nadie los observaba. Del y Russell opinaban que hacían una linda pareja y en más de una ocasión ayudaron a 2D con sus labores para que pasara tiempo con la señorita.

Mientras tanto, Murdoc consideró que la muchacha ya estaba en edad de casarse y, sin tocar el tema ni con el administrador y el llavero, se dedicó a buscar pretendientes. Furioso y dolido, comprobó que nadie deseaba tener a la japonesa como esposa, pese a su virtud, humildad y encantos. La mujer de un hacendado le dio la explicación que hasta entonces nadie se animaba a dar: no había hombre capaz de estar dispuesto a defender a la chica de los deseos ajenos y temían a Muds por su aspecto, su brusquedad, sus exigencias, su afición al licor, sobre todo cerveza, y su hábito de coquetear con cuanta dama se le pusiera por delante.

Esa noche, el sujeto de piel verde vagó de un lado a otro por el campo, llegando a casa pasadas las doce. Antes de entrar, estuvo contemplando la ventana del cuarto de Noodle, suspiró y se acercó de puntillas, creyendo que la virgen dormía.

-¡Miho!

-¡Padre!

-¡Señor!

En un dos por tres, el patrón ingresó al inmueble, apartó a su hijastra del ovejero y lo lanzó al piso de un manotazo.

-¿Cómo te atreves a besarla, 2D?

-¡Por favor, cálmese!

Atraídos por los gritos, Del y Russell llegaron, ayudaron a Stu a ponerse de pie y Del colocó un poco de hielo en su agraciado rostro.

-¡Ustedes sabían! ¿Por qué no me contaron?

-¿No le parece qué exagera? –Russell apoyó sus manos en las caderas.

-Mi niña es el mayor tesoro que tengo, no debe casarse con un simple inquilino. ¿Cómo pudo él posar su vista en una criatura tan linda, más bella que la mejor estrella? Sólo en los jardines se puede encontrar una rosa extremadamente preciosa. El pobre Kyuso, que en paz descanse, me la confío y no puedo decepcionarlo.

Dio la espalda a todos e inclinó su cabeza, apretando los puños.

-Lo siento por los tres, pero están despedidos.

-¡No, de seguro es una broma! –exclamó Del.

-¡Basta! Yo me marcho, deje en paz a estos mozos.

-No, no te vayas –Noodle lo estrechó contra su pecho.

-¡Noods, no te le acerques! –Murdoc la agarró por la muñeca.

-Señor, por favor sea bueno, él es una excelente persona –Russ juntó las manos.

-Puede ser alguien noble y guapo, no obstante lo tiene lo necesario para mantener a Miho.

-Tiene amor y eso es lo que importa –contestó Del con un ceño de resolución extraño en él.

-Hagamos un trato, entonces.

-¿Cuál es el trato, señor?

-Si en lo que queda del año tú logras hacer fortuna, tendrás la mano de Noodle, de lo contrario, renunciarás a su corazón.

-¡Papá, yo no aceptaré por marido a otro que no sea mi 2D querido!

-Tú no te metas en esto.

-Tranquila, mi vida, por ti estoy dispuesto a afrontar lo que sea.