CUENTO DE HADAS

Capítulo 3: Estudiando las Posibilidades

Si hay que ser sinceros, Hinata no es la chica favorita de Sasuke a pesar de las apariencias y rumores. Le agrada más que cualquier otra, como le ha dicho a Naruto en repetidas ocasiones, pero hasta ahí llega el asunto. No la ama, ni se le ha declarado, ni ninguna otra cosa por el estilo; también está seguro (no, más que seguro) de que ella siente exactamente lo mismo por él. A pesar de eso, Sasuke no gasta su preciada saliva en negar los rumores de que entre ambos se cocina una incipiente relación. Que digan lo que quieran, mientras él sepa la verdad, poco importa lo que opinen un puñado de mequetrefes chismosos.

Entonces, mientras él se baña con su botella de agua de la manera que cualquier deportista que ha terminado de entrenar hace, Hinata se acerca a él. Su paso es decidido y su mirada desafiante. Algo ha cambiado en ella y es más que pura apariencia. Suspicaz como es, Sasuke lo nota.

—Sasuke —a pesar del ligero temblor en la voz de la chica, le mantiene la mirada al moreno. No la baja, como acostumbra—. Necesito tu ayuda.

Uchiha arquea una ceja. ¿Ayuda? Tiene la certeza de que no habla sobre el proyecto de Ciencias Sociales. Sino de algo más. Algo mucho más importante que la escuela. Y, oh, sí, él sabe qué es más importante para Hinata que alcanzar las altas expectativas que sus padres han puesto en ella: Naruto.

—En un momento.

Sasuke se cuelga la mochila al hombro. Está llena de tierra y Hinata se la sacude. Vamos, que es su amiga. Ese simple gesto desata una ola de chiflidos y comentarios malintencionados contra los dos chicos. Si Sasuke fuera más expresivo, rodaría los ojos, pero no lo es, así que no lo hace. Finge que no escucha nada y sigue caminando junto a Hinata. Ella busca en su mochila su botella de agua y se la pasa, él le agradece con la mirada. Después de un juego de treinta minutos se siente completamente deshidratado.

Hinata se pregunta vagamente, mientras caminan hacia los jardines traseros de la escuela de donde ella vino, cuándo es que Sasuke se convirtió en su mejor amigo. Porque, ahora que lo cachaba, eso son: mejores amigos. Algo de culpa tiene que ver que Naruto les hubiera abandonado a ambos por Sakura, eso seguro.

—¿En qué necesitas ayuda?

En este punto de la conversación es preciso aclarar que Sasuke no es un chico precisamente amable y dadivoso. Él vive bajo el lema de "cada quien se rasca con sus propias uñas" y le molesta sobremanera que la gente pida ayuda para cosas que ellos mismos pueden hacer perfectamente. Que acceda ayudar a Hinata se debe a que vive agradecido con ella (no es algo en lo que piense en cada momento, pero está consciente de que le agradece), porque ella evita que tenga que formar equipo con chicas indeseadas (Karin, Sakura, Ino en sus viejos tiempos…) y que prácticamente toda la población femenina de la escuela mueva el culo descaradamente hacia su dirección debido a los rumores de relación que corren entre los dos.

A propósito de esto último, Hinata y Sasuke nunca de los nuncas han hablado sobre tal cosa. Los dos ya han superado la etapa de negación (él mejor que ella, evidentemente) y han mantenido un acuerdo silencioso de que no gastarán sus energías negándoselo a gente irrelevante, en primera porque es menos cansado vivir así y en segunda porque eso ayuda a Sasuke. Sí, Hinata está consciente de que lo ayuda, por eso no odia los rumores. Ella es pura bondad. Una galletita de chocolate.

—Naruto —dice ella con simpleza. Hinata sospecha que Sasuke ya conoce sus sentimientos para con su mejor amigo. Y es que ¿cómo no notarlo? Esa mirada de cachorrito bajo la lluvia que pone cada que lo ve es difícil de ignorar y malinterpretar, más cuando los tres vivieron, por un tiempo, como si fueran trillizos.

—Ya —Sasuke quiere añadir "ya era hora", pero cada quien trata sus asuntos amorosos como le da la gana y él no se va a inmiscuir en la vida de Hinata como un metomentodo. Claro que, ahora que la chica se lo pide, lo va a hacer. Así, si concierta una cita entre Naruto y Hinata como algo más que amigos y todo va relativamente bien de allí en adelante, su deuda con ella estará saldada—. ¿Qué quieres que haga?

—Eres su mejor amigo. Debe hablar contigo sobre cosas que no le dice a su vecina.

—Naruto te considera su mejor amiga —aclara Uchiha. Si va a ayudarla con el rubio, lo primero que lo que Hinata debe estar consciente es que ella es importante en la vida de su amor alcanzablemente inalcanzable (por ahora).

Hinata sacude la cabeza en asentimiento.

—Sí, pero eso no es lo que quiero.

—Entiendo. No necesitas decir más. Quieres salir con él y te ayudaré.

Los ojos de Hinata brillaron. Sasuke sí que sería su hada madrina.

—¿Cómo empezaremos? —pregunta totalmente ilusionada, esperanzada y otras cosas parecidas. Ya casi siente que está en el baile de fin de curso siendo coronada reina y Naruto rey. ¡Cuánta belleza en un solo pensamiento!

Sasuke suspira. Un suspiro chiquito, casi imperceptible. Los Uchiha no suspiran muy a menudo porque pueden hacerlos parecer bobos. Se imagina las cosas que Hinata se está imaginando ella misma en ese momento. Seguro que está pensando en el baile de fin de cursos, tiaras y vestidos. ¡Mujeres! Tan predecibles. Ah, algún día él encontrará a una chica que no lo haga querer salirse de sus casillas y cuando la tenga no la dejará ir nunca. Seguro que están en peligro de extinción.

—En primera, sácate esos pensamientos de la cabeza. En segunda, necesito un poco de tiempo para pensar. Naruto es medio estúpido. No va a reaccionar a menos que te le desnudes en frente. Pero buscaremos un método menos radical —añade al ver la cara de la jovencita enrojecer. Casi que le sale humo por las orejas—. Puedo empezar consiguiéndote más tiempo a solas con él hasta nuevo aviso.

Hinata asiente, entusiasmada. Entiende, Sasuke no puede hacer todo y ella también debe poner de su parte. Eso sí, ella no va a reinventarse totalmente. Ser una Barbie o entrar al equipo de porristas. Ella no es así. La confianza no es lo mismo que la personalidad. No va a cambiar para gustarle a Naruto porque entonces Naruto se enamoraría de alguien que no es ella.

El chico Uchiha se aleja de ella y ella le dice adiós con su mano, una suave sonrisa en los labios. Tal vez su amistad con Sasuke es un problema constante en su vida, pero eso no significa que sea malo ser su amiga. Sobre todo cuando viene con los beneficios que ser el mejor amigo de Naruto conlleva.

Bueno, su cuento de hadas está comenzando a materializarse. Las hadas madrinas siempre pueden con todo, ¿no?

Ya saben, el poder del amor, la fe, la magia, el polvo de hadas y esas cosas.


Madre del amor hermoso. Me he tardado eones actualizando, como de costumbre. Luego hice este capítulo cortito porque en el próximo voy a poner toda la carne en el asador (Hinata atacando a Naruto ^^ con sus nuevos dotes de seducción entregados por su hada madrina xD).

Les recuerdo que este es un fanfic corto (de pocos capítulos, pues). Y AGRADEZCO INFINITAMENTE A TODAS LAS PERSONAS QUE COMENTARON Y ROGARON POR LA ACTUALIZACIÓN Y, MÁS AÚN, A LAS QUE NO SE HAN DADO POR VENCIDAS CONMIGO, LA REINA DE LA PROCRASTINACIÓN.

¡Besos embarrados de Nutella para todos!

:*

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