Nota de autora:¡Hola! Bueno, lamento la tardanza, pero aquí está el cuarto capítulo :)
-Marceline… No sé, pero me parece que el bosque no es muy… seguro, para Leslie –dijo la princesa Flama cruzándose de brazos mientras observaba el enorme y oscuro bosque que tenía en frente.
-Vamos, no seas una nenita asustada. Está con nosotras, ¿Qué es lo peor que le puede pasar? –La vampiresa continuó flotando y se encogió de hombros.
-¿Pero y si pasa algo? ¿Qué crees que nos hará la Dulce princesa? –preguntó PF frunciendo el ceño. Marcy bufó.
-Si le digo que la idea fue tuya, a mí no me va a hacer nada –sonrió. PF rodó los ojos– ¿Tú qué opinas, Les? –ésta se encogió de hombros.
-¿Tú quieres ir al bosque? –preguntó la novia de Finn.
-Pues… sí –volvió a encogerse de hombros.
-¡JA! –Se burló la Reina de los vampiros de la princesa del Reino del fuego– Vamos, Les –PF bufó.
Las tres chicas entraron al bosque. Marceline iba al frente, con una sonrisa de oreja a oreja por haberle "ganado" a Flama. Siguiendo a Marcy, iba Leslie mirando a su alrededor con curiosidad. Y por último, iba PF, cruzada de brazos y con el ceño fruncido.
PF observó unos segundos a un viejo y deteriorado árbol, pero al escuchar un sonido a sus espaldas, comenzó a alarmase. "No… debe ser sólo mi imaginación" pensó en un intento por calmarse a sí misma, pero entonces, un rugido se escuchó entre los árboles. "O quizá no…"
Mientras la princesa Flama pasaba por un trauma, la vampiresa tan sólo observaba a su alrededor con extrañeza. Había ido muchas veces a ese lugar, pero ese día, algo le resultaba… diferente. "Que extraño…" dijo en voz baja, como hablando con sí misma, aunque sus amigas apenas llegaron a escuchar unas palabras murmuradas y confusas. Acto seguido, dirigieron su mirada a ella. "Algo aquí, es… diferente".
-¿Qué pasó? –preguntó PP.
-No lo sé, algo aquí se ve ra… –pero no había terminado la frase cuando un enorme monstruo salió de los árboles.
La criatura era gigantesca, tenía ojos azul zafiro, unas largas y muy sucias garras, un pelaje color anaranjado y en fin, era casi que como un tigre de unos 5 metros.
Al ver al monstruo, Marceline sonrió de lado, después de todo, lo único que quería al haber ido al bosque, era un poco de aventura. Le hizo unas señas a sus amigas para que se alejaran, se volvió un extraño tipo de monstruo y corrió en dirección a la extraña criatura, pero cuando creyó que lo iba a golpear, él la esquivó fácilmente y se acercó lentamente a Leslie.
-¡Flama! ¡Lánzale bolas de fuego! –gritó Marcy desde un arbusto, lugar donde cayó cuando el monstruo esquivó su ataque.
La princesa del Reino del fuego obedeció y le lanzó sus bolas de fuego a la criatura, pero al parecer no le hacía daño y tan sólo seguía avanzando hacia la chica de peluche. "¡ARGHH!" gritó Flama harta de que sus ataques no le hiciesen daño a su oponente, pero fue entonces, cuando éste la empujó a un charco de agua, apagando sus llamas. "¡AAHH!" gritó PF al sentir el dolor y ver cómo su fuego se apagaba.
El monstruo ya estaba a unos metros de PP, la cual no se había movido ni un centímetro. "¡Leeeeeslieeeee!" gritaron sus amigas mientras veían cómo se seguía acercando. Al estar a tan sólo 5 metros de la criatura, la princesa sonrió maliciosamente y de un momento a otro, su contrincante estaba completamente enredado en el cabello de la chica, la cual, al parecer, podía controlar su cabellera como quisiese. La chica de peluche, hizo que su pelo hiciera dar vueltas a su rival, el cual poco a poco se iba haciendo más pequeño, hasta que cuando sus amigas se dieron cuenta, el terrorífico ser que se encontraba ahí hacía unos segundos, era tan solo un pequeño peluche.
-Awww ¡Que lindooooo! –exclamó BMO mientras salía corriendo de la nada, tomaba el peluche y se iba corriendo como si nada hubiese pasado.
-¿Ok…? –dijo la heroína un poco confundida por lo que acababa de ver.
-¡Leslie! –exclamaron sus amigas al unísono mientras corrían hacia donde ella estaba.
-¿Qué fue eso? –preguntó la Reina vampiro.
-¿Cómo lo hiciste? –preguntó Flama al mismo tiempo que su amiga.
-Bueno, uno de mis "poderes" –respondió PP encogiéndose de hombros–. Y estirando mi cabello, envolviendo al monstruo y haciéndolo dar vueltas hasta que se convirtió en un peluche, ustedes mismas lo vieron.
-Lo sé –dijo Marcy–. Pero es que cuando dijiste que tenías poderes, nunca pensé que fuesen a ser algo como eso.
-¡Sí! –Exclamó PF– ¡Fue impresionante!
-Gracias –sonrió–. Por cierto, ¿Qué hora es? –la Reina de los vampiros dio un vistazo a su reloj.
-Las… 3:41 p.m.
-¿En serio? Que rápido pasó el tiempo –dijo la hija del gobernante del Reino del fuego–. Marcy, ¿Qué tanto duramos desde aquí hasta tu casa?
-Em… Unas dos horas –se encogió de hombros.
-¿Y de tu casa al Dulce reino?
-Si vamos caminando, creo que otras dos hora…
-¡¿QUÉ?! ¡Vamos a llegar tarde al banquete! –exclamó la princesa Flama.
-¿Qué importa? Cara de chicle no lo va a no…
-¿Y por Leslie?
-…taaaaaaaaaaaa ay –dijo Marcy rascándose la nuca–. Y si llevamos a Les tarde, solo imagina lo que nos hará…
En la imaginación de Marceline y Flama.
-¡MUAJAJAJAJAJA! –Gritó como loca la Dulce princesa– ¡ESO LES PASA POR TRAER TARDE A LA PRINCESA! ¡MUAJAJAJAJAJA!
Diciendo esto, Bonnibel volvió a ver las cabezas de la vampiresa y la chica de fuego, las cuales se encontraban colgadas en la pared. El rostro de la princesa Flama mostraba una mueca llena de pánico, mientras en el de la Reina de los vampiros se notaba que le estaba pidiendo ayuda a Glob.
De repente, la princesa Peluche entró a la habitación, pero al ver las cabezas de sus amigas colgando de la pared y escuchar las escandalosas risas de DP, salió corriendo despavorida, con la esperanza de que la gobernante del Dulce Reino no quisiera vengarse de ella.
Fin de la imaginación de Marceline y Flama.
-Oigan, ustedes dos sí que son dramáticas –dijo Leslie rodando los ojos–. Y sí, pude ver su imaginación, no sé cómo, pero pude. Ahora, solo miren –y diciendo esto, se acercó a un árbol, deslizó una de sus manos por éste y dijo unas cuantas palabras, abriendo así un portal al Dulce reino– ¡Entren! –Marceline y Flama se volvieron a ver, y completamente sorprendidas, pero curiosas, entraron dentro del portal.
