Neko-gotic: *cansada después de un viaje* Mis hermosos y sensuales lectores... Volví aquí esta el capitulo.

Devil: Oh yea! volvimos. Y esta tonta no quería subir el capitulo, así que la obligue. De nada, de nada.

Nadeshiko: Mentirosa, tu eras quien le decía que no subiera el capitulo.

Neko-gotic: Bueno eso no importa ahora. ¡Lean!


Su hermanito era un "tanto"... sobre protector con ella, cuando se había enterado que salía con Jin, pues... con solo decirles que estuvo siguiendo a escondidas a su hermana, evitaba que tuvieran cualquier contacto y que estuviera unos tres días con depresión por enterarse que se iban a casar. La cuida mucho.

Subí al ascensor y había unas dos personas dentro, espere un poco hasta que llegue al piso donde ella vivía. No necesitaba tocar la puerta, ella me conoce y además siempre la deja abierta cuando ella esta. Así que directamente la abrí...

Lo que vi me dejo boquiabierta, Elesis encima de un hombre (bastante extraño).

— Elesis, ¿Qué demonios estás haciendo? — y yo que creía que estaba con depresión.

— ¿L-Lire? ¿Qué haces aquí? — nada amiga, solo estoy de paseo, como no tengo nada que hacer.

— Yo debería preguntar eso… — creo que el cornudo aquí es otro. (N/A: Si tan solo supieras querida Lire…)

— ¿A qué te refieres? Si es sobre esta situación… — me señalo la "circunstancia" en la que estaba con aquel sujeto que no conozco.

— No en realidad no, solo me refería al clima Elesis. ¡Pues a que más podría referirme! ¡Yo preocupándome porque creí que estabas deprimida creyendo que Jin te había engañado pero, creo que él es inocente en esta historia! — se lo grite en la cara.

— ¡Podrías calmarte, en realidad no sabes cómo es que fueron las cosas, así que mejor dedícate a cerrar la boca! — se defendió. Luego se enderezo y cruzo sus brazos.

— No me callo nada, porque es verdad. — ella se separó de aquel sujeto y se puso de pie enfrente mío, su rostro estaba oculto entre sus cabellos.

— ¡JIN ME METIO LOS CUERNOS CON LA…! Tsk ni siquiera vale la pena mencionarla. — esa confesión hizo que me quedara en shock, ¿cómo pudo ser posible que ocurriera esto?

— Con Amy, así se llamaba aquella chica peli rosa ¿no? — ese sujeto dijo… ¿Amy?

— Y tú, ¿Cómo lo sabes? Si mal no recuerdo en ningún momento la mencione delante de ti. — ¿Quién será ese hombre, y por qué sabe eso? No comprendo esto.

— Soy, ¿adivino? — ese tipo peli azul está en problemas.

— Elesis… lo siento, no fue mi intención decirte las cosas que te dije. Yo no sabía lo que había ocurrido… Yo… — tenía que disculparme, yo y mi estúpida boca.

— Ya no importa. En fin, adelante pasa. — se le notaba tranquila, demasiado diría yo.

— Elesis, ¿Quién es este sujeto? — aquel hombre se veía extraño, sobre todo por el color de cabello que tenía.

— En realidad… — fue interrumpida por él.

— Me llamo Ronan Erudon. Un gusto el conocerla. — me saludo cortésmente y me pareció que él le dirigió una sonrisa divertida a Elesis

— ¡¿Por qué demonios no me lo habías dicho?! — no comprendía esto último. — ¿Te crees muy gracioso?

— Pues soy menos amargado que tú, además nunca me dejaste decirte mi nombre. Estabas más ocupada en golpearme. — seguía sin entender de que estaban hablando.

— ¡¿Y cómo no lo estaría?! Si apareciste semidesnudo en MI cama. — ¡¿Qué?! Si su hermano lo supiera… — Y ¿Quién es la amargada? Ahora veras cretino, te matare.

— Nunca lo conseguirás. — aquel hombre se lo tomo como un chiste, pero Elesis se lo tomo enserio, eso era seguro.

Ella corría detrás de ese tal Ronan, no me importo por el contrario parecía que ambos se divertían (cosa que me aliviaba), me reía a carcajadas dentro mío; aunque la risa termino cuando Elesis encontró su bokken. Como es que a esta mujer se le ocurre comprar algo tan peligroso.

Y valla que sí lo era, estuvo persiguiéndolo por todo el apartamento, iba rompiendo cosas a medida que lo seguía (jarrones, vasos, etc); al final Elesis lo alcanzó y, obviamente, Ronan termino con un gran golpe en su cabeza. Creo que tendré que acostumbrarme a verla hacer este tipo de cosas, como siempre.

— C-creo que ya es suficiente… ¿no? — trataba de acercarme a mi amiga entre tantas cosas dispersas por el suelo.

— Puede que tengas razón… Pero para asegurarse lo golpeare un poco más. (N/A: A mí no me digan nada, fue idea de Devil.) — después ella dice que Arme es infantil.

Siguieron un rato más con la persecución, hasta que yo me canse y lo ayude a escapar de esa bestia llamada Elesis. Hice que se escondiera en el baño, estaba cerca de allí.Mi amiga parecía molesta con mi acción, pero que trate de comprender. No quiero estar llamando a un hospital o peor aún estar llamando a la policía por homicidio.

— ¡¿Por qué hiciste eso?! No ves que es un completo desconocido, mira si intenta hacernos daño… (N/A: Pues yo confiaría en el °3°) — tiene razón pero de igual manera…

— Parece más inofensivo que tú. Aun no logro entender cómo es que conociste a este sujeto…

—… — No respondía nada, acaso será que. - Pues, en si no lo conozco, más bien EL "apareció" en mi apartamento. — me imaginaba que diría eso.

— No te creo. Elesis, ¿estas consiente de que lo que me estas contando es irracional?

— Si lo soy. — no hacía falta que me respondiera. — Además, ¿Por qué viniste hasta aquí?

— Pues, Arme me llamo y dijo que viniera a verte. No entendí muy bien que era lo que sucedió entre ustedes dos. Solo me aviso que Jin y tu habían terminado su relación definitivamente. — le explique lo que me comento Arme.

— Y tiene razón... Jin y yo nunca nos vamos a casar, ni siquiera… a querer. — no debí haber mencionado el asunto, ella se derrumbó cuando me contaba la situación.

— Puede que tengas razón, ya pensaste ¿en lo que dirá tu hermano? Me refiero a si se entera. — cuando aprenderá a pensar esta mujer.

— Mi hermano… Aerknard. Aun no lo había pensado. — como me lo suponía.

Escuche el rechinido de una puerta que se abría, le tome un poco de importancia y venia del baño; donde escondí a Ronan. Solo espero que no salga.

— ¿Quién es Aerknard? — este niño.

— Y a ti que te importa… — se olvidó de que lo iba a golpear… o eso creo. — ¡Tú te tienes que ir! ¡No quiero ni que te aparezcas por aquí!

— ¿A dónde? Si no tengo un lugar en donde vivir.

— ¡¿Y?! ¡A MI NO ME IMPORTA! TU TE VAS DE AQUÍ. — lo juro si Elesis participara en un concurso de gritos, ganaría.

Ella ya lo estaba comenzando a sacar del apartamento, cuando escuche que Ronan no tenía a donde ir… Pues me dio lastima.

— Esperen un momento. Si no se conocen, ¿Por qué están peleando? — la retuve antes de que terminara por echarlo.

— P-pues porque que él se metió en mi apartamento, estaba desnudo en mi cama, intento aprovecharse de mi… — iba enumerando cada cosa con sus dedos.

— ¿Cuándo intente aprovecharme de ti? O te refieres a cuando te abrace…

Elesis estaba a punto de golpearlo de nuevo, pero la detuve antes de que él se diera cuenta.

— P-porque no mejor hablamos esto un poco más calmados.

Me dirigí a la sala y le hice señas a los dos para que me siguieran. Acto seguido se sentaron en el sofá grande que ella tenía, en cambio yo me acomode en el sillón pequeño.

— ¿Por qué tengo que sentarme al lado de él? Más bien, ¿Por qué hacemos esto?

— Porque no entiendo nada de esta absurda historia suya. Ronan ¿verdad? — el ladeo la cabeza en señal afirmativa. — Bueno podrías explicarnos…

—... ¿Por qué razón estas en mi apartamento? — termino la frase Elesis.

— Pues en realidad es algo difícil de explicar. Tengo muy poca información al respecto.

— ¿Información sobre qué? No comprendo a que te refieres. — mi amiga hablo por las dos.

— Esta bien, les contaré todo lo que se sobre "esto"… — finalizo aquel peli azul.

— ¿Y qué esperas? Cuéntanos. — ahí va de nuevo, siempre impaciente.

Le hizo una mueca de desagrado a Elesis.

— Si tanto insistes. Comenzare…

(N/A: Todo lo que este en cursiva, a partir de ahora, son los recuerdos que les cuenta a Lire y Elesis.)

Hace 600 años…

En esos tiempos comenzaban las guerras por los territorios de *city of the seven jewels. Una ciudad de demonios. Yo tenía como misión proteger a la familia real, una familia de demonios puros, defenderlos de los peligros que asechaban. Aunque luego de un tiempo cuando se creía que las guerras habían terminado apareció un enemigo mucho más poderoso que los que habíamos enfrentado hasta entonces.

Se hacía llamar *Dominus Exterminii y causaba el caos en toda la ciudad; iba avanzando poco a poco hacia el castillo donde se encontraban la familia real. Era casi imposible detenerlo, era como una peste que nada ni nadie podía parar.

Había varios rumores acerca de que el rey iba a usar las siete joyas sagradas para detenerlo, era cierto uno de sus fieles sirvientes me lo confirmo. La última orden que recibimos directamente de nuestro rey fue la siguiente.

Escúchenme, en estos momentos ese demonio llamado *Dominus Exterminii se acerca al castillo. Pero nosotros le haremos frente a ese ser despiadado. Cuento con ustedes para proteger a mi familia, la familia real. Hagan todo lo que este a su alcance para protegernos.

Paso unas horas cuando las tropas de *Dominus Exterminii se acercaba, fue directamente una matanza, muy pocos demonios sobrevivieron, de entre ellos estaba yo; una de las sirvientas de ese demonio se enteró de que había sobrevivientes y nos puso un conjuro para que no cumpliéramos con nuestro cometido. Nos transformó en animales. Creo que algo así decía ese hechizo.

"Solo una gota de lo sagrado podrá liberarlos de su condena. Hasta entonces vagaran como simples animales; y desaparecerán cuando My Lord obtenga las siete joyas sagradas."

Tal y como dijo, los demonios restantes se convirtieron en animales, aunque algo debió de salir mal en sus planes; ya que según ella debimos dejar de haber existido.

De la familia real nadie supo nada, habían destruido por completo el castillo así que supuse que habían muerto.

(N/A: Ahora ya acabó de contar sus recuerdos :3)

— Hasta ahora eso es todo lo que puedo contarles. — su historia parece de fantasía.

— Y esperas que creamos eso… La verdad eres un imbécil. — ambos hermanos son igual de sutiles.

— Pero es la verdad. No tengo otra explicación. Si no me crees, te daré una prueba de que es verdad.

— Si claro, a ver niño ¿Qué prueba me darás? — espero que no suceda nada malo.

— Esta prueba…

Se puso enfrente de las dos y se levantó el cabello que cubría su frente, dejando ver una marca en forma de estrella de cuatro puntas en el cual estaba inscripto unos dibujos raros "δεκάρα"o algo así.

— Ja, ja, ja, no me hagas reír. ¿Enserio crees que eso es una prueba? — aquí va a haber problemas.

— Si, ya que esa sirvienta nos dejó la marca de su hechizo, que sería esta. — se señaló la marca de su frente.

— Es que Ronan, eso es… muy difícil de creer.

— No, no es difícil… Es imposible Lire. — eso es exactamente lo que quería decir.

— Si lo comprendo; pero tienen que creerme. Sé que suena absurdo pero es la verdad… Soy un demonio…

— Bueno no creo que esto llegue a algún lado, antes de que sigas insistiendo con eso me voy. Elesis, ¿me acompañas hasta afuera? — necesito hablar con ella.

— Pero Lire si sabes cómo se abre. Además no creo que haga falta que te acompañe hasta afuera. — le hice una mueca de desagrado y después le guiñe el ojo cosa que ella entendiera. — Ahh, creo que tienes razón, mejor te acompaño hasta afuera.

— Bueno, Ronan supongo que en otra ocasión nos volveremos a ver. Adiós.

Ambas nos paramos y nos dirigimos hasta afuera del apartamento, voy a contarle una cosa que tiene que ver con ese joven y ella.

— Lire para que querías hablar conmigo a solas. — eso sonó mas a una afirmación que a una pregunta.

— Se ve que me conoces bien.

— Si no querías hacerlo, no sé entonces porque me guiñaste el ojo. — a veces no me gusta su forma de decir las cosas.

— Tú nunca cambias… Bueno sobre lo que te quería hablar es… — no sé cómo empezar con este asunto.

— Lire, sabes que a mí no me gusta que le den tantas vueltas al asunto.

— La verdad es que lo haces bastante difícil. En realidad sobre lo que te quería hablar es… Sobre tu hermano Aerknard, sabes que si se entera de lo que ocurrió contigo…

— Ira por Jin y lo golpeara, apaliara hasta encontrara mil y una formas de matarlo… Si lo sé, sé qué clase de persona es mi hermano.

— A eso me refiero, si se entera de que Jin TE DEJO, pero si en realidad tú le dices que TU LO DAJASTE. Las cosas cambiarían… ¿Entiendes? Si Aerknard cree que TÚ lo dejaste y le inventas que te enamoraste de otra persona. Nadie saldrá herido. — aunque no sé si le agrade la continuación de este plan.

— Pero en lo que dices algo falla; en primera mi hermano me preguntara de quien me enamore y la segunda querrá conocerlo. — solo espero que no se enoje con lo que le diré.

— Eso es lo que no se si decírtelo. Estaba pensando, en que la persona que te podría ayudar esta en tu apartamento… — le guiñe el ojo. Supongo que entenderá.

— Lire, ¿¡TE REFIERES A ESE SUJETO!? — creo que lo entendió, es hora de irme.

Salí corriendo de allí y me dirigí inmediatamente al ascensor; ella me persiguió, suerte de que llegue antes que ella. Escuche sus gritos parce que intentaba abrir el elevador a la fuerza.


— Entiendo, pero ¿por que no me avisaron antes? Esto es bastante serio y lo sabes. Encárgate del resto. Adiós.

Hola mi nombre es Aerknard Sieghart, tengo 28 años, mi hermana se llama Elesis y mi novia Lire. Recién acabo de colgarle la llamada a un contacto que me mantiene informado sobre "cosas"...

Estoy un poco preocupado por mi hermanita; me preocupa que ese tal Jin le haga daño.


Neko-gotic: ¡Oh por dios! Bueno se preguntaran el porque hice a Sieghart y Elesis hermanos, pues si lo piensan bien no quedaría bonito que un hombre de 600 años tuviera una relación con alguien de 21 años.

Nadeshiko: Pero por lo que se Elesis ya tiene un hermano.

Neko-gotic: ¬¬ Lo se, y sera mencionado en este fic, pero luego.

Devil: Dejen de hablar que se nos acaba el tiempo.

Neko-gotic: Bueno lectores maravillosos, nos leemos en el próximo capitulo. Bye-be. *se cierra el telon*