Hola, en algún momento lo diré seguro, en algún capitulo, pero si quieren saber lo diré ahora, aunque igual lo diré en un capitulo jeje…
Sasuke tiene 19 al igual que Karin, esas son sus edades y bueno, aunque aparecerán un poco, porque son necesarios para el fic, Sakura 18 y Naruto 19 años. Lo demás si, otras cosas que tarde o temprano se preguntaran, es lo que me imagino que se preguntaran, saldrá en algún capitulo, así que, solo disfrútenlo, será enteramente de SasuKari, con un mínimo toque de Narusaku, ya que prácticamente ese fue el punto para que se me ocurriera este fic.

Disfrutenlo solamente


A la espera de que sus familiares vuelvan a estar juntos y desistir de tener que aliarse para ayudarlos, ningunos fueron al otro día aquel bar para planear que hacer, el con su hermana y ella con su primo, pero la situación era la misma, con un grado de empeoramiento que crecía con las horas, así que cada uno por su parte, trataba de animarlos, Sasuke a Sakura y Karin a Naruto.

— ¡Vamos, no puedes deprimirte por siempre!—animo a su primo, pero este ni siquiera estaba de ánimos para responderle y tan solo la miro. —Hay muchas chicas en el mundo—eso no fue muy bueno, se dio cuenta tarde, pero ya era tarde, lo había deprimido aún más.

—Me iré a dormir…—al final hablo y como zombi se fue a su habitación, dejando sola a Karin en medio de la sala.

— ¿A dormir? Apenas son las…—miro el reloj que tenía en la mano izquierda. — ¡13:30 eres un idiota!—acomodo sus lentes, era inevitable que lo hiciera en momentos, donde solo quería calmarse, le era mejor que tomar aire—Pero no lograras que te junte con Sakura, aliándome a ese otro idiota—dijo por lo bajo y se fue, dejándolo solo en la pequeña casa, donde él vivía claramente sin sus padres.

—Seguro debe de darle ánimos de la peor manera, ya que no sabe nada de chicas…—eso lo dijo por Sasuke, mientras iba camino a la casa de este, pero con el disgusto de cruzarlo y la esperanza de que su primo se arregle con Sakura. — ¡Ya se, llevare aquellas flores rosas y le diré a ella que es de parte de Naruto!—se animó al momento de pasar por una florería, donde compro un buen ramo de flores rosas y siguió su camino.—Seguro que cuando ella lo valla a buscar de la emoción, no podrá decir de lo feliz que estará, seguramente también, que no fue el quien las mando y asunto resuelto—se repitió hasta llegar a casa de Sasuke y dudándolo los dos veces, toco el timbre.

— ¿¡Quien…!? ¡¿Tu qué haces aquí?!

— ¿¡Que crees!? ¡Trata de no emocionarte por que a ti no vine a verte!—paso sin que le diera permiso y busco con la mirada a Sakura, pero antes de ir a su habitación, algo o mejor dicho alguien se interpuso en su camino.

— ¿Y esas flores?

—Para ti no son, salvo que seas una chica de cabello rosa y que su novio sea un completo tonto, así que quítate—se movió hacia la derecha, buscando seguir su camino, pero el de nuevo se interpuso.

—No pero… Dirás Exnovio

— ¿Ex… ex?

—Si, por la actitud de mi hermana, que supongo que el tonto debe de estar igual, ya no están juntos.

—Bien, pero con esto todo se arreglara—esta vez logro seguir sin que Sasuke se interpusiera, pero cuando llego al cuarto de Sakura, allí no había nadie.

—Se cansó de que le preguntara y luego se fue, la seguí, pero perdí su rastro.

—Son igual de idiotas, por algo son amigos.

— ¡Hmpf! ¡No tienes nada que hacer aquí, lárgate!

—Bien, pero antes me gustaría darte de comer…—se insinuó a Sasuke, quien no llego a entender nada y ni siquiera a adivinar lo que le esperaba.

— ¿Eh…?—Karin casi le hizo tragar el ramo de flores.

—Buen provecho…—le dijo ella mientras se iba y el quedo escupiendo algunos pétalos.

Cuando la peli-roja salió de la casa, tratando de pensar en otra cosa que no le salga mal, alguien no muy agradable para ella se le acerco, estaba claro de quien se trataba. Le fue indiferente e intento irse, pero fue tomada del brazo.

—Pídeme perdón…—le ordeno el peli-negro, pero está claro que Karin jamás lo haría, y menos a él, ya que para ella se merecía lo de las flores.

—Ponte feliz, al manos comiste hoy, porque si no cocina Sakura tu no desayunas, almuerzas y menos que menos cenas. —se burló e intento marcharse nuevamente.

—Tú no te vas, ahora me ayudaras

— ¿No que no querías?

—Igual tu

—Sí, pero no me rebajo a pedirte ayuda ¡Suéltame o grito!

—Grita entonces—Karin tomo aire para hacerlo, pero su boca fue sellada por una mano desagradable para ella. —Bien… ahora tenemos que averiguar que paso entre ellos o que le hizo el idiota de tu primo a Sakura y luego actuamos. —Finalmente la soltó y se fue dentro de la casa.

—¡Hay es un completo idiota!—Karin puso los ojos en blanco y solo quería matar al azabache, pero se calmó y lo siguió dentro de la casa, ya tendría la oportunidad de darle lo que se merecía.

— ¿¡Donde qué crees que vas!?

—No pensaras que averiguaremos fuera de la casa, es mejor esperar a Sakura, luego le insistimos y ahí actuamos.

—De ninguna manera ¿Recuerdas el bar?

—Eh… si ¿Qué hay con eso?—acomodo sus lentes y se puso seria.

—Te espero allí esta noche, a la misma hora que me citaste la otra vez y no creas que pagare lo que vayas a beber—así le cerro al puerta en la cara.

— ¿¡Por qué diablos no tiene consideración alguna con las chicas, maldito idiota!?—echando humos se fue a su casa, a esperar que sea la noche y así encontrarse con el desconsiderado de Sasuke Uchiha, quien al momento de que Karin desapareciera de su vista, lo único que hizo fue rogar por no tener que ir a la noche a encontrarse con ella y además, por que pueda solucionar las cosas con su hermana y mejor amigo, por sí solo, así que solo espero a Sakura.

—Ya almorcé y además cene, es hora que te cocines solo—dijo sin ánimos la chica, cuando llego y sin dejar hablar al azabache se fue a su habitación, la siguió y esta vez a él le cerraron la puerta en la cara.

—Maldición… al final tendré que ir a ver a… esa pesadilla—recordó a Karin, tomo un abrigo y se fue, mientras los minutos del reloj corrían y se le hacía tarde, para finalmente llegar y encontrarse con una Karin que jamás pensó conocer.

Sin poder haberse si quiera cruzado con su primo, por más que espero frente a la casa de este mismo, para verlo salir o entrar, se rindió, aunque jamás lo hacía, pero de nada le servía esperar, intento justamente esperar a la noche y ver que podrían hacer ella y Sasuke, pero la idea de aliarse con él no le entusiasmaba mucho y más, luego de ver que tan desconsiderado era.

Sus dedos subían y bajaban sobre la mesa de la cocina, golpeando la misma con sus uñas, mientras esperaba obligadamente que sea de noche y pueda terminar al fin con todo ese rollo deprimente. La tarde se fue y al fin la noche se dignó a asomarse, se en prolijo un poco delante del espejo, tampoco se arregló, ya que no iba a una cita—Total él no me miraría nunca—se le ocurrió pensar, se puso algo roja y enseguida se regañó a sí misma, para salir volando, a pesar de que llegaría bastante tarde al bar.

Al llegar se sentó en la barra y pidió de tomar, lo primero que vio, sin saber que eso luego traería consecuencias y haciéndose la guapa lo bebió de una, haciendo efecto enseguida— ¡Dame otro!—ordeno y así fue durante media hora, hasta que Sasuke llego y la vio cantando, riéndose y claro, hablando mal de un azabache, desconsiderado, idiota, que solo piensa en sí mismo y que con su actitud jamás tendría una novia.

— ¿Y cómo se llama?

—Uchiha Sasuke… ¿Eh…?—sin saber que decir, un poco perdida trato de levantarse, el azabache pensó que huiría y la detuvo pero…

— ¡A no, no huiras dejándome para que pague la cuenta!—grito enojado, no tanto y ahí sí, cuando la detuvo, ella se tropezó con él chocando contra el pecho del chico.

—Creo que vomitare, jamás bebí tanto…—ella solo bromeo con él, ya que no deseaba que aun la tenga sujeta, ya que al momento de casi caer y chocar contra su pecho el quedo sosteniéndola y solo la miraba. — ¡Eres un bruto!—quejo ya que bruscamente la aparto y además la sentó.

—No pagare tu cuenta…—aviso con indiferencia—Déjate de juegos y empezó a pensar que haremos, para eso venimos—siguió siendo indiferente.

—Antes relájate y prueba eso… dame otro—una vez que tenía la bebida en la mano, se la pasó a Sasuke, quien la miro de reojo, pero no estaba dispuesto a tomar. —Vamos… sino tranquilamente puedo escaparme de ti y ahí sí, pagaras cuenta y será otra día mas que no buscamos una solución, para lo que ya sabes.

— ¡Solo este…!—molesto tomo la bebida de un trago, sin pensar el también en las consecuencias, que lo harían mas tarde, volver junto con Karin a la casa de la chica, quien estaba como él, igual de borracha, olvidándose que prácticamente eran enemigos naturales y que por obligación, digamos, tendrían de misión, averiguar que pasaba con sus parientes y si era necesario, hacer que se reconcilien, por alguna pelea, lo harían.

A la mañana siguiente, ambos dormían plácidamente abrazados en el sillón de la sala, los rayos del sol los iluminaban, dando una postal perfecta, se veían tan paz, dejando sus peleas de lado, hasta que sí, uno de los dos abrió los ojos y se dio cuenta en la situación que estaba, con un terrible dolor de cabeza, cansancio y además sin entender el por qué, de estar, abrazados.

—Maldición, mi cabeza duele demasiado… jamás beberé de nuevo y menos si ella está cerca mío—sin intenciones de despertarla y siendo delicado con una chica que no era su hermana aparto los brazos de Karin, los cuales lo tenía rodeado, esta se revolvió un poco y del susto, su pie golpeo con una mesita, tanto no le dolió, pero el dolor de cabeza era suficiente, así que se apuró en salir de la casa y hacer de cuenta que jamás paso lo que paso. — ¿Dónde están las llaves?—miro por las mesitas del lugar, pero no las encontró, conclusión no podía salir de la casa porque la puerta se encontraba cerrada.

Karin se quejó dormida, estaba a punto de despertarse y eso asusto de nuevo a Sasuke, que esta vez se calló, despertando por completo a la chica y el solo se quedó inmóvil en el suelo.

—Un ladrón…—pensó ella, al escuchar el ruido, sintiendo el dolor de cabeza y además no entendía por que amaneció dormida en el sillón. — ¡Ahora…! ¿¡Sasuke!?

—Hola…—como un tonto saludo.

— ¿¡Que se supone que haces allí en el suelo… de mi casa!?—se levantó y firme respondió.

—Para que te des cuenta que no soy ningún desconsiderado te traje anoche a tu casa, pero no evite quedarme dormido, no volverá a ocurrir. —su respuesta obviamente no tenía sentido.

— ¿Cómo supiste donde vivo?—eso directamente lo acorralo— ¡Seguro quisiste aprovecharte de mí, de puro idiota que eres!—lo enfrento de muy mal humor.

—Jamás me aprovecharía de una chica y menos de una como tu

—Te atreves a insultarme en mi casa

—Da igual, yo ya me iba—se había olvidado que la puerta estaba cerrada y cuando quiso abrirla no pudo.

— ¿Las llaves?

—Tú fuiste quien me trajo, se supone que sabrás donde estas—le dijo y se fue por un pasillo directo al baño— ¡Cuando las encuentres avísame, tengo cosas que hacer y necesito saber!—le grito fuera de su vista.

— ¡Maldición donde podrán estar esas llaves!

Sin demasiado éxito para encontrarlas, el tiempo paso, cuando Karin apareció de nuevo, al salir del baño, pero él se quedó mudo al verla como al vio.

— ¿Y ya las encontraste?—con una toalla envolviendo su cuerpo por debajo de sus brazos y dejando ver sus piernas, cruzando sus brazos y sin las gafas puestas, le pregunto a Sasuke, quien se quedó sin habla.


La deje picando (En el mejor momento, maso menos, no tan bueno, eso no lo decido yo.)

Hasta el próximo :D

07/12/13