De la Autora:
Los personajes de Inuyasha no son de mi invención, pertenecen a su autora Rumiko Takahashi, la historia es de mi propiedad.
1.- "En dos lugares"
Tal vez mi no tan longeva vida sea un tanto diferente a la de los demás chicos de mi edad, pero aparentemente soy como cualquiera de ellos, asisto a la secundaria como la mayoría a mi edad lo haría, soy ligeramente un poco mas dedicado a los estudios que otras personas aunque no me declararía alguien del todo responsable, pertenezco al equipo de futbol, considero que en ese club encontré un pasatiempo, soy muy bueno en ello aunque no creo que sea algo que me apasione. Mi nombre es Sota y para ser más exactos agreguémosle el Higurashi, actualmente vivo en el templo de la familia con mi abuelo y mi madre además de que tengo quince años, mis preocupaciones hasta el momento son presentar el examen de admisión a la preparatoria y por supuesto aprobar, por ahora ya pase la primera evaluación del año en curso y mañana me darán los resultados, no es tan complicado…
—¡Sota ten cuidado!
Me detuve en seco, estaba a punto de cruzar la calle con el semáforo en verde y no me di cuenta
—¿Ayumi? —pregunte al reconocer a mi heroína
—¡Que rayos!, me diste un tremendo susto que sucede contigo —me reclamó bastante agitada por correr— no puedes cruzar de esa manera, ¿Qué edad se supone que tienes?, ya eres lo suficiente grande para saberlo
—Lo siento mucho Ayumi de verdad, es solo que pensaba en cosas sobre la escuela y me concentre demasiado, creo que mejor deberíamos olvidarlo, ¿Cuánto tiempo tiene que no te veo?
—Oh, hemm, pues creo que aproximadamente… —se llevó la mano a la barbilla— unos tres años y medio ¿No lo crees?
—La verdad no lo sé, ya tiene bastante tiempo que Yuka, Eri y tú no se han pasado por el templo
—Tienes razón, supongo que ya ha pasado demasiado tiempo desde que Aome se fue el extranjero y debido a su ausencia y la falta de noticias nos hemos olvidado un poco de ustedes —dijo con voz apagada
—¿Nos han olvidado un poco?, en verdad yo diría que bastante, son unas despreocupadas con respecto a nosotros —exclame con el afán de hacerle cambiar de expresión
—¡Oye no lo digas de esa manera!, malagradecido, todavía de que te he salvado la vida te atreves a llamarme despreocupada —me dio un golpe en la cabeza
—No es para tanto —dije sonriente, había logrado quitarle esa expresión del rostro— cuando Aome habla siempre dice que la disculpen por no poder comunicarse con ustedes, pero que las extraña mucho aún después de tanto tiempo
—Me alegra oír eso, aunque tu hermana también es una ingrata, de un día para otro desapareció sin decir palabra alguna y hasta la fecha no le hemos podido reclamar como se debe, ya verá cuando la vuelva a ver le daré un buen golpe —lo dijo de una forma tan graciosa que quería reírme pero decidí contenerme
—¿Quieres que te acompañe? —le pregunte— (el abuelo me dijo muchas veces que a una mujer no se le debía dejar volver sola a casa, supongo que tiene razón de alguna forma…)
—Oh ya veo, eres todo un caballero, afortunada la chica a la que le robas el aliento —exclamó haciendo un guiño, lo que me puso bastante nervioso, pude sentir un calor subir a mi rostro, seguramente mi cara estaba toda colorada; a decir verdad mi situación con las chicas no era tan fácil, aún tenía bastantes problemas— no te preocupes —retomó— tengo que hacer unas compras antes y puedo volver sola, mejor apresúrate que tu abuelo podría enojarse
—De acuerdo me retiro, hasta pronto… —una sonrisa algo desesperada se dibujo en mi boca, estoy seguro
Retome mis pasos, esta vez con más cautela y comencé a pensar en la conversación que tuve con la vieja amiga de mi hermana, la verdad es que mentí acerca de algunas cosas, Aome nunca fue a estudiar al extranjero, tampoco llama diciendo que nos ha extrañado, en realidad no la he visto durante cuatro largos años; comencé a subir las escaleras del templo ya era una rutina por lo tanto no me cansaba de hacerlo.
—Aome… — (me pregunto que habrá sucedido contigo, mamá dice que te fuiste por el pozo para volver con Inuyasha, que fue tu elección pero… supongo que para ella también fue difícil dejarte ir —me detuve frente al árbol sagrado y admire todas sus verdes hojas— , esto me recuerda mucho a ti, recuerdo que tú te quedabas por horas junto a este árbol, supongo que te hacía sentir muy bien, como sucede conmigo; este árbol me trae mucha paz y me trae buenos recuerdos de ti hermana. Quisiera volver a verte…)
Decidí continuar con mi camino hasta que Buyo se atravesó entre mis pies haciéndome caer fuertemente, me reincorpore dispuesto a encontrarlo ya que estaba seguro de que lo había pisado y no quería que se hubiera lastimado, lo escuche maullar dentro del cuarto donde se encuentra el pozo así que decidí entrar y buscarlo
—¡Buyo!, ¡Buyo! —Llame una y otra vez y no encontré respuesta, tan solo un maullido me hubiese ayudado un poco— ¡Buyo! —grite con más fuerza e inesperadamente el gato salto detrás del pozo aterrizando en mis brazos— ¿Qué sucede contigo?, no me asustes de esa manera; al paso del tiempo había logrado dejar de temerle a la oscuridad, sin embargo aún me causaba algunas sensaciones desagradables, estaba por marcharme cuando me dio por asomarme al pozo, en ocasiones lo hacía con la esperanza de ver volver a mi hermana, lamentablemente la mayor parte de las veces terminaba durmiéndome o me resignaba a marcharme ya que no lograba mi cometido, y el día de hoy era completamente igual— vacio —exclame algo decepcionado, di media vuelta y comencé a caminar cuando se escucho un estruendoso golpe y una luz emano del agujero, asombrado no perdí tiempo y me dirigí allí para averiguar de que se trataba, fue algo inesperado pero allí estaba, quería cerciórame de que fuese real así que ..
—¿Aome?
Mi cabeza daba vueltas, algo había estallado en el lugar, todo se había iluminado, alcance a ver como Inuyasha era lanzado por los aires, todos estaban allí, un nuevo demonio había aparecido era demasiado fuerte nunca habíamos visto algo así, me encontraba de rodillas en el césped, pude divisar a Rin no muy lejos de donde me encontraba
—¡Aome!, ¡Aome! —Escuche que alguien gritaba mi nombre pero no lograba descifrar de quien se trataba, no encontraba mi arco por ninguna parte y la situación se tornaba cada vez peor
Sesshomaru lanzaba desgarradores ataques contra aquella bestia ya que esta se había atrevido a arremeter contra él y Rin, sin embargo no era suficiente aquel ser se regeneraba una y otra vez, su sonora y demoniaca risa se escuchaba por todo el espacio, las llamas podían verse por donde quiera, la aldea estaba completamente destruida, otra nueva onda de poder se hizo presente, Sesshomaru ahora había tomado esa forma tan impactante que posee de Youkai completo, el era lo único que podía ver ahora, una luz penetrante se hizo presente cegando mi vista por completo, trate de levantarme pero un dolor punzante atravesó mi pierna, inconscientemente derrame muchas lagrimas seguramente del dolor, no podía escuchar absolutamente nada, buscaba incansablemente mi arco con la mirada pero nada tan solo tenía una estúpida flecha en mi mano
—¡Aome!, ¡Aome! —ahí estaba de nuevo aquella voz llamándome
—¡Inuyasha! —grite con todas mis fuerzas pero nada, no podía siquiera ver su rostro
Tras un centello mas pude divisar nuevamente a Rin, ella corría hacia donde me encontraba; cuando finalmente llegó a mí la abrace con todas las fuerzas que me quedaban, ella me decía algo pero no lograba entender absolutamente nada, una bola de energía aún más grande colisionó con la tierra, aquella onda de destrucción se acercaba rápidamente, de un momento a otro fui tomada y levantada bruscamente de la cintura. Ahora nos movíamos a toda velocidad por el terreno y todo en cuestión de segundos, pude alcanzar a vislumbrar algo parecido a…
—El pozo —exclamé al saber de que se trataba y con la idea de que llegáramos ahí para cubrirnos, aquella onda se acercaba, nos mataría estaba segura de ello, alcé la mirada y vi su rostro era… Koga
Como si leyese mis pensamientos el lobo saltó dentro de aquella abertura y ….
Caímos…
Pude sentir mis huesos romperse…
El sonido desapareció…
Tan solo un zumbido lleno mis tímpanos…
El rostro de Rin…
Koga…
Una cegadora luz nos devoró…
Cerré mis ojos y lo único que pensé…
Fue…
Sota.
CONTINUARA…
De la Autora:
Hola! Soy yo de nuevo trayéndoles esta historia, bueno con las prisas me olvide de editar el archivo al subirlo y lo publique tal y como salio, me disculpo para aquellos que no lograron verlo adecuadamente, pero les doy las gracias a aquellos que eran ya mis lectores y que por casualidad o por lo que sea ahora están leyendo este nuevo fic, ademas agradezco a los nuevos lectores y les mando un saludo, espero continúen leyendo esta historia que va para ustedes.
Pues les contare que la idea de un SotaxRin me salio de la nada, un día pensaba con quien pudo haber terminado el hermanito de Aome ya que al final de la serie lo encontré muy mono y no podía sacármelo de la cabeza, bueno se me ha ocurrido esta idea y espero desarrollarla bien, no olvidemos que soy adicta al SesshomaruxRin así que este fic también tendrá algo de eso XD. Bueno creo que eso es todo espero sus comentarios y opiniones acerca de la historia
