2.-"Un deseo hecho realidad"

Pude imaginar cualquier tipo de cosa pero la probabilidad de que un deseo se hiciese realidad y sobre todo viniendo de un pozo es un tantísimo extraña, quien iba a imaginar tal cosa, algo me hacía dudar un poco de lo que mis ojos estaban viendo y considere la probabilidad de que esto era un sueño. Me rendí, me aparte del pozo, subí las escaleras cerré la puerta tras de mí, di un suspiro y camine hacia casa, estaba claro que era un producto de mi imaginación, camine lo más tranquilo por el corredor llegue a la cocina y me tope de frente con mi madre

—¡Dios mío! ¡Sota! ¿Qué te paso? —Exclamó claramente asustada— Tu rostro esta todo blanco, ¿Te sientes bien?

—Si supongo, creo que es un poco por el estrés de los exámenes, además de que acabo de ver a Aome en el pozo

Lamentablemente si, se lo dije, pero daba igual era una fantasía o un sueño, nada podía ocurrir.

—¿Aome?

Mi madre se quedo pasmada, algo no andaba bien, supongo que dentro de poco esto se convertiría en una pesadilla, me dieron muchas ganas de despertar en esos momentos, algo desvió mi atención, se trataba del abuelo quien entraba a la cocina con algo que seguramente el vecino le había dado, igual de incoherente incluso en mis sueños —pensé—, cuando volví la mirada mi madre buscaba algo con desesperación en el cajón del gabinete principal

—¿Qué sucede hija? —pregunto mi abuelo algo preocupado

—Aome, Aome volvió —respondió mi madre con una expresión entre felicidad y preocupación

Me sentí… diferente, al ver su mirada comencé a pensar que en verdad esto que estaba viviendo era la realidad; puede que sea verdad, con el paso del tiempo fui acostumbrándome a ya no verla , que idiota, a ese grado he llegado, abandonar todas las esperanzas tanto como para creer que la realidad es un sueño. No lo pensé más y me abalance por encima de la mesa, hurgue en un cajón más y halle inmediatamente la lámpara de baterías, me le adelante a mi madre olvidando ponerme los zapatos al salir. Aquel sentimiento volvió, podía sentir el nerviosismo cuando me dirigía hacia el lugar, abrí la puerta de golpe y rogué una vez más porque lo que estaba sucediendo no fuera una simple visión, baje de un salto las escaleras y ahí me encontraba nuevamente debatiéndome sobre hacerlo o no, di un paso más, encendí la lámpara, trague en seco y suspire profundamente, dirigí aquella luz hacia el fondo de aquel hueco y el aire se me fue por completo

—¿Sota?


Abrí mis ojos muy despacio, todo estaba en completa oscuridad, trate de moverme pero no pude, ni un solo musculo me respondía, gire un poco la cabeza y pude verla, Rin estaba a mi lado con los ojos completamente cerrados, me dio miedo debo admitirlo y pensé lo peor , pero me tranquilice cuando escuche su débil respiración , gire mi cabeza hacia el otro lado ya que un leve quejido llamó mi atención, era Koga estaba allí también recostado en la tierra justo a mi lado, me percate de que su brazo rodeaba mi cintura y trate de recordar lo que había sucedido, una ola de sucesos vino a mi mente, había visto a mucha gente morir, gente que vivía en la aldea, comencé a respirar algo agitada, pero algo me tranquilizo un poco, una luz se poso sobre mi rostro, alce la mirada y pude ver una silueta que era perteneciente a un muchacho , aclare un poco mi vista y pude ver…

—¿Sota? —pregunte, después de eso me quede pasmada, era Sota, era el sin lugar a dudas, derrame una lagrima

He vuelto

—Aome, ¡Aome!, ¡Aome, eres tú!

Mi abuelo y mi madre se acercaron al pozo justo a mi lado, estaban igual de sorprendidos que yo, no perdí un segundo mas y baje la escalera, aquella que utilizaba mi hermana para subir al regresar de su viaje, llegue un poco alterado a su lado, ni siquiera tome importancia a lo que sucedía a mi alrededor

—¿Estás bien hermana?, déjame ayudar a levantarte

—Gracias Sota, estoy bien, me duele todo el cuerpo pero no creo que sea nada grave —Yo la tome de la cintura y le di un pequeño jalón, yo no esperaba lo que sucedería

—¡Aaaaaaa!, mi pierna

Mi hermana dio un terrible grito, voltee hacia a mi madre y abuelo por inercia como en espera de una indicación, en sus rostros se reflejaba la confusión y la preocupación total, nada de lo que yo necesitaba en aquel instante pero…

Sentí una gran opresión en la garganta y tuve que soltar a mi hermana realmente no quería hacerlo creí que se lastimaría, de un momento a otro había sido levantado por los aires, algo hería gravemente mi cuello, podía sentir bastante dolor.

—No te atrevas a hacerle daño a Aome sabandija —era un hombre el que me decía esas palabras sin embargo…

Hermana — ya no pude decir ni escuchar nada más, mi vista estaba borrosa

¡Koga!

Suéltalo

Es Sota

¡Mi hermano!

Las lagrimas fluían por mi rostro, estaba segura de que Sota moriría, tuve mucho miedo; cuando Koga finalmente lo dejó en el suelo había un poco de sangre en la camisa de su uniforme, le pedí a este que lo sacara inmediatamente del pozo y ordene al abuelo llamar a una ambulancia, cuando el vehículo estuvo en el templo, los paramédicos se encargaron de atendernos a mí y a mi hermano tras esto decidieron llevarnos al hospital ya que yo tenía una fractura en el pie y a Sota le costaba respirar, le pedí al abuelo que explicara todo a Koga y a Rin, al parecer ella ya se encontraba bien y fuera de peligro, los paramédicos le atendieron y le practicaron un rápido examen el cual salió aprobatorio fue así que la dejaron quedarse en el casa, le ordene a Koga que no moviera ni un solo dedo fuera del templo y mamá subió a la ambulancia con nosotros.


Me encontraba tumbada en una silla, mi pie estaba enyesado de la rodilla había abajo, al parecer mi hueso sufrió tres fracturas dos de ellas no tan graves según lo que entendí, el médico dijo que había tenido suerte de que parte del hueso roto no atravesara mi musculo, agradecí que haya sido tan solo una fractura interna, más bien varias fracturas internas.

Mire hacia el reloj exhausta, habían pasado cuatro horas con cincuenta y tres minutos para ser precisos y no tenía noticia alguna de mi hermano

—¡Maldición! cuando vea al idiota de Koga le hare pagar —susurre, para mi gran suerte una señora me había escuchado y me miraba de una manera totalmente horrible, a lo que solo atine en ocultar mi cara en mis manos— tonta —exclame aun más bajo que antes, seguramente porque llevaba puesto un atuendo de sacerdotisa, esa fue la única explicación que pude hallar, todos en la sala de espera me miraban extrañados

Mira a esa chica, ¿Crees que en realidad sea una sacerdotisa?—murmuro un hombre

No lo creo acaba de maldecir, más bien c reo que está haciendo cosplay — le respondió una chica, me sentí más miserable que antes, quería salir de ahí, ¿Un cosplay? ¿Pero que rayos?

—Aome —Una dulce voz me llamó

—Mamá, que ocurre con Sota, ¿Estará bien? —cuestione en cuanto la identifique, ella había ido con el doctor que atendía a mi hermano hacia como media hora y apenas volvía

—El va a estar bien —me dijo extendiendo su mano con un bello empanedado envuelto— toma, supongo que te estás muriendo de hambre —me exclamó sonriente

—Tienes toda la razón creo que mi estomago se está auto devorando —no tarde ni un segundo en comérmelo por completo— valla, hace mucho que no probaba uno de estos, tengo que decir que es la gloria

—Me alegra mucho verte Aome —una bonita sonrisa se dibujo en su rostro— el doctor me dijo que Sota ya se encuentra bien, por ahora solo está durmiendo, pero en cuanto termine su pequeña siesta podrá marcharse en el momento que lo desee

—Deseo verlo por favor —dije sin siquiera analizarlo

—Aome, tranquila —nuevamente esa sonrisa dulce— es mejor que lo dejemos descansar un poco, ya verás que en cuanto regresemos a casa todo estará bien

—Mamá —comencé a titubear, una lagrima se derramó por mi mejilla y ella me abrazó— tenía mucho miedo, creí, creí que Sota no despertaría, mamá, lo siento yo solo traigo problemas

—Aome, el ya está fuera de peligro, y tu estas bien, por supuesto que traes problemas pero… también me has traído mucha felicidad y en mayor cantidad, estoy tan feliz de que estés aquí conmigo una vez más

Alce la mirada y ella seco las lágrimas de mi rostro

—Lo siento pero creo que ya estoy bastante grande —me reí un poco, recordé cuando ella hacia eso para calmarme cuando era pequeña— gracias madre, yo también estoy feliz de verte

Transcurrieron alrededor de dos horas más y una enfermera salió a darnos un aviso

—Familiares de Higurashi Sota

—Por aquí —mi madre respondió y se levantó del asiento

—Bien señora, su hijo ya se ha levantado, me ha dicho que puede pasar a recogerlo, ya le he analizado y se encuentra totalmente bien puede pasar conmigo para que le den de alta —la sonrisa de la enfermera me hizo sentir más tranquilidad, sabía que todo estaba bien

—Bueno hija —exclamó mi madre— en un momento regreso voy por tu hermano, me hago cardo de algunos papeles y nos vamos, no me tardo


Con dificultad baje del taxi

—Rayos por que no me partí una mano, tenía que desfragmentarme la pierna pero ningún rasguño en las manos, bueno supongo que… —No termine de hablar porque una voz se escucho a lo lejos

—¡Déjame en paz anciano! , acabo de oler el aroma de Aome ella está aquí

—Koga dio un salto enorme y aterrizo sobre el taxi, de milagro no lo abollo si no tendría que comenzar a buscar empleo de inmediato, además de que iba medio desnudo

—Aome tenemos que salir de aquí, aquel anciano a abusado de su poder, me encerró en un cuarto del cual emanaba agua, el dijo que era tu familia pero no le creo nada —me ruborice

—Koga baja de ahí inmediatamente —Yo le hacía estúpidas señas a Koga con el afán de que entendiera lo que le estaba pidiendo, el chofer increíblemente aun no se percataba de la presencia del hombre casi desnudo sobre su auto ya que ayudaba a mi madre con Sota

—Vámonos Aome —dio otro salto y cayó justo a mi lado, me jaló de un brazo y lo único que me vino en mente fue…

—¡Me lastimas! —grite con fuerza, el en un instante me soltó y me miró preocupado— mi pierna no puedo caminar, por favor Koga ayúdame

—¡Aome! ¡Perdóname fue mi culpa! —Había caído en la trampa— yo te ayudo pero dime como para no lastimarte —Fingí un dolor abrumador

—Llévame adentro por favor, llévame con el anciano el me curara, confía en mí, mi vida está en tus manos —bien no era una actriz muy buena pero aquel me había creído completamente, en menos de un segundo me había alzado entre sus brazos y subía rápidamente la escalera; ahora que lo pienso fue una de mis mejores ideas, subir esa escalera me hubiera tomado una bendita eternidad, además de que alguien se daría cuenta en cualquier momento del hombre semidesnudo que se encontraba en plena vía publica

Una vez arriba mi abuelo me esperaba, llevaba consigo un par de muletas

—Aome, toma esto te ayudara —se acercó a nosotros y le pedí a Koga que me bajara

—Gracias abuelo —me di media vuelta— Koga necesito un favor

—¿Qué es lo que necesitas? — me respondió

—¿Recuerdas al chico del que me protegías por la mañana? —cuestione

—¿Tu hermano?

—Exactamente, mira se encuentra haya abajo, seguramente sabes dónde, quiero que lo ayudes a subir aquí por favor

—Claro — se acercó a mi abuelo con una mirada inquisitoria— anciano, si se atreve a lastimar a Aome me las pagara ¿Escucho?

—(En ocasiones me gustaría que Koga tuviese un collar como Inuyasha para aplastarlo una y otra vez) —pensé. Después de amenazar a mi abuelo desapareció de mi vista, parecía que nada le había ocurrido en la batalla, se encontraba muy bien, al menos ya no tendría que estar preocupada por el a partir de ahora

El jefe de los lobos subió a mi hermano rápidamente, ahora ambos entrabamos a la casa en compañía de los demás, le ordene a Koga que se pusiera algo decente, ya que la poca ropa que llevaba puesta no dejaba nada a la imaginación

—Creo que hay ropa en el cuarto de Sota —exclamó mi madre — iré a ver que puedo traer

—Hemm madre creo que será mejor que yo lo haga —Sota comenzó a subir las escaleras rápidamente, al parecer ya no le molestaba nada, tan solo unos vendajes en el cuello eran huella de lo que había sucedido

—Está bien hijo, pero ten cuidado

—Si no hay problema —respondió

Por mi parte no hice más que quedarme al pie de la escalera mirándolo como la subía felizmente, algo me decía que todo iba a estar bien

El cuello me dolía un poco, supongo que los conocidos de mi hermana son todos unos extraños, subí la escalera velozmente ya que yo tampoco quería a un semidesnudo en mi casa, me detuve frente a mi habitación, por alguna razón no me daban ganas de entrar pero decidí no tomarle importancia alguna, gire la perilla y entre en un santiamén.

Mis ojos recorrieron de pies a cabeza la silueta en menos de un segundo, después un calor recorrió mi rostro, me quede inmóvil; una chica, había una chica en mi habitación, tomaba mis camisas entre sus brazos, además de que … no traía prenda alguna, cuando dirigió la mirada hacia mí, no lo pensé dos veces y salí de la habitación

—¡A-A-A-AOME!

Un grito me hizo perder el equilibrio, me encontraba recargada en el barandal cuando aquel sonido me hizo casi caer al suelo

—¡¿Qué rayos te pasa Sota?!

—Hay una chica desnuda en mi habitación —Exclamó bajando las escaleras como un relámpago y con el rostro completamente enrojecido—

—¡Oh! Cierto —Interrumpió el abuelo— lo había olvidado, la chica estaba bañándose …

—¿¡Quien es "la chica" y como es que termino en mi habitación?! —demando mi hermano, en esos momentos sonreí imaginándome cosas

—Ella es Rin…

CONTINUARA…


De la autora:

Bien discúlpenme por tardar un poco en actualizar, sucede que comenzaron ya mis clases y no me pude escapar en absoluto xD , espero que les haya gustado el cap. espero sus opiniones nos leemos en el siguiente :D