Otro día igual de aburrido que el anterior, la misma sensación de no pertenecer a ningún lugar esta vida que no tiene sentido alguno pero ni modo es lo que me toco vivir, me levante, agarre mi toalla y me dispuse ir al baño para ver si hace se despejaban todas estas ideas absurdas:
-! ISABEllA ¡a desayunar- grito su madre desde la cocina inmediatamente apareció ella con el mismo vestuario de siempre su vestido negro, blusa negra, medias del mismo color, solo con sombra y delineador negro
- hay Isabella porque te pones solo ese color y la blusa rosa que te regale ,pon que no te la pones – le dijo poniendo las manos la cadera esta solo la ignoro por que siempre era la misma historia nadie entendía que ella solo usaba negro porque estaba de luto con su alma y para que aparentar algo que no era ella no era normal y nunca lo seria pero parecía que el mundo nunca lo entendería.
Se dispuso a terminar de comer cereal cuando termino agarro su mochila y se fue de camino a la escuela esa rutina la tenia aburrida a sus cortos 17 años siempre era lo mismo su padre , mejor no hablar de él ya que el muy maldito las abandono apenas supo de su existencia para ella no había sido necesario porque muchos entraban en su mundo pero muy pocos soportaban estar en el, las clases continuaron igual de aburridas que siempre hasta que llego historia el maldito profe no se presento pero le daba igual se dispuso a oír música , cuando unos nudillos en la puerta le llamaron la atención de toso el grupo ya que estos estaban haciendo cosas diferentes unos platicaban , otros estudiaban pero nadie estaba en paz , era el director se aclaro la garganta :
-perdón , jóvenes les presento a el profesor suplente Edward Masen , adelante por favor – le indico a una persona que no se podía observar hasta que una sombra se fue acercando se pudo ver por el vitral de la ventana Isabella no supo lo que paso por que con tan solo ver a esos ojos verdes supo que ahí estaba el lugar donde pertenecía el calor que siempre le falto pero esa mirada parecía cansada sin brillo cuando supo salió de trance voltio la mirada in saber que esos ojos verdes añoraron tanto volver a fundirse con el chocolate de sus ojos ,tanto espero pero la paciencia era una virtud que había aprendido en tantos años que no le importo esperar un poco mas pero ese hermoso sonrojo que vio en las mejillas de su amada era tan encantador o más de lo que recordaba:
- hola buenos días soy su profesor suplente espero que nos llevemos bien – inmediatamente noto Isabella una seriedad con la que esperarías que hablara un caballero del siglo XIX no un hombre que aparentaba tener entre 20 y 30 años –los dejare con su profesor –indico el director y después salió ahora Isabella tenía que lidiar con un problema mayor tener que pasar una hora entera sin caer en la tentación de ver esos horizontes verdes
