Hola!

Lamento mucho la tardanza, pero los problemas en mi mundo fuera de fanfiction parecen no tener fin y con eso, la inspiración o poca inspiración que se tiene se muele. ¡Pero se tiene que seguir cuando la inspiración aparece derepente!


Epilogo


Hiashi caminaba de un lado al otro por todo el pasillo, los pequeños ojitos de Naruto y Sasuke solo seguían al hombre con la vista sin saber realmente ¿Qué sucedía?

—Hiashi, cálmate. Hana saldrá bien—intento tranquilizar el Namikaze mientras cargaba a su pequeño hijo rubio y se encontraba sentado en una de las sillas que estaban en frente de una puerta de madera que daba a una habitación, misma habitación de la que todos los que estaban fuera de ella querían ser testigos de lo que pasaba dentro.

—Minato, sabes que no se calmara—hablo en un susurro el patriarca Uchiha para con el rubio Hokage. Fugaku mantenía en su regazo al pequeño Sasuke y junto con Minato y Naruto veian pasar al Hyuga de un lado al otro delante de ellos.

Jiraiya solo se mantenía a punto de gritar de aburrimiento junto con Kakashi de pie recargados en una pared.

Hiashi en ningún momento los llego a escuchar, el seguía mirando al piso, con las manos tomadas detrás de la espalda y dando fuertes y rápidas pisadas moviéndose de un lado al otro. En el rostro del Hyuga nada se podía ver, estaba tan serio como siempre pero, sus amigos lo conocían tan bien que sabían tan solo con ver sus ojos que… se encontraba preocupado, claro que en esos momentos el que anduviera de un lado a otro ya delataba su preocupación.

—¡Ahhh! —un grito y Hiashi alzo rápidamente la cabeza y deshizo su agarre detrás de la espalda para correr a la puerta de la habitación y tomar el pomo con una de sus manos pero, justo cuando se disponía a girarlo, la puerta se abrió.

—¿Hiashi? —hablo entre sorprendida y contenta Mikoto que junto con Kushina estaba dentro de la habitación, Mikoto sonrió y relajo su mirada al ver al castaño—Pasa—dijo haciéndose a un lado, permitiendo el pase al jefe Hyuga.

Hiashi, un tanto dudoso entro dando un par de lentos pasos, ¿Tenía miedo? Si ¿Lo admitiría? No, pero al menos admitiría que estaba ansioso.

Hana sonrió, aun con su rostro adormilado, cansado, sudoroso y con ojeras debajo de los ojos, le regalo la sonrisa más hermosa que hasta ese momento jamás le había dado.

Hiashi camino con más seguridad en cuanto vio la sonrisa de Hana y se acercó a ella a una velocidad ya más normal, podría decirse que casi trotaba por llegar al lado de la demacrada peliazul.

—¿Estas bien? —Fue lo primero que se le ocurrió preguntar al castaño.

Hana asintió, aun sonriendo—En cuanto la vea estaré mejor. —dijo refiriéndose a su bebe.

—¡Aquí esta ´ttebane! —Exclamo una alegre Kushina que sostenía un pequeño bultito entre sus brazos mientras se acercaba a ellos. Kushina había insistido en ser la que tomara primero a la pequeña bebe y por supuesto, contra la voluntad de Kushina… nadie podía—¡Hiashi al fin hiciste algo bien!—Kushina nunca perdería la oportunidad de molestar al castaño o al pelinegro, esos dos eran sus víctimas favoritas.

A Hiashi le salto una vena pero se tranquilizó y en ningún momento perdió su porte, dejo que Kushina dejara a lo que traía en brazos junto a Hana. Se acercó más a donde estaba su esposa que observaba embelesada lo que tenía en brazos… y entonces la vio ¡Una idéntica copia de Hana! Tenía ojitos perla grandes y pestañas gruesas y rizadas, el cabello que apenas le salía tenía el mismo tono del de su madre y su piel era tan blanca ¡Casi parecía Blanca nieves! Y entonces sonrió, algo dentro de él se había llenado… se sentía tan bien, tan lleno y tan completo. Su dedo índice al lado de la carita de su bebe parecía una gran salchicha, pero aun así, con el, acaricio la mejilla de su hija, notando lo suave que era. Los ojos de Hiashi brillaron.

—Te dije que saldría bien—se escuchó una voz masculina tras de él al tiempo en que una mano grande de hombre era posada sobre su hombro.

Ambos Hyuga mayores regresaron a ver a todos los presentes en esa habitación.

—Arigatou—agradeció el castaño, un agradecimiento que de verdad venia del corazón. Y era para todos: para Shizune y Tsunade que se encargaron de ayudar a Hana a traer a su hija al mundo, para Kushina y Mikoto que se quedaron al lado de su mujer y para Minato, Fugaku, Kakashi e incluso para Jiraiya, que aun con o sin palabras, estuvieron a un lado de él.

-..-..-

Casi 16 años después…

—¡Naruto! ¡Ven aquí! ¡O muerdes el pastel o hare que comas solo vegetales por toda una semana ´ttebane! —exclamo una verdaderamente molesta Kushina con su rojizo cabello hondeando alrededor de ella mientras miraba amenazadoramente a su hijo que se encontraba tras una chica de cabello azulado lo más pegados a una pared intentando resguardarse de la ira de su madre.

—Ka-Ka-san—hablo Naruto con algo de tartamudeo—¡Ya no soy un niño ´ttebayou! ¡Soy mayor y los chicos mayores ya no meten la cabeza dentro del pastel! —Hablo recordando sus cumpleaños anteriores—¡No es así Hinata-chan! —Hablo a la sonrojada chica que mantenía sujeta de la cintura mientras se escondía tras su espalda para no ser tocado por su madre.

Los demás que estaban presentes solo mantenían una gota tras sus cabezas viendo la escena, ya todos se habían olvidado del pastel y solo miraban los teatros tan graciosos que Naruto y su madre siempre terminaban montando sin importarles que la chica Hyuga estuviera al borde del desmayo por la atención de todos a ella y por el hecho de que Naruto la tuviera sujeta por la cintura.

—¡Estas advertido pequeño mocoso! ¡Vegetales por un mes ´ttebane! —volvió a amenazar Kushina.

Naruto abrió sus ojos a mas no poder—¡Habías dicho semana! No se vale cambiar ´ttebayou—reclamo apuntando a su madre con el dedo índice sacándolo por uno de los costados de la peliazul.

Hana solo miro a su hija con pena al igual que Hanabi, ambas sabían que en esos momentos desmayarse era lo que estaba más próximo a que hiciera.

—¡A-ñ-o! —Siseo Kushina.

Naruto trago saliva ¿Vegetales por un año? ¿Valía la pena tal castigo solo para no verse ridículo delante de sus amigos y Hinata al morder el pastel?

—¡Ni-chan! ¡Ya muerde el pastel! —exclamo una pequeña niña rubia de dos coletas con un par de marcas iguales a las de Naruto en cada una de sus mejillas.

Naruto miro a su hermana, era casi de la misma edad que Hanabi y era tan parecida a él, tanto en el físico como en actitud ¿Debía hacerle caso a Naruko? Es que un año con solo vegetales era…

Kushina miro más intensamente a Naruto, si no fuera por Hinata ya lo hubiera golpeado y sentado delante del pastel.

—Cinco… Cuatro…—Naruto tembló como una hoja al escuchar eso… Kushina ya había comenzado a contar. —Tres… Dos… Un… —

—¡Tadaima! —Se escuchó por toda la sala provocando que todos miraran hacia donde había provenido el sonido.

Los ojos de Kushina brillaron al verlo, de inmediato su cabello cayó y una sonrisa adorno su rostro.

—¡Itachi-kun! —exclamo corriendo hacia el Uchiha, Itachi no dejaba de ser su favorito.

Naruto suspiro. Gracias Itachi… pensó con algo de pena por el Uchiha, desde que tenía memoria su madre siempre hacia lo mismo, siempre que veía a Itachi corría hacia a él y lo abrazaba sin soltarlo casi hasta asfixiarlo, justo como lo estaba haciendo ahora.

—¿Estas bien, Naruto-kun? —pregunto Hinata una vez vio que Naruto al fin salía de detrás de ella.

—¡Claro `ttebayou! —exclamo Naruto tomando la mano de la Hyuga, menos mal que Hiashi todavía no había llegado y no había visto como abrazaba a su heredera o si no, le hubiera ido muy mal, aun le dolía la paliza de la última vez. Viro el rostro al sentir una mirada matadora que lo hizo estremecer, casi palidece en cuanto vio los fríos ojos de Neji Hyuga, tal vez el padre no estuviera, pero el primo sobreprotector no faltaba. Dejo que el temblor pasara y se regresó a ver a la Hyuga para después tomarla de la mano y dirigirse a donde estaban sus amigos.

Neji chisto molesto al verlos, si no fuera porque era el hijo del cuarto, el al igual que su tío lo hubiera golpeado hace mucho. En esos momentos lo que más lo detenía para hacerlo era el hecho de que tanto Tenten como Rock Lee lo estuvieran vigilando para que no hiciera nada de lo que después se arrepintiera.

Naruto sonrió en cuanto estuvo a un lado de sus compañeros, ahí estaban Sasuke y Sakura junto con el equipo de Hinata y el equipo diez junto con Sai, no podían faltar.

Ese, era el cumpleaños número 16 de Naruto, y su madre había insistido en organizarle una gran fiesta, la verdad era que se lo agradecía, le gustaba pasar tiempo con las personas a las que quería pero lo que si no iba a hacer, era humillarse una vez más en una de sus fiestas.

Siempre, desde que Naruto podía recordar, se sentaba en frente del pastel y justo cuando lo iba a morder, de la emoción, su madre lo empujaba, ese no era el problema. No, el problema era que esta lo hacía con demasiada fuerza, tanta que siempre terminaba con la cara enterrada en el pastel y esta vez no quería volver a pasar por eso y menos si el Teme de Sasuke estaba ahí para burlarse de él.

—Entonces dices que Nagato ya se encargó de los problemas que había en el país del Agua—dijo Minato con una gota tras la cabeza a un Itachi que ya se encontraba morado debido al fuerte agarre de Kushina.

—H-Hai—Hablo como pudo el pelinegro.

—Te dije que Nagato se encargaría, Minato—Hablo Jiraiya con superioridad, se sentía orgulloso y a la vez alguien súper Gay, ¡Él era el mejor maestro de todos! Había entrenado a Nagato actual líder de Akatsuki que ayudaba a Minato, su segundo aprendiz y actual Hokage. Ambos hombres eran los principales al mando que hacían de todo el país del fuego y los demás países un lugar mejor, de alguna manera, había encontrado la respuesta para traer la paz, con ayuda de los tres, porque no podía olvidarse de Naruto, su actual alumno, estaba seguro de que el superaría a su padre, a Nagato y a Yahiko y si se esforzaba un poco más, llegaría a superar a los mismísimos Hokage del pasado.

Aun recordaba cómo después del día de la batalla que tuvieron, había ido a buscar a sus primeros tres discípulos, todo lo que paso después había sido tan sublime ¿Cómo rayos habían llegado a encontrarse con Madara Uchiha? Y el estado en el que se encontraba era lamentable, pero nada comparado al estado en que lo había dejado Kushina.

Después de haber acabado con Madara la pelirroja por algún motivo había tenido una mejor relación con el Kyuubi, de quien ahora sabían que su verdadero nombre era Kurama ¿Quién diría que los jinchuriki tenían nombre propio?

Gracias a la buena relación de Kurama y Kushina, la pelirroja había podido tener otra hija, la pequeña Naruko. Cuando ella nació, el Kyuubi no había intentado hacer nada, y de eso Minato se había dado cuenta ya que, al igual que con Naruto, él se había encargado de controlar el sello mientras, esta vez, era Tsunade quien se encargaba de traer al segundo bebe de Minato y Kushina al mundo.

Tsunade después de lo que había pasado el dia del ataque del Kyuubi, había regresado a Konoha por completo y ahora se encargaba del Hospital junto con Shizune y sus más recientes aprendices: Sakura e Ino.

Otra de las cosas que también alegraban a Jiraiya era que Orochimaru también había regresado a la aldea ¡Grande fue la sorpresa de todos cuando supieron que Orochimaru acogería a Hinata junto con Sasuke como otra más de sus aprendices!

Ahora, Kurama decía que quería un contenedor diferente, ahora decía que quería uno que fuera varón y no una mujer. Ante esa petición, todos habían pensado solo en alguien: Naruto.

Habían llegado al acuerdo de que cuando Naruto se convirtiera en Hokage, tomaría posesión del kyuubi. Por supuesto Naruto estaba enterado de esto, y estaba completamente de acuerdo.

Aunque, si Jiraiya se ponía a pensar, creía que había otra razón por la que Kurama quería estar en Naruto, no le parecía que la razón tuviera motivos maliciosos, pero si creía que el Kyuubi sabía algo que ellos no, algo que Minato y Kushina sabían y no querían decir. Como fuera, ¡Estaba Orgulloso!

Minato sonrió, le debía una a Pain, ya se había encargado de uno de sus trabajos. Sin duda, el haber mandado a Itachi para que trabajara al lado de Nagato, Yahiko y Konan en Akatsuki había sido una de las mejores decisiones que había tomado. Gracias a Akatsuki se respiraba más paz que nunca por todos lados.

—Bien, Mañana te enviare a Suna. Gaara necesita de tu ayuda para solucionar unos problemas—Dijo recordando al joven Kazekage. Como se alegraba por ese muchacho, al fin había dejado las sombras a un lado y poco a poco era aceptado por todos. Ahora el Kazekage y Naruto eran muy buenos amigos, todavía le daba algo de risa el recordar la cara de Naruto. Cuando le dijo que Gaara era el Kazekage, su hijo no había parado de decir que no importaba que Gaara ya fuera Hokage, que él lo superaría aun así.

—¡Naruto! —exclamo la pequeña Naruko a su hermano mientras se dirigía hacia el cargando una pequeña caja mal envuelta en papel de regalo.

Naruto miro a su hermana acercarse a él con cara de no entender.

—Es de Bee-san—le aclaro la rubia Namikaze.

Los ojos de Naruto brillaron al escucharla—¡De Bee! —

Al instante arrebato la caja de los brazos de su hermana y la dejo sobre la mesa al lado del pastel, y aun con los ojos brillosos de la emoción rompió la envoltura y con una sonrisa saco lo que había dentro.

¡Una grabadora!

El viejo Bee le había mandado un regalo desde su aldea, era una grabadora de esas que usaban los raperos y que llevaban por las calles para escuchar música.

—¡Genial `ttebayou! —Naruto exclamo al verla. La encendió y una canción se reprodujo, traía un CD ya dentro de ella.

¡Hey Naruto

Feliz cumpleaños

Desde Kumogakure un Feliz día te deseamos!

¡Bee le había mandado una grabadora con una canción que lo felicitaba por su cumpleaños solo para él! Tal vez la canción no sonara muy bien (la cantaba Bee) pero lo que contaba era la intención.

La canción de cumpleaños de Naruto, original de Killer Bee que mencionaba frijoles y Ramen había terminado dando paso a verdadera música con la cual la fiesta se animó aún más.

Sasuke miraba a Naruto mientras se encontraba sentado en uno de los sofás de la sala. No se inmuto cuando sintió a alguien sentarse a su lado, sabía quién era—Orochimaru quiere vernos mañana en el lugar de siempre—

Hinata sonrió al escucharlo—Hai, Sasuke-kun—

Sasuke volteo a verla después de que ella le hubiera contestado. Hinata, su amiga de toda la vida, según su madre la conocía desde que nació, una vez se había declarado a Hinata a pesar de saber de sobra los sentimientos de ella ¿Pero que iba a hacer? Era un Uchiha y un Uchiha no se rendía, tenía que intentarlo, claro que justo cuando iba a terminar de declararse Naruto había aparecido con cara de muy pocos amigos y se la había llevado, seguramente Naruto había sabido desde el principio sus intenciones. Seguía preguntándose cómo era que alguien tan cálida como Hinata podía estar al lado de un par de hombres tan fríos como él y Orochimaru, seguramente era como lo había dicho su madre: El Balance, el balance entre la frialdad y lo cálido.

Aparto su vista por un momento de la Hyuga solo para ver a Kushina que seguía apresando a su hermano, ahí mismo se encontraba el cuarto. Regreso a ver a la Hyuga y después a Naruto que seguía gritando con su nueva grabadora haciendo malas rimas intentando rapear. Sonrió de lado, tan bien en las relaciones existía el balance, solo que el balance entre estas parejas no solo era por lo frio y lo cálido, sino también entre la inteligencia y la estupidez.

Hinata también sonrió al ver la sonrisa de Sasuke, no eran muchas las veces en que podía ver sonreír a su amigo, pero se alegraba mucho cuando lo hacía. De Sasuke se había distanciado mucho debido al asunto de los equipos, Sasuke había estado junto con Naruto y Sakura en el equipo 7 mientras que ella había estado en el 8, desde entonces habían perdido contacto y apenas y se veian, no era como con Naruto, a Naruto siempre lo había visto a pesar de todo.

—Sasuke-kun, me alegra mucho estar contigo—

Desde que Hinata había empezado a ser discípula de Orochimaru junto con Sasuke se habían vuelto a acercar, pero no habían tenido tiempo de tener una buena charla como antes.

Sasuke la miro, a pesar de todo la seguía apreciando mucho, se acercó a ella hasta que sus labios rozaron su oído—A mi también—susurro causando que la Hyuga se estremeciera. Se alejó de ella solo para ver el efecto que había tenido y sonrió aún más, ella estaba completamente sonrojada ¡Como había extrañado hacerla sonrojar de ese modo!

—Sa-Sasuke-kun—tartamudeo insegura de que decir ahora.

La sonrisa de Sasuke no se borró ni un segundo, sabía lo que ahora venía—¡Teme! —Apenas se pudo mover para esquivar el golpe que iba dirigido a su rostro.

—¡Naruto-kun! —exclamo la Hyuga.

El puño de Naruto quedo incrustado en el cojín del sofá.

La cara de Naruto echaba humo ¡Lo había visto todo!

—¡Me distraigo por un segundo y ya estas intentando quitarme a MI Hinata! —Enfatizo la palabra posesiva.

Sasuke miro detrás de él, su cara había cambiado a una con la que parecía no entender nada, una que bien lo podría dar por inocente ante cualquier juez.

Naruto trago saliva, sabía lo que esa cara por parte de Sasuke significaba.

—¡¿Qué dijiste Naruto?! —se escuchó una voz de hombre detrás de el—¡¿A qué te refieres con que es tu Hinata?! —

Naruto volteo mecánicamente hacia quien le estaba hablando.

Ahí estaba, Hiashi Hyuga mirándolo amenazadoramente mientras ponía a su hija detrás de el.

—Bueno yo solo… No quería… Es que yo… —Naruto comenzó a balbucear cosas incomprensibles… tenía miedo… de verdad.

!¿A caso todos querían matarlo el día de su cumpleaños?!

Tanto Fugaku como Minato miraban la escena desde atrás. El Uchiha y el Hyuga acababan de llegar al lugar hacia apenas segundos.

Minato y Fugaku sonrieron, sabían bien que Hiashi de verdad quería a Naruto, pero también sabían que le gustaba molestarlo. Fugaku sabía muy bien la gran satisfacción que daba molestar al hijo de Kushina.

—Sasuke—llamo Fugaku tranquilamente a su hijo mientras caminaba hacia él y dejaba a Minato atrás.

—Minato-kun—alzo los brazos al sentir como alguien se abrazaba a él por detrás, el rubio sonrió y rio un poco.

—Ven—dijo para después tomar uno de esos delgados brazos que lo envolvían y jalarla para después abrazarla. Kushina también sonrió cuando sintió los brazos de él rodeándola.

Ahora era Minato quien abrazaba a la pelirroja desde atrás.

La barbilla de Minato estaba recargada en el hombro de Kushina, ambos mirando al frente. Sonriendo al ver a las personas que querían. Esas personas delante de ellos no eran sus amigos, eran más que eso, era su familia y harían todo por protegerla

De alguna manera le debían una a Kurama, él les había dicho lo que había sucedido en la otra línea del tiempo y ellos estaban conscientes de que si Kyuubi no hubiese sugerido eso al otro Naruto, en esos momentos no estarían disfrutando de lo que ahora vivian.

—Minato-kun, gracias—

—¡¿Uh?! ¿Por qué? —pregunto el rubio extrañado.

—Por darme todo esto. Y por haber Cambiado el destino—

Minato sonrió al escucharlo.

—A ti Kushina—tomo uno de sus cabellos—Tu eres mi destino, desde el principio siempre lo has sido, tu… y toda mi familia, son el camino que debo seguir—

—¡Minato-kun, Te amo! —exclamo zafándose de su agarre y brincando hacia el para prenderse de su cuello y estampar sus labios contra los de él.

¡Mentira! Itachi no era su favorito. Su favorito siempre seria Minato… ¿O era Naruto? ¿O la pequeña Naruko?¿O tal vez la linda Hinata? ¿O el gruñón de Sasuke?... Bueno los amaba a todos.

—También te amo Kushina—dijo para después volver a besarla.


Bueno al fin termine, ahora si es de verdad… La historia se terminó T-T, Bueno algún día tenía que acabar.

Es un epilogo algo largo pero bueno, de alguna manera tenía que explicar algunas cosas y creo que si lo abarque todo… al menos eso creo. En realidad mi explicación final sería que si Minato vive él se encarga de todo y con ayuda de Hiashi y Fugaku y sin olvidarnos de Kushina pues… ¿Cómo no iba a poder hacer que todos vivieran bien?

Unas cuantas explicaciones:

-Agregue el "nacimiento" de Hinata porque se me hacía injusto no poner el de ella y si haber puesto el de Sasuke y Naruto.

-Jiraiya encontró a Nagato y a los otros y gracias a eso también encontraron a Madara.

-El que Kushina hubiera acabado con Madara fue solo para trolearos, al igual que el que Hinata sea aprendiz de Orochimaru.

-Sasuke obviamente nunca se fue de la aldea.

-Orochimaru regreso a la aldea

-Naruto es amigo de Gaara. Gaara ahora es bueno.

-Naruto conoce junto con los demás a Killer Bee.

Y creo que eso es lo más importante.

¡Por cierto! Naruto y Hinata están juntos, por si no quedaba claro lo aclaro.

Reviews:

Anilex Hyuga-Uzumaki : ¡Me alegro mucho de que te gustara! Fue una gran batalla para hacer ese final xD

Lau: Si, lo que hicieron es como el Kirin de Sasuke, de ahí me inspire para que terminaran con él, solo que aquí lo hace Kakashi. Es verdad, a Obito lo venció su poca credibilidad en los Uchiha. Gracias por decirme que describo bien las escenas de acción… no estaba muy segura de eso, lamento haber tardado en subir la continuación pero mejor tarde que nunca ¿Qué no? Espero que te gustara el epilogo… házmelo saber ;)

Loquin: Espero que las ganas de leer el epilogo no se te hayan ido después de mi gran tardanza, pero es que si no se tiene tiempo no se puede hacer nada. Gracias por acompañarme desde el principio, espero que te gustara ¡De veras!

Estelaluna: Muchas gracias, espero que el epilogo te haya gustado.

Utau T: A mi también me gustan mucho, de verdad deseo que te haya gustado, puse mucho esfuerzo en él y en todo el fic.

Davaru : ¡Gracias! Lamento la demora con esto último pero la falta de tiempo no deja, espero no haberte decepcionado y que de verdad te gustara.

darkdan-sama: Gracias n.n Descuida, lo importante es que lo leíste, que le entendiste y mejor aún ¡Que te gusto! Ya te eh visto dejando review por otras de mis historias y te lo agradezco mucho, que alguien te leea y te lo reconozca se siente muy bonito.

Saori Hyuuga: Pues si puse años después, ya lo tenía planeado desde el principio de la historia, el final siempre fue algo que quise escribir y a la vez no quería hacerlo porque sabía que era decirle adiós a este fic, no sé si sea bueno o malo que terminara pero ya termino y deseo de verdad que te gustara.

vanessa-chaan: Aquí estaaaaaa!

Gracias por leer!

¡Felices fiestas!

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