Capítulo 2: Ambiciones.

La lluvia era incesante, la insanidad le consumía la mente y en sus manos reposaba el mortal y filoso objeto ahora teñido de rojo. El ruido que hacía la oxidada y vieja motosierra hacia una cruel melodía en conjunto al ruido de las gotas de agua al caer y los gritos de agonía de la víctima. Los ojos muertos y carecientes de luz miraban indiferentemente al sujeto de prueba.

El pecho de la víctima, una mujer adulta que caminaba sola en un callejón, siendo ése el último error de su vida, y con su propia mano, sin asco ni temor, sacó el corazón aun latiendo.

Lo comprobó. El corazón humano latía aun después de ser extraído del cuerpo. Ese hallazgo era importante para él. No sabía porque le interesaban tanto sus experimentos, que generalmente eran causas de muerte, condiciones de muerte o incluso post-mortem. Pero no le interesaban sus motivos. Mientras le pagara lo suficiente para mantenerse y le suministrara un medicamento para controlar sus alucinaciones producto de la esquizofrenia.

Maro había encontrado una manera de sobrevivir, a consta de la vida de sus conejillos de indias. Le importaba poco quién era su experimento, le importaba poco su historia, le importaba poco si alguien lloraría por esa persona. Es más, puede que la mujer a la cual acababa de asesinar era una madre soltera y ahora mismo había dejado desamparado a algún niño.

¿Eso era relevante? No, no lo era. Si no te afecta no debe importarte. En su corazón sólo había espacio para su ego y sentido de supervivencia. Para nada más.

La bata blanca que llevaba puesta estaba manchada de sangre y un poco de lodo en la parte inferior de ésta. Se acomodó su corbata azul que estaba en su cuello. Suspiró un poco, aunque su respiración generalmente era tranquila y casi indetectable, ahora parecía agitada por el intenso movimiento de asesinar a alguien. Estrujó el órgano que tenía en la mano hasta convertirlo en una masa roja y deforme. Esos ojos muertos y fríos observaron a su víctima una vez más antes de esfumarse en la oscuridad de la noche.

¿Por qué esa gente debe morir sólo por causa de su frialdad y el egoísmo de otra persona? Maro fácilmente pudo rechazar su propuesta y conseguir alguna otra oportunidad. Pero no, fácilmente recurrió a aquello que tantos temen: El asesinato. Ese atroz crimen que una vez cometido marca tu vida para siempre.

Tu mente ya no es igual, tus sentimientos se rompen y tu alma se fragmenta. ¿Por qué alguien quisiera condenarse de esa manera?

La respuesta, sólo se encontrará en Eyeless.


Miraba el cielo nocturno en lo más alto de esa Iglesia, la luna ausente por ser Luna Nueva y las estrellas apagadas daban una oscuridad total. Tal como le gustaba.

Su cabello blanco era movido por el leve viento. Era un silencio imperturbable. En el medio urbano, ahora casi quieto por la noche. Salvo algunas luces encendidas y pocos automóviles que circulaban. Le encantaban las noches oscuras y pacíficas, sólo en esos eventos se apreciaba de manera completa la belleza de la oscuridad. Tan pura, tan imperturbable, tan inocente...

No sabía por qué los humanos atribuyeron a tan bello elemento como lo es la ausencia de luz a la maldad. Él no era malvado, y era un pokémon siniestro —grave error denominar por ese nombre a los pokémon con la oscuridad en sus venas, pero no podía cambiar eso—. Pero si los humanos creían eso, le despreciarían. No podía arriesgarse a que su perfecta estabilidad mental se viese afectada por el desprecio de otras formas de vida, sean pokémon o sean humanos. Por eso debía huir, para siempre.

No se podía permitir ser malvado, porque quizás así la luz y la oscuridad entren en conflicto. Debía ser un pokémon pacífico y alejado de todo. Sin embargo, últimamente un grupo de humanos había llamado su atención. Estaba recordando con lentitud todo lo que había escuchado y analizado de ellos.

"Los pokémon que crearon el universo, juntos son iguales o superiores que el mismo Arceus, si todos ellos estuvieran bajo nuestro mando, seríamos capaces de crear un universo a nuestra voluntad"

"Para crear un mundo completamente nuestro, debemos de cambiar algunas cosas. Por ejemplo, si quisiéramos que el tiempo fluya más lento necesitaríamos controlar a Dialga para que lo haga. Los pokémon legendarios son alejados y algunos agresivos, por lo tanto debemos calmar su naturaleza"

"Recrearíamos el universo completamente, y la humanidad surgiría tal cual siempre hemos deseado. Sin corrupción, sin maldad en ella, y todos los problemas de desigualdad habrán de desaparecer. La putrefacta humanidad será erradicada y vuelta a crear, y sólo así el mundo estará en una perfecta armonía"

"Además, tenemos nuestras investigaciones de nuestro lado. Gracias a los descubrimientos del Dr. Akaru Kageshi, evadir la muerte será bastante sencillo. Pocos detalles son necesarios aún por descubrir. La vida eterna está muy cerca de dejar de ser sólo una fantasía del hombre"

La definición de perfecto siempre será diferente para cada persona, y estaba completamente seguro de que la definición de perfecto de esa humana no le agradaría. Además, ya se lo había jurado antes, si el tiempo y el espacio entraban en conflicto él mismo se encargaría de regresar todo a la normalidad. Y esto definitivamente era algo que no podía ignorar. Debía planear cómo destruir esa organización antes de que comiencen a ejecutar sus planes. Lo presentía, todo el mundo estaba en riesgo. Y sea lo que sea que planeaba el Equipo Eterno, le daba miedo. Le daba miedo el poder perder ese mundo que había visto nacer, ese mundo que tantas maravillas ocultaba dentro de sí. Él no podía verlas todas, ya que la luz siempre le impedía el paso a ver algunas. Pero, ese sueño lejano de ver toda la creación en su esplendor no le iba a ser arrebatado por la codicia humana.

El pokémon siniestro suspiró. Darkrai bajó del techo de la iglesia. Estaba a punto de amanecer y no quería ver la luz.


—Hera, ¿cómo lograste obtener tantos datos nuevos? —preguntó con algo de sorpresa el chico. Ya que las investigaciones de Akaru Kageshi se habían detenido por completo, así que recurrían a mercenarios para que hicieran sus experimentos. Sin embargo, algo había distinto en el nuevo reporte. E, indirectamente, en su pregunta se había la exigencia de conocer la identidad del nuevo investigador.

—Fue simple, sólo tuve que recurrir a alguien con lazos con Akaru —sonriéndole a su hermano, la chica le dio una pista de la posible identidad de su nuevo investigador. Aunque, la lentitud de él no era un buen aliado en estos casos.

—Eh... ¿le pediste ayuda para las investigaciones a un Metapod? —Trató de adivinar. Ella sólo se llevó la mano a la frente. Por algo se consideraba la lista de los dos.

—No, Hades. Akaru Kageshi tenía un hijo. Creo que se llama Maro. Es muy chico para mi gusto, pero da buenos resultados y tiene poco o nulo miedo al oficio —contestó finalmente con palabras que su hermano comprendió mejor. Hades y Hera eran el director del Equipo Eterno. Mientras Hera se encargaba de la investigación de la vida eterna, Hades se encargaba de la creación del nuevo universo.

— ¿Muy chico para tu gusto? ¿Buscabas un investigador o una pareja, Hera? —Haciendo una broma con una sonrisa relajada, se burló un poco de su hermana. Ella se molestó y golpeó a su hermano en la cabeza.

—Hades, eres un idiota —suspiró con resignación. Su hermano no iba a cambiar por más serio que fuera el tema, siempre era el mismo irresponsable. Ni el mismo Arceus iba a cambiar eso —. En todo caso, él tiene catorce años. No soy una asaltacunas. En cambio tú, pedófilo, ya te has metido con quinceañeras...

— ¡Sólo fue una vez! —Se defendió el menor de los hermanos. Su hermana prefirió dejar el tema. Aunque ciertamente, era un tanto extraño ver a alguien de veintidós años con una pareja de quince. Ya ni hablar de que a Maro le llevaba diez años de diferencia si era cierto que el chico tenía catorce. La mujer de veinticuatro años no los aparentaba, su cuerpo no estaba tan desarrollado y era de baja estatura, tanto que apenas le llegaba al pecho a su hermano menor. Sus facciones suaves le daban una apariencia infantil, y provocaban que su hermano se burlara de ella diciéndole "niña" o "enana".

En contraste, su hermano poseía una complexión era musculosa y fuerte. Era bastante alto, un poco más del promedio. Sus facciones eran angulosas, y su expresión casi siempre mostraba una sonrisa soberbia.

Los dos estuvieron en silencio por un tiempo, pensando en sus objetivos. Crear un nuevo universo y conseguir la vida eterna para regirlo. Parecía sencillo dicho así, pero para lograr la vida eterna debían saberlo absolutamente todo de aquello que deseaban erradicar: La muerte. Condiciones de muerte, lo que sucede durante ésta y después de que se perece. Sólo conociendo al enemigo logras derrotarlo. Si lograban saberlo todo, sabrían qué aspectos mejorar del ser humano. Si era que las células se deterioraban, si era que los órganos dejaban de funcionar correctamente después de cierto tiempo...

¿Pero qué era en realidad la muerte? Definida de la manera más sintética posible: Ausencia de vida. Sin embargo, no necesitamos definiciones cortas, es necesario saber qué es la defunción. Qué la causa, qué sucede durante la agonía y la muerte, y qué hay detrás de ésta. Eso era el Equipo Eterno, la búsqueda de un mundo perfecto e inmortal.

Hasta ahora, habían perfeccionado algunas cosas del ser humano. Por ejemplo, para erradicar algunos accidentes era necesario dar al ser humano más resistencia para salir inmune a un impacto bastante grande. En algunos sujetos de prueba habían modificado genéticamente a algunos fetos, por lo tanto, los genes humanos eran alterables de tal manera que podían obtenerse características deseadas. Varios años de investigación tuvieron frutos sorprendentes, y ahora el ser humano era capaz de soportar incluso un impacto de un avión de más de una tonelada de peso. Al menos esa causa de muerte estaba resuelta. Habían muchas más muertes resueltas, pero la que más se podía destacar era esa.

Pero, ¿qué había de las múltiples formas de morir? Existen millones, hasta las más raras hasta las más comunes. Las investigaciones definitivamente serían largas.

Además, ¿qué había de crear un nuevo universo? Hasta donde podían saber, el primero de todos los pokémon creados por Arceus fue Mew. Se decía que esta criatura fue la que les dio su apariencia y habilidades a todos los seres. Fue el pokémon que creó la genética. Después de Mew, los siguientes fueron Dialga y Palkia, quienes hicieron fluir el tiempo y dieron estabilidad al espacio respectivamente. Giratina fue exiliado al Mundo Distorsión por lo violento que era. Quizás no era sensato dejar a Giratina vivo para el siguiente universo que sería creado. Lo que es peligroso se extermina, así sea pokémon o humano.

Lo peligroso se exterminará. Sin embargo, Hades y Hera seguirán, para regir esa utopía por la eternidad. ¿Acaso, no es la ambición humana es mucho más peligrosa que cualquier otra cosa existente?