Holas¿Qué tal todo¿Las notas¿Los mazapanes¿Ya habéis pensado cómo perder los veinte quilos que ganaremos todos estas navidades? xD pues me alegro, porque yo todavía no lo tengo nada claro xD bueno mis amores, traigo un nuevo capitulillo. Espero que os guste y lo disfrutéis porque el final ya está muuuuuuy cerca y con la tontería de la Nochebuena y la Navidad, a ver de dónde saco tiempo para escribir... ¬¬ malditas reuniones familiares llenas de regalos, dulces y... vale, lo retiro: en el fondo me encantan! XD vaya fiesta que me espera este domingo... vale, ya me estoy desviando del tema, perdonad xD a ver, reviews a la orden!:
Floh Black: creo que estoy creando una generación de odio hacia Harry xD ¡qué guay! no te preocupes por Fred, algo que puedo aseguraros a todos es que es un elemento de apoyo, no va a intervenir entre ellos dos para liarlo todo más. Y en cuanto al mensaje del contestador... en fin, comienza a leer, que se aclara justo al principio! gracias guapa!
potter: a mi también me fastidia mucho que la gente tarde en actualizar, aunque realmente hay muchas ocasiones en que está justificado, (pero aun así no deja de ser un asco) de hecho, yo misma podría capítulos más a menudo si encontrase más tiempo libre para escribir, cosa que no me es muy fácil ¬¬ pero bueno, todo se andará ;) gracias por el rr!
Bichito91: Hermione y Draco se quieren, aunque lo nieguen, y en cuanto AMBOS (carraspeo, carraspeo, indirecta para cierta castaña de pelo alborotado... xD) se dejen de tonterías y sean capaces de ponerse cara a cara y aceptarlo todo se solucionará, por muchas Pansys zorronas que haya por el mundo xD muchas gracias por dejar comentario!
Sami-Maraurder girl: me uno a tus gritos de alegría¡draco besó a hermy! xD la verdad es que sí, creo que harry me ha quedado más cansino que odioso xD je, tiene gracia... xD a ver cómo puedo solucionarlo "mirada maligna" jeje, gracias y besukos!!
silviota: pobre Hermy, la verdad es que de todos los fics que leo, siempre es la que más confusiones se lleva pal cuerpo xD no la dejamos tranquila a la mujer. Draco tiene más reflejos, por lo menos no tarda tanto en darse cuenta de las cosas. Que las acepte ya es otra historia xD gracias por el review!
MALFOYTEAMO, Vane y ChicaMalfoy: muchas gracias! espero que os guste este nuevo chap!
yo: me encanta tu nick, es el que más fácil de escribir me resulta xD nah, Hermione no se deprime, es demasiado fuerte e independiente como para ello. míralo de esta manera: creo que va a acabar el fic sin que la pobre mujer derrame una lágrima. ¡será un récord! xD gracias por el comment!
abydo: dios... viajar con lulu puede ser igual a una muerte lenta, divertida y agotadora xD no sé si acaba de ser bueno o malo xD en fin, solo tengo una cosa que decirte: no me pongas muchas náuseas en el embarazo que soy una personita delicada eh? XD venga, nos vemos! posdata¿sales este sábado? xD
Lizirien: ya continuo, ya continuo... xD hala! corre a leer que te ansías! xD
Nadine: pero levántate, mujer, por favor, xD no hace falta que supliques XD (bah, en el fondo soy mala y perverse y me encantaXD) espero que te guste el capítulo nuevo ;) besukos!
yuli moore: ¿suspenso, dices? juer, pues cuando leas el prózimo chapter... se te caen los anillos, ya verás xD esto promete... ;)
Review 181 (supongo): me gusta tu nick xD el metabolismo de Hermy es lo que todas queremos y muy pocas tienen ¬¬ malditas ellas! xD bueno, me alegro de que te guste y de que me pongas a la altura del faraón (sí lo he dado, hace unos años, y fue divertido porque el profe nos puso a hacer pirámides de plastilina xD) jeje, venga, muchas gracias!!
Siara-love: joer, aquí entre todas lincháis a Pansy si podéis... XD esta chica va a tener que llamar a Protección Civil o algo, que corre peligro xD no seais violentas, amigas, Paz y Amor (carita de hippie feliz xD)
maria: no dejes tu vida en mis manos! con lo patosa que soy seguramente la perdería, se me caería o vete tú a saber qué! xD ten cuidadín! xD
Finn-chan: di que sí, clara y concisa XD estoy creando una generación muy violenta... xD
danita granger: me alegro de que te guste tanto, pero no puedes atribuirme a mí sola el mérito porque la idea inicial (es decir, que draco y herm se juntasen para una venganza y tal) es de otro fic que ya dije al principio: A touch of jealousy, de Echidna en el que los protas son Buffy y Spike (Buffy Cazavampiros) Hace mucho que no lo encuentro por internet, pero a pear de que está en inglés, si tienes la oportunidad leételo, porque es una apsada (de interesante y largo, creo k eran 54 capítulos extra largos o así, la verdad es que no lo recuerdo)
Romis: jeje, muchas gracias guapa, espero que te guste besukos!!
Alex de Malfoy: ante tales amenazas, Jane coge su pasaporte, se hace la estética y huye del país xD no tengo nada más que decir xD
Alessandra Castle: sabes? me ha gustado tu review porque todo el mundo habla de Herms, pero no de Draco. sí, la verdad es que él lo ha liado todo, para qué engañarse, pero ella tampoco le rechazó verdad? jeje, y parecían tontos cuando los compramos... xD y Pansy se llevará lo merecido, la justicia (¿divina?) se encargará de ello, muajajaja xD
Cossette: jaja, gracias:D espero que te guste, besukos!!
angela: te llamas igual que mi mejor amiga! xD muchas gracias por todos tus comentarios vas a hacer que me sonroje xD y lo del vodka negro, es con kiwi. probaré lo de la coca cola un día que haya comido fuerte, para que no me suba mucho (tengo muy poca tolerancia al alcohol, es pisar un corcho y ya me emborracho xD) Por cierto, ya te he agregado. yo soy de Asturias besukos!!
Y ahora al lío ;)
12
-"Hermione, es el cuarto mensaje que te dejo. Haz el favor de llamarme." – el contestador soltó un molesto pitido – "Granger, va en serio, tengo que hablar contigo." – un nuevo "beep" – "Maldita sea¿quieres hacer el favor de coger el teléfono? No me creo que sigas por ahí dando brincos." – el último pitido dio paso al último mensaje – "No te aviso más: llámame o me paso por tu casa y hablamos en persona. Tú verás qué es peor."
Hermione, muy quieta, tirada en el sofá, y con los ojos abiertos, escuchó todos estos mensajes dirigidos a ella sin saber qué decir. En la cocina, su madre, todavía vestida de noche y con tacones, preparaba tortitas para todos. Su padre había ido a ducharse y había dejado funcionando el contestador para que ellas dos comprobasen los avisos y, de paso, su hija se despertara.
Pero no había sido el despertar que ninguno de los tres imaginaba.
-Vaya, peque¿qué le estás haciendo a ese chico? – preguntó su madre, de evidente buen humor, desde la cocina.
-No me llames peque – musitó Hermione, y se sentó en una banqueta junto a la meseta con cara somnolienta y puede que un poco aterrorizada. – Y no le estoy haciendo nada a ese chico – añadió, con retintín.
-Deberías llamarle – observó su madre – Sonaba bastante desesperado. ¿Era Malfoy?
-¡Mamá!
-¿Era él? – la castaña no contestó y su madre sonrió, sacando las tortitas a un plato – Era él. – afirmó entonces.
-El caso es que lo hemos dejado – replicó Hermione, consciente de su mentira, abriendo el sirope de chocolate y echándolo por encima de una montaña de tortitas – y no quiero ni verle, ni hablarle y, a poder ser, estar a cien metros de distancia de él. ¿Harán órdenes de alejamiento para este tipo de casos?
Su madre le pasó la nata montada y se sentó junto a ella.
-No me preguntes, yo soy dentista ¿recuerdas?
Hermione no pudo evitar una sonrisa y su madre pareció quedarse más satisfecha, porque se levantó del asiento y comenzó a sacar zumo y vasos para todos.
En cuanto su padre bajó, con el pelo húmedo y en chándal, los tres se dispusieron a desayunar. Hacía mucho tiempo que no estaban así, juntos y de buen humor, y a pesar de que estaba siendo una mañana extraña y de que la joven Granger tenía el fantasma de Draco revoloteando sobre su cabeza, lo disfrutó más que nunca. Sus padres aprovecharon para pedirle las notas y felicitarla por todos sus sobresalientes, y como compensación, su madre le dijo que la mañana de Nochebuena, para que estuviesen presentables para la cena con la familia, irían con la tía Betsy (NdA¿? xD) al salón de belleza del centro comercial. Aunque sabía que Hermione no era del tipo de chicas que apreciaban ese tipo de cosas, no pudo evitar pensar que no le haría ningún mal tener un día ególatra.
Después, las dos mujeres de la casa dejaron al señor Granger fregando platos y fueron a ducharse y vestirse. Hermione estaba decidida a distraerse haciendo todos sus deberes aquel día… y sacarse a cierto rubio de la cabeza.
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El teléfono no sonaba.
¿Por qué el teléfono no sonaba?
Se suponía que su última amenaza era lo suficientemente fuerte como para que ella reaccionase, porque sabía que era perfectamente capaz de plantarse en la puerta de su casa si no le llamaba. Y, sin embargo, así estaban las cosas: ella casi con seguridad estaría en su casa rascándose la panza e ignorándole sin disimulo y él mientras tanto dando vueltas alrededor del teléfono como el típico y cursi adolescente obsesivo y enamorado.
¡Eh, eh, eh, eh¿Enamorado?
¡Frenando! Ese término quedaba lejos de todo lo que sucedía. No, él no estaba "enamorado", se dijo con retintín, simplemente sentía algo por alguien que descartaba el odio, la amistad, y el mero deseo sexual… aunque algo de eso también había, porque cada vez que la recordaba con aquel disfraz de conejita se le alborotaba toda la testosterona…
En fin, que estaba haciendo el idiota delante del teléfono, como si todavía conservase alguna esperanza de que ella fuese a llamar. Pero para ser sincero, sabía que iba a tener que provocar un encuentro, porque estaba muy claro que ella no pensaba llamarle. Y, a pesar de que al joven Malfoy le hería en lo más profundo de su orgullo, tampoco podía culparla. No sabía si a Hermione le estaba pasando lo mismo que a él, y eso daba dos opciones perfectamente válidas: la primera, que solo quisiera alejarse de él ahora que ambos habían conseguido lo que buscaban, y la segunda, que se hubiese enfadado por el numerito con Pansy el último día de clase… y estuviese celosa.
Sacudió la cabeza, bufando exasperado, y cogió su chaqueta y las llaves del coche. Estaba dispuesto a plantarse en la puerta de su casa y obligarla a que hablasen. Si ella no quería ser la adulta razonable, como debería, él lo sería por los dos. Aunque todavía no tenía muy claro cómo explicárselo todo sin evitar que ella saliera corriendo al captar el significado básico. Después de todo, iba a ir hasta su casa, así que estarían en su territorio.
Pero en cuanto detuvo el descapotable delante del jardín de la chica, toda su entereza se derrumbó y de pronto le pareció mejor idea regresar a casa corriendo y seguir mandándole amenazas estúpidas por teléfono. Y, aun así, salió del coche y llamó a la puerta. Una mujer muy parecida a Hermione a la que ya había conocido la noche de la fiesta de Zabini le abrió con una sonrisa que vaciló un poco al comprobar quién llamaba.
-Buenos días, señora Granger – dijo con su mejor tono de niño bueno. Ella le respondió con un movimiento de cabeza - ¿Está Hermione en casa?
De nuevo, la sonrisa de la madre de Hermione titubeó un poco antes de contestar.
-Ha salido. Luna la llamó hace media hora y se marchó con ella y los Weasley.
Draco quiso pensar que no era una excusa, que realmente Hermione se había marchado con sus amigos, pero una ligera sensación de desconfianza se había alojado en su estómago y no parecía dispuesta a irse. A pesar de todo, le dio las gracias a la mujer y se subió de nuevo al coche. En cuanto el descapotable se perdió calle abajo, la madre de la chica suspiró y cerró la puerta.
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El lago siempre había sido uno de los lugares más concurridos de la ciudad.
En verano, tanto niños como jóvenes y adultos iban allí a bañarse y aliviarse los calores. Era una de las mejores cosas de las vacaciones estivales el irse de acampada o solo a pasar el día a las orillas de aquel sitio, porque siempre te divertías. Además, al paisaje a su alrededor era de los más bonitos de la región y ofrecía muchas posibilidades: senderismo, natación, fútbol, balonmano… Todo dependía de lo hiperactivo que estuvieses ese día.
En invierno, sin embargo, la escena cambiaba un poco, pero el sitio seguía tan animado como siempre. En cuanto hacía un poco de frío, el agua se congelaba y el sitio se convertía en una perfecta pista de patinaje hecha de hielo. Se montaban puestos, que vendían perritos calientes, chocolates humeantes, galletas recién hechas y alquilaban, como no, patines con cuchilla para el hielo para todos aquellos que todavía no tuviesen unos propios.
Y, precisamente, uno de los días en que aquello más se llenaba era el primero después de que en el colegio y el instituto, diesen las vacaciones de Navidad. Todo el mundo quería ir a patinar nada más sentirse libres y la gente que se iba de viaje quería pasarse antes de coger las maletas y marcharse.
Por eso, aquella mañana, cuando los Weasley, Luna y Hermione llegaron no pudieron menos que aliviarse al comprobar que eran de los primeros y que la cosa todavía no estaba muy agobiante.
Se pusieron los patines en la orilla y entraron al hielo todos juntos, riéndose y bromeando porque después de tres años, Ron todavía no lograba mantenerse en pie más de seis minutos seguidos (y eso que su marca había mejorado mucho desde el año pasado). Cuando ya llevaban unos minutos por allí, Hermione cogió velocidad y de la que pasaba a su lado, agarró a Ginny y Luna de las manos y las arrastró al otro extremo de la pista.
Había tomado la decisión de contárselo todo como había hecho con Fred. Total, ya se había acabado, así que podía compartirlo con ellas sin sentirse mal. No muy mal, por lo menos. Cuando se dejaron caer sobre la orilla más alejada de los chicos, tanto la rubia como la pelirroja cruzaron miradas interrogantes.
-Herms ¿estás bien? – preguntó Ginny, sonando preocupada.
-Tengo que contaros algo que probablemente haga que dejéis de considerarme normal – suspiró ella.
-¿Qué pasa?
La castaña tomó aire y se lo explicó. Al principio las caras de las dos chicas eran de extrañeza, luego se tornaron de horror y al final, cuando Hermione les contó, a regañadientes, eso sí, lo que en realidad había empezado a sentir durante los últimos días, sus muecas se volvieron compasivas.
Al acabar, Ginny la abrazó con fuerza, tan impulsivamente que Hermione soltó un grito ahogado.
-¡Gin, me estás clavando el codo en el hígado!
-Ups, perdona – contestó ella – Pero es que… ¡Cómo se te pudo pasar por la cabeza algo así¡¡Es Malfoy!! – susurró, agitada.
-Hermione, nosotras te queremos, pero eso supera cualquier límite humano – añadió Luna, con los ojos muy abiertos.
-Gracias, hacedme sentir mejor, queridas amigas – replicó la castaña, sarcástica.
-¿Y dices que te dejó siete mensajes en el contestador? – preguntó, interesada, la pelirroja.
-Sí. – sus dos amigas la miraron significativamente - ¡Ah, no¡Lo que menos quiero es hablar con él, sobre todo después del numerito con Pansy! Nunca vi nada tan nauseabundo.
-Tú lo que estás es más celosa que Otelo, guapa – repuso Luna, hablando por primera vez en su vida como una adolescente normal y ganándose por ello dos miradas sorprendidas a las que no hizo ni caso – Y a todas nos está quedando más que claro que Draco también está interesado en algo más que vuestro plan de venganza, que, por cierto, hace muchas aguas.
Hermione y Ginny se miraron sin saber bien qué decir y la pelirroja fue la primera en reaccionar.
-Creo que tiene razón. En todo – recalcó – Y si no, pues mira, le das una despedida en condiciones y eso que te llevas para el cuerpo.
-Pero qué bruta eres. – Hermione frunció el entrecejo – Os estáis olvidando del factor Pansy. No es algo que me importe mucho, porque¡viva mi ego!, si quisiera podría barrerla de mi camino, pero Draco lo que quería era volver con ella y lo ha logrado, así que aquí termina todo. Solo me queda encontrar a alguien que no vaya detrás del culo de Parkinson, como Harry y Draco, y con quien pueda estar bien.
Ginny y Luna desistieron de cualquier intento de hacerla entrar en razón. Hermione podía llegar a ser extremadamente tozuda, y en esos casos solo le quedaba darse cuenta por sí misma de las cosas.
-Solo os quiero pedir algo: - añadió la castaña antes de dar por finalizada la conversación – Fred lo sabe pero los demás no. No se lo digáis¿vale? No creo que pudiera soportar a Ron si se enterase…
-Nos callaremos – aseguró la pelirroja, lanzándole una mirada a su hermano.
-Y ahora vámonos antes de que Superman se rompa una pierna sobre el hielo – dijo la castaña, levantándose de su improvisado asiento.
Sus amigas la imitaron, todavía alucinadas por las recientes declaraciones y las tres juntas se encaminaron hacia los tres chicos pelirrojos, que las recibieron tan efusivamente que acabaron los seis en el suelo.
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Draco había tratado de ser disimulado, de no parecer obsesivo y desesperado, pero le estaba costando mucho mantener el tipo porque a cada paso que daba se sentía cada vez más y más humillado por dentro. Había buscado a Hermione en la biblioteca municipal, porque tal y como él mismo pensó, la chica era capaz de ir allí hasta en vacaciones a ver si su media de 9,7 podía convertirse en una de 9,8; miró en el local abandonado donde ella solía ensayar sus bailes, en la cafetería del centro comercial donde siempre se juntaba con la pequeña de los Weasley y Lovegood, incluso había ido al patio del instituto por si por alguna extraña casualidad de la vida, ella se encontraba allí, pero nada.
No tenía ni idea de dónde podía haberse metido.
Había pensado en que quizás estaría en la casa de los pelirrojos, pero, cuando había llegado, se había encontrado con todas las luces apagadas y el sitio completamente vacío, por lo que quedaba claro que no había nadie allí.
¿Qué opciones le quedaban? No muchas, la verdad, hasta que, a media tarde, se le iluminó la bombilla.
"Soy idiota, acabo de demostrarlo." se dijo. ¡El lago¿Dónde estaba todo el mundo, si no? Estaba muy claro que estaría pasando el día allí, como todos los demás. Dejó el coche en el garaje de su casa y echó a andar en aquella dirección mientras el reloj de la iglesia en el centro de la ciudad anunciaba las siete y media de la tarde.
Cuando llegó, el lago todavía estaba bastante concurrido, pero no alcanzaba a ver ninguna cabeza de pelo largo, castaño y espeso deslizándose sobre el hielo. Divisó a Parvati y Lavender, riéndose y bebiendo unas tazas de chocolate sentadas en una orilla, y se acercó a ellas.
-Hola Draco – saludó Parvati con una risita.
-Hola – contestó él, en tono rápido y firme.
-¿Buscas a alguien? – se le adelantó Lavender, con una sonrisita.
¿Cómo lo hacían?
-Sí¿habéis visto a Gr… Hermione?
Como si las dos chicas ya se esperasen algo así, le lanzaron al rubio unas miraditas de vacilación para luego replicar.
-Se fue hace media hora con los Weasley y Luna Lovegood.
Draco murmuró algo por lo bajo, evidentemente fastidiado.
-Pero vosotros… ¿seguís juntos? – preguntó Lavender, confusa.
-Es lo quiero averiguar – repuso él, más para sí mismo que para ellas.
-Los gemelos la sacaron de la pista en brazos porque no quería irse – añadió Parvati, sin pensarlo mucho.
-¿Sabéis a dónde fueron?
Ellas negaron y Draco maldijo por lo bajo.
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-¡Ya están aquí las pizzas! – anunciaron Fred y George desde la entrada.
Las chicas, en el piso de arriba, se apresuraron a acabar de ponerse los pijamas y bajaron corriendo. En el salón, los gemelos y Ron se estaban quitando los abrigos y apartando los muebles para que hubiese espacio sobre la alfombra del salón y poder sentarse allí todos a comer.
Ginny había tenido la idea de invitar a dormir a sus dos amigas a casa, aprovechando que sus padres estaban fuera visitando a su hermano Percy en la facultad. Mientras las tres se ponían los pijamas (prestados por la pelirroja, para ahorrarles el tener que ir hasta sus casas) los chicos habían ido a por algo de comer, porque no estaban dispuestos a ponerse a cocinar.
Y ahora allí estaban los seis, tirados sobre la alfombra comiendo pizza. Luna estaba sentada entre las piernas de Ron, con la espalda recostada contra su pecho; Ginny había traído vasos y bebidas de la cocina y trataba de convencer a George para que le cediese el último trozo de pizza con bacon que quedaba y estaba en su poder; y Hermione estaba sentada espalda con espalda con Fred, comiendo y observando la escena.
De pronto, Fred soltó una exclamación de asco, mirando a Ron y Luna, que compartían un beso.
-Buscaos un motel y desahogad tensiones, pero no nos hagáis partícipes de ello, por favor – dijo, en voz bien alta.
-Envidioso – replicó Ron, con una sonrisilla idiota en la cara.
-Perdona hermanito, pero llevamos más tiempo que tú haciendo ese tipo de cosas – replicó George, que ahora tenía a Ginny encima y luchaba por su supervivencia.
Ron se encogió de hombros y volvió a lo suyo. Hermione y Ginny se rieron. Ellas ya estaban demasiado acostumbradas a ese tipo de escenas como para empezar a preocuparse ahora.
La castaña se dio cuenta de que había algo que tenía que explicarles, más que nada para que no quedasen dudas cuando los demás se percatasen de los cambios.
-Malfoy y yo ya no salimos juntos.
Todos la miraron sorprendidos, pero el que más, Fred, que parecía pensar que la chica estaba volviéndose tonta: se gustaban, no se gustaban, y dale con el tira y afloja…
-Os lo cuento para que no os extrañéis si veis que ya no quedamos, nos miramos, saludamos o hablamos – explicó ella, de forma bastante indiferente – Vamos, pero de buen rollo ¿eh?
Ante tan natural y abierta declaración, Luna se apresuró a entretener de nuevo a su novio, que parecía bastante contento con la noticia, y Ginny retomó su pelea con George para recuperar la pizza perdida. Fred, por su parte, le lanzó una mirada reprobatoria que ella contestó con un encogimiento de hombros. Después, Hermione se levantó y dijo que iba a llamar a su madre para decirle que se quedaba allí a dormir.
Fue hasta la cocina, descolgó y marcó el número.
-¿Sí?
-Mamá, estoy en casa de los Weasley. Ginny nos ha invitado a dormir, así que me deja un pijama y paso aquí la noche. Era para que no te preocupases por si veías que no llegaba.
-Vale, cielo, como quieras, pero mañana vuelve temprano que tenemos pendiente cierta excursión a un centro de belleza con tía Betsy.
"Cómo olvidarlo…" suspiró interiormente la castaña.
-Hecho.
-Ah, y, cariño, – la llamó su madre antes de colgar – Draco Malfoy ha estado aquí preguntando por ti.
Wow, ha preguntado por ella... mmmmm, muajajaja XD quiero reviews!! consideraos mis Papás Noeles! XD
ah! y... jou jou jou, FELIZ NAVIDAD! xD
