Una vez finalizada la llamada, en mi camino a casa prácticamente tenía una sonrisa de oreja a oreja. Solo puedo pensar que al menos en estos momentos lo tenía todo, amigos increíbles, un empleo que amo, un proyecto espectacular y sobre todas las cosas una hermosa novia que me ama, cabe mencionar también que una jefa muy atractiva… espera, omitamos ese pensamiento, nyahaha.
Tome un taxi, cuando llegue a mi destino le pague al señor y me dirigí a casa para arreglarme. Directamente fui a la ducha, aquella junta había hecho que sudara más que cuando voy al gimnasio. Una vez termine de bañarme recordé que en realidad no tenía ni la menor idea de a qué lugar me llevaría Rein para cenar, así que opte jugarla seguro. Me puse uno de mis mejores vestidos y me tome mi dulce tiempo en arreglarme.
Escuche cuando las llaves abrían la puerta, cuando volteo veo a mi novia y sin siquiera dejarla saludarme ni pensarla dos veces me lance sobre ella y le di un beso de la única manera que se dárselos, con todo mi amor.
-Mmmm… sabes, si quieres podemos posponer la cena…- me dijo mi novia en un tono seductor.
Le dedique una sonrisa picara cuando noto que me examina a fondo.
-Aun que sería una lástima no lucirte cuando te ves así de bella- Me dijo dándome un abrazo tan tierno. Yo simplemente me sonroje.
-No me digas eso que me vuelo- le digo mientras volteo la cara para otro lado, apenada.
Reinforce tomo mi rostro con ambas manos, me hizo voltear a verla y ahí está, esa expresión que me dice todo lo que las palabras no pueden decirme. Aquella expresión que me recuerda porque estoy tan enamorada de ella. Lentamente se acercaba, sintiendo la respiración de su boca contra la mía, no tardo mucho más cuando unimos nuestros labios y despacio, se separo de mí, dejándome insatisfecha como siempre suele pasar, simplemente porque nunca es suficiente.
-¿Nos vamos, señorita?- me dijo Reinforce con un tono divertido levanta su brazo en señal de que lo tome.
-Claro mi guapo caballero- le dije siguiendo con el juego mientras engancho nuestros brazos.
-¿Guapo caballero?- me dijo mientras reía.
-sip!- Me abrace a ella fuertemente.
El camino al restraurante fue calmado, teniamos las manos entrelazadas y de ves en cuando ella me dedicaba una sonrisa cuando podía quitar la vista del camino. Habíamos ingresado al estacionamiento del restaurante un joven nos abrió la puerta y nos dejo salir, para después el tomar el auto y estacionarlo.
Una vez que entramos en el restaurante, note, que era uno bastante lujoso. Inmediatamente me tense cosa que no fue desapercibido por mi novia.
-Rein… no es necesario venir a un lugar tan caro…- Le dije preocupada.
-Claro que lo es ¡vamos a festejar! Además lo mereces amor- intentando alentarme.
-No me siento cómoda…- alce los hombros.
-Te vez hermosa Nanoha no te…- Interrumpí a Reinforce.
-No es eso, tu sabes que no quiero que gastes ese dinero en mi- le dije seriamente.
-Nanoha… Yo trabajo arduamente y gano mi buen dinero, lo sabes. Déjate consentir por favor… quiero dártelo todo- me contesto igual de seria.
-Reinforce…- me limite a bajar la mirada.
Efectivamente Reinforce era una de las doctoras más reconocidas, por ello obviamente hacia muy buen dinero, de hecho a un lado de ella en ocasiones me siento menos, por la simple razón de que yo no me siento a su nivel económico. Ella siempre discute eso, nunca me quiere hacer sentir así, y lo aprecio, es otra de las razones de porque la adoro. Pero odio la idea de que ella me pueda consentir tanto y yo no poder hacerlo reciproco.
Suspire en resignación y ella me sonrió, tomo mi mano y nos adentramos al edificio. Instantáneamente fuimos recibidas y nos llevaron a nuestra mesa. Supongo que otra ventaja de tener a una novia reconocida. Reinforce pidió el mejor vino y unos aperitivos antes de hacer nuestra orden. Todo marchaba de lo más tranquilo, el ambiente era cómodo y nuestras platicas variadas. El mesero tomo nuestra orden del platillo principal e hicimos brindis de mi victoria de hoy. Si… en efecto todo está perfecto.
-Que tenemos aquí- Escuche una voz bastante familiar. Cuando voltee para confirmar quien era esa persona, miro a una Fate Harlaown sonriente.
-¡Fate!- Dije mientras inevitablemente solté una de mis mejores sonrisas y mi novia solo me miro extrañada. Fate estaba bellísima con ese vestido negro y el cabello suelto.
-Hola Nanoha, espero no interrumpir- Dijo educadamente mientras también le dedicaba una mirada a Reinforce para confirmar que no había problemas.
-¡No! En lo absoluto. Déjame las presento –Reinforce, Ella es Fate la creadora del proyecto y mi jefa directa- mire a Fate con una expresión divertida a lo cual me respondió con una linda sonrisa. - Fate, Ella es Reinforce mi… pareja- dije dudando un poco si debía dar esa información aun que para estas alturas ya no tenía sentido ocultarlo.
-Es… un placer- dijo Fate mientras le estrechaba la mano a Reinforce mientras dejaba ir las últimas palabras en un suspiro.
-El placer es todo mío- contesto educadamente Reinforce.
Extrañamente sentí un cambio de aura en el ambiente, de tal manera que no me resulto tan placentero, quizás sea porque estaba en presencia de mi jefa. Aun que al decir verdad me inspiraba basta confianza.
-Qué pequeño es el mundo, quien diría que nos volveríamos a ver el día de hoy. ¿Veo que están celebrando?- Dijo Fate mirándome profundamente pero sonriente, por un segundo creí que algo me quería decir.
-Si, tienes toda la razón- conteste igual sonriente.
-En ese caso… Permitan que les invite esta noche- Dijo una Fate muy amable.
-¡Eso no es necesario Fate!- levante las manos en el aire como a la defensiva.
-Tonterías, yo debería estar agradecida de tenerla en mi equipo. He revisado más a fondo sus planos Nanoha, y quizás no sea arquitecta ni tenga mucha experiencia pero es usted muy talentosa- Los elogios de Fate me tenían como tomate.
-No… yo- No termine de decir lo que quería cuando Reinforce se metió en la conversación.
-Agradecemos su oferta Harlaown, pero como ya dijo Nanoha no es necesario. Yo fui quien la trajo aquí después de todo, sin embargo si gusta puede acompañarnos- Dijo Reinfoce, sorprendiéndome un poco su tono de voz. Como si quisiera molestarla.
Inmediatamente sentí que esto no estaba corriendo para bien.
-No, gracias. Espero a mis familiares, además sentiría como si estuviera invadiendo su espacio y es su celebración asi que…- hizo una reverencia –las dejare entonces, un gusto Reinforce y placer en volverla a ver Nanoha- Puedo jurar que vi en sus ojos un poco de tristeza, pero la perdí de vista rápidamente cuando Fate se marchaba.
Después de aquello sucedido, Reinforce y yo continuamos nuestra velada un tanto incomoda que luego de un rato se calmo. En ocasiones me daban ganas de mirar alrededor para encontrarme con Fate pero me contuve pensando que era lo más conveniente.
PV. Fate Harlaown
Estaba en camino a mi mesa después de saludar a Nanoha. Hoy había quedado de cenar con mi madre y mi hermano quienes estaban atrasados... en fin sin duda este día fue bastante cansado, quizás en parte fue la junta para determinar cuál sería la compañía que contrataría o quizás en parte fue aquel estúpido hombre que buscaba de mis servicios para divorciarse de su mujer por que había sido descubierto de una infidelidad y no quería que su mujer le quitara nada de su dinero, en realidad no lo sé pero definitivamente mucho tuvo que ver porque conocí a la mujer más hermosa a la que le había puesto los ojos encima. Mire de rápidamente de reojo a Nanoha quien estaba sentada con su novia, que mujer tan suertuda aquella Reinforce.
Me senté en la mesa y me hundí en mis pensamientos nuevamente. Desde donde estaba situada tenia vista perfecta a la mesa de Nanoha, a quien miraba que charlaba con su pareja aun que parecía un poco tensa ¿quizás por mi culpa?
El mesero llego para preguntar si estaba lista para ordenar. Simplemente le pedí un trago y que regresara cuando llegaran los demás.
Mientras, aun la observo a lo lejos y sin que ella lo notara no puedo evitar pensar que no soy una persona a la que le llamen fácilmente la atención otras personas, pero por alguna extraña razón Nanoha me causaba un impacto bastante fuerte.
El mesero regreso con mi trago y en eso llega mi hermano junto con mi madre Lindy.
-Fate-chan hija! Hace cuanto que no te miraba- Camino más rápido hacia mí y me levante para recibirla con un abrazo.
-Si madre, disculpa por descuidarlos pero el trabajo no me deja hacer mucho- Mentira.
-Bueno ya suéltala madre, me toca mi abrazo- Mi madre se separo con pocas ganas y dejo que mi hermano me saludara.
-Es un placer verte Chrono- Lo abrace igual como a mi madre.
-Sí lo es, pero ya hay que sentarnos y ordenar algo, muero de hambre y también de curiosidad porque me cuentes que ha sido de tu vida- Chrono se separo y nos sentamos los tres.
La velada era agradable, la cena maravillosa y mi familia muy cálida como siempre, pero inconscientemente mi mente estaba al pendiente de Nanoha. Mis ojos de vez en cuando vagaban solo para encontrarla en el mismo lugar, con esa misma persona y con esa misma sonrisa que me cautiva inclusive cuando no era para mí, me recuerdo que nada de esto tenía sentido, tan solo la había conocido el día de hoy y no entiendo porque me molesta tanto verla ahí con alguien más.
Suspiro…
-¿Qué te pasa por la cabeza Fate?- me pregunta mi madre curiosa.
-Nada importante, supongo- Alejo mis ojos para ver a mi madre.
-Humm no diría eso, estabas viendo a la castaña de allá ¿no es así?- Mi hermano me sonríe travieso.
Mi madre le sigue la mirada y después me mira con los ojos abiertos.
-Fate eso no está bien, parece ir acompañada…- dijo preocupada mi madre.
-N-nada como eso madre, ella es…ah… mi ¿contratista?- Me defendí rápidamente.
-hahaha que divertido es verte perder la postura- mi hermano se está burlando de mi.
-me recuerda a cuando eras una niña pequeña, siempre tan tímida hehe- … ahora mi madre…
-ugh ustedes dos son imposible- ya estaba resignada, tarde o temprano esto iba a pasar.
-Sabes Fate, viendo bien a la chica, es bastante atractiva y tiene unos lindos pech…Ouch! - le di un tremendo golpe en el brazo.
-Cállate idiota!- le dije ruborizada.
-Pero está acompañada Chrono, no le andes enseñando tus malos hábitos a mi niña- Mi madre le dio un sopapo a mi hermano, vaya alguien que por fin me apoya.
-¿Qué? En el amor y la guerra todo vale- dijo mientras se frotaba la cabeza –además nunca vi a mi hermanita tan afligida por una mujer-
-eso es cierto, tendré que investigar a esa hermosa joven- Dijo mi madre pensadora.
-Oye sigo aquí, no se si lo recuerden… además la acabo de conocer hoy, simplemente pensaba en las coincidencias- dije rodando los ojos con la excusa perfecta.
-¿Amor a primera vista?- dijeron mi hermano y mi madre al mismo tiempo ignorando totalmente lo que dije.
-Aarg eso no existe!- …o ¿si?
-Claro que existe! Así me enamore de Amy una tarde de abril cuando…- Mi hermano nos contaba su historia la cual ignore… ¿qué me está pasando?
Mis ojos otra vez vagaron a la mesa de Nanoha, cuando de repente me encontré con los ojos de Reinforce mirando directamente a los míos. Rápidamente evadí la mirada y empese a sudar frio, de la nada encontré la conversación de mi familia interesante.
-Tch…-
PV Reinfoce.
En el camino a casa, mientras conducía decidí iniciar la conversación.
-No me agrada Harlaown …- Dije sin apartar la vista del camino.
-Es agradable… quizás fuiste un poco grosera amor... solo fue educada- me quiso dar su punto de vista.
-Quizás… poco me importa en realidad, pero por favor ten cuidado con ella Nanoha- ¿quizás mi vos estaba demasiado seria?
Tomo mi mano con la suya, apretándola para darme seguridad de que nada malo puede venir de aquella mujer.
-No me preocuparía, no la conozco pero sé que no es una mala persona- intento reconfortarme.
-No lo sé…- le digo mientras ella apretaba mi mano.
-Tú sabes que tengo un buen sentido cuando es de juzgar como es alguien- me dice dándome esa sonrisa que adoro.
-Lo sé- pero sigo intranquila.
-Te amo-
-Yo también te amo…-
Así se dio por terminada la conversación y nuestro camino a su hogar continuaba…
Una vez cerca de su departamento, encontré estacionamiento rápidamente. Nos bajamos del auto y caminamos hacia la puerta, ella había abierto la puerta de su departamento y poco tardamos en tocarnos apasionadamente. Entre besos y caricias emprendíamos nuestro viaje a su habitación, apenas la deje caer en la cama y mis manos ya trazaban el mapa de su cuerpo, y conociéndola casi por completo, no se me dificultaba sacar de su boca aquellos dulces gemidos que me llevaban a la locura. Le besaba con delicadeza cada parte de su cuerpo. Estaba dentro de ella, llevaba un ritmo tranquilo pero profundo…Y ella, entre más cerca estaba de llegar al éxtasis, mas perdía sus manos en mi cabellera blanca o mas sus manos se hacían camino a mi espalda enterrando sus uñas. Mis gemidos de excitación eran casi un susurro pero hacían que ella se llenara de pasión. Un poco mas… solo un poco mas y ah… ella había llegado.
-Aa..aaah…- Dejo escapar de sus labios cuando se dejo caer exhausta en la cama.
-Hoy tuviste un día muy difícil amor- me inclino para besarla.
-Lo lamento Rein, dame unos minutos para recuperarme- me guiño el ojo con cariño.
Me acuesto a un lado de ella y la abrazo por detrás, regalándole pequeños besos desde su cuello a su hombro.
-No te preocupes, hoy te quiero consentir solo a ti y sé que esta agotada- termino por hundir mi rostro en su cabello.
-Nyahaha al decir verdad si estoy que caeré como costal de arena-
Puedo sentir que sonríe, y simplemente la aprieto mas como respuesta.
-Buenas noches Nanoha… Y felicidades por hoy- le digo con amor.
-Gracias… Buenas noches Rein- Cerro los ojos para dejarse llevar por el sueño.
Decidí igual yo dormir lo cual obtuve con un poco de dificultar. Unas horas más tarde mi celular sonó y lo conteste lo más rápido posible para no despertar a Nanoha.
-¿Si?- Dije en voz baja -¿una emergencia? De acuerdo ya voy en camino-
Me levanto de poca gana y me empiezo a vestir para irme rápido. Cuando estoy lista regreso a la cama donde esta mi novia. Me siento despacio en su cama y le acaricio la mejilla.
-Te amo- Le dije como para que en sus sueños esas palabras de alguna manera las escuchara –No te quiero perder nunca…- bajo mi cabeza para plantarle un beso en la frente.
No dejo de pensar en esa mujer como posible contrincante, no debería, Nanoha me ama a mí… pero algo en los ojos de Nanoha brillaba cuando la miraba y no era un brillo muy distinto al de la rubia por Nanoha.
Frunzo el ceño teniendo vivas las imágenes de ellas casi hablándose con la mirada. Aun que igual puedo estar alucinando cosas…
Le hago una breve nota a Nanoha y la pongo en su buro. No vuelvo a mirar atrás y me marcho de aquella habitación donde está el amor de mi vida.
Buenas tardes lectores, agradesco mucho sus comentarios. n.n Definitivamente me insipiran a escribir mas y alientan a hecharle ganas.
Espero que les agrade este capitulo. Porfavor haganme conocer lo que opinan.
Que tengan buen dia.
