Puede que este obsesionada con un delincuente, no le encuentro otra explicación, le deseo a todas horas y cuando su respiración esta ausente disminuye mi ritmo cardiaco y el espacio que deja a mis espaldas se vuelve una odisea que apuñala hasta clavarme el insomnio. A veces le siento salir a media noche y me pregunto a donde es que se dirige, me es imposible evitar la curiosidad no se que se trae entre manos, no se que esconde, solo una vez intenté seguirle y se me desapareció sin que me diera cuenta. Estoy segura que no es ninguna clase de superhéroe ni mucho menos, le conozco y se que lo que hace no esta bien. Él no tiene leyes y se gobierna por si mismo, tiene el alma a oscuras y el corazón muy herido, no tengo que ser adivina para saberlo y yo no me atrevo a preguntarle que le pasa. Jamas le he visto llorar, y es muy raro a la hora de expresar emociones. Tengo que admitir que fuera de la cama no es muy amable conmigo, no dice buenos días ni pregunta como ha estado mi día cuando vuelvo a verle, se preguntarán a que clase de chica le gusta una relación así, puede que a la tonta que se fue de casa cuando tenia 15 años detrás de un tío que mas tarde le dejó tirada. Quizás no me de cariño pero lo que me importa es que no me maltrata ni hace nada que yo no quiera, él es lo único que se siempre estará allí esperándome. Puede que todos le crucifiquen, o le juzguen por su comportamiento pero yo sigo a su lado después de muchas tormentas.
En ocasiones pareciese que se muere de miedo, me abraza muy fuerte y hunde su cabeza en mi estómago hasta rendirse. Daría lo que fuese por saber aunque sólo fuese el comienzo de su historia, algo que me explicase porque es así, pero si su madre que es su madre no lo sabe a que puedo aspirar yo que sólo soy su polvo de buenas noches y solo me confía su cuerpo en totalidad. Él tiene ese tatuaje en su brazo que dice mi nombre y ni siquiera me ha dicho cuando y por que decidió grabárselo para toda la vida. Hay tantas cosas que flotan en mi mente, cosas sobre este hombre que me acabarán llevando al cementerio un día de estos. Hoy que es mi cumpleaños y le agradecería que me levantase con una de sus lindas sonrisas ni siquiera esta aquí, por mas que yo trate de conocerle jamas me dirá toda la verdad, es un mentiroso por naturaleza, y hay veces que le odio como hoy que desearía un beso suyo y simplemente no esta. Tal vez me estoy involucrando demasiado, nunca acordamos esto, todo se dio de forma natural, nos fuimos acercando poco a poco, y al final se nos convirtió en algo indispensable. No me prometió nada, ni me juró, que cada 10 de julio me esperaría con una tarta de regalo, sin embargo yo siento este vacío, estas ganas de reprimirle por dejarme sola. Al final es lo que yo digo acabaré perdiendo esta batalla sin saber que estaba en medio de una guerra.
- Hola cumpleañera donde coño te metes, a veces creo que comparto apartamento con un fantasma- Lannie es una de esas personas que todos queremos tener como amigas, es impulsiva, y vive la vida al máximo, es incondicional y eso es lo que más amo en ella, compartimos piso pero casi nunca nos vemos bueno ya sabemos donde paso las noches
- Lannie estoy, ya sabes- contesto de seguro esta planeando una fiesta y tengo que pararla quiero que hoy sea un día normal sin grandes sorpresas
- Con tu amante misterioso, me quieres decir quien es de una buena vez, no se porque no puedes contarlo, quien es, una especie de terrorista o algo por el estilo, esta casado, es un fugitivo, me quieres explicar- sus incógnitas son a veces las mismas que las mías si ella supiera que no tengo respuestas porque simplemente no tengo respuestas desde luego me mataría
- Ya lo hemos hablado, no pienso decirte quien es, pero no es nada de lo que tu te imaginas- menciono acomodando mis cosas para marcharme de allí
- Tendría que verlo, debe hacerlo de puta madre para que estés renunciando a tener una relación normal como el resto de los seres humanos, ah ya se claro, a no ser que sea un vampiro eso lo explicaría todo- bromea como de costumbre siempre buscándole significados absurdos a todas las cosas esto para ella es un misterio inclusive tan grande como lo es para mi
- Creo que has visto demasiado twlight- sonrío saliendo de su casa y entrando a mi coche
- Puede ser, no lo sé, no es a mi a la que le clavan los colmillos todas las noches, en serio tengo que conocerle- persiste como siempre es de las que tienen la última palabra en todo
- Venga ya, no insistas, se puede saber que te traes entre manos, más te vale que no me estés preparando un regalo tan patético como una de tus fiestas extravagantes- no soy una chica de esas que aman estar rodeada de todo el mundo, me gusta estar a solas y soy muy recelosa con la manera en la que quiero pasar mi día
- No te puedes echar para atrás, todo esta arreglado y Martha me ha ayudado con todo, no querrás decepcionarla- esto debe ser una gran pesadilla
- No me apetece pasar mi cumpleaños rodeada de gente que no conozco y que sólo están allí porque les has invitado tu- me quejo
- Ignóralos, tu solo emborráchate y después sí quieres te largas con el tipo ese, que por cierto que te ha regalado, espero que la eternidad o algo así- comenta me siento la mas tonta de las tontas es que ni siquiera un felicidades me merezco de él
- Acepto lo de ir a la fiesta, nos vemos luego- cuelgo esquivando esa clase de preguntas para las que no tengo respuesta
Richard llega a la casa buscándola pero ya se ha marchado y con furia reacciona por no haber estado allí para despertarla y ser el primero en felicitarla, con lo hermosa que es ella y como la necesita para vivir, cuando esta lejos de ella se tiene que enfrentar solo a los fantasmas pero cuando ella esta entre sus brazos ni siquiera existe el pasado, solo sus ojos esmeraldas, y su sonrisa sincera, y su mirada pura, y su autenticidad. Él no merece a esa mujer, no se la merece pero no puede permitir que se vaya, y es un canalla, un canalla enfermo de tanto odio, un infame que no puede darle lo que ella se merece. Solo quiere estar con ella todas las noches, quiere abrazarla y sentirse humano, quiere amarla y sentirse libre otra vez.
No es fácil celebrar tus 25 años sin que tu familia te de una llamada, y sin tener un novio que te regale flores. Supongo que con el pasar de las años las cosas que te faltan pesan mas. Y aunque la soledad siempre ha sido mi compañera hay veces que me harta tanta pobreza y esta constante sensación de que no tengo nada. Mi carrera esta empezando a llenar el camino del éxito y yo tengo pocos con quien cerebrarlo. Lannie tiene razón tengo que emboracharme liberar tensión pero ni siquiera eso me apetece, lo único que quería era que él al menos se hubiese acordado, se supone que estamos en sintonía, que sabemos las necesidades que tiene el otro pero al parecer no es así.
- Querida felicidades, espero que cumplas muchos mas, y nos honres a todos con tu grandeza por mucho tiempo, este es mi regalo espero que te guste- al menos todavía tengo gente con la que todavía puedo contar
- Gracias Martha, no tenias que haberte molestado- tomo el presente un poco apenada
-Tonterías, tu te mereces eso y mucho mas, invité a Richard pero no quiso venir, de todos modos quiso mandarte este regalo- me entrega una cajita y mi corazón empieza a responder desmesurado vaya idiota que soy me emociona un tío que jamas será completamente mío
Trato de ajarme lo mas que puedo de los invitados para abrir su regalo, es un impulso, una necesidad y tengo que saberlo, tengo que ver con que me sale a estas horas, lo que mas ansío es que me haga sentir que le importo porque él me importa mucho. Solo es una nota, diciéndome que me espera al doblar la esquina.
Martha puede verla desde lejos leyendo la nota de su hijo, y también percibe como de inmediato ella corre a buscarlo. Ha caído en su juego, y teme por su futuro, Richard tiende a destruir a las personas que quiere, y a leguas se ve que Kate es una de ellas, ella no piensa permitir que esta vez pase lo mismo, la va a defender a capa y espada porque Katherine es una muchacha que vale oro y no se merece morir por un desgraciado.
Me siento una imbécil corriendo a buscarle como si fuese la persona que mas quisiera en esta vida, odio ceder porque no tengo voluntad y odio tener que darle la razón en todo. Me esta esperando en su carro deportivo, vestido muy elegante con su corbata roja contrastando con mi vestido como si supiese de ante mano la prenda que elegiría vestir. Nos miramos por un instante hasta que se acerca corriendo a donde estoy y me besa hasta dejarme sin aliento, es la primera vez que nos besamos en la calle, y presiento las mismas cosquillas, este deseo loco que me pide mas, yo siempre pensé que lo de nosotros era físico y lo es pero también hay una pizca de sentimientos que ni él ni yo queremos nombrar. Mientras me besa me alza con su fuerza característica, es mas grande que yo, mas alto y me hace tocar el cielo.
- Felicidades- menciona respirando con dificultad sobre mis labios
- Crei que no te acordarías- yo también estoy muy agitada y muy emocionada por su ataque de pasión en plena calle
- Yo jamas olvidaría nada que tenga que ver contigo, siento no haber estado ahí cuando abriste los ojos tuve que- intenta aclararme pero yo le callo no necesito mas que tenerle aquí
- Sssss, gracias por venir- no quiero que me cuente mentiras para ocultar la verdad
- Se que no te gustan las sorpresas, pero quiero que vengas conmigo- sonríe muy cerca de mi rostro dios este hombre es hermoso, me gusta, me fascina, iría a donde fuese con él
Conduce hasta un hotel , y allí me ordena que me baje del auto, me pide que le espere en el reservado del restaurante supongo que es porque no nos pueden ver juntos y no protesto porque es lo que dice nuestro acuerdo. Pero cuando llego hasta la mesa me espera la sorpresa más grande que me pudiese imaginar. Mi madre, no puede ser que hace mi madre aquí si debería estar en Nueva York, me abraza tan fuerte que vuelvo a sentirme niña otra vez, siempre he temido que no me perdonase lo de irme de casa, pero ella no me guarda tanto rencor como mi padre.
- Pero, que haces aquí, como, no entiendo- las dos lloramos de la emoción hace años que no la veía
- Ha sido tu amigo, llamo a casa hace un mes, me ha pagado un pasaje para venir a verte- pero como sabe sobre mis padres si nunca lo hemos hablado
- Rick, él ha hecho todo esto- no me lo puedo creer pero si a veces creo que no me escucha
- Si, el mismo, se ve que te quiere mucho, me tranquiliza saber que alguien como él esta aquí ayudándote y no estas tan sola- pues es la única que no ve mal que este cerca de mi
- Estas hermosa- tomo su mano amo a mi madre con todas mis fuerzas y la extraño tanto es el mejor regalo del mundo
- Tu si que estas hermosa hija, me alegra que tu vida se haya arreglado un poquillo- nos abrazamos de nuevo
Nos pasamos toda la noche contándonos cuentos y conversando de nuestras cosas, hasta que la acompaño a su habitación, esta muy cansada pero le prometo que regresaré temprano y estaremos todo el día juntas. Rick esta dormido en el carro y me quedo mirándole embobada nunca pensé que estaría dispuesto a tanto por mi, nunca pensé que me conociera tanto como para entrar en mi mente y descubrir lo que mas me hace falta.
- Hey- toco en su ventanilla
- Hey, como estuvo tu noche- no se porque dicen que es un mounstro si es capaz de hacer estas cosas
- Eso que hiciste, nunca nadie hizo algo igual por mi- me siento a su lado
- A donde te llevo- menciono
- A donde siempre- le sonrío con complicidad
Caminamos abrazados, y jugando por la playa, me siento extraña porque entre nosotros nunca antes hubo este tipo de contacto, esta cercanía, hoy siento su olor mas clavado que de costumbre y eso me vuelve loca. Se quita la camisa y se mete en el agua, con lo fría que debe estar, que horror pero como puede ser tan chalado.
- Que haces loco- me entra la risa
- Celebrando que mi Katherine ya tiene 25 años y es la mujer mas preciosa del mundo- responde
- Jamas me habías dicho algo parecido- afirmo sorprendida abrazándolo
- Siempre lo he pensado- me besa y caemos en la arena
Rodamos hasta que me pongo encima de él y le beso con vivacidad, poniéndole agallas apreciando el calor que rueda por mi cuerpo. Él me sube el vestido y gimo cuando me acaricia las nalgas, se coloca encima de mi temblando por el frío y quizás también por la excitación, ya me percato de su endurecimiento. Me clava su mirada azulada, amo estos momentos, los adoro. Se concentra en mi cuello, y se refrota con mi cuerpo excitandome a mas no poder. Yo tomo sus cabellos y le beso mordiéndole los labios, deseo a este hombre como no he deseado a nadie. Ya le siento morder mis pezones sin tener que quitarme el sujetador y vibro, vibro y no me calmo no puedo calmarme. Meto la mano dentro de sus pantalones y acaricio sus miembro, masturbandole, y esmerandome en darle placer.
Gime mi nombre y yo gimo el suyo, termino de bajar sus pantalones y yo misma hago que se hunda en mi. No quiero esperar mas ya estoy lo suficientemente empapada como para terminar en cualquier momento, y él lo sabe. Sale de mi cuerpo y empuja consistentemente. Clavo mis uñas en su culo y muevo mis caderas para enterrarme una vez mas en su erección. Grito porque él acelera sus movimientos y con mis manos encierro un puñado de arena. Continua penetrandome una y otra vez, desesperadamente, cuando hacemos el amor, lo hacemos en cuerpo y alma, no podemos quitarnos la vista de encima ninguno de los dos y queremos quedarnos para siempre de esa manera. Termino arañando su espalda, dejando que el orgasmo me colme completa, sintiendo las corrientes, disfrutandolas, esperando por su clímax que no se hace esperar y me golpea detrás provocándome un cumulo de emociones apetitosas.
- Sabes que siempre voy a regresar a ti- me mira con dulzura
- Siempre- pregunto con los ojos brillosos
- Siempre Katherine Houghton Beckett...
