No puedo dejarte ir

Estar sin ella ha sido la prueba más difícil de toda su existencia y mira que ha tenido inconvenientes a lo largo de su historia. Ninguno como la desesperación que produce el no poder salir a buscarla, el dolor de no correr a sus brazos y abrigarse a su cuerpo la noche entera. Si solo pudiese enterrar su pasado y dedicar todas sus horas a recuperarla. No soporta la idea de que se case con aquel hombre perfecto, está claro que el muy gilipollas puede darle un buen futuro pero ella no le ama, ella no pudo haber olvidado todo lo que vivieron juntos. Está seguro de que le sigue recordando tanto como él la tiene presente en todos los rincones de su alma, porque desde que le conoció no ha podido sacársela de la cabeza, esa mirada trasparente, el brillo de sus hermosos cabellos que le cegaron aquella mañana. Desearía no tener responsabilidades, desearía no tener nada si eso significa que la tuviese a ella.

A causa de sus tropiezos no ha podido darle todo lo que ella se merece. No ha sabido gritarle cuanto la ama muy a su loca manera, ella ha sido la única capaz de resucitar sus sentimientos y jamás le ha regalado una flor. Si ella supiese lo cerca que están el uno del otro le mataría pero si no ha reclamado su presenciaen todos estos años es por no hundirla en su propio lodo, suena a lo que dicen todos pero es la verdad. Y ahora le ha reclamado lo que no tiene derecho a reclamarle, quizás debería dejarla en paz y no situarse en su radar nuevamente.

La conoce demasiado era evidente que después de su descuido intentaría revolver todo ese hermético polvo detrás de su desaparición. Ahora tendrá que remediar sus errores como de costumbre, meter la pata es su estilo últimamente y la gente para la que trabaja no está muy contenta con eso. Después de todo si está haciendo todo eso es para quedar libre de una vez por todas pero teme que cuando eso suceda ella este casada y con hijos, teme no poder recuperarla y morir solo.

Ella tiene un carácter difícil y le costará muchísimo entender lo que está igual modo tiene que impedirle que siga contratando profesionales, tiene que pararla aunque para eso evidentemente le toque dar la cara. No está en condiciones de hacerle frente, si es que contemplarla de lejos le provoca tantas cosas, como tocar ese punto sublime de su fantasía, morder esos labios suculentos por naturaleza, absorber esa calidad humedad que tantas veces le robó el habla.

Ella no lo sabe pero la ha seguido de cerca como un secuestrador y ganas no le han faltado de retenerla, amarrarla a su cintura para siempre. Es tan fuerte lo que le pasa con esa mujer, esa inclinación penetrante de convertirla en su esposa. La quiere para él y para nadie más, y le destruye saber que ese millonario de cuarta le está poniendo sus manos encima y la esta durmiendo con regalos. Conoce bien a los de su calaña esa clase de hombre solo quiere a las mujeres de trofeo y ella es la presa perfecta, la joven y bella actriz del momento.

Es increíble lo talentosa que es, siempre lo ha creído pero se ha superado con creces. Después de todo el trabajo que pasó en la vida y lo mucho que sufrió se ha convertido en una mujer extraordinaria. Finalmente posee la oportunidad de hablar con ella admirar ese rostro que no logra sacar de su mente ni un segundo. Tuvo que dejarle el coche sin gasolina y mandarle un falso mensaje desde el móvil de su mejor amiga para que acudiera a su encuentro en el bosque más lejano. Nadie puede saber que ha vuelto a perseguirla, eso sería condenarla.

-Vas a tener que dejar de darle vueltas a mi muerte Kate- la sorprende por detrás deteniendo su corazón casi provocándole un infarto, rozando sus brazos y respirándole en el cabello, ese olor le vuelve loco, le descontrola muere por abrazarle pero no es correcto debe alejarla, debe evitar que se meta en la boca del lobo y no pueda salir como ya le sucedió el.

Ella no contesta y eso le preocupa, porque a lo mejor no fue una buena idea después de todo, la nota temblar y erizarse, percibe como su respiración se agita y profundiza. De pronto se mueve alejándose del contacto de sus manos, se lo piensa dos veces antes de girarse, se lo piensa porque es muy difícil reencontrarlo. La realidad es que presuponía que estaba fuera del país o algo parecido. Reúne valor y al tenerlo de frente se llena de furia, toda la rabia contenida le pasa factura de inmediato.

-Hijo de puta- cierra sus puños y le parte la cara por embustero, por mentirle tanto, por hacerse pasar por muerto y dejarla esperado por algo que nunca sucederá. Le pega dos veces más y él no se defiende golpea repetidamente su abdomen para terminar abrazándole con todo su ímpetu. Él también está abatido y no reacciona, pero cuando lo hace también se aferra a ella con desesperación. Kate no puede evitar las lágrimas recordando esos momentos en los que creyó que no volvería a verle y se deja llevar por las sensaciones de esa carne pegada la suya.

Por otro lado Richard Castle el hombre de acero, el que odia los lloriqueos impresionables, derrama una lágrima por primera vez al abarcar a la mujer de su vida. Ella se separa de golpe y al ver sus ojos azules llorosos se derrumba por completo es increíble lo que este hombre hace con ella, es increíble que después de todo, lo que está sintiendo por el en estos momentos es puro amor, pura adoración, pura nostalgia.

- Tienes que irte, solo quería pedirte que le digas a ese amigo tuyo que deje de hacer preguntas y también quiero desearte que seas feliz- el seca las lágrimas en sus propios ojos y deja de mirarle por un momento porque de lo contrario es imposible parar las emociones

- Después de dejarme esperando por ti, de engañarme con una muerte ficticia, de tenerme culpándome por no haberme quedado contigo eso es lo único que tienes para decirme Richard eres un cobarde sabes pensé que teníamos un acuerdo, siempre juntos recuerdas- ella le reclama con razón porque desde que se fue vive en soledad y ni siquiera pudo disfrutar plenamente todo lo que mejoró en su vida

- Fuimos demasiado tontos Kate, lo que tuvimos fue tan excitante que creímos no acabaría pero ya vez que no fue así, las cosas cambian, te vas a casar no, precisamente tu que luchabas a capa y espada en contra de la institución del matrimonio y te conformabas con ser mi amante- afirma aparatándose cada vez mas

- Sabes por qué me caso gilipollas, ya no quiero pertenecerte, no quiero tener nada que ver con un hombre que miente, no pudiste programar esta reunión cinco años antes, al menos para contarme que estabas bien, no pudiste porque tu madre tiene razón eres un canalla que no tiene sangre en las venas-sigue con su golpe de reclamos sacándose todo ese pesar del cuerpo liberando su espíritu

- Cásate y se feliz si a mi me parece muy bien yo nunca merecí que estuvieses a mi lado- oculta su dolor entre resignaciones

- Debiste pensarlo antes de encerrarme en tu habitación, antes de cubrirme con tus sabanas yo nunca te hice preguntas Richard, no me importaba tu pasado ni lo que hacías, jamás te cuestioné porque a veces te ibas de madrugada, solo porque me gustaba ser tu compañera y porque imaginaba que tu jamás me dejarías, si ya no pertenecía a tu vida al menos me merecía un adiós- recordar todo le está pesando demasiado sus ojos están rojos de tanto llorar mientras le abrazaba

- Soy una mala persona tú lo sabias Kate- contesta con la cabeza baja

- No lo eres Richard, no me vengas con eso y mírame a la cara tan siquiera- le desafía

- No debí haberte llamado, perdóname- le mira los ojos y se deshace

- Me hubiese gustado que lo hicieras, solo que no a estas alturas del juego llegas cinco años tarde- sabía que aquel reencuentro seria duro

- Tú crees que a mí no me hubiese gustado llevarte conmigo, no sabes cuantas veces quise acercarme, me moría por acariciarte, por quedarme diez minutos respirando en tus labios, me dolía despertar de una pesadilla y no tener tus manos entrelazadas a las mías, te aseguro que mi vida no ha sido precisamente un picnic y más sabiendo que tú estabas con otro- se desahoga sin quitarle la vista de encima

- Eres un cretino, desgraciado, miserable- reacciona a sus palabras él está más lindo que nunca y lo único que logra es insultarle porque ya no puede mas

- Ven- la toma de la mano y la acerca a su cuerpo tapándole la boca y recostándola de un árbol

El sonido de un auto les sorprende pero desaparece enseguida, falsa alarma por suerte pero él no puede arriesgarse. Suelta el aire contenido baja su mano y sin querer le toca un pecho a su amada, ella lleva una camiseta blanca sin sujetador salió corriendo de casa pensando que le había sucedido algo a su amiga y definitivamente no se esperaba encontrarle en ese bosque en medio de la carretera. Los pezones se le marcan y el no puede evitar mojarse los labios como quien ve un manjar después de haber estado un siglo a pan y agua. Le da miedo acariciarle y recibir una bofetada. No quiere faltarle el respeto pero su virilidad se ha despertado con ese roce y de que manera.

Ella tiene los ojos cerrados debería cortarle la mano por su atrevimiento pero es la caricia más apasionante que ha recibido en mucho tiempo y suena tan patético. Richard no quita las manos de su boca está demasiado nervioso y no sabe qué hacer. Sus cuerpos engomados piden a gritos un poco de acción, una simple iniciativa de cualquiera de los dos que comience con la lucha. Él no logra apartar la vista de sus senos, son tantas perfectos muere por acogerlos en su boca, morderlos hasta hacerla gritar ha fantaseado tanto con esa mujer que siente que puede explotar en cualquier momento. Aleja la mano de su boca para atraer su cintura y pegarla más. Quiere hacérselo allí mismo, a la luz del día en aquel bosque necesita demostrarle que no hubo un solo minuto en el que no pensara en cada rincón de su tibia piel.

-Que estás haciendo infeliz - ella tiembla en cada silaba encendida hasta los huesos agitada como una virgen en su primera experiencia

- Hueles a sexo, te guste o no eres mi hembra, mi amor- continua pegado a su cuerpo hablando en su cuello de manera primitiva

- Quítame las manos de encima o te rompo las piernas- no existe autocontrol y se siente indecorosa al no poder apartarle al estar deseando a un hombre que no es su prometido, quería verle para reclamarle no pretendía perder la cordura de nuevo por él pero las cosas no han cambiado tanto después de todo

- Nos merecemos una despedida, tu y yo, una última batalla, juro que voy hacerte aullar como antes, no te imaginas las ganas que tengo de adentrarme en tu abertura y mojarme en tus entrañas, quiero follarte duro como te gusta, quiero que me pidas más quiero que me dejes ese último recuerdo- sigue apretándola desgastando su cuello removiéndola todavía mas

- No sigas, esto nunca acaba bien- ella está gimiendo de efervescencia

- Sientes lo mucho que te deseo, te gustaba comprobarlo recuerdas, digas lo que digas, hagas lo que hagas se que no te olvidaras de mi- el coloca la mano de ella en su polla empinada por encima del estrecho pantalón

- Para- un flashback abarrotado de sufrimiento la impulsa a pegarle en la cara con rigor

Richard recuesta su cabeza en el árbol sintiéndose una basura mientras ella no puede dar un paso más, hay algo que la detiene, algo que ni el frio ni la distancia han podido cambiar. Que destino tan caprichoso siempre juntos de reencuentro en reencuentro. Percibe que ella le mira y se acerca despacio hacia donde está. Quizás viene a pegarle de nuevo pero la espera con los brazos abiertos. Le sigue viendo como el hombre mas apuesto del mundo, con esa camisa negra apretada en sus fuertes bíceps que le permite vislumbrar como luce "Katherine" tatuado en aquel antebrazo. Seria idiota negar que también tiene ganas atenazadas que gritan buscando ser libres y que se le han mojado las bragas solo con oírle hablar.

Se instala frente a su hombre un poco más segura y él se prepara para otro puñetazo, pero ella le rompe la camisa dejándole cada vez más contrariado. Esta vez no le da tiempo a pensar ni gasta saliva con palabras, se abalanza a por la boca de Katherine y la descubre sin cuidado, ella clama ilusionada combatiendo con la lengua, enredándose, saboreándolo él es la cosa más rica que ha probado nunca y la tensión es mucha, muchísima. Él ataca y la incrusta en el árbol con sus largas piernas trenzándole la cintura. Se deshace de la innecesaria camiseta y se queda embobado, vuelve a bañarse en la saliva de su musa y termina estimulándole los pezones con la lengua, haciendo círculos,succionando como un maestro y ella le mordisquea la oreja sobreexcitando a su galán. Él la gira para quitarle los jeans y la prenda interior.

-Había olvidado lo hermoso que es tu culo cariño- él sabe que lo que dice le provoca escalofríos y se aprovecha- dejaste que ese tonto te tocara pero te prometo que hoy voy a borrar cada caricia que te hizo y no vas a poder hacérselo otra vez, no mi amor porque eres mía- palpa su espalda hasta pellizcarle las nalgas y estremecerla- estoy tan duro por ti ahora mismo- se pega más a ella provocándole fuertes gemidos

-Eres un demonio- ella busca su boca y la somete a su antojo y él se siente feliz de que ella todavía le quiera de esa manera loca en la que siempre se han querido

La penetra fuerte con los dedos a la vez que ella abre la boca sorprendida de lo empapada que consigue ponerla como si no hubiese pasado el tiempo entre los dos. Los mueve frenético mirando las reacciones de su amante, disfrutando de sus expresiones de placer, de su oscilación, de cómo lo acoge y como vocifera sin vergüenza. Se derrumba alcanzando el puro éxtasis. No contento con su buen trabajo y teniendo en cuenta de que este encuentro puede no volver a repetirse baja para tomarle con la lengua después de depositar cientos de besos por sus muslos. Abre sus labios vaginales con las manos y comienza a estimularla con excelencia.

-Oh dios Rick tu vas acabar conmigo sigue así no pares- el la conoce en cuerpo y alma la descompone con cada maldita cosa

Comienza a chupar de forma dulce derritiéndola poquito a poquito, el adora su sazón, esa divina lluvia que tantas veces ha probado. No se resiste más y comienza a moverse en su clítoris robándole un exquisito bramido.

-Más fuerte Rick, bien fuerte- el pecho de Kate sube y baja y unas gotas de sudor le corren por el abdomen

El continua a sus órdenes acelerando las palpitaciones de ambos necesita abrirle las piernas lo más pronto posible o no aguantara. Ella extrañaba ese sexo enloquecedor que le entibia las venas. Solo se detiene cuando ella llega a su segundo orgasmo y de la intensidad ella termina derrumbandose en su hombro.

Espera recobrar el sentido y lo lo incrusta en contra del árbol, Rick se queda de piedra no la recordaba tan efusiva. Le baja el pantalón y el bóxer al mismo tiempo. Y toma su crecida polla con las manos acostumbrándose de nuevo a su textura. Ellos hace mucho aprendieron a decirse las cosas con la mirada

Después de jugar un poco más y de que él estuviera a punto de experimentar el orgasmo más temprano de su vida, la agarra por el trasero apoyándola en la fría madera introduciendo centímetro a centímetro acomodándose y ajustándose de nuevo en su matriz. Hace mucho que ella no lo hace, hace mucho que no se sentía completada por nadie, los gritos cada vez son más altos.Él se mueve como si estuviese bailando de un lado a otro y hasta el fondo. Duro y sin preocuparse por el dolor está seguro de no va lastimarla ella esta lubricada y abierta para recibir cada invasión. Ella le acompaña en su circulación, se mece con él y le recibe con rendición. Entrar en su valle es delicioso, es embriagador es como ir al espacio y flotar. Es imposible desconectarse, es imposible dejarse ir, los dos quieren aguantar se lo deben el uno al otro. Y el la toca con desespero, la besa como si se tratase del último beso, y ella vuelve a romperse en sus brazos vuelve a caer y a sostenerse. Le sujeta con eficacia arrastrándole hacia el mismo paraíso. Tan acoplados están que llegan a la cima al mismo tiempo mirándose, acariciándose para alargar el momento. Ella se desploma y él se descarga en su interior con un rugido impresionante. Se derrumban en el suelo sin poderlo evitar completamente desfallecidos.

Aprovechándose de su cansancio la lleva hasta el coche con cuidado dispuesto a cometer otras de sus insensateces, conduce hasta la cabaña donde se esconde dispuesto a compartir su mayor secreto con la única persona que le importa. La deposita en la cama con cuidado y vela su sueño con cierta ternura.

-Donde estoy- al poco rato ella se despierta e inspecciona la medieval habitación donde se encuentra

- Aquí es donde me escondo Kate, si quieres entregarme si de verdad me odias te estoy concediendo la llave para que acabes conmigo de una vez por todas y te libres de este desastre, de lo contrario quiero que sepas que no te voy a dejar casarte con ese otro, no después de que me demostraras que sigues siendo mía- afirma con certeza

- Rick donde te metes te olvidas que tienes un trato con el que cumplir- la voz de una mujer desconocida para los oídos de Kate los interrumpe y Castle siente que la ha cagado pero bien

Continuará