Won't get a night's rest until you're six feet deep
I promised you forever
But we both know,
We're never gonna get along
You want it! You got it!
Here's your freakin' song.
Una luz brillante, que apuntaba directamente a sus ojos, despertó a Spencer. Su alarma todavía no había sonado, y ayer dejó la persiana bajada. Entonces... ¿Por qué había tanto sol? Se agarró la cabeza, un poco mareado y abrió los ojos poco a poco. Algunas risas taladraron su cabeza por algún motivo.
-Espera... Esta no es mi... -Se movió bruscamente, y cayó al agua.
Al parecer algún graciosillo había transportado su cama hasta la piscina del Internado, y sabía perfectamente quien había sido. Comenzó a nadar con dificultad, y se agarró al colchón mientras tosía.
-Sonríe, Wright~ -Una voz grave y estúpida venía desde el borde de la piscina.
Todo lo que veía a su alrededor era gente riéndose, y flashes de la cámara de Cobra.
-¡Maldita... sea! -Intentó gritar, pero se le hizo difícil por culpa de la tos.
-¡Spencer! -Shanilla se abrió paso entre la gente, e intentó alcanzar al castaño. Este le agarró de la mano, y salió de la piscina.
-G-gracias...
La risa de Cobra, hizo que apretara los puños. ¿A qué cojones venía eso? Se acercó, a pesar de los gritos de advertencia de su amiga. El mayor le sonrió.
-¿Estaba buena el agua, Wright? -Spencer sonrió de forma macabra.
-No lo se, Cobra. ¿Por qué no la pruebas? -Y acto seguido, le empujó adentro. La gente soltó una especie de "Ooooh", pero comenzó a reír de nuevo.
-¡MI MÓVIL! ¡JODER!
-Y quiero ver mi cama en mi habitación de nuevo, o se lo diré al director. -Soltó, posando sus manos sobre las caderas. Shanilla le sonrió y volvieron juntos a la residencia masculina.
El día anterior fue horrible, aunque ya lo predijo al ver a cierto capullo en su habitación. Primero, le había quitado su querida cama. Tampoco es como si le importase mucho, pero le jodía que se la quitara... ¡Él la cogió primero, por lo que le pertenecía! Después, cuando Rajeev se marchó empezó a decirle cosas sin venir a cuento, como "Enano, Nariz chata..." y aunque intentaba no perder la calma, era obvio que le quería provocar y acababan peleando. Al final, en la noche, Cobra decidió que le apetecía fumar en la habitación, Spencer se empeñó en que no quería tener humo en su cuarto. Pero pasó de él.
Y ya empezaba el día mojado... ¿Por qué tenía que sufrir él al jodido matón que era Cobra?
-¡Spence, bro! ¿De dónde vienes tan empapado? -Rajeev se acercó al castaño, que estaba tiritando.
-No quiero hablar de eso. -Soltó él, andando hacía su habitación. Los mellizos le seguían, y podía oírlos susurrar. Probablemente Shanilla le contaba a su hermano lo que le había pasado.
Llegaron a la habitación ciento doce, y Spencer comenzó a buscar en su armario. Se giró para entrar a la ducha.
-¿Cuándo tenemos la primera clase?
-En un par de horas. -Sonrió la muchacha. -Rajeev, tu espera a Spencer y yo voy a cambiarme... ¿Vale?
-Uh... Claro.
Wright abrió la llave del agua caliente. Soltó un suspiro, mientras tanteaba con la mano el gel de baño. Sin embargo, alguien lo había agotado entero.
-Joder... -Soltó, abriendo la puerta de la ducha. Intentó estirarse, para agarrar otro bote que había encima del lavabo. Se oyeron las bisagras crujir, mientras se abría la puerta. -Jeevster, ¿Me pasas el jabón? No llego, dude.
Sin embargo, cuando se giró, no era Rajeev el que había entrado al baño. El rostro pálido de Cobra se sonrojó levemente, al encontrar a Spencer en esa posición.
Sus miradas se cruzaron unos momentos, antes de que el moreno fuese el primero en reaccionar. Le sacó una foto con el móvil.
-¿PERO QUÉ TE CREES QUE HACES? -Gritó el castaño, ahora intentando alcanzar una toalla.
-¡AHAHA! Ahora puedo hacerte chantaje. -Comenzó a reír el mayor.
-MALDITO PERVERTIDO. ¿NO TE HAN ENSEÑADO A LLAMAR? -Spencer le tiró agua, mientras se tapaba y salía de la ducha para quitarle el móvil. -¡DEJA DE HACERME FOTOS!
-No te alteres, Wright. -Siguió riendo ese capullo, alzando el objeto, para que no llegara.
El pequeño le dio una patada en la espinilla, y se tiró encima para quitárselo. Cobra le agarró de los hombros, sintiéndose un poco incómodo. Es decir, vale, esto era muy típico entre ellos dos, pero Wright solía llevar ropa y no una simple toalla rodeando su cintura. El castaño le dio un golpe en la barriga, y Cobra soltó un gruñido.
-¡QUE ME LO DES!
-No quiero.
Shanilla entró a la habitación ciento doce, con su uniforme puesto. Pero... Su hermano no estaba ahí.
-¿Rajeev? -El chico entró entonces al cuarto.
-Ah, Shanilla. Fui a ponerme el uniforme, lo siento. -Sonrió un poco culpable.
-Ugh... No pasa nada... -Suspiró ella. -¿Y Spenc-
Entonces, dos chicos salieron del baño tirados en el suelo y gritando. Spencer estaba empapado, y desnudo. Y Cobra se había mojado un poco por culpa del pequeño.
-¡SPENCER! -Gritó la chica sorprendida. Pero el chaval no le hizo caso, y siguió peleando con el moreno por su móvil.
-¡DUDE! -Los chicos levantaron la mirada, y Wright se sonrojó fuertemente.
Jodido Cobra...
Spencer comenzó a correr a su clase, acompañado de sus amigos. Tuvo que ponerse el uniforme rápidamente, por lo que la camisa estaba arrugada con parte fuera del pantalón, y la corbata mal puesta. Al menos llegó a tiempo. La clase fue de presentación de la asignatura, como siempre el primer día era un muermo... Acabó pronto, y salió con una sonrisa. Había pasado una hora completa sin Cobra. Perfecto.
-¡Wright! -Una voz hizo que su sonrisa se disolviera. El jefe de estudios, el señor Ponzi, le tenía muchísima manía. -¿Y esa ropa?
-Uh... Y-yo... No tenía tiempo para arreglarme... -Susurró un poco nervioso, el pequeño.
-Las normas son muy claras respecto al uniforme. -Le dijo agarrándole del hombro. -Castigado.
-¿QUÉ? -Spencer se removió un poco, enfadado. Pero lo arrastraron hasta el aula de castigados.
Menudo de día de mierda...
Wright sacó un cuaderno y empezó a escribir ideas. Uno de sus hobbies eran montar películas de horror, y tenía que admitir que era bastante bueno en eso. Luego colgaba esos "cortos" en YouTube, donde ya tenía un buen número de seguidores. Esta vez pensó en que Shanilla podía tener un papel en su próxima película, ya que le había ayudado con lo de esa mañana.
-Vaya, vaya, ¿Qué tienes ahí, enano? -Spencer cerró los ojos, intentando no perder los nervios. No, no era Cobra, pero si uno de sus amiguetes. Kleet. Por lo menos, el moreno tenía algo de inteligencia, aunque no lo pareciese. Sin embargo, este tipo no tenía dos dedos de frente. Era jugador de Rugby en el equipo del colegio, y al parecer los golpes lo habían dejado tonto, porque si no Spencer no se lo explicaba.
-Por favor, ¿Me puedes devolver mi cuaderno?
-¿La uuh... c-coche... de los muertos hirientes?
-La noche de los muertos vivientes. -Le corrigió el niño, suspirando. -Dámelo, Kleet.
-Hehe, ¿Y qué me das a cambio? -Spencer hizo una mueca.
-¿De qué hablas? Es mi cuaderno, devuélmelo. -El idiota se lo lanzó a uno de sus amigos y comenzaron a pasársela, mientras el chico daba vueltas para intentar recuperarlo.
En una de las veces, le dio una patada al rubio sin querer. Casi se cae, y tenía que apoyar su pie en algo. Aunque Kleet no lo vio como un accidente, y lo agarró del cuello de la camisa.
-Ugh... Joder... -Spencer comenzó a patalear, mientras sus pies se elevaban del suelo.
-Te vas a enterar.
-¡Oh, vamos, basta ya! -Una voz grave vino desde el fondo. -Suéltalo, Kleet.
-Pero Cobra-
-No querrás hacerle daño a mi sirviente personal, ¿verdad? -Spencer cayó de culo, mientras le miraba con una ceja levantada.
-¿Disculpa? -El idiota (el moreno, no el idiota rubio), se le acercó sonriente. Una sonrisa que por algún motivo puso a Spencer bastante nervioso.
-¿No querrás que divulgue tu foto por todo el instituto, verdad? -Susurró, cerca de su rostro. El castaño frunció el ceño.
-No me importa. -Al parecer el mayor de sorprendió, y no contaba con esa respuesta. -Eres tú el que va a quedar como un pervertido.
-... Vale, Kleet, procede a lo que quiera que estabas haciendo.
-Un placer. -Rió el rubio.
-¡NO, ESPERA! ¡MIERDA!
-Isssh... -Se quejó Spencer, mientras Shanilla le pasaba un algodón mojado en alcohol por la mejilla. Tenía algunos moretones por el cuerpo y varios cortes.
-¿Cómo se te ocurre hablarle así a esos brutos? Podían haberte matado, Spence. -Le regañó un poco la chica. -Quédate quieto, hombre...
-Bueno, ¿Qué iba a hacer? -Preguntó mirando a Rajeev ahora. -¿Quedarme quieto?
-Nah, bro, hiciste lo correcto. -Sonrió él, comprando refrescos desde la barra del restaurante de la residencia masculina. Luego le dio uno a su hermana y otro a su mejor amigo. -Eres un héroe.
-Los héroes salen malheridos. -Soltó la muchacha, cerrando el botiquín. -Listo.
-Bueno... Ya me vengaré.
-¡Nada de venganzas, Spencer! -Shanilla se levantó, con el ceño fruncido. -Voy a llevar esto a la enfermería. ¿Puedo dejaros solos cinco minutos? -Los chicos se miraron, y sonrieron, a lo que ella suspiro. -Serán tres entonces.
En cuanto se marchó la castaña, ambos chicos comenzaron a planear una venganza hacia Cobra. Por supuesto, no iba a salirse con la suya.
