N/A:
Kyo: Antes de que quieran lincharme! (aparece con una olla como casco y una sartén como escudo) quiero decirles que tengo razones de peso por haber tardado en escribir por más de un mes. Verdad Anna?
Anna: yo no sé nada ¬¬
Kyo: Anna! TAT
Anna: esta bien (suspiro) la tonta de Kyo se fracturó la muñeca así que no pudo escribir, me da flojera repetir la misma explicación así que lean las notas de autora del capitulo de ojos ajenos, contenta? ¬¬
Kyo: (asiente con la cabeza) y bueno, aunque ya actualicé ese fic entré en semana de exámenes y aunque había tiempo por haberme preparado con antelación para mis materias, tal parece que mi musa de la inspiración sale disparada de vacaciones cuando se acerca esa época…
Anna: casi como lo haces tú con un problema de física ¬¬
Kyo: (puchero) … sí bueno, se me fue la inspiración, incluso Anna con su terrible temperamento no logró disuadirme (coff coff amenazarme) con escribir, hasta se llegó a cansar de usar método rudimentarios sin mostrar resultados no es así?
Anna: quita esa sonrisa de tu rostro ¬¬ sólo debo buscar mejores torturas
Kyo: =.= bueno… no fue hasta apenas antier que comencé a escribir y tú no ayudabas mucho en regresarme el borrador ¬¬**
Anna: era aburrido que querías? ¬¬
Kyo: pero por lo menos me hubieses dado una idea, no que me andaba quebrando la cabeza para satisfacer tus deseos sádicos TAT
Anna: bueno, bueno pero salió no? Así que deja de quejarte y presenta el capítulo
Kyo: ¬3¬ ta bien, cuarto capitulo y vamos por más, originalmente había más contenido pero como dije antes, Anna no se a contentaba con lo que le entregaba… creo que le haces competencia a Xanxus ¬¬
Anna: ^^gracias!
Kyo: =.=U no era un cumplido, espero cumplir con sus expectativas
Anna: sabes que no es así ¬¬
Kyo: y de quien es la culpa que tuviese que cortar el capítulo?
Anna: (la ignora) comentarios, sugerencia, reviews son bienvenidas, mejor si son amenazas de muerte ^^
Rating: M:
Disclaimer: KHR pertenece a Akira Amano-sensei (por el momento ¬¬)
Advertencia: Gore, asesinatos y violencia.
Juego de muñecas.
By: Kyomi120500
Capítulo 4:
Atrapados.
La situación no era nada favorable para el equipo de rescate quienes se vieron obligados a replegarse nuevamente en las instalaciones de la vieja escuela viendo impotentes como se aglomeraba una gran masa de Ghoul en los límites por una fuerza invisible que les impedía el paso. La calle estaba repleta por la conglomeración semejante a un enjambre de aquellos mórbidos cuerpos putrefactos impidiendo alguna vía de escape para llegar a su destino.
-Mierda, esos monstruos son testarudos –rechinó los dientes de molestia cierto peliplata mientras veía desde una ventana.
-No hay mucho que podamos hacer Gokudera-san, no podremos movilizarnos hasta que las cosas se apacigüen –trató de calmarlo Shoichi pero se encontraba igualmente frustrado por no poder salir.
-Llámenme loco pero pareciera como si nos quisieran retener aquí –oyeron el comentario de cierto bovino que caminaba por el pasillo mirando el ajetreo.
-¿Retenernos? –preguntó confundido el pelirrojo viéndolo acercarse.
-Tú vaca inútil… –le reprochó Gokudera por negase a ayudarlos a rescatar a los cautivos.
-Di lo que quieras pero es una molestia salir con todos esos entusiastas ghouls –ignoró el reclamo y miró por la ventana.
-¿Por qué piensas que nos quieren inmovilizar? –trató de retomar el tema el mayor.
-Sólo míralos. Ayer era unas simples bestias y hoy les hicieron sudar la gota gorda –comentó.
-Tiene razón Shô-chan –vio a Byakuran también dirigirse hacia ellos –parecen organizados a diferencia de ayer. Hay un cambio abismal en su ofensiva.
-Cómo sea, es un hecho que no podrán salir hasta el amanecer. Si quieren realizar un plan suicida son libres de hacerlo –continuó su camino el moreno.
-Jodido bastardo –chasqueó con clara molestia.
-Pero también lo que dice es cierto, no podremos movilizarnos de esta forma y sería muy riesgoso. En este momento creo que Tsunayoshi-kun deberá esperar hasta el alba o hasta que las cosas se calmen y nos sea posible salir –sentenció el albino pero con clara molestia en su mirada a pesar de su sonrisa burlesca.
-Sólo espero que no esté en problemas –pidió el pelirrojo.
Con la oscuridad de aquel lugar era imposible siquiera ver la propia nariz aunque era un hecho que se encontraba en el lugar de siempre. Trató de tantear con sus manos depositándolas en corroídos muebles de madera distinguiendo también papeles a conglomerados y otros enrollados. No era posible visualizar lo que había en aquella habitación lo que era tétrico: el riesgo de tropezar en la oscuridad o peor, al no saber que podría salir de ahí y atacarlos.
-¡NO VEO NADA AL EXTREMO! –no hacía falta ver al dueño de aquella queja que constantemente chocaba con lo que fuese que estuviera ahí.
-Deja que te ayude~ -oyeron esa singular voz cantarina y no hacía falta ver la sonrisa jocosa que debía estar portando en sus labios.
Se oyó un choque de dedos y como se había dicho, Masakaki alumbró el oscuro cuarto haciendo uso de una lámpara antigua. Tsuna cegado momentáneamente entrecerró los ojos pero al volverlos abrir hizo una inspección del sitio donde habían ingresado poco antes del derrumbe. El sitio parecía un largo pasadizo cuyo fondo se extendía más allá de donde la luz alcanzaba. En el inicio había libreros y algunos documentos desparramados por todas partes, algunos apolillados y otros corroídos por la humedad, eran muy pocos los que se salvaban.
-Masakaki ¿Dónde estamos? –pidió saber el chico.
-Primero que nada, déjenme felicitarlos por hallar uno de los lugares secretos aunque creo que sería adecuado decir que fue él quien los encontró a ustedes –se mofó disimuladamente –por otra parte creo que sería adecuado que buscaran pistas sobre el juego y tal ves posiblemente encuentren algo de utilidad.
-No nos interesa eso, sólo dinos como salir –respondió seriamente. No le hacía gracia la sarcástica mirada del ojidorado.
-Pues no esperen salir por el mismo lugar que por donde entraron. Cómo pueden observar está sellada la salida.
-Sólo tendremos que abrirnos paso –seguía molesto con la actitud que se tomaba.
-Será inútil, y no me refiero a que esté el riesgo que les caiga el techo encima sino que estos sitios están separados de la realidad del juego. Pongámoslo así: estas habitaciones están en dimensiones diferentes pero conectadas por las puertas que son abiertas por los códigos –explicó dejando helados a los presentes.
-¡Pero la puerta…! ¡COMO SE SUPONE QUE VAMOS A SALIR! –esta vez fue Kyoko en hablar, estaba aterrada por la noticia.
-Por fortuna este cuarto es especial –comentó Masakaki alumbrando la extensión del pasillo –este sitio se extiende y tienen una salida justo al final. Pueden encontrar insignificantes pistas justamente donde están pero los verdaderos hallazgos se encuentran en el fondo. Claro, hay criaturas peligrosas y más de uno no se lo pensaría dos veces con conformarse con lo que hay al inicio de este lugar en vez de arriesgarse a las peripecias que puede haber más adelante, pero al no tener el privilegio de poder retractarse creo que tendrán que hacer frente a la amenaza –nuevamente ese brillo invadió los ojos de Masakaki –no olviden que la conexión entre estos dos sitios sólo dura durante la noche. Si no quieren quedar atrapados tienen hasta el amanecer para salir.
-Maldito… -renegaba el castaño al distinguir esa emoción en los orbes de su Virgilio -¿Qué hay más adelante?
-No te lo puedo decir Tsunayoshi-kun, pero sí puedo darte un consejo: no temas a la oscuridad, abrázala. Ella te protegerá para pasar desapercibido.
-¡No entiendo al extremo! –comentó el confundido peliblanco.
-Lo siento pero es todo lo que les diré –colocó la lámpara de aceite en una mesa y miró su muñeca que cargaba un reloj -¡Miren la hora! Es tiempo de marcharme. Adiós –se despidió cruzando las paredes como si de un fantasma se tratase, aunque esta suposición no estaba tan lejos de la realidad.
Seguir el juego de Masakaki y de quien sea que había ideado todo este plan le molestaba enormemente. Fruncía el ceño con frustración al mismo tiempo que ponía blancos sus puños de tanto apretujarlos tratando de pensar en alguna otra salida.
-Tsuna-kun –llamó la castaña –mira lo que encontré.
Echó un vistazo al ver una fotografía antigua en blanco y negro. La descripción decía acerca de la inauguración del nuevo edificio de una instituto medio del sitio rural con la fecha de la inauguración. Esa información era irrelevante en comparación de lo siniestro de la imagen: había un grupo de personas posando frente a la cámara pero un rostro entre el gentío había sido rayado hasta el punto en que se perdió el contorno debajo de la tinta.
-Es el mismo edificio donde nos encontramos –comentó la castaña.
Viendo la instalación en la imagen sabía que Kyoko estaba en lo correcto. El edificio nuevo contrastaba con la vieja construcción de madera del colegio que alguna vez existió en los terrenos donde ahora se resguardaban porque haciendo memoria, no quedaba rastro o vestigio del antigua levantamiento.
-También tenemos un poco de cuerda –siguió hurgando por el lugar.
-¡Yo he encontrado un mapa al extremo! –gritó el boxeador con un pergamino casi completo en su mano.
-¿Alguna otra cosa que sea de utilidad? –preguntó después de todo debían llevarse lo que fuese necesario.
Todos se esparcieron en el sitio sacando rollos y desordenando el sitio. Cómo muestra del tiempo transcurrido en aquella olvidada habitación, la nube de polvo se alzaba a medida que se escudriñaban las piezas que yacían en la estancia. Cambiaban de lugar los elementos hasta dar con una caja de cartón que guardaba unos cartuchos de forma cilíndrica.
-Me pregunto… -dijo la castaña a punto de tomar uno.
-¡NO LOS TOQUES! –arrebató su mano asustando a Kyoko -¡ES DINAMITA!
Ante lo dicho, la mujer se asustó de estar cerca de tan peligroso aditamento y alejó del paquete.
-¿Por qué algo así…?
-No lo sé –contestó antes de que completara la pregunta. Se acercó a la urna y tomó algunos cartuchos del explosivo para meterlos en su pantalón –Kyoko préstame tu chaqueta –pidió extendiendo la mano.
-¡Oi Sawada! ¡Eso es extremadamente peligroso! –le alertó el peliblanco.
-Lo sé, pero no sabemos que nos encontraremos al avanzar. Además son un cuarto de cartucho, su explosividad no es muy potente –dijo con seriedad mientras tomaba la chaqueta color beige de su compañera –Kyoko y yo no sabemos pelear pero esto podría darnos alguna ventaja –continuó guardando algunos explosivos en las bolsas del abrigo –descuida onii-san, me ocuparé de proteger a Kyoko cueste lo que me cueste –le sonrió mientras se dirigía donde el pasillo se estrechaba.
Caminaba por el corredor iluminado por antorchas que iban iluminándose automáticamente a medida que avanzaba. Portaba su característica sonrisa burlesca y en su mirada había un destello de diversión. No podía negarlo, algo en ese nuevo grupo le gustaba, le entusiasmaba… aún si no podía explicar la causa de aquél sentimiento. Era parecido a la sensación de cuando conoció a su actual amo y supo que las cosas se pondrían interesantes. Había perdido la esperanza por ver algo que estuviera fuera de lo monótono tras años de ver lo mismo con todos los participantes que enviaban y el ver cómo unos –muy- pocos lograban la meta, esos mismos ganadores cometían el mismo error de no poder dar fin al juego haciendo que el círculo vicioso comenzara de nuevo. Pero algo nuevo estaba por surgir y el como un ansioso espectador se deleitaría de lo esos jóvenes tenía por ofrecer.
-Buen trabajo Masakaki –saludó un hombre con capucha mientras estaba recargado en la pared esperando pacientemente al peculiar guía de los Master.
-¡Oh! ¡Qué sorpresa! Pensé que permanecerías durmiendo hasta que se acercara el desafío que te corresponde –se acercó al cuerpo.
-Sabes que me aburro fácilmente –su voz era serena y tranquila, pero en su entonación se traspasaba lo peligroso que podía llegar a ser –además creo que sabes que tenemos un ratón rondando el territorio del juego –la sombra de la capucha ocultaba sus ojos pero no la sonrisa jovial que puso al mencionar al intruso.
-Descuida. Si interviene o no, no debería cambiar mucho el curso del juego, después de todo ella no posee información de vital importancia. Pero es un hecho que ansía matarte –comentó estrechando su mirada viendo al hombre que ahora le acompañaba hasta su destino.
-Mejor para mí. Espero que se haya vuelto fuerte, no sería divertido simplemente matarla –contestó con ironía al pensar que los papeles se habían intercambiado.
-Hablas demasiado… -le dedicó una sonrisa cómplice ya que ellos dos se parecían en bastantes aspectos, por eso no tenía la urgencia de revelar cierto rompimiento que el más nuevo miembro del grupo había cometido.
Por su parte, el hombre de la capucha lejos de sentirse amenazado también le dedicó a Masakaki una sonrisa cómplice.
-Por cierto… ¿Alguna novedad interesante? Esperaba algo entretenido al notar que liberaste a muchos vigilantes esta noche pero simplemente han sido acorralados.
-Son muy pocos los que logran adaptarse a una situación de emergencia, no cabe duda que muchos jugaran a lo seguro así que no esperes mucho –aconsejó Masakaki sin detener el paso.
-Quizá si les hubieras dado toda la información estarían en una situación más favorable.
-Pero eso le quitaría lo interesante.
-Tan retorcido como siempre. ¿Alguno que haya llamado tu atención? –preguntó curioso.
-Posiblemente, pero tendré que esperar a ver cómo se desarrollan las cosas en el primer desafío.
-Ja sólo espero que Raven no los masacre, no sería entretenido.
El largo pasillo desembocaba en una gran caverna con el suficiente tamaño como para albergar en su interior el edificio de la escuela. El techo abovedado estaba rebosante de largas y filosas estalactitas. Las paredes y el suelo estaba compuesto por granito y por capas de sedimento de caliza dándole una apariencia blanquecina y grisácea al recinto. Las estalagmitas formaban columnas al unirse con sus allegadas superiores alzándose desde la base hundida donde se almacenaba agua, producto de las filtraciones que corrían por las fracturas y grietas del subterráneo. Habían pequeños senderos en la orilla del estaque seguramente no producidos por la erosión sino por acción humana haciéndoles ver que no han sido los primeros en pisar la estancia. Un brillo espectral proveniente del agua iluminaba escasamente los contornos de la cueva descubriendo una cornisa de piedra más al fondo que ungía como represa.
Tropezó con algunas estalagmitas mientras caminaban por aquella delgada pista para atravesar la cantera. Kyoko alarmada se acercó para atender el pequeño raspón que se había llevado el castaño y ayudándolo a levantarse.
-Jeje perdón, no soy muy diestro que digamos –se disculpó con pena. No mentía, conocía lo torpe que era y la oscuridad no ayudaba mucho.
-Moo, es por esta penumbra que has estado tropezando –dejó a Tsunayoshi y se acercó a Ryohei quien cargaba algunas cosas que habían sacado del primer sitio.
Rápidamente sacó la lámpara de aceite y encendió el fuego para poder iluminar el espacio.
-Listo así podremos… -pero un alarido se oyó haciendo que los viajeros prestaran atención.
Tsunayoshi buscó con la mirada el lugar de donde podía provenir el chillido de la bestia que acababan de escuchar. Sigiloso, agudizaba su oído para escuchar el crujido proveniente del movimiento de la criatura… no, no era una simple criatura, eran varias las que hacían ruido con el crujir de sus movimientos.
Un poco de canto cayó casi a los pies de Tsuna quien horrorizado alzó su vista hacia el techo y entonces los pudo observar. Habían pasado desapercibidos por el color de su recubrimiento semejante a la composición de las paredes, las fuertes garras de sus patas se sujetaban al techo haciéndolos parecer como murciélagos, pero estos entes no eran ciegos, poseían unos ojos carmín que miraban amenazantes a sus próximas presas.
-"…no temas a la oscuridad, abrázala. Ella te protegerá para pasar desapercibido" –recordó las palabras de Masakaki –"A esto era a lo que se refería" –pensó alarmado -¡Kyoko! ¡Apaga la lámpara!
La castaña se apresuró volviendo todo a las sombra pero ahora, por alguna extraña razón la luz destilada por el agua comenzó a intensificarse haciendo inútil la acción de la mujer.
Un engendro se soltó cayendo al piso sin ninguna lesión asechando a sus presas caminando de forma arqueada. Su tamaño no pasaba el medio metro pero lo peligroso no ungía en el largo sino en las garras que tenía en sus miembros y los dientes en forma de serrucho que mostraba su quijada. Le siguieron varios de sus compañeros cayendo sobre sus dos pies y acercándose al grupo.
Tsuna no se lo pensó dos veces… tomó la mano de Kyoko y salió corriendo con ella mientras que Ryohei también se retiraba sin antes disparar unos cuantos Maximum Cannon para alejar a las criaturas.
Su huida se vio interrumpida por el séquito de entes que habían caído justamente enfrente impidiéndoles el paso. Una criatura se abalanzó dispuesta a llevarse su parte del botín pero un golpe del guardián del sol le alcanzó.
-Sawada reguarda a Kyoko en esas rocas, yo los mantendré aquí abajo ¡al extremo! –pidió mientras seguía golpeando a sus adversarios. No eran fuertes pero sí lo bastante numerosos como para dificultarle su trabajo.
Tsuna obedeció y ayudó a subir a la atemorizada Kyoko por una pendiente, sin embargo unos cuantos monstruos lograron traspasar la primera defensa dirigiéndose al par más vulnerable. La castaña vio esto y siendo embargada por el miedo, lanzó un explosivo en dirección de sus atacantes pensando que podría detenerlos, pero ante todo pronóstico uno de ellos pateó con fuerza el cartucho siendo devuelto. La dinamita cayó en las piedras que tenían detrás y al percatarse del peligro latente, el castaño tomó a Kyoko en sus brazos y se lanzaron antes de que el derrumbe los hubiese aplastado.
Nuevamente estaban detrás de Ryohei quien continuaba pelando bastante cansado. El castaño se reincorporó y examinó el estado de Kyoko quien había perdido el conocimiento seguramente por causa del golpe de su caída.
-Mierda, Kyoko despierta –trataba de sacudirla pero era inútil, la contusión había sido bastante fuerte.
Al ver el estado de su master Ryohei encolerizó. Su mirado cambió convirtiéndose en una seria y desafiante mientras que de su cuerpo desbordaba de llamas desgarrando la camisa. Pausó su ataque mientras cerraba los ojos para canalizar sus llamas.
Aprovechando el lapso en que el peliblanco se había detenido, el resto de las criaturas se abalanzó de golpe esperando terminar con su objetivo.
-¡Ryohei-san! ¡Cuidado! –gritó alarmado al ver que el peliblanco no se movía. Las llamas se intensificaron al tiempo en que abría sus ojos y comenzaba con un rápido juego de pies.
-¡MAXIMUN INGRAM! -La velocidad de su ataque era tal que parecía haber tres Ryohei al mismo tiempo lanzando varios golpes a sus oponentes quienes caían al suelo malheridos – ¡Sawada es nuestra oportunidad! –llamó al castaño mientras este cargaba en su espalda a la joven.
El resto de las criaturas se replegaron un poco al ver semejante ataque pero seguían muy de cerca al trio que trataba de escapar. Algunas bestias más temerarias seguían lanzándose ante el agotado guardián cuyos golpes iban mermando en intensidad a un ritmo alarmante. Llegaron al fondo donde se alzaba la gran cornisa que les impedía el paso con su altura de cinco metros o quizá seis, y lo que era peor, a cada segundo se iban congregando más de esos seres ahora que la resistencia de Ryohei estaba degastada.
-Estos cabrones –volvió a atacarlos sin vacilar -¡Sawada! ¡Sube a Kyoko! –pidió mientras les reguardaba al fondo.
Miró al peliblanco malherido y luego dirigió su mirada al muro. Había resquicios en la pared por lo que trató de escalar echando a Kyoko como un saco en sus hombros.
-"Si estuviera solo" –pensó al notar la dificultad con la que subía con el peso extra. Nunca había sido atlético y en ese momento se encontraba en el límite de su fuerza.
De pronto una roca se venció bajo sus pies haciendo que los dos se precipitaran al suelo.
-"Mierda, no soportará el peso de los dos… ¿Qué hago…?"
-¡ARRRGHHH! –ese grito le hizo voltearse al ver a su compañero quien ahora tenía una extremidad destrozada por los excesos de haber usado el Maximun Cannon tan seguido, imposibilitándolo a seguir usando su brazo derecho –¡Apresúrate Sawada! –seguía peleando aún con el impedimento.
La situación era desesperante y sabía perfectamente que le era imposible cargar con Kyoko hasta la cima. Los escasos cartuchos tampoco surtían mucho efecto ya que por cada tres bestias que destruía había cinco más que ocupaban el lugar. ¿Qué podía hacer en esa situación?
-¡HEY! ¡Despierta tú misma! ¡Por favor, no puedo hacerlo sólo! –tomaba de la camisa a la mujer inconsciente, desesperado por hacerla avivar.
-"¿Moriremos aquí?" –pensó con angustia aun sujetando a Kyoko.
-"Pero si sacrificas a esa mujer lo más seguro es que puedas salvarte" –le contestó una parte de su inconsciente incitándole a abandonar a la castaña.
-"Pero es muy cruel, ella, ella… ¡morirá!" –de pronto le vino a la mente una premonición donde el cuerpo de la joven era cortado por aquellas criaturas mientras Kyoko gritaba de dolor al ser devorada viva por aquellos monstruos mientras la sangre salía a borbones de su cuerpo.
-"Voy a vivir" –pensó con determinación levantándose del lugar y dejando a la mujer en el sitio.
-Mierda, esto no nos lleva a ninguna parte –dijo completamente agotado, sabía que dentro de poco no podría contener a esas criaturas frente a él. Sólo tenía la esperanza que aquellos dos lograran salir -¡Sawada! ¡¿Todavía no has terminado…? –pero tras mirar detrás sólo pudo apreciar a su master en el suelo completamente sola y desprotegida. Posó su mirada en el cuerpo del castaño que escalaba en solitario –¡Sawada! Qu…¿Qué estás haciendo? –preguntó confundido hasta que un pensamiento rápidamente cruzó su mente –No puede ser… ¡ESTAS ABANDONANDOLA! –bramó furioso.
Tsunayoshi no detuvo su ascenso y pronto se encontraba en la cima de la cornisa, aquella represa natural.
-"Te he juzgado mal… ese, ese…" –apretaba los puños con ira y amargura mientras unas lágrimas de frustración resbalaban de sus mejillas- ¡MALDITO COBARDE!
-Así que Tsunayoshi ¿has decidido convertirte en un demonio para poder sobrevivir? –parecía satisfecho con la reacción del crio al cual veía tras las pantallas.
Había observado el desempeño de aquellos tres desde que habían entrado a la escotilla y el ver la esperada traición por parte de aquel que había jurado proteger a la mujer le producía una sensación de regocijo que se traspasaba tras esa sonrisa ladeada mientras se apoyaba en su puño sentado cómodamente en su trono.
-Era de esperarse –se oyó un comentario de alguien que entraba a la habitación en compañía de Masakaki –el más fuerte sobrevive, no hay cavidad para la amabilidad si es que quieres vivir –dijo mientras su amo le enviaba una mirada despectiva.
-Creo que se adelantan a las conclusiones –opinó Masakaki observando el monitor siendo imitado por su acompañantes.
Una vez en la cima, Tsuna buscó en el bolso de su pantalón los siete restantes cartucho mientras corría con extremo cuidado por la delgada línea de piedra que formaba el muro de la represa situándose cerca de una columna. Buscó con sus ojos lo que anhelaba y rápidamente dio con la falla en la roca. Prendió fuego a los mecheros depositándolos en aquella grieta y rápidamente se alejó lo suficiente como para evitar las piedras que salieron volando tras la explosión.
Volteó su vista para ver aquella columna fracturarse, posteriormente se precipitó llevándose consigo una gran sección de la franja que contenía el agua. Pronto la fuerza de la inundación barrió consigo a las criaturas que acorralaban a sus amigos.
Ryohei por su parte anonadado veía como el veloz cause se llevaba el peligro y un gran sentimiento de alivio lo embarcó al percatarse de la cuerda que era bajaba por delante de sus ojos.
-¡Rápido! ¡Salgan de ahí antes de que la corriente los arrastre a ustedes también! –vió como el castaño sostenía con fuerza la soga para ayudarle porque uno de sus brazos del boxeador no servía.
Tomó a Kyoko y sujetó la cuerda para trepar por la pared ahora que el nivel del agua llegaba hasta su cintura.
Ya arriba Tsuna recuperó el aliento tras haber cargado al par mientras el peliblanco le veía seriamente.
Ryohei se levantó de su lugar y se colocó enfrente de Tsuna. El castaño levantó su mirada sólo para sentir como un golpe hacía girar su cabeza. Tras el puñetazo, Tsunayoshi llevó su mano hacia el área lastimada y miró a Ryohei quien derramaba lágrimas.
-Es-eso fue por asustarme –dijo al borde del llanto.
El menor no sabía que decir. Seguramente estando en la situación del boxeador también habría pensado que lo habían traicionado así que no le guardó ningún resentimiento al más alto.
-G-gracias Sawada… por no abandonarnos –se llevaba su puño para limpiarse sus lágrimas –eres un hombre extremo.
Tsuna se rio al escucharlo usar esa connotación con él y sonrió divertido ahora que estaban seguros. Luego observó la mano tendida frente a él y la tomó dejándose ayudar por el peliblanco.
-Puedes llamarme Onii-san desde ahora –acercó su puño en señal de amistad la cual fue correspondida por el castaño quien chocaba la suya.
-Estaré a tu cuidado, onii-san –sonrió pero pronto su mirada se alteró tras vislumbrar el gran cuerpo de tres metros que se encontraba detrás del boxeador -¡CUIDADO! –pero su advertencia no llegó a tiempo ya que la criatura lanzó su largo brazo arrojándolos a ambos contra una pared.
-¿Estas bien? –le preguntó el boxeador quien había amortiguado el impacto interponiéndose entre el muro y su nuevo hermano.
-L-lo estoy –mintió, el golpe había sido muy fuerte.
Ambos miraron hacia delante ante el carnívoro bípedo que se alzaba desafiante y con una apariencia maligna; su tosca y dura piel violesacia denotaba la escasa –sino es que escasa- luz solar a la que fue expuesto; poseía unas garras retractiles largas y afiliadas que se curveaban en sus extremidades, ayudandole a su equilibrio se encontraba una cola larga y tiesa; de su lomo salían vertebras y finalmente su cara era chata con una sobresaliente quijada la cual mostraba la hilera de pequeños colmillos aserruchados.
La situación no podía verse peor al estar Ryohei agotado y malherido y él sin ningún tipo de arma que pudiese ayudarlo a combatir. Mordió sus labios de incertidumbre tratando de pensar en alguna otra manera de salir del problema.
-Sawada… -llamó a su oído sacándolo de sus reflexiones –es inútil, estamos en desventaja –se percató de las intenciones del castaño. Antes de ser interrumpido por el menor continuó –toma a Kyoko y salgan de aquí, yo les compraré tiempo.
Antes de siquiera voltear para detenerlo, el servant se abalanzó contra la bestia tratando torpemente de esquivar los ataques que lanzaban.
-¡Rápido! –gritó evitando que la criatura fuese por sus amigos.
Corrió hacia la mujer aún desvanecida y la tomó en sus brazos para dirigirse hacia la salida pero de pronto un pequeño cuerpo cayó enfrente de él impidiéndole el paso. Era una de las tantas criaturas que habían combatido y sobrevivido a la catástrofe. Tratando de retroceder, Tsunayoshi dio un paso en falso cayendo al fondo del espació donde había estado el agua de la represa quedando atrapados frente a su opresor.
Distinguió una especie de urna metálica justamente pegada al piso y que no se habría distinguido de no haber sido porque la cavidad se encontraba vacía. Abrió rápidamente el receptáculo descubriendo un extraño artefacto semejante a un cañón con la cara de una calavera en un extremo. No sabía como hacer uso de ella por lo que simplemente decidió apuntar y esperar a que algo más sucediese pero no fue así, el arma no obedecía su voluntad.
-¡¿Por qué? ¡¿Por qué no funciona? –gritó agitando inútilmente el arma.
-"… debo añadir que cada arma tiene un atributo, así que si la llama no corresponde a esta característica no será posible utilizarlo." –nuevamente recordó los consejos de Masakaki dándose cuenta que aquel artilugio era inservible en sus manos.
La criatura se acercaba asechando a sus presas mientras que Ryohei era imposibilitado para ir en su ayuda. Tsuna le miró y observó que ahora el malherido brazo del peliblanco estaba completamente desprendido y que había unas cuantas fisuras en el torso… no soportaría mucho.
-"Debo hacer algo, no quiero ver a alguien morir otra vez" –se lamentó –"había prometido hacerme más fuerte" –rechinó los dientes con irritación al verse tan inútil como aquella vez.
Quebró la punta de una estalagmita del piso y la tomó entre sus manos y decidido se lanzó a atacar a la diminuta bestia quien le esperaba con un sonoro chillido. Golpeó la cabeza pero el impacto no afectó a su atacante quien al ver el brazo descubierto le mordió con fuerza.
-¡ARRRGGHH! –gritó de dolor pero nuevamente golpeó ahora en la zona de la nariz la cual era una área blanca y aparentemente sensible para la criatura porque le soltó el brazo y lo lanzó contra el piso.
La caída hizo caer de su chaqueta la muñeca que cargaba desde el primer día que había empezado ese juego. Tsuna la miró y luego interpuso sus manos para evitar que esa bestia le destrozara con sus garras. Sostenía las extremidades evitando que le hirieran mientras la cabeza se alargaba lo más que podía para tomar un bocado, era una fortuna que tuviese un cuello corto, pero su suerte acabó al sentir aquellas garras retractiles enterrarse lentamente en su piel… no soportaría por mucho tiempo en esa posición.
-"Quiero ser más fuerte… yo… -miró hacia un lado viendo a su amiga vulnerable y luego dirigió su vista en el peliblanco, quien comenzaba a perder pequeñas partes que caían del torso debido a los golpes –yo… ¡QUIERO PROTEGERLOS A TODOS!
-"Un herbívoro cómo tú que no puede cuidarse así mismo… no me hagas reír" –una voz distinta resonó en su mente –"Conejos como tú sólo pueden sobrevivir al lado de carnívoros cómo yo".
Aquella voz, no sabía a quien pertenecía pero de alguna extraña manera le era familiar. Giró su mirada movido por un sentimiento de anhelo hacia donde yacía aquella figura. Una ráfaga proveniente del pecho de la muñeca comenzó a soplar con violencia y del vórtice formado por el remolino apareció el cuerpo de un adolescente flotando en el aire.
Su cabello azabache ondeaba con el aire, aún en la leve oscuridad su marfilada piel se hacía denotar; aunque la figura era grácil y hasta podría decirse que fina, había un aura estoico y porfiriano en aquel muchacho.
Lentamente posó sus pies con elegancia en el suelo a medida que el viento aminoraba su fuerza y al abrir los ojos miró con altives al castaño. Sintió un extraño calor al cruzar su mirada con esos gélidos ojos y su corazón se encontraba agitado, ansioso, su cuerpo se estremeció pero no por simple miedo, era un temor diferente que nunca había experimentado…
Antes de percatarse de la situación, aquel moreno encestó un golpe a la criatura librando a Tsunayoshi. Debido al aturdimiento había olvidado el peligro en el que estaba y ahora las heridas en sus manos le recordaban lo cerca que había estado de la muerte. Se sentó y trató de hacer presión en sus heridas para parar la hemorragia. Distinguió los zapatos de aquel muchacho quien le había salvado que yacían frente a él.
Alza la mirada enfrentándose a esos ojos grises que le examinan, se ven amenazante y peligrosos pero no es capaz de apartar la mirada, está atrapado seguramente por algún misterioso hechizo mientras que se le vuelve cada vez más difícil respirar. Siente como esas orbes escarban con profundidad su ser sintiéndose nervioso al mismo tiempo que un calor le recorre cada parte de su cuerpo. Siente miedo, cómo si algo oprimiera su pecho pero no sabe identificarlo pero también en el fondo se niega a apartar sus ojos, cómo si temiera que una vez fuera de su vista fuese a desaparecer. Se arma de valor, traga en seco y es el primero en hablar.
-¿Quién eres?
-Yo soy Hibari Kyoya, mas te vale recordarlo herbívoro…
N/A:
Anna: muy poco, Tori-kun aparece muy poco
Kyo: quien pidió que Ryohei tuviera más protagonismo y dijo que dejarlo en suspenso era lo mejor? ¬¬ si me van a linchar que también te linchen a ti
Anna: dramática
Kyo: también ya agarraste manía por llamarle Tori-kun a Hibari verdad?
Anna: es que me gusta torturarlo (sonrisa siniestra)
Kyo: como sea =.= a mi me gustó como terminó el capítulo (aunque no me fuiste de mucha ayuda arrojándome los borradores a la cara) aunque hubiese dado de todo por hacerlo más largo ¬¬ pero tenía ya tantas ansias por actualizar (suspiro)
Aquí les dejo un link del monstruo del final que enfrenta Ryohei, si unos se darán cuenta es un mob de Shaiya y es que hace poco me uní a esta comunidad y ya voy en nivel 52! ^^
Anna: ociosa ¬¬
Kyo: (saca la lengua) di lo que quieras pero estoy a poco para llegar al 60, de hecho después de actualizar me voy a jugar ^^
Aquí les dejo la liga:
.com/art/Monstruo-289683953
Si no pueden verlo, está en Deviantart con el mismo nombre de usuario que tengo aquí
Anna: agradecimientos a quienes nos leen y sobretodo a los que comentan
Kyo: sip, en especial a alguien quien me ha estado dando muchos ánimos y cuyos comentarios me sacan una sonrisa ante mis continuas situaciones de estrés: Ruby Kagamine! (fuegos artificiales) cuenta con ese pedido que me has hecho, ya estoy en proceso creativo jojojo
Anna: y con respecto a raptar a Kyo dejemos en claro una cosa, no somos esposas ni nada por el estilo, ella es como mi mascota y me divierte jugar con ella
Kyo: TWT sabía que saldrías con algo así…
Anna: así que puedo ser condescendiente y prestártela pero tendrás que firmar unos papeles para el intercambio
Kyo: podrías dejar tu lado de abogada malvada? =.= has arruinado el momento
Bueno volviendo a los agradecimiento, un abrazo a…
De Amor yaoi:
Naru uchija: la primera en leernos y comentar, siempre es un gusto leerte, esperamos seguir dando el ancho.
Nikochan: esperamos que no nos quieras ahorcar por lo poquito que salió pero sino habría tardado más en actualizar T.T
Grace: esperamos con ansias tus críticas constructivas, te agradecemos que nos ayudes a mejorar.
Viany: gracias por comentar y te prometo que nuestra parejita favorita tendrá más protagonismo
Nagi: descuida como te darás cuenta cada pareja tiene su momento, este fue el turno de Ryohei (no digo a Kyoko por que fue una inútil ¬¬) por lo que se paciente para que aparezca BF, créeme que amo a ese niño! Su cinismo es único kya!
De fanfition:
Ruby Kagamine: nuevamente agradecemos tus comentarios ^^
Regeryentha: aquí o en amor yaoi esperamos que nos sigas leyendo
Dametsuna: también una de las primeras en comentar y síp, hay algo siniestro detrás del telón, primeramente espera al primer desafío.
Nuevamente me disculpo por el atraso y esperamos que nos sigan leyendo y que no nos abandonen TwT
Chao chao ^^
