N/A:
Kyo: lamento la tardanza, no me esperaba que en semana santa me decidiera a ir de misiones por lo que no pude dedicarme a escribir.
Anna: no lo esperabas? ¬¬ diré una sola palabra que explique tu indulgencia: Gerardo
Kyo: cállate tú has hecho cosas peores ¬¬ ( le susurra) ejemm ^^U bueno como decía estuve ocupada la semana pasada y ahora que he vuelto a la escuela (yo solo tengo una semana para vaguear) pues entro en exámenes.
Afortunadamente tengo un pequeño espacio entre exámenes para poderme escribir y como parte del trato que tengo con Anna en que si me atraso debo escribir 1000 palabras más a las 4000 que tiene regularmente cada capi.
Este episodio planeado ser de 12000 aprox. pero tuve un bloqueo en la segunda parte. Tal parece que mi musa aún sigue de vacaciones por que me ha abandonado.
Como ya me desesperé y creo que ustedes también, he decidido cortar el episodio y publicarlo.
Rueguen que pueda inspirarme de aquí al sábado por que si no lo subo ese día o el domingo por la mañana, es obvio que tendrán que esperar más por que tendré que estudiar para mis materias restantes.
Como decía, tuve que cortarlo así que a mi parecer está demasiado aburrido =.=U lo siento por ello.
Anna: alguna inconformidad, no duden de las amenazas de muerte ^^
Kyo: ta bien (puchero) ¬¬ esta vez me lo merezco
Anna: sólo esta? ¬¬ reviews, sugerencias, correcciones y comentarios son bienvenido. También lo tomatazos, bombas molotov y una turba furiosa ^^
Rating: M:
Disclaimer: Amano-sensei, tú y tus abogados me obligan a admitir que KHR te pertenece ¬¬
Advertencia: Gore, asesinatos y violencia.
Juego de muñecas.
By: Kyomi120500
Capítulo 5:
Saliendo de la madriguera.
-¿Quién eres?
-Yo soy Hibari Kyoya, mas te vale recordarlo herbívoro.
La efímera presentación se vio interrumpida con el rugido de la criatura que acababa de arremeter el moreno. Furiosa la bestia se disponía a obtener revancha por la inesperada colisión pero lejos de sentirse amenazado, Hibari miró con aburrimiento a la criatura por el poco desafío que le representaba, pero tampoco le permitiría dejarle en libertad tras la insolencia que mostró. Él era un carnívoro y actuaría como tal.
De entre sus ropas de prefecto estudiantil sacó un par de tonfas que pronto se vieron envueltas de llamas purpureas. Se colocó en posición de ataque esperando como depredador la llegada del ente. El encuentro se dio inicio con la criatura saltando sobre el moreno quien sin inmutarse alzó sus armas para interponerlas entre él y la quimera. El engendro extendió las garras de sus patas traseras para sujetarse en el armamento y no salir despedido por la fuerza del azabache, luego se dispuso a atacar con las garras de sus manos. Hibari sonrió ya que había previsto ese movimiento así que activó el dispositivo de su arma para liberar las púas. Un gemido lastimero se oyó por parte de la bestia y la pausa que hizo dio tiempo suficiente para que el moreno arremetiera con fuerza lanzando al ente a la pared.
Se arregló las ropas tras vencer a su oponente y dirigió su vista hacia su nuevo enemigo quien tras ver la actuación del moreno, decidió hacer aun lado al malherido peliblanco y eliminar a la nueva amenaza. Frente a frente, el demonio y la muñeca… a primera vista el azabache no tenía la mínima oportunidad frente al coloso pero que no les engañe la apariencia delgada del muchacho, sus golpes eran certeros y con la fuerza necesaria. El grueso cráneo no era nada ante el constante asalto del moreno que no daba tregua al monstruo a que se recuperara y saliera de su aturdimiento. La lluvia de golpes no aminoraba y la criatura molesta lanzó uno de sus alargados brazos para impactar a su agresor pero el movimiento nunca atinó a su destino ya que Hibari desvió la extremidad para golpear debajo de su abdomen y luego arrematar hacia la yugular desgarrándola con los pinchos de su tonfa.
Herida de gravedad, la bestia no pudo más que retirarse en lo profundo de la cueva seguido por Hibari quien no pensaba dejarle escapar. Era un carnívoro y eso conllevaba a no mostrar piedad ante sus adversarios aún si estaban heridos de muerte.
Tsuna observó preocupado como se internaban en una sala con columnas y pilares reanudando la lucha de supervivencia. El moreno ni sudaba ante la pelea y con una sonrisa socarrona se divertía agobiando a la bestia. Por fin la criatura parecía aceptar su derrota cuando colapsó al piso al lado de un pilar y el gesto ladino de la alondra no hizo más que aumentar al verse victorioso.
-¿Te has cansado maldito monstruo? –preguntó en un tono irónico.
Los ojos llenos de furia fulminaban a Hibari. Podía distinguirse la rabia y el profundo odio de la alimaña. Éste no se había rendido del todo y con un último esfuerzo se levantó para luego embestir la pilastra de roca. El techo se estremeció al verse sin uno de sus soportes y una sección de la caverna se vino abajo.
-¡HIBARI-SAN! –gritó horrorizado ante la escena tratando de distinguir cualquier figura en la nube de polvo que se alzaba.
Vio un cuerpo emergiendo de entre la polvareda pero rápidamente sus ilusiones por ver a su servant a salvo se vieron destruidas al visualizar al ente que caminaba con gran dificultad. El master fue visualizado por la criatura pero antes de hacer algo en contra del castaño, se oyó un golpe sordo y luego se desplomó en el suelo.
-Hmp no deberías buscar pelea cuando aún no acabas con tu oponente –apareció detrás sacudiendo el polvo de su gakuran.
-¿E-estás bien? –preguntó algo temeroso por que aquel azabache le intimidaba.
Le dirigió una mirada despectiva que hizo temblar al menor.
-No soy como esos ineptos herbívoros que dicen ser tus amigos Tsunayoshi –le contestó indiferente.
-¿C-cómo sabes mi nombre? –se sorprendió le nombrara cuando era la primera vez que se veían a la cara.
-No es de tu incumbencia –frío y sin tacto, fue lo primero que llegó a la mente del menor para describir a Hibari. Vio como el más alto comenzaba a caminar alejándose de él, lo que le dio pánico al verse abandonada con sus amigos heridos en aquella trampa mortal.
-¡Espera! –le detuvo de un brazo -¿A-a donde vas?
-Por aquí es la salida.
-Si, pero no podemos dejarlos aquí –le señaló con la vista a Ryohei y a su respectiva master.
-No es de mi interés esos estúpidos herbívoros –ahora miró con ojos peligrosos al castaño enviándole una amenaza indirecta por invadir su espacio personal –si no pueden caminar es problema de ellos…
-¡Ellos me ayudaron cuando tú debías de hacerlo! –gritó indignado al ver lo reacio que era y la poca compasión que mostraba. Su mirada adquirió valor lo que llamó la atención del moreno haciendo que alzara una ceja curioso de aquel arranque.
-Yo no obedezco tus ordenes –fue indiferente –te salve por que te debía un favor.
-Entonces ayúdame a sacarlos de aquí, te pagaré con lo que quieras pero te suplico que no les abandones –sin notarlo, oprimía con fuerza el brazo del moreno y éste pudo notar lo serio que iba.
-Tzk más te vale no olvidarte de tus palabras –se encaminó hacia el peliblanco y lo cargó como si se tratase de un costal de papas.
Tsuna lo observó un poco alarmado ya que gran parte del pecho del guardián del sol se había fracturado y no quería que la brusquedad de Hibari agravara más la herida de Ryohei. Estaba a punto de hablar cuando el azabache le envió una mirada de advertencia en donde si no estaba complacido con lo que hacía, arrojaría al servant y se iría sin mirar atrás; obvio decidió callar. Luego fue el turno de la pelinaranja quien fue cargado bajo el brazo de Kyoya para después proseguir con la salida.
-Gracias –le agradeció mientras le seguía por atrás cargando los hallazgos que había sido inútiles en aquel enfrentamiento.
-Hmp –fue la única respuesta que recibió pero se sentía satisfecho.
Pronto se alejaron de aquella galería con pilares hasta encaminarse a una sección de la cueva que se estrechaba hasta toparse con una escalinata irregular con forma de caracol. Subieron en silencio. Tsuna hacía un esfuerzo inútil por no tropezar y al ver lo torpe que era Hibari no pudo hacer más que suspirar de molestia.
-Eres un herbívoro muy inepto –resopló mientras seguía escalando aquellos peldaños sin molestarse en mirar hacia atrás y esperar por su master.
-La oscuridad no es de mucha ayuda que digamos –sonrió apenado mientras le seguía –por cierto ¿por qué nos llamas herbívoros? –no evitó preguntar.
-Eres un herbívoro porque eres patético y débil, no eres capaz de cuidarte solo –soltó como si fuese lo más obvio. Por supuesto que con esa explicación Tsuna no podía comprender a su servat –en cambio, carnívoros como yo preferimos estar sin compañía y somos bastante fuertes como arreglárnoslas por nuestra propia cuenta.
Tsuna sonrió. El moreno podía ser tosco y bruto pero su intuición le decía que era confiable y buena persona, simplemente que no mostraba simpatía por que no estaba acostumbrado.
-Puede ser cierto lo que dices –hizo una pausa ante la insensatez que iba soltar, pero una parte de él quería creer que el moreno no le iba a golpear por lo que iba a decir –pero te equivocas en algo –llamó la atención de Hibari quien le observó con el rabillo del ojo –por supuesto hay personas que disfrutan estar un momento a solas, pero no existe nadie que sea capaz de soportar la soledad.
Fulminó con la mirada a ese estúpido herbívoro que le sonreía. Estuvo tentado a dejar a esas dos cargas y abandonar a su suerte al menor. Por suerte lo vio venir el castaño y rápidamente se apresuró a cambiar de tema.
-Por cierto ¿por qué decías que me debías un favor? Acabamos de conocernos –tal ves le ignoraría campantemente, por eso se sorprendió al escuchar que el moreno le daba una explicación.
-Aún en esa forma era consciente de mí alrededor. Me opuse completamente a seguir tus ordenes por que eres un herbívoro inútil así que forcé la anulación de mi evocación –comenzó a hablar sin detener su paso –por supuesto también sé de la ocasión en que te ofrecieron deshacerte de mí.
-Ohh –recibió como respuesta. Ahora Tsuna entendía un poco la razón por la que ahora el azabache había despertado.
-Siempre pago los favores pero no te acostumbres a la idea. El pacto de sangre no se completó de forma satisfactoria por lo que no tienes ningún poder sobre mí –paró su marcha y miró de forma amenazante al castaño –si tratas de completarlo para gobernarme –afiló la mirada –te morderé hasta la muerte.
Le estaba claro que le estaba dando una advertencia lo suficientemente hostil como para no atreverse a desafiarlo. Por supuesto ante el peligro eminente esta idea se arrinconó en lo más profundo de su mente.
-Pero podemos ser amigos ¿cierto? –preguntó un poco temeroso de la evidente respuesta.
El azabache le miró sorprendido por la precaria mente del castaño. ¿Qué parte le hizo pensar que podían ser amigos? Quedaba más que claro con la hostilidad del servant que apenas podía tolerar la compañía de otros. El herbívoro debía ser más estúpido de lo que había sospechado.
-Supongo que no… -contestó con desilusión al ver la respuesta reflejada en los ojos del mayor.
Ambos continuaron el resto del trayecto en silencio hasta distinguir encima de sus cabezas la tenue luz que provenía de la salida. Pronto Tsuna comprendió que aquel estrecho conducto no era más que el fondo de un pozo y debían escalar para salir hacia la superficie ahora que la escalinata se había terminado.
-Será difícil y estorboso poder subir –declaró el menor mientras trataba de ver algún tipo de resquicio para ascender.
Estaba tan concentrado que un escalofrío recorrió su columna cuando sintió el agarre del brazo de Hibari.
-Sujétate de mi cuello –le ordenó con su voz estoica.
Hizo lo que se le mandó y pasó sus brazos alrededor. Estaban demasiado cerca para su gusto y no pudo evitar sonrojarse en cuanto sus rostros se toparon. Bajó la mirada por su salud mental y procuró no observar esos penetrantes ojos que le dejaban aturdido.
Sintió que el suelo abandonaba sus pies… no, más bien era lo contrario, así que oprimió más su agarre para evitar una dolorosa caída. Aquel hombre saltaba tan fácilmente impulsándose en las paredes, zigzagueando para poder subir, como si se tratase de una ligera pluma ignorando el hecho que cargaba con tres cuerpos. Se impulsó por una última vez y aterrizó con gracia ahora fuera del pozo con en ceño fruncido por que aquel herbívoro le abrazaba con demasiada fuerza. Su paciencia se agotaba a un ritmo alarmante.
-Suéltame herbívoro o te morderé hasta la muerte –amenazó. Tsuna, quien había cerrado los ojos, se topó con esa gélida mirada y rápidamente se soltó.
-G-gracias –susurró todavía apenado.
Lo admitía. El azabache tenía una apariencia atractiva pero por más gallardo que fuese, ¡ambos eran hombres! Debía desechar esos raros pensamientos. Solo estaba pasmado por el porte de su servant, nada más.
Observó ahora su alrededor. Estaban en un sitio que no podía identificar, seguramente en las orillas de aquel pueblo en algún campo agricultor, pero no podía orientarse con demasiada precisión y la oscuridad de la noche no ayudaba mucho. Miró el cielo aún nocturno donde iluminaba la luna de manera espectral, pero el firmamento era atravesado por los primeros ases de luz que marcarían el alba.
Vio a Ryohei ahora recostado en el piso –al menos agradecía que Hibari no lo haya tirado sin remordimiento- y trató de examinar su estado. Había una gran fisura en el pecho del peliblanco y estaba falto de un brazo, eso sin mencionar las varias grietas de sus otras extremidades. Necesitaba que Kyoko despertara para darle atención, o en su defecto pedir ayuda, esta última opción era improbable ya que desconocía su ubicación. Recordó el mapa roído que había rescatado de aquel aposento así que tomándolo, lo extendió en el suelo y forzó su vista para distinguir los trazos de la tinta. Ubicó la pequeña colina que se extendía hacia sus espaldas y luego situó el camino de asfalto que pasaba a unos escasos metros. Tras esas dos referencias pudo localizar el norte y darse una idea de donde podía estar la escuela. Enrolló nuevamente el plano y lo resguardó en la chaqueta de Kyoko.
-Sé donde estamos –sonrió triunfante –hacia ese rumbo está la escuela… probablemente… - señaló ya no muy seguro de su hallazgo. Era la persona más torpe que conocía así que ese hecho le restaba credibilidad.
El moreno pareció leerle la mente por que alzó una ceja incrédulo ante la invención del menor. Sobra decir que le envió una mirada de advertencia donde no estaba para equivocaciones. Tsuna tragó en seco ante el silencioso aviso.
Volvió a cargar a Ryohei y esta vez dejó que Tsunayoshi arrastrara a la mujer. Ambos continuaron en silencio por el rumbo que el castaño había señalado y para alivio del menor, vio aquellos edificios que comenzaban a serle familiares.
-Espero que Yamamoto y Gokudera estén bien –suspiró mientras Kyoko era cargada en su espalda.
-Apenas puedes mantenerte de pie y te preocupas por otros –bufó su acompañante enviándole otra mirada despectiva –no creas que no me he dado cuenta que comienzas a sentirte débil. Has perdido algo de sangre en el camino –anunció mientras Tsuna se sorprendió de que ese hecho no pasara desapercibido por el moreno. Luego sonrió ante la casi inexistente preocupación que había en su coraz… bueno, lo que sea que tengan las muñecas.
-Descuida, falta poco –alzó la mirada distinguiendo la escuela en lo alto de aquella colina –solo esperemos que los ghouls no aparezcan.
Tal como si los hubiese convocado, una conglomeración salió de todas las esquinas haciendo palidecer a Tsuna. Ambos cargaban con heridos así que la situación no era alentadora, aún si el moreno era demasiado fuerte como decía ser. Mordió sus labios tratando de rastrear alguna ruta de escape pero estaban acorralados.
Amenazantes caminaban para atrapar a su presa pero de pronto detuvieron su avance y olisquearon el aire como si percibieran un peligro que se cernía en ellos. Se pusieron nerviosos e inquietos para luego replegarse en busca de un refugio en donde mantenerse a salvo de lo que venía. Segundos después, un gran estruendo se oyó y algo salió del edificio que tenían al frente derrumbando la construcción. Observó con terror la misma colosal criatura que les había atacado el primer día, pero a diferencia la primera vez que le vieron -peligroso e invencible- ahora daba un gemido lastimero. Echó un mejor vistazo y fue cuando vio a alguien oculto tras una capa enterrar una pesada viga en la nuca del ghoul. La bestia arrojó unos de sus largos brazos para quitarse a su agresor pero antes de asestar el golpe, éste logró -mediante el uso de unos hilos que salieron de su manga- saltar hacia el suelo.
Tsunayoshi pudo distinguir mejor la figura de aquel desconocido. Su rostro era cubierto por vendas pero podía deslumbrar una orbe dorada que le miraba con el rabillo de su ojo izquierdo. Le atemorizaba aquella mirada por lo penetrante y hostil que era. Hicieron contacto escasos segundos antes de que el extraño volviera centrarse en su oponente y sacara de su capa un dispositivo que al oprimirlo hizo explotar la calle. Una gran fisura se abrió entre ellos y la restante conglomeración de ghouls.
-¡Hibari-san! ¡Debemos irnos! –dijo al ver la oportunidad.
-Con qué derecho te atreves a ordenarme –levantó una de sus tonfas y la colocó en su cuello a modo de amenaza.
-Eres fuerte pero no podrás hacerles frente a todos esos ghouls y protegernos al mismo tiempo –trató de razonar sin dar su brazo a torcer. Le preocupaba aquel forastero pero quien tenía toda su atención era el servant herido. Echó un último vistazo al desconocido y parecía poder dominar la situación frente a ese ejército de entes -¡Por favor Hibari-san! ¡Ayúdame a llevarlos a la escuela y después no te impediré que salgas para pelear! –le suplicó.
-Tzk –chasqueó la lengua y apresuró el paso hacia el edificio con Tsuna a sus espaldas.
Quedaban algunos grupos de ghouls a los que hacía a un lado con las cadenas que se liberaban de sus tonfas impacientándose por el hecho de no quedarse a pelear. Para él la situación era equivalente a huir y ese concepto no era de su agrado.
El alboroto había llamado la atención de muchos criaturas quienes se interponían en el camino del cuarteto lanzándose para apresar a sus víctimas, pero el moreno no daba su tregua en su avance. Pronto se toparon con la escuela abarrotadas de ghouls impidiéndoles el paso. Ahora entendía por qué Yamamoto y Gokudera no podían haberse dispuesto a salvarlos con tal multitud obstruyendo la entrada.
Los cientos de cabezas se giraron en su dirección y en vista del sencillo botín, se dispusieron a abandonar una causa perdida. El moreno ya no estaba de humor hacía mucho tiempo por lo que dejó al peliblanco en el suelo a la altura de su master y se adelantó a darle la bienvenida a las criaturas que iban a atacarles.
Se inició una gran batalla donde a pesar de la desventaja numérica, el azabache tenía el completo control de la situación lanzando golpes a diestra y siniestra. El castaño le observaba pasmado por la increíble escena frente a sus ojos que no se percató de la presencia de uno de los ghoul que atacaba su retaguardia.
-¡Mier…! –volteó en cuando distinguió la figura del ghoul a sus espaldas.
El ghoul se había lanzado para atacar a Tsuna y Hibari no podía hacer nada para detenerlo pero un disparo rasgó el aire e impactó en la cabeza del ente. El castaño volteo de donde había surgido la bala para ver al asesino apuntando al resto de criaturas que se atrevían a asaltar al indefenso servant con sus amigos.
-¡Reborn! –exclamó emocionado y aliviado de ver una cara conocida.
-¡No te olvides de nosotros! –reconoció ese tono de voz jovial mientras distinguía a Yamamoto y Byakuran abrirse camino hacia ellos –¡Yo Tsuna! Me alegro de verte. Lamento no haber podido ir en tu ayuda –se disculpó el moreno mientras veía el estado de sus compañeros, no pudo evitar hacer una mueca de disgusto al observar a Ryohei.
-Yamamoto… -le sonrió pero luego su expresión se volvió seria –necesita tratamiento, ha luchado muy duro para salvarme –explicó mientras el moreno volvía a incorporarse para detener la agresión de un necrófago.
-Yo no pedí su ayuda, malditos herbívoros –protestaba molesto de la intervención.
-Maa maa –trató de calmar.
-Nos abriremos paso hacia la secundaria. Son pocos metros pero la cantidad de ghouls es enorme así que no te separes en ningún momento –sugirió Byakuran quien se encontraba en la retaguardia.
De pronto se percató de la presencia de la servant que aterrizaba junto a ellos. Era Sei, si no mal recordaba, quien ahora cargaba con los dos cuerpos bajo su brazo.
-No te separes de mí –le dijo con su tono de voz taciturna.
El castaño asintió mientras veía a Reborn, Yamamoto y a Hibari abrirse paso adentrándose en aglomeración, mientras que a su espalda se encontraba Byakuran. Aún si no estaba a salvo se sentía aliviado, cómo si hubiese un calor que le envolviera poco a poco… hasta que esa calidez se convirtió en un infierno. Un terrible dolor atravesó su sistema lo que paralizó cualquier movimiento haciendo que el adolescente cayera de lleno en el piso.
Detenerse había colocado a todos en una situación crítica ya que estaban completamente en el centro de la multitud de ghouls. Ante la mirada sorpresiva de sus camaradas el castaño se desplomó sin motivo. Los servants se apresuraron ahora que las bestias reconocieron al eslabón más débil de aquel grupo.
-¡TSUNA! –gritó Yamamoto siendo impedido por las alimañas que le mantenían ocupado.
Reborn por su parte disparaba para mantener a raya a los que se le acercaban pero no parecían mermar el esfuerzo de las bestias. Sei quien era la más cercana, apenas podía moverse lanzando precisas patadas ahora que sus manos estaban ocupadas con los dos heridos.
-¡ALGUIEN LEVÁNTELO! –pedía Byakuran quien igualmente trataba de contener a las bestias. Estaban en el medio, en cualquier dirección se encontraban aquellos monstruos.
El dolor –sobretodo en su brazo- le impedía moverse al igual que aquel terrible acaloramiento, pero aún estaba consciente de lo que ocurría gritándose internamente para levantarse.
-"¡Muévete… muévete… muévete…MUEVETE!".
Sintió aparición de uno de esas bestias quien había logrado abrirse paso hasta él. Imposibilitado solo pudo observar como alzaba una de sus extremidades para darle un posible zarpazo. Con impotencia sus ojos aterrorizados podían distinguir cada minúsculo detalle como si el tiempo se hubiese sosegado mientras podía escuchar los gritos de advertencia de los demás. También pudo oír el sonido de una campanada a lo lejos… las garras detuvieron su caída tras escuchar el sonido que les marcaba el fin de aquel acto. El haber pausado el ataque permitió que cierto individuo pudiese disparar al ghoul reventándole una de sus dos cabezas.
-Tzk. Basura –escupió con hastío. Todos voltearon para ver al ojicarmín viéndolos desde arriba de uno de los edificios.
-¡VOIIIII! ¡Qué no pueden hacerse cargo de esta escoria! Son patéticos –se burlaba el pelilargo en la misma localización de Xanxus.
Pero no le prestaron mucha atención ya que todos los entes habían detenido su ataque y comenzaban a replegarse.
-¿Qué ocurre? –preguntó Byakuran desconfiado ya que algo similar había ocurrido el primer día.
-Sencillo. Las campanas han sonado por que se acerca el amanecer. Es la alarma que señala a los ghouls retirarse a su letargo – –apareció Masakaki en medio de ese jaleo sorprendiendo a la mayoría –tienen suerte, si hubiesen tardado más ahora tendríamos a un master menos –se mofó lo que le ganó la asesina mirada de muchos.
Un disparo se oyó nuevamente pero fue el pelimagenta el que recibió el impacto en la cabeza.
-Escoria –comentó con desinterés ahora que el cuerpo del Virgilio estaba tendido en el suelo.
Todos vieron sorprendido la manera en que Xanxus se había deshecho de Masakaki, hasta podían decir que había sido muy fácil pero…
-Ara, ara. No deberías ser tan descortés Xanxus-kun. Después de todo venía a notificarles noticias importantes –su cuerpo comenzó a levitar para luego ponerse de pie. Su cuerpo comenzó a expulsar de forma natural la bala –además es inútil que gastes tus balas en mí –comentó mientras llevaba su mano a su frente para sostener el cartucho que salió de su rostro –la necesitaras para el desafío de esta tarde –esbozó una sonrisa jocosa mientras que su tono de voz se mostraba desafiante, como si aquella acción que había atentado hacia él no era más que un chiste.
Xanxus chasqueó la lengua indignado dispuesto a atravesar su cráneo nuevamente pero leyendo su mente, Masakaki se adelantó apareciendo detrás del moreno.
-Eins, Zwei, Drei –chasqueó los dedos e hizo que el hostil oji rojo se desvaneciera.
-¡VOIII! ¡¿Qué carajos le hiciste? –le reclamó sosteniendo el cuerpo de su master.
-Son muchas interrupciones, se me agota la paciencia –le advirtió con una mirada que ya no estaba para juegos. El peliplata tuvo que tragarse su orgullo –Nos hemos puesto muy serios, tienen que aprender a relajarse… al menos conmigo, yo no soy su enemigo –comentó ahora que tenía la atención de atención continuando con esa molesta sonrisa –esperemos que sus masters salgan –comentó volteando hacia la entrada del colegio en donde se distinguió a Irie, Gokudera, Lambo, Fumito y a Fran salir.
-¡Chicos! –Llamó el pelirrojo aproximándose hacia Yamamoto quien sostenía a Tsuna -¡Está hirviendo! –Exclamó al tocar al castaño -¡¿Qué le sucedió?
-No lo sé, de pronto cayó al suelo –trató de explicar.
-Seguramente fue mordido por uno de esos ghouls allá abajo –dijo con aburrimiento Masakaki –descuiden, no son venenosas –apresuró a decir al ver las caras de los presentes –pero guardan colonias de bacterias en sus fauces y al morder provoca una terrible infección bacteriana. Ahora Tsunayoshi-kun siente los efectos, pero debería ponerse bien si esterilizan la herida y reposa lo suficiente –después su cara colocó una expresión seria –lo malo es que no habrá tiempo suficiente. El primer reto es esta tarde y no hay pauta que justifique la inasistencia de un jugador. De haberlo se proseguirá a un ataque con toda la fuerza de nuestros ghouls hasta que uno de ustedes muera y no tendrán un terreno seguro como lo es la escuela.
-No puede ser… -expresó Irie.
-¡Pero Tsuna no está en condiciones! –reclamó Yamamoto quien estaba a punto de intentar algo parecido a lo de Xanxus aunque sabía que era en vano.
Una mano se depositó en la suya y para su sorpresa vio que el castaño con mucho esfuerzo y con una respiración pesada trataba de detenerle.
-P-participaré –declaró con trabajo –no faltaré… -sus ojos denotaban determinación así que el moreno aceptó su decisión.
-Mejor para tus compañeros –sonrió con ironía al pronunciar esa palabra –tienen hasta las seis de la tarde. Pueden gastar su tiempo en planear una estrategia o descansar, pero no sabrán del contenido del desafío hasta que llegue la hora –con un movimiento de su bastón hizo dibujar unos grandes números en el cielo a especie de un temporizador –esto le marcará el tiempo que tiene, son doce horas. Déjenme sugerirles una cosa antes de que me marche: no subestimen el reto. Muchos lo hicieron y perdieron el primer desafío. Si soy sincero es lo que espero de ustedes –sonrió con burla –bueno me despido –dijo evaporándose en el aire.
-Ya se fue –comentó Irie.
-Ese bastado… –masculló cabreado cierto peliplata.
-T-Tsu-kun –se quejó una vocecilla. Sei colocó en el suelo a Kyoko quien se reincorporó con dificultad aún desorientada -¿Dónde estoy? –preguntó volteando a los lados para buscar al castaño.
Se horrorizó al ver en ese estado a su muñeca dejándola completamente pasmada y perdida en sus pensamientos. Su expresión era como si reviviera una de sus pasadas pesadillas. Luego se recuperó y en completa agonía, rogaba por que su compañero estuviese mejor.
-¡Tsu-kun! –gritó al verlo muy mal en los brazos de Yamamoto.
-Descuida, no está herido pero necesitamos darle atención –trató de tranquilizarla pero que ella viera el rostro lloroso del castaño no ayudaba. Sentía cómo el menor le oprimía la ropa y eso significaba que el dolor iba incrementándose –necesitamos de Ryohei para que le cure pero antes cúralo a él –le pidió.
La pelinaranja vaciló por un momento ya que le era mucho más difícil estar cerca del peliblanco ahora que estaba herido, le recordaba ciertos fantasmas que se empeñaba a enterrar. Ver a Tsunayoshi en ese estado hizo que se armara de valor y superara su trauma. Comenzó el tratamiento haciendo brillar su anillo en una llama amarilla, reconstruyendo en primer lugar el pecho destrozado del boxeador.
-Tardará mucho en que Ryohei-kun se recupere –comentó Fumito –debemos limpiar la herida con urgencia y detener la necrosis en el brazo sino luego nos veremos obligados a amputárselo –la declaración atemorizó a Gokudera, Irie y sus respectivos servants quienes eran los más cercanos al castaño. Fumito se acercó al ver la mordida en el brazo del castaño –llévenlo a la enfermería. En ese lugar debería haber algo de sea de utilidad.
No hizo falta que lo repitiera dos veces. Yamamoto seguido de Gokudera, Fumito, Lambo, Byakuran e Shoichi llevaron a Tsuna al recinto. Le depositó en la cama mientras los demás se esmeraban en buscar algo en las gavetas.
-¡Lo encontré! –Exclamó Irie sacando una botella –Alcohol etílico al 96%.
-Bien, ahora sujeten a Tsuna-kun. Será muy doloroso para él pero no hay opción –el mayor tomó la botella en sus manos destapándola.
-¿Se lo echarás así? –preguntó el bovino con una cara de disgusto al imaginarse siendo él quien debía someterse a ese tratamiento.
-No tenemos algo parecido a gasa o a algodón para aplicárselo. Usar nuestras manos puede ser contraproducente –explicó Fumito.
-Perdón Tsuna –se disculpó Takeshi mientras colocaba su cuerpo encima para atrapar los delgados brazos.
-No me gusta esto –el peliplata también tenía una cara de disgusto pero ayudó a tomar sus piernas mientras que el albino extendía el brazo herido para que no lo doblara al contacto con el alcohol.
-Bien, acabemos con esto –pidió Lambo tratando de desviar la mirada. Era sensible al dolor.
Fumito con el uso de un pulso envidiable depositó un delgado hilo de antiséptico que se derramaba el la carne expuesta.
Tsuna abrió demasiado los ojos al sentir el toque del alcohol y apretó los dientes en vano por que luego lanzó un alarido de terrible dolor.
-¡ARRRRGHHHH! ¡POR FAVOR DETENGANSE! –suplicaba con lagrimas inundando sus orbes, tratando de forcejear incapaz de quitarse los cuerpos de sus camaradas.
-Aguanta un poco más, trato de colocarte la menor cantidad posible –continuaba vertiendo el contenido de forma precisa aunque el menor se movía.
-¡AARRRRGGGHHHH!
Desde el pasillo se oían los fuertes alaridos del paciente, y tal cual fuese una sinfonía tocando para él, el rubio se deleitó con los gemidos de dolor.
-Ah música para mis oídos shishishi.
-Bel-sempai es muy sádico –comentó su master con voz monótona. Se ganó que el mayor lanzara unas dagas hacia su sombreo –Bel-sempai eso duele –comentó sin ser convincente.
-Cállate rana, que estoy disfrutando de esto shishishi –continuaba caminando hasta que distinguió una figura cerca de la puerta de la enfermería –debo suponer que tu eres la muñeca de ese conejo shishishi –el mencionado simplemente le ignoró -¿no deberías estar a su lado? Por lo menos fingiendo que te preocupas por él shishishi –comentó con burla.
-No es de tu incumbencia. Ahora lárgate o te morderé hasta la muerte –amenazó sacando de quien sabe que lugar, un par de tonfas.
-Shishishi descuida, un príncipe como yo tiene cosas más importante que hacer –detuvo su andar –te advierto, si me estorbas en el reto de esta tarde te mato.
El azabache miró al servant y al master continuar su camino perdiéndose por el pasillo. Oyó que el castaño ahora no se quejaba, muy seguramente por que se había desmayado por el dolor o por que habían terminado.
Sin nada que hacer él también decidió perderse por el lugar. Tenía cosas que hacer.
N/A:
Kyo: estoy inconforme =.=U y si yo estoy así ya me imagino como estarán ustedes
Anna: no te preocupes por la inconformidad sino por la turba que te espera por torturar a Tsu-chan (sonrisa sádica) en lo personal a mi no me molesta.
Kyo: sádica ¬¬ pero tienes razón, a mí tampoco me molesta por el sencillo hecho que él es un hombre. Sí será pequeño pero no me gusta narrarlo como frágil y demasiado delicado rayando en la feminidad, para eso mejor lo escribo como fem. Además que esto es gore así que no puedo apartarlo de los maltratos físicos y sobretodo psicológicos que más tarde vivirán todos los personajes.
Por lo menos lo compensa el leve 8027 nwn me parecen lindos pero no para pareja, yo siento que Yamamoto se preocupa mucho por Tsuna como si fuesen hermanos o algo por el estilo. Para mi Takeshi siempre será de Goku-chan *¬*
Por ahí alguien me pidió sexo pero como soy escritora de fanfictión me llegó un boletín que ya no estaba permitido escenas tan explícitas, aún si es categoría M (+18). Si hay alguien de ff que me pueda explicar hasta que límite puedo escribir del lemon le estaría agradecida. Por mientras tanto espero hacer un limme decente u.u
Anna: bueno nos despedimos, pero no sin antes de agradecer a quienes nos leen y sobretodo a los que comentan.
Kyo: de amor yaoi agradecimientos especiales a…
Grace: me falló T.T y yo que me esmeré revisando una y otra vez (Anna: a mí no me mires ¬¬ te señalé esa falta y no la corregiste) pero es grato que alguien se moleste en corregirme. Tal vez se me pase bastantes errores esta vez por que ando con prisas así que si me las señalas estaré eternamente agradecida. Con lo que sucederá a futuro pues sí, hay algo podrido por ahí que apesta pero no voy a dar más adelanto que eso ^^.
Gwen: prometo ya no tardar demasiado pero esta vez se me fue la inspiración. Espero este fragmento no te decepcione… tanto TAT
Viany: gracias, mi muñeca ya esta sana la puedo mover normalmente. Me alegro que te enganche con cada episodio y es que este tipo de historia debo de ponerle más empeño por el tipo de genero que es: misterio y suspenso, además del horror y demás ^^ descuida, pronto sabrás quien era la persona con la que hablaba Masakaki. Sólo te adelanto que serán personajes de otras series (sin llegar a crossover) que se me hacen muy interesantes y serán los enemigos (¿?) a vencer.
Nikochan: si Kyoko es una inútil, se la pasó dormida dos capítulos! Bueno la puse por que tiene su utilidad por así decirlo u.u solo espera al primer desafío
Naru uchija: mi acosadora no. 1 de amor yaoi, si no de las dos páginas (en el buen sentido). Siempre me ha gustado tu entusiasmo y eres unas de las lectoras por las que le pongo empeño
Martaad96: me alegra saber que tengo una nueva lectora, espero seguir dando el ancho ^^
La_Oscura_Reina_Angel: espero puedas aguantarme con lo del lemon ya que tengo ese problemita que arriba comenté. Aún si no hay sexo explícito (siempre queda el implícito ¬w¬) espero poder compensarlo con la historia.
Y de ff:
Ruby Kagamine: mi acosadora no. 1 de esta página ^^ sabe que la adoro. Si, me encanta causar incertidumbre y que los lectores se crean una cosa para luego voltearles la tortilla ^^ (Anna: =.= ese dicho no tiene nada que ver pero traten de hacerse una idea) bueno ¬¬ lo resumo en que no todo es lo que parece ok (¿?)
Dametsuna: pues como ya habrás notado viste con el gakuran que todas amamos y babeamos *¬* es que no puedo imaginármelo con otra cosa que no sea el uniforme de prefecto
Regeryentha scheidl: si, Hibari es tan carnívoro (suspiro). Lamento la tardanza por lo que trataré de continuar la segunda parte. Siempre espera por aquellas situaciones que cambian por completo. A mi me gusta hacerles creer a los lectores una cosa cuando tengo planeada otra y dar el giro de acontecimientos cuando menos se lo esperen. Por ejemplo a mí me encanta Pandora Hearts precisamente por el WTF que lanzo con cada capítulo. Al igual que la autora, yo dejo pistas no tan obvias de lo que va a venir y todo es planeado con antelación (incluso ya se el final ^^).
Bueno me despido, espero que la almohada sea una buena consejera T.T
Chao chao ^^
