Capitulo 2
Indudablemente, en físico era él, pero sus ropas...eran muy distintas. Su Sombrero de Copa era mucho más elegante, con una pequeña cinta o lazo rodeándolo, debajo de su ropa habitual, llevaba una camisa de seda blanca haciendo que saliera, como si se tratara de un pañuelo, por el bajo de su cuello y mangas. En sus manos llevaba guantes también blancos y un monóculo se encontraba en su ojo derecho, en su mano derecha portaba un bastón bastante largo, de madera caoba y posadero de color dorado. Más que para apoyarse, lo tenía como adorno y no supo por qué, pero tuvo la extraña sensación de que también lo usaba para su propia defensa personal...Pero, ¡el Profesor nunca haría eso! Aunque recordó que había pasado mucho tiempo y que su Profesor había cambiado. Demasiado. Lo suficiente como para sospechar si se trataría de un impostor.
La curiosidad y sorpresa cambiaron a la ira. ¿Dónde había estado todo este tiempo? ¿Qué había estado haciendo? ¿Por qué nunca le dijo nada? ¿Por qué se olvidó de él?...
-Nunca me he olvidado de ti, muchacho. Si es eso lo que te preguntas. -contestó aquel extraño Profesor con una sonrisa segura y casi podría atreverse a decir, orgullosa y altanera.
Luke lo observó con sorpresa, preguntándose como pudo haber sabido lo que pensaba. Aunque supuso que debió ser bastante obvio.
-¿Qué hace aquí, señor Layton? -preguntó con seriedad. Pues aunque su ira había disminuido, aun se sentía levemente traicionado y algo molesto.
El de Sombrero de Copa rió suavemente y movió levemente su bastón, sosteniéndolo aun sobre su mano derecha, pero ocultándolo un poco tras él, aun sin moverse de su sitio en el marco de la puerta.
-Luke, ¿a qué vienen tantas formalidades? ¿Desde cuando he dejado de ser tu Profesor?
Desde que te marchaste sin decirme nada y desapareciste casi por todo un año, le hubiera gustado decir, pero se lo calló para sí mismo. De todas formas, el Profesor debió haber adivinado lo que había pensado, pues su sonrisa cambió a una que estaba llena de sorna.
-Luke, querido...-comenzó a escucharse la voz de Rose que comenzaba a salir del comedor con unas cuantas bandejas en sus manos para limpiarlas en la cocina.-...¿Quién hay en la-...¡Cielo Santo!
Inmediatamente, sonido de platos rotos se oyeron al caer al suelo, mientas la mujer observaba a Layton con extrema sorpresa. El Profesor, sin perder su pequeña sonrisa, puso su mano en el borde de su Sombrero de Copa, inclinándolo un poco hacia arriba en modo de saludo formal.
-Un placer verla de nuevo, señora Rose.
Rose parecía que no escuchaba, demasiado sorprendida para reparar en los platos rotos. Sin embargo, Layton bajó la mirada hacia ellos, levemente divertido por la reacción que había tenido Rose hacia él.
-¿Quiere que la ayude? -preguntó observándola, refiriéndose a la vajilla rota en el suelo. Luke notó que la pregunta fue echa con un tono algo burlesco. Como si aunque hubiera aceptado su petición, nunca la hubiera ayudado.
Rose dio un leve salto al volver a la realidad y rápidamente recogió los platos.
-N-No...N-No se preocupe.
Luke hizo el ademán de ir a ayudarla, pero una mano firme en su hombro le detuvo.
-Contigo es con quien debo hablar, my boy. -escuchó la voz de Layton a sus espaldas. Luke volteó y le observó con ojos entrecerrados. La confianza que alguna vez le profesó a su Profesor, había desaparecido completamente
Layton inclinó una ceja, sonriente.
-¿No vas a dejar pasar a tu Profesor? Que yo sepa, nunca te he enseñado este tipo de modales, muchacho.
Al ver que Luke no reaccionaba y seguía en la misma posición, habló con más decisión.
-Un verdadero caballero siempre debe comportarse como tal, sea cual sea la situación en la que este. Un momento de silencio se formó, hasta que finalmente Luke suspiró y se apartó dejándole entrar.
El Profesor sonrió con orgullo, ajustando su Sombrero y entrando a paso lento y seguro, mientras hacía girar el bastón entre sus manos. Efectivamente, era de adorno. El Profesor podía andar perfectamente sin el.
OoOoOo
Ambos se encontraban en el salón. El Profesor sentado en un sillón frente a Luke, tomando con lentitud su taza de té, saboreándola, mientras Luke tenía otra taza en sus manos, pero no la tomaba. Se dedicaba a moverla con su pequeña cuchara con nerviosismo, aunque exteriormente intentaba aparentar que se encontraba tranquilo e incluso un poco indiferente ante la situación.
Su té era dulce, con un leve sabor a chocolate. Luke siempre amó los tés con sabor extremadamente dulzón, sin embargo, observó que, a pesar del cambio tanto físico como psicológico de su Profesor, este seguía amando el té Earl Grey. Se trataba de un té negro aromatizado con aceite de bergamota. Personalmente, a Luke nunca le gustó el té del Profesor y cuando antiguamente lo preparaba, se lo preparaba exclusivamente para él. Una vez decidió probarlo, pero prefirió quedarse con su té dulce de siempre.
-Bien, Luke...-escuchó decir a su Profesor, mientras, este, dejaba su taza de té en la mesa, aun con su pequeña sonrisa repleta de seguridad.- Comencemos desde el principio...
Luke levantó su mirada del té y lo observó con curiosidad.
-Para empezar, mi nuevo nombre es Monocle Layton, no Hershel Layton...
El pequeño aprendiz abrió sus ojos con sorpresa. No solo había cambiado de todas las maneras posibles, si no que también había cambiado su nombre. ¡Aquello era demasiado!
-Y supongo que te preguntarás por qué me marché de ese modo...-continuó Layton.
En cuanto el Profesor dijo eso, Luke bajó la mirada a su té, comenzando a removerlo de nuevo. No hacía falta decir nada.
Ante aquello, Monocle amplió algo más su sonrisa.
-Tuve mis motivos. -aclaró con lentitud y volvió a tomar su taza de té, dando un sorbo- No te lo voy a negar, muchacho. Mi idea en un principio era olvidarme de ti. Como si nunca hubieras existido en mi vida, my boy.
Luke se sorprendió aun más y observó a su Profesor. El dolor podía verse en sus ojos, pero bajó la mirada hacia su té tristemente, fingiendo que no le importaba. Pero para el Profesor, Luke era como un libro abierto y pudo adivinar la sensación escondida tras sus facciones de indiferencia.
-Pero, durante todo este tiempo, durante estos meses...noté que algo faltaba. -sonrió, dejando el té en la mesa- Vivía en la Pagoda, tenía Londres bajo control y con eso, prácticamente Reino Unido, pero aun así...sentía que no lo tenía todo.
Un silencio se formó en el que Luke continuó moviendo su té, sin mirar al Profesor. Este se levantó y se dirigió a la ventana del salón, dejando su bastón apoyado en la silla y cruzando sus manos, observando Londres.
-Un puzzle sin resolver, francamente. Y comencé a pensar... -se mantuvo en silencio varios segundos, pensativo. Viendo a través de su monóculo el Big Beng, sujetando su Sombrero de Copa- Ahora que lo tenía todo, sentía como si no tuviera nada y, sin embargo, el antiguo Hershel Layton se sentía como si lo tuviera todo, teniendo en realidad nada. -volteó hacia Luke con una sonrisa que se presagiaba algo más oscura de lo normal- Hasta que, al fin, descubrí lo que me faltaba.
Cuando Luke quiso darse cuenta, Layton le había agarrado del cuello de su jersey y lo había levantado hasta su altura, haciendo que no tocara el suelo, sonriente. Asustado, Luke dejó caer su taza de té y sostuvo la mano del Profesor, intentando apartarle, confundido.
-¡¿Q-Qué hace-?
-Al principio solo era un teoría. -le interrumpió el Profesor con seguridad- Una mera hipótesis y quise venir a comprobarla. Pero...Ahora que estoy aquí, que te tengo en mis manos...-dicho esto, ajustó más el agarre hacia Luke, haciendo que para este fuera más difícil soltarse-...Ahora si me siento como si lo tuviera todo. -la sonrisa de Layton se volvió más oscura haciendo que Luke comenzara a preocuparse, no solo del repentino cambio de su Profesor, sino también de sí mismo- Y lo supe, desde el momento en que me abriste esa puerta permitiéndome verte después de todo un año.
Dejó a Luke en el suelo y lo sostuvo tras su nuca, en el cuello de su camisa firmemente, mientras el chico forcejeaba.
-¡Suélteme! ¡¿Qué hace?
El Profesor, sin hacerle demasiado caso, salió del salón obligando a Luke a caminar junto a él.
-Tu eres la pieza que faltaba de mi gran puzzle, my boy.
OoOoOoOo
En realidad no tenía pensado dejarlo aquí, pensaba continuar y hacerlo mucho más largo, pero de pronto...la inspiración o las ganas (quizás ambas cosas) se fueron sin avisar. u-u Por ahora lo dejaré así ^^ Espero les haya gustado este nuevo cap y gracias por sus opiniones. No pensé que a alguien le gustara este fic en realidad. Espero que la señora Inspiración vuelva pronto y pueda poner rápidamente otro capítulo nuevo o el Señor Ganas que también hace falta. Ya que el Argumento y todo lo demás lo tengo. ¡Gracias y espero opinen para saber si les gusta! n-n
