Capítulo 5

-¡Hasta pronto, Flora! -se despidió Luke animadamente de la chica, junto a un Layton que se encontraba tras él en la entrada. La muchacha, que estaba alejándose en el coche de Emmy, se despedía de ellos desde al ventanilla de este.

-¡Adiós!

El coche se perdió de visto al cruzar una calle y Luke dirigió su vista a su profesor.

-¿Cree que volveremos a ver a Flora pronto, Profesor?

Hershel apartó su vista de la calle y observó a Luke con una sonrisa.

-No me cabe la menor duda. Tengo el presentimiento de que la veremos antes de lo que esperamos. -dicho esto, se apartó para que Luke entrara y pudiera cerrar la puerta.

El aprendiz no pudo evitar soltar una leve risa.

-Pues su presentimiento es prodigioso, Profesor. -dijo mientras caminaba por el pasillo, seguido del arqueólogo.

-Creo que, a veces, el tener una habilidad así podría causarme problemas...insospechados.

Ambos entraron en el salón y Layton se sentó en el sofá despacio. Tomando con su mano una taza de té que ya había sido preparada anteriormente por Luke. El muchacho se sentó frente a él viéndole curioso.

-Yo no opino lo mismo, Profesor. Su habilidad muchas veces nos ha servido de mucho en bastantes casos insólitos. Aunque, debo admitir, que me alegra que sea usted quien tenga esta habilidad.

Hershel, que se encontraba tomando su té, observó a su aprendiz con curiosidad.

-¿Qué quieres decir, muchacho?

-Bueno...supongo que no sería agradable que Don Paolo o alguien más tuviera una habilidad parecida. Podría usarla para fines más oscuros. -Luke hablaba de aquello como si se tratara de una película. Haciendo gestos exagerados.

El profesor lo observó con curiosidad unos segundos en los que se encontró pensativo y finalmente rió con suavidad.

-Dudo que alguien más pudiera hacer tal hazaña. Mucho menos, Don Paolo. -dejó el té en la mesa- De todas formas, me alegra saber que, en los tiempos que corren, nunca vayas a cambiar, muchacho.

El aprendiz, puso su dedo índice en su mejilla pensativo.

-Creo que eso ya me lo ha dicho anteriormente, Profesor.

A Layton se le escapó una risa, mientras se levantaba y tomaba la bolsa que había dejado hace unos momentos a un lado de su mesa de trabajo. Poniendo la bolsa sobre esta y comenzando a sacar de ella, algunos proyectos.

-Eso mismo acabo de decirle hoy a Flora. -contestó el arqueólogo.

Unos minutos de agradable silencio se formaron en los que Luke simplemente observaba lo que hacía.

-¿Hoy no se ha encontrado al Decano Delmann? -preguntó con curiosidad. La verdad es que no habían hablado demasiado sobre el día del Profesor- Por lo general, suele pedirle que resuelva algún puzzle de su nieta...

Layton observaba levemente distraído uno de los proyectos, pero escuchaba atentamente las palabras de su aprendiz.

-Extrañamente, hoy no le he visto. -dejó el proyecto junto con los demás- Por lo general, suelo mantener un par de palabras con él antes de marcharme de mis clases. Aunque, debo admitir, que hoy he salido con bastantes prisas. Seguramente deba empezar a corregir proyectos más temprano de lo usual. Y empezaré hoy mismo luego del almuerzo.

Luke le observó sorprendido ante aquello. ¿Tantos proyectos tenía?

-¿Cuándo cree que terminará, Profesor?

Este, se sentó en la silla de su escritorio y suspiró cansadamente, solo para volver a ver a Luke.

-Seguramente bien entrada la noche. Por eso pretendo empezar lo antes posible.

El aprendiz asintió algo preocupado por el trabajo de su profesor. Aunque debía admitir que era comprensible, tratándose de Hershel Layton.

OoOoOoOo

Despertó bastante adormilado y frotando sus ojos. Confuso, observó la hora, notando que era pasada la medianoche. Con un suspiro se sentó en la cama escuchando ruido en el piso de abajo. Decidió levantarse y abrió la puerta de su habitación, notando luz desde la escaleras. Con curiosidad, decidió bajar notando que la luz llegaba del salón, que se encontraba cerrado por la puerta. Llamó a la puerta y entró, observando a su Profesor trabajando en los proyectos de sus alumnos de Universidad. Despacio, se acercó hasta donde se encontraba y miró los proyectos, observando su forma de trabajar.

-¿No va a descansar, Profesor? -preguntó al fin.

Hershel paró, dejando el proyecto que estaba corrigiendo a medias en la mesa. Se estirazó levemente y golpeó un poco su espalda para quitar la leve molestia que llevaba sintiendo desde hace un rato. Finalmente miró a Luke y sonrió levemente.

-No te preocupes, Luke. Son pocos los proyectos que quedan. En una hora, aproximadamente, habré terminado.

El aprendiz asintió comprendiendo.

-¿Quiere que le ayude?

Layton negó con suavidad.

-Tu ve a descansar, muchacho. Mañana nos espera un día duro.

Luke asintió y se fue hacia la salida, abriendo la puerta y observó a su Profesor, que le miraba con una pequeña sonrisa cansada, esperando a que saliera.

-Buenas noches, Profesor.

Hershel le despidió levemente con su mano.

-Buenas noches, Luke.

Cerró la puerta y subió las escaleras hasta su cuarto, cerrando también este y regresando a descansar.

OoOoOoOo

Layton realmente se encontraba cansado, pero no debía detenerse ahora. Observó el último proyecto y tras varios minutos, terminó de corregirlo y analizar su puntuación. Una vez acabó, los observó todos. Realmente la mayoría tenían una nota excelente. ¿Eso quería decir que sus clases eran impartidas correctamente? No había duda alguna.

Volvió a guardar los proyectos en la bolsa y dejó esta en la silla de su escritorio. A pesar del cansancio, aun no quería subir a descansar. De todas formas, mañana sus clases serían impartidas más tarde de lo acostumbrado.

Se echó en el sofá, leyendo un libro sobre la Geografía Mundial y los misterios que esta aguardaba. Claro que, no pudo evitar al final, quedar dormido con el libro sobre él, su sombrero aun puesto y solo tapado por su gabardina.

OoOoOoOo

Luke se había levantado temprano aquella mañana. Se dirigió al exterior de la casa y abrió el buzón tomando las cartas que en este se encontraban. Invitaciones, asambleas, proyectos, felicitaciones, saludos...Siempre era lo mismo. Observó la placa con forma de sombrero de copa que se encontraba en la puerta, sonriente. Aquello le recordaba viejos tiempos...

De pronto, y sin entender exactamente por qué, sintió una sensación. Al principio se le hizo extraña, luego nostálgica y finalmente angustiante y algo aterradora. Sin comprenderlo ni pensar tampoco demasiado en ello, con las cartas en mano, entró a la casa y se dirigió a la habitación del Profesor, abriéndola con rapidez.

-¡Profesor! -abrió sus ojos en sorpresa al no ver a nadie.

Se intentó calmar. Se dijo a sí mismo que era estúpido ponerse nervioso por algo que ni siquiera sabía de que se trataba, pero la sensación siguió presente. Incluso, después de aquello, se hizo más intensa y agobiante.

Agitado, se dirigió al salón y abrió la puerta con rapidez.

-¡¿Profesor?! -preguntó, asustado.

Layton despertó con suavidad, levantándose y frotando sus ojos. El libro que se encontraba sobre él, cayó al suelo, mientras el profesor ponía derecho su sombrero.

-Buenos días, Luke. -tomó el libro y lo observó, algo confuso al notarlo angustiado.- ¿Ha pasado algo...?

El muchacho vio con sorpresa como Layton se encontraba allí. Claro que debería estar allí. Su Profesor no tenía asuntos que atender por el momento. ¡No tenía sentido! ¿Qué estaba esperando realmente que sucediera? No pudo planteárselo correctamente tampoco, pues la sensación se fue tan rápido como vino.

-N-Nada...-dijo, bajando su mirada sin comprender-...Tuve una sensación muy extraña.

Hershel le observó algo preocupado y se levantó, poniéndose su gabardina y viéndole algo más arreglado.

-¿Puede que sea debido a que tuviste una mala noche, muchacho? -preguntó, intentando encontrarle razones a lo que le había ocurrido a su aprendiz.

Luke se mantuvo pensativo unos minutos.

-Podría ser...

Un leve silencio se formó, pero Layton decidió cortarlo con una sonrisa amable.

-¿Son esas las cartas del día?

Luke también decidió olvidar el tema, sonriendo y asintiendo.

-Sí. Junto con el periódico. -se lo dio todo a su profesor, mientras él se dirigía a la cocina. No era buen cocinero, por lo general, Layton y él solían llamar para pedir algo, pero si sabía hacer un desayuno simple.

Hershel tomó las cartas y se sentó en su escritorio, abriendo una a una cada carta y leyéndolas minuciosamente. Dejaría el periódico para después. Le gustaba leerlo con el tiempo sobrante y sin interrupciones.

También estuvo pensando en la sensación de su aprendiz. Se le veía bastante asustado. ¿Qué le podría haber preocupado tanto?