"Señorita Granger, el jefe la espera". Ron y Hermione se pusieron de pie de un salto, pero Bill fue más rápido del pelirrojo y tomó a Hermione por el codo.

"Yo y ella entraremos, tú quédate con Harry, Ron." Indicó, y sin esperar respuestas del pelirrojo que lo fulminaba con la mirada, dio media vuelta y llevó consigo a una Hermione demasiado nerviosa hacia la oficina del jefe de policía, Barry Jefferson.

Barry Jefferson resultó ser el típico cliché de un policía de ciudad, con problemas de obesidad, una ligera calvicie y una sonrisa enorme.

Era agradable, y a Hermione le gustó su aire paternal y jovial.

Luego de las presentaciones, y de estar ambos, Hermione y Bill, instalados en sendas sillas frente al escritorio del jefe, Bill prosiguió a presentar el papel con la denuncia impresa el él.

Barry lo tomó entre sus manos y leyó el documento, asintiendo y echando miradas a Hermione de vez en cuando.

"Señorita Granger, ¿Usted qué edad tiene?"

"Veintidós."

"¿Y por qué todavía no se ha marchado de la casa de su padre si sufre de este tipo de maltratos?"

"Mi hermano, Harry, es menor de edad. Wendell tiene su custodia. No podría dejar a Harry solo con él…"

"Aquí dice que las agresiones han sido recurrentes durante años, ¿Por qué no lo denunciaste antes?"

Hermione apretaba los bordes de la silla entre sus menudos dedos mientras respondía a las preguntas del jefe Jefferson.

"Wendell siempre amenazó con quitarme a Harry si yo decidía hacer algo en su contra."

"¿Y por qué ahora sí?"

"Por Ron."

Hermione decidió ser sincera.

Y esa era la verdad. Su vida había dado un giro de 360 grados desde que Ron había aparecido.

Ahora ya no se sentía sola, ahora un sentimiento precioso crecía dentro de ella… Era la esperanza.

Por primera vez en su vida, tenía esperanza. Y era gracias a Ron.

"¿Ron…?"

"Mi amigo, está en la sala de espera con Harry" Se apresuró a aclarar Bill.

El jefe asintió, volviendo a pasear su mirada por sobre el papel de la denuncia, y luego por sobre Hermione.

"Le diré cómo sucederán las cosas si usted realiza esta denuncia, señorita Granger. Primero, deberemos constatar los maltratos. A primera vista ya puedo notar uno, pero estoy seguro que su cuerpo está más marcado aún" Hermione bajó la cabeza. Odiaba su cuerpo. Odiaba sus marcas. "Luego, es servicio social quitará a Harry de esa casa, quizás lo lleven a un hogar sustituto o a alguna institución benéfica que proteja a niños que se encuentran judicializados-"

"¡No pueden enviar a Harry a un hogar sustituto! Es mi hermano, yo cuidaré de él."

El oficial suspiró.

"Sabía que diría eso. Para que le permitan cuidarlo durante el proceso del juicio, deberá presentar una nota a los del servicio social, ellos le harán estudios para ver si se encuentra apta para cuidar a su hermano-

"He cuidado a mi hermano desde que nació." Farfulló Hermione, ofendida.

"Lo sé, señorita, pero ellos necesitan asegurarse. También hablarán con Harry, y le preguntarán en dónde desea quedarse. Mientras tanto, si se constatan los cargos, Wendell Granger será arrestado, y permanecerá en la cárcel hasta el día del juicio. En el juicio la harán declarar a usted, a Harry, a quienes presente el abogado de su padre como testigos, y a sus testigos, ¿Entendió?"

Hermione asintió con la cabeza, y firmó en todos los lugares que le indicaron.

"Es un juicio ganado." Murmuró Bill al salir del despacho del jefe, y Hermione, a pesar del enorme miedo que sentía, creyó en él.

"¿Y bien?" Ron y Harry se pusieron de pie en cuánto los vieron salir, y Hermione fue directa levantar a su hermano pequeño en brazos.

Bill le explicó a Ron acerca de todo el proceso que deberían llevar a cabo mientras esperaban en la sala de espera a que el jefe llamara a Hermione para constatar los daños.

Le había explicado que debería mostrarle sus marcas, y que las fotografiarían.

Durante la explicación, Ron tomó la mano de Hermione entre las suyas, y acarició su pulso con el pulgar reiteradamente, intentando tranquilizarla.

"¿Y si algo sale mal, Ron?" Murmuró Hermione.

La castaña no paraba de golpetear el suelo con un pie, y estaba aterrorizada.

"Nada saldrá mal, Hermione. Tranquilízate." Susurró el pelirrojo, llevándose la mano de la castaña a la boca y depositando un pequeñísimo beso allí.

A pesar de todo, Hermione se sintió inmediatamente más tranquila, y relajó su cuerpo contra Ron.

"Señorita Granger, ¿Desea que alguien la acompañe durante las fotos?"

"No." Se apresuró a contestar, antes de que Ron pudiese siquiera abrir la boca. El pelirrojo frunció el ceño, pero Hermione no quería que nadie, y mucho menos él, viera las marcas de su cuerpo, así que se puso de pie rápidamente. "Iré sola"

"Bien. Llamé a los del servicio social, están viniendo hacia aquí."

Hermione inspiró con fuerza, y se giró a mirar a Ron antes de entrar al despacho del jefe, en donde un hombrecillo armado con una cámara los esperaba.

El pelirrojo le dedicó una media sonrisa, entre nervioso y alentador, y la castaña asintió una vez antes de entrar.

Todo estaría bien.

Tenía a Ron junto a ella, todo estaría bien.

Cinco horas más tarde, Hermione dejó caer su cabeza sobre el asiento acompañante del auto.

Ron conducía de vuelta a casa, y Harry estaba profundamente dormido en el asiento trasero.

Todo había salido bien.

Hermione no podía estar más feliz.

Habían fotografiado su cuerpo, habían hablado con ella y Harry, un psiquiatra la había entrevistado, y finalmente habían decidido que era apta para cuidar a su hermano hasta que se tomara una decisión final el día del juicio.

Wendell Granger estaba tras las rejas.

Y Hermione ya no sentía miedo. Era una sensación hermosa.

"¿Estás bien?" Hermione giró la cabeza para mirar a Ron, apreciando su perfil recortado contra el atardecer.

Era tan guapo…

"Sí. Agotadísima, pero feliz." Ron giró la cabeza para sonreírle y volvió a fijar la vista en la carretera.

"Me alegro. Llegaremos a casa y podrás dormir."

Casa. Llegaremos a casa…

"Muchas gracias, Ron."

"No fue nada." Hermione rodó los ojos, pero estaba demasiado cansada como para hablar, así que simplemente cerró los ojos y descansó sobre el cómodo asiento de cuero.

Pareció que sólo habían pasado unos segundos cuando Ron abrió la puerta del copiloto y la tomó en brazos.

Entre la neblina que rodeaba su cabeza, Hermione logró preguntar.

"¿Y Harry?"

"Ya lo llevé arriba." Respondió el pelirrojo, mientras Hermione acomodaba su cabeza en el hueco entre el hombro y el cuello de Ron.

Estaba tan cómoda, que casi se sintió mal cuando el pelirrojo la depositó sobre el colchón.

Vagamente sintió unas manos quitarle las zapatillas y cubrirla con el edredón.

"Quédate." Se oyó susurrar. Su voz sonaba lejana.

"¿Eso quieres?" Hermione creé haber asentido, y sonrió de oreja a oreja cuando sintió el duro cuerpo de Ron meterse en la cama junto a ella.

El pelirrojo la rodeó con los brazos y Hermione apoyó la cabeza sobre su pecho.

Una familia. Un hogar.

Así que así es como se siente…


¡Buenas! Acá les dejo otro chapter de Magia, adoro esta historia cada día más JAJAJA

Un beso gigantesco para cada una de ustedes.

Emma!


¡Espero que hayan disfrutado el capítulo!

5 reviews = actualización INMEDIATA!

Con amor,

Old Brown Shoe :P