-¡Hermione, Hermione, Hermione!-La castaña abrió un ojo haciendo un enorme esfuerzo, y frunció el ceño.
¿Quién se atrevía a despertarla del hermoso sueño que estaba teniendo?
-Basta, Harry.-Refunfuñó, al detectar que era su hermano quien saltaba sin parar sobre el colchón a su lado.
-¡Pero te trajimos el desayuno!
¿Trajimos?
Hermione volvió a abrir los ojos, para quedarse observando como tonta al precioso pelirrojo que le sonreía con una enorme bandeja en las manos.
Ron.
Era real, todo era real.
Intentando que ninguno de los dos notara su pequeño lapsus de idiotez, Hermione se sentó en la cama tallándose los ojos.
Ron decidió que aquella era la imagen más tierna que había visto en su vida.
-Bueno...Gracias.-Respondió Hermione con la voz patosa, y Harry al fin dejó de saltar a su lado para sentarse.
Ron apoyó la bandeja llena de comida en el centro de la cama, y los tres desayunaron en un tranquilo silencio. Ninguno quería interrumpirlo, ninguno quería sacar a relucir los miedos que guardaban dentro suyo.
Sabían que ayer todo había salido bien, pero, ¿Y si en el juicio no? ¿Y si algo salía mal? ¿Y si no dejaban a Hermione quedarse con Harry?
La castaña se estremeció ante tal pensamiento.
No, eso no sucedería. Ron le había prometido que todo estaría bien, sí. Todo estaría bien.
Veinte minutos más tarde, Harry miraba la televisión como si fuera todo lo que sus ojitos verdes podían ver, y Hermione fregaba los platos en la cocina, a pesar de la insistencia de Ron porque no lo hiciese.
-¿Ron?-Murmuró Hermione al fin, mirando de reojo al pelirrojo parado a su lado, que secaba los platos que ella acababa de lavar.
-Dime.- Ron siguió secando, aparentemente sin notar el ceño de la castaña.
-¿Siempre haces estas cosas? Quiero decir... ¿Esto es algo normal para ti?-Ahora sí, Ron dejó el paño y se volteó a mirarla.
-¿Hacer qué?
-Ayudar gente. Caridad. Como quieras llamarlo...-Masculló Hermione sin dejar de fregar una taza que sostenía entre sus manos, e ignorando la mirada penetrante de Ron.
-¿Caridad?
-Ya sabes de lo que hablo.
-Esto no tiene nada de caridad, Hermione.-Oh, ahora se enojaba. Hermione, rodando los ojos, dejó la taza y se giró hacia él, apoyando la cadera contra el mármol de la encimera.
-Está bien, no lo llames caridad si no quieres, pero sabes a qué me refiero. Encontrar gente en la calle con problemas y ayudarlos.-Hermione se encogió de hombros, evadiendo los ojos azules de Ron que no se separaban de su rostro.
-Hice lo que cualquiera hubiese hecho.
-Eso no es verdad. Ese día en el parque, tú fuiste el único que se me acercó. La gente no hace ese tipo de cosas, Ron, lo sé por experiencia. Tú me curaste, me diste un techo cuando no tenía a dónde ir, y prácticamente me diste una nueva vida con todo lo que estás haciendo ahora. Nadie más hubiera hecho eso por mí.
Ron inspiró hondo, mordiéndose el labio.
-Quizás tengas razón. Y me avergüenza aceptar que quizás, en cualquier otro caso, yo no hubiese actuado de la misma manera.
-¿A qué te refieres?
-A que fue por ti, Hermione. Cuando te vi allí, en ese parque, lastimada, sentí la necesidad de protegerte, de... cuidarte. Y lo hice. Y luego, con todo esto de Wendell, también. No podría haberte dejado sola luego de saber qué sucedía. Necesito protegerte.
Hermione asintió un par de veces en silencio, asimilando las palabras del pelirrojo.
Finalmente, siguiendo un impulso salido de no tenía idea dónde, Hermione adelantó un paso y rodeó la cintura de Ron con sus pequeños brazos, abrazándolo con todas sus fuerzas.
Ron sabía que Hermione no estaba acostumbrada a hacer esas cosas. Para ella, mientras más lejos mejor, pero ahora lo estaba abrazando.
Sin dudarlo un segundo, el pelirrojo también la rodeó con sus brazos, estrechándola contra su pecho como si quisiese guardarla allí para siempre, para que nada le hiciese daño.
-Gracias, Ron. Nunca podré agradecerte lo suficiente.
Ron tardó un segundo en responder.
-De nada.-Susurró al final, y Hermione soltó una risita contra su pecho, que le puso la piel de gallina al muchacho.-Te quiero, Hermione.
La castaña abrió los ojos como platos, pero aun así no se separó de sus brazos.
Nunca nadie, aparte de Harry y su madre, le había dicho 'te quiero'.
-Creo...Que yo también te quiero.-Respondió por fin, y Ron sonrió, enterrando su rostro en el cuello de Hermione.
La quería. La quería y haría cualquier cosa para protegerla. Ya no valía la pena negarlo. Aquella castaña le había puesto el mundo patas para arriba.
...
Harry separó la mirada de la televisión durante sólo un segundo, para echar un vistazo hacia atrás.
Ron y Hermione estaban abrazados en la cocina, y el pequeño se sonrió para sí mismo.
Le caía bien Ron. Él no era como Wendell. Él era bueno, quería a su hermana, los cuidaba, y aparte tenía una tele.
Le gustaba que Hermione estuviese con Ron, porque sabía que su hermana había sido fuerte demasiado tiempo, y ahora necesitaba que alguien más velase por ella, que alguien más la sostuviese.
Y ese perfectamente podría ser Ron.
Luego de unos segundos, el niño volvió la cabeza hacia la televisión, sin borrar la pequeña sonrisita del rostro.
Sí, definitivamente, le gustaba cómo estaban yendo las cosas.
…
-Esta noche mí familia se reunirá a cenar, vendrás conmigo, ¿Verdad?
Hermione se giró hacia el pelirrojo con los ojos como platos, pero Ron no dejó de cortar las verduras sobre la encimera.
-¿Ir contigo?
-Por supuesto.
-¿Por qué?
Ron finalmente levantó la mirada y la fijó en Hermione, que había dejado de revolver en la olla y no lo dejaba de mirar sorprendida.
-Porque eres mi invitada, vives conmigo, eres como de la familia.
-No lo sé, Ron, yo... Sólo vivo aquí hasta que consiga otro lugar a donde ir, lo sabes...
-Ya. Pero vendrás conmigo.-Sin esperar respuestas, Ron volvió a concentrarse en su tarea.
Nunca había sido muy bueno cocinando, así que debía hacerlo con lentitud para no arruinarlo.
-Pero, Ron-
-Vendrás conmigo.-Canturreó el pelirrojo, sin volver su atención a Hermione, que frunció el ceño y bufó antes de volver a la preparación.
Ron era tanto, o más terco que ella, decidió.
Ir a cenar con su familia.
Cielos, qué vergüenza.
¿Cómo se presentaría? ¿Cómo la muchacha a la cual Ron había...'adoptado'? Oh, qué horror.
Hermione sacudió la cabeza.
Bien, si él quería llevarla, él se encargaría de ello.
-No tengo ropa.-Sentenció luego de unos minutos de silencio.
Ron rodó los ojos, pero Hermione no lo vio ya que estaba de espaldas a él.
-Deja de buscar excusas, Granger. Compraremos ropa, o ya veremos, pero te llevaré desnuda si debo hacerlo.-Hermione se giró a echarle una mirada asesina, y Ron le sonrió.-Bueno, quizás no desnuda.
La castaña sacudió la cabeza, y volvió a concentrarse en su tarea.
Conocería a la familia de su salvador.
Sería lindo, se dijo finalmente.
Si todos eran tan amigables como él, sería lindo.
¡Hola! Muy buenos días a todas. Las quiero un montón, así gigante como una casa. Un beso para todas!
Emma(:
Aquí está el capítulo.
5 reviews = actualización INMEDIATA!
Como siempre,
Old Brown Shoe :P
