Hermione se quedó paralizada durante un segundo.

Pero sólo fue eso, un segundo, porque antes de siquiera pensarlo, ya había abierto los labios y recibía el beso del pelirrojo ansiosamente.

Ron bajó todavía más la cabeza para profundizar el beso, rodeando la cintura de Hermione con un brazo y sujetando su cabeza firmemente con la mano derecha.

Los pequeños puños de Hermione estaban cerrados sobre su pecho, sosteniendo su camisa como si no quisiese soltarlo nunca más.

Los labios de Ron eran suaves y la estaban volviendo loca con sus jueguitos, avanzando, retrocediendo y dejándola boqueando como un pescadito, para luego sonreír con ternura y volver a perderse en ella.

Ron perdió la noción del tiempo. No tenía idea de cuánto había estado besando a su castaña cuando Harry apareció.

"Oigan… Tengo hambre."

La castaña se separó de golpe, respirando agitadamente, mirando a su hermano con los ojos desenfocados.

Ron, mucho más tranquilo que ella, soltó una risita y estiró una mano hacía Harry.

"Vamos, campeón, ¿Quieres un sándwich?"

Hermione los vio desaparecer por la puerta de la cocina, enfadada porque Ron seguía luciendo perfectamente en su lugar mientras que ella se sentía las mejillas calientes, los labios hinchados y la respiración agitada.

Respiró hondo un par de veces antes de volver a la cocina a paso vacilante.

Ron le sonrió pícaramente por encima de la cabeza de Harry, y Hermione se mordió el labio, intentando disimular la enorme sonrisa que lentamente comenzó a expandirse por su rostro.

Harry, al notar la presencia de su hermana, se giró en la banqueta y le sonrió con la boca llena de comida.

Hermione rodó los ojos, y le limpió un poco de mayonesa del labio superior.

"La boca cerrada mientras comes, compañero."

Harry se giró para seguir comiendo, y Hermione lo pensó un poco antes de hablar, mordiéndose el labio.

"Hoy iré a ver unos departamentos que venden no muy lejos de aquí, Ron."

La expresión cándida del pelirrojo inmediatamente se transformó en una fría como el hielo.

"Ya te dije lo que pienso acerca de eso."

Hermione inspiró otra vez.

"Sí, ya lo sé, pero por más que nos encantaría no podemos quedarnos aquí, Ron. Es demasiado."

Él se limitó a rodar los ojos y girarse para comenzar a hacer algo en la cocina. Cualquier cosa para no ir y sacudirla hasta que entrara en razón.

"Yo no creo que sea demasiado."

Ron soltó una risita ante el comentario de Harry, y Hermione le dirigió una mirada de reproche.

"Conversación de adultos, Harry." Reprendió suavemente Hermione, y el niño se encogió de hombros antes de volver su atención al sándwich nuevamente.

"Estoy de acuerdo con Harry." Masculló Ron luego de unos cuantos minutos de un silencio algo incómodo.

Hermione resopló.

"No veo porqué tienes la imperiosa necesidad de mantenernos en tu casa. Ya hiciste mucho por nosotros, Ron, deja esa culpa."

"¿Culpa?" El pelirrojo se giró para mirarla con el ceño fruncido, y esa mirada de enojo que conseguía intimidar a Hermione como ninguna.

"No te enfades." Susurró levemente.

La mirada de Ron se suavizó, y comenzó a acercarse a ella lentamente.

"Cielo…"

Ambos observaron en silencio cómo Harry se ponía de pie y se largaba de allí sin decir una palabra, muy sutilmente.

"Adoro a ese chico." Susurró Hermione, y Ron soltó una risita antes de tomarla por las caderas y acercarla a él.

"No estoy enfadado." Murmuró contra su pelo, haciéndola sentir escalofríos por todo el cuerpo.

"Parecías enfadado."

"Lo sé, es que… A veces llegas a conclusiones tan estúpidas que me dan ganas de sacudirte, Hermione."

La castaña se alejó un par de centímetros para observarlo con los ojos como platos, y Ron le sonrió torcidamente a modo de disculpa.

"Mis conclusiones no son estúpidas." Se quejó.

"Dijiste que hacía esto por culpa, Hermione, ¡Culpa! ¿Por qué sentiría culpa? Lo único que quiero, que necesito, es ayudarte, deja de buscar problemas y entiéndelo de una vez, nena."

La castaña frunció levemente el ceño antes de suspirar.

"Bien…"

"¿Bien?"

"Bien."

"¿Bien quiere decir que no te mudarás?"

Ella soltó una risita ante el tono esperanzado del pelirrojo.

"Quiere decir que no lo haré ahora. Quizás… Luego del juicio, ¿Sí?"

Ron rodó los ojos, pero decidió dejar el tema por el momento.

En lugar de responder, Ron bajó la cabeza para besarla suavemente, disfrutando de la manera en la que Hermione respondía a él.

Hermione recordaría las siguientes como las mejores semanas de su vida hasta ese momento.

Nunca se había sentido tan cuidada, tan… Querida.

Era como si todo fuese un hermoso cuento de hadas, y el mayor miedo de Hermione era que se terminase.

Porque a pesar de toda aquella tranquilidad, había algo que todavía le quitaba el sueño a Hermione.

A pesar de que Ron y Bill insistiesen en que era un juicio ganado, Hermione simplemente no podía dejar de pensar en ello, en si las cosas salían mal, en si perdía a Harry.

Eso simplemente no podía suceder. No podían alejar a Harry de ella.

"Deja de pensar tanto." Hermione esbozó una sonrisa cuando unos brazos rodearon su cintura por detrás.

"Doctor Weasley, ¿No debería usted volver al trabajo en lugar de ir acosando camareras por ahí?" Preguntó divertida Hermione.

"Primero, es la hora del almuerzo, Mione. Y segundo, yo no ando por ahí acosando camareras, sólo ando acosando a una camarera en particular." Susurró contra su cuello, haciéndola reír por las cosquillas.

Esas dos semanas junto a Ron habían sido espectaculares.

Lo que ellos eran todavía no estaba muy definido, en realidad.

Se comportaban como si fuesen una pareja de novios, pero realmente no lo eran, porque él nunca había hablado sobre ello todavía. Y todavía no se habían acostado.

Todavía…

Hermione se estremeció.

En el hospital todos pensaban que eran pareja, y eso era por completo culpa de Ron, que siempre que la veía pasar se inclinaba para besarla, e iba a buscarla todos los días para almorzar junto a ella en el bar junto al hospital.

Por su parte, la familia de Ron junto a Harry, prácticamente ya estaban planeando la boda.

"Estás preocupada."

"Algo así." Susurró, apretándose más contra el pecho del pelirrojo. "El juicio es mañana."

"Todo estará bien, cariño."

"Eso espero." Susurró en respuesta, antes de girarse en sus brazos. "¿Vamos a comer?"

Ron asintió una vez, se inclinó para besar su frente y la tomó de la mano para ir hacia la salida.

En el camino, Hermione sintió la mirada de prácticamente todo el personal femenino del hospital clavada en su espalda.

Ron había sido el soltero más codiciado del lugar durante años, y de repente ella, una camarera, aparecía y lo quitaba de su alcance.

Bueno, en realidad no lo había hecho, porque no era oficialmente la novia de Ron, pero todos allí pensaban que lo era, y ella no pensaba sacarlos de su error.

Observó al pelirrojo que caminaba junto a ella, preguntándose en qué parte del camino se habría llegado a enamorar tanto de él.


¡Buenos días! Me hace muy feliz que les guste la historia.

Un saludo enorme para todas.

¡Emma!


Un capítulo nuevo…

Igual que siempre,

5 reviews = actualización INMEDITA!