Disclaimer: Masashi Kishimoto©CopyRights

.

.

.

.

.

Summary: ¿Qué hubiese pasado si Ino nunca ayuda a Sakura a defenderse cuando era pequeña? ¿Sería tímida? ¿Y si fuera hermana menor de un Hyuuga? ¿Poseería el Byakugan? –Nuestra misión es quitarle lo tímido a Sakura-chan, dattebayo. ¿Están dispuestos a hacerlo, equipo 7?

.

.

.

.

Pairing: Naruto & Sakura

.

.


.

.

.

.

La Tímida e Inocente Sakura Hyuuga

Capitulo V

Amistad

.

.

.

.

.

.

– Hola, Ino-chan.

– …

– ¿Me puedes dar unas flores?– insistió Hinata con una sonrisa.

– Que tipo de flor quieres– contestó Ino fríamente–, Hyuuga.

– ¿Cuál es tu flor favorita?

– No te interesa.

– Soy tu clienta, y tienes que responder todas mis preguntas.– apuntó la de pelo color negro sin quitar esa sonrisa de oreja a oreja.

– Tulipanes.

– Entonces quiero unos tulipanes. – dijo con una enfermiza felicidad. – Y también una tarjeta de regalo, por favor.

.

Con expresión fría, la rubia se dirigió al puesto de flores. ¡No la iba a perdonar! ¿Cómo se había atrevido a tirarle el ponche a Sakura la otra vez? Estaba furiosa. No le perdonaría esa. No podía andar por ahí dañando a las personas sin una razón aparente.

.

Cortó los tulipanes y los adornó como su madre le había enseñado; cogió una tarjeta de regalo y se las dio a Hinata, que ese día llevaba una casaca morada y unos pantalones cortos. Su cabello estaba suelto como siempre y llevaba un ligero pero lindo maquillaje.

.

– ¿Me podrías dar un lapicero?– preguntó la pelinegra. Ino tomó un lapicero de un cajón y se lo entregó.

.

Ino hizo como si no le importaba, pero observaba de reojo como Hinata escribía algo en la tarjeta.

.

– Muchas gracias, Ino-chan. – sonrió Hinata. Puso la tarjeta delicadamente sobre las flores y las dejó en el mostrador. – ¿Cuánto es?

– Veinte yenes.

.

Hinata puso los yenes indicados en el mostrador.

.

– Te invito a almorzar a mi casa. Espero verte.

– Yo no…– trató de decir Ino, pero Hinata ya había salido de la florería. Las flores que Hinata había comprado estaban encima del mostrador. ¿Se las había olvidado?

.

La tarjeta de regalo que estaba encima de las flores tenía su nombre escrito. ¿Acaso…?

.

Tomó las flores y sacó la tarjeta. La abrió y la leyó. Las lágrimas saltaron de sus ojos con tan solo leer esas palabras.

.

.

.

Perdóname. Eres la única persona que me acepta y no quiero perderte. Te amo, amiga.

Hinata.

.

.

.

Ino apretó los tulipanes contra su pecho y sonrió.

.

– Yo también, Hina.


– ¡Sakura!– gritó TenTen abrazando a la pelirrosa.

– TenTen-san… ¿Qué hace por aquí?– preguntó ella.

.

La castaña la dejó de abrazar y la observó sorprendida. Sakura alzó una ceja.

.

– ¡Wow! ¡Ya no tartamudeas, buen avance!

– Muchas gracias, TenTen-san.

– ¡Llámame de otra forma!

– Ten-san.

– Mejor. Me alegro de que estés bien, casi me das un infarto. ¿Dónde te habías metido? Oh, ya se, de seguro te has ido con Naruto. – insinuó con una sonrisa.

– ¡C-claro que no, Ten-san!– tartamudeó totalmente avergonzada.

– Sigues tartamudeando, pero cuando te avergüenzas al extremo. Hasta yo lo hago, así que esta bien. Por cierto, he visto a Hinata con Ino almorzando en el comedor, ¿sabes que se traen?

.

Sakura negó con la cabeza y volvió a ver a TenTen. La castaña era tres años mayor que Sakura, pero no importaba, las dos se habían vuelto amigas. Cuando Neji veía a TenTen en la habitación de Sakura, refunfuñaba y fulminaba a la castaña, antes de irse dando un portazo.

.

TenTen observó los ojos verdes de Sakura con sus orbes mieles y la abrazó.

.

– Me tenías preocupada.


Ese mismo día, por la noche, en la mansión Hyuuga.

.

.

Sakura se abrazó a si misma por el miedo.

.

¡Menuda noche! ¡Odiaba las tormentas!

.

Otro estruendo rugió y Sakura se estremeció, con mucho, mucho miedo.

.

¡Que cobarde era! Se arropó en la cama tapándose con las mantas, tratando de conciliar el sueño. Cerró los ojos, pero otro estruendo la hizo saltar del susto.

.

¡Odiaba las tormentas eléctricas!

.

Entonces, recordó.

.

.

.

.

.

Una pequeña niña, de cuatro años, cabello rosa, y ojos verdes se levantó de su cama con las mejillas bañadas en lágrimas.

.

Un estruendo sonó.

.

¡Odiaba las tormentas eléctricas!

.

¿Por qué justo esa noche tenía que haber una?

.

Otro estruendo.

.

Saltó del susto.

.

Salió de su habitación corriendo y se paró en la puerta. Si voy con mamá, papá se avergonzará de mí, pensó la niña. Una idea cruzó por su cabeza, y se dirigió a una habitación no muy lejos de la suya. Abrió la puerta lentamente.

.

Se acercó a la cama de la habitación, donde una chica dormitaba plácidamente. Sintió vergüenza, pero la despertó.

.

– Hinata-chan…– llamó.

– Umh…

– Hinata-chan…

– ¿Uh?– despertó la peligra, reincorporándose en su cama. Se giró a la derecha, encontrándose con una pequeñuela. – ¿Sakura-chan? ¿Qué sucede?

– Pues yo…– meditó avergonzada. – Es que…yo…le tengo…

– ¿Le tienes miedo a las tormentas?– intuyó observándola dulcemente. Sakura asintió avergonzada. – Ven aquí. – dijo haciéndole un espacio en la cama.

.

La pelirrosa se subió a la cama. Se echó en el filo, dándole la espalda a Hinata para no molestarla, pero cuando otro relámpago sonó y ella dio un saltito del susto, la pelinegra la abrazó por detrás, en un acto de puro cariño fraternal.

.

Cuando Sakura tembló a causa de un nuevo estruendo, Hinata la abrazó aún más fuerte.

.

– Buenas noches, Sakura-chan. No tengas miedo. Estoy aquí.

.

Esa noche, Sakura durmió con una sonrisa en los labios.

.

.

.

.

.

Un año más tarde, Hinata la comenzó a odiar.

.

Un relámpago sonó.


Ese mismo día, por la noche, en la mansión Hyuuga.

.

.

.

.

Ignorando los estruendos de la tormenta, Hanabi Hyuuga, dormía plácidamente sin ninguna señal de querer despertar.

.

Su angelical rostro se observaba pacífico desde cualquier punto de vista.

.

La puerta de la habitación se abrió lentamente.

.

– Hanabi….Hanabi, despierta. – murmuraba una tenue voz, agitando suavemente el cuerpo de la castaña.

.

Hanabi alzó su mano por instinto, y aún dormida, le tiró un manotazo a la mano que la agitaba, como si de una mosca se tratara.

.

– ¡Hanabi, despierta!– volvió a llamar la voz, pero un poco más fuerte.

.

Hanabi se giró, echándose de costado y dándole la espalda al poseedor de la voz, que trataba de despertarle.

.

– ¡Hanabi, despierta, ya!– gritó la voz, justo antes de que un relámpago sonara, haciendo despertar a Hanabi por completo.

.

– ¿Hi…Hinata?– preguntó extrañada.

– Si, soy yo.

– ¿Qué haces…que haces aquí?

.

Los labios de Hinata se despegaron para hablar, pero los cerró de golpe. Sus mejillas se tiñeron de rosa y observó a su hermana menor avergonzada.

.

– Quiero que vayas donde Sakura y la acompañes.

– ¿Qué?– preguntó Hanabi sorprendida. – ¿Porque?

– Le tiene miedo a las tormentas.

.

Hanabi abrió los ojos como platos. ¿Desde cuando Hinata Hyuuga se preocupaba por Sakura? Hanabi se pellizco por si era un sueño, pero era cien por ciento real: ahí estaba Hinata, con las mejillas rojas pidiéndole que vaya a dormir con Sakura, porque ella tenía miedo a las tormentas.

.

Un estruendo volvió a sonar, pero ni Hinata ni Hanabi se inmutaron. Hinata jaló a Hanabi de la camiseta, haciéndola caer de bruces de la cama.

.

– ¡Anda, ya!

.

Sin embargo, Hanabi sonreía viendo a su hermana maravillada.

.

– Hinata… ¿acaso tu?–

.

Muy tarde, su hermana había huido de la habitación.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Fin del capitulo

Amistad

.

.

Nota de la autora:

Holaaaaaa, queridos y hermosos lectores. Lamento la tardanza, el colegio es demasiado agotador, y me han dejado demasiadas tareas. Al fin y al cabo, he dejado este capítulo. ¿Hinata no es taaaaaaan mala después de todo?

Preguntas (responde en el review):

¿Crees que las insinuaciones de TenTen son ciertas?

¿Son Ino y Hinata buenas amigas?

¿TenTen y Sakura se llevan bien?

¿Neji es un hermano celoso?

¿Itachi es sexy?

¡Los veo la próxima, con un capitulo nuevo! Esto ha sido el pasado de Sakura, pero ahora, comienza el presente.

¡Dejen sus reviews!

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

By: Suki Harlett

.

V