En este mundo habitamos en la oscuridad entre el terror y el placer, la vida puede ser escalofriante, seductora, deprimente, exquisita y aterradora y con mucha frecuencia todo lo anterior al mismo tiempo. La complejidad humana trae consigo batallas entre ellos mismos.

El primer Encuentro

El viento le estaba sintiendo tan bien, aquella brisa matinal era en verdad muy reconfortante estaba convencida que aquel viaje de placer fue en verdad una gran idea.

Sakura Haruno era una joven de no más de veintidós años…y recién divorciada, no hace más de un mes se había cortado sus rosados cabellos después de haber tenido una larga y bella cabellera.

Era una mujer hermosa, poseedora de una mirada muy penetrante de color jade; nunca se quejo por falta de pretendientes pero no supo como término casada con su amigo de la infancia Naruto Namikaze.

Al final no duraron más de un año cuando supo que él le engañaba con Hinata Hyuga; ese año fue el peor de todos en su vida; al menos hasta ese momento lo creía y es que fueron tantas discusiones y culpabilidades por parte de ambos que llegado a un punto no sabían que había pasado entre ellos.

El daño había sido tal que sin duda estaba decidía a no tener ninguna relación en un buen tiempo, ambos se habían dicho lo peor pero al final decidieron que lo mejor era separarse; el preguntarse ¿Quien tuvo o no la culpa? No tenía sentido, simplemente la relación no funciono.

Así que ahora viajaba por el enigmático país de Amekagure, de todos porque había decidido visitar un país que el 99 % siempre estaba lloviendo; ni ella mismo lo sabía pero no podía negar que la ciudad tenía cierto encanto que le hizo tomar aquella decisión.

Después de todo que podría suceder, mojarse eso no era algo que le importara demasiado; pero su llegada al país fue por el contrario placentera.

No estaba lloviendo y era muy agradable el clima, llego por la ruta más lenta queriendo pasar la mayor tiempo meditando; no en su problemático divorcio quería simplemente saber de ella misma.

Recobrarse le tomaría algún tiempo, así que iría con calma y ninguna prisa había hecho reservación en un hotel de buena reputación; saldría a pasear por la ciudad bebería un poco y después vería cuanto tiempo permanecer en la ciudad.

La semana pasó muy rápido y no era para menos, había sido tratada de la mejor manera la ciudad sí que sabia como tratar a los turistas; estaba más que contenta con cualquier sitio al que fuera.

Miraba curiosa todo tipo de información que siempre le daban por lugares a cual dirigirse, esa noche iría a un sitio donde mucha gente se reunía siendo algo exclusivo pero por fortuna el hotel tenía ciertos privilegios en el lugar.

Miro entre su guardarropa — ¿Qué usar?— se preguntaba, como ya se había propuesto no quería tener ninguna relación de ningún tipo, no quería llamar la atención de las personas demasiado pero tampoco quería mostrar que era una mujer sin tacto para vestir; cuestiones de ego simplemente.

Miro un vestido largo en color lila con ligeras rayas negras que le hacían lucir muy delgada, la cinta de color negro alrededor de la cintura enfatizaban su delgado talle; era largo a media pierna lo suficiente para decir soy una mujer hermosa que no necesita de un estúpido en este momento.

Calzo unas zapatillas en color negro que tonificaban muy bien sus largas piernas, un ligero maquillaje acompañado de un peinado casual le hizo sonreír al espejo con el resultado.

No tardo mucho en llegar al restaurant, era tal como decía la propaganda un sitio agradable con un toque de elegancia que no tiene la competencia.

Pidió una copa de vino antes de la cena, quería relajarse y lo estaba consiguiendo estaba más que eso ahora sus pensamientos la tenían en otro punto alejada de cualquier problema de su mente.

—Pardon, Mademoiselle. ¿Vous permettez?—una voz muy varonil le hizo despertar de su ensueño, alzo la vista hacia la persona un hombre muy bien vestido estaba frente a su mesa; no esperaba que alguien le hablara en francés una lengua que desconocía por completo.

—Je ne parle pas francais—Titubeante contesto la única frase que se sabía de corrido

—Pregunte ¿si puedo sentarme a la mesa contigo?—hablo con tanta seguridad y claridad que le sorprendió, la mirada oscura que tenia era muy altiva y arrogante molestándole bastante.

Sakura se molesto bastante no tenia intensiones de ligar con nadie en ese momento, y menos con alguien que tenia la facha de ser un seductor de primera.

—Lo siento, quiero estar sola

—Lo comprendo—sin moverse de su lugar observándole fijamente, aquella mirada le incomodaba continuo bebiendo de su copa en espera de que se retirara cosa que no hizo—el sitio está lleno como podrá darse cuenta.

Reviso el resto del lugar con la mirada y en efecto solo había una silla vacía y era la de su mesa, le devolvió la mirada examinándolo con cuidado.

Era muy alto para su edad, quizás no tendría más de veinticinco o veintiocho años; de cabellos negros algo largos hacia el frente que enfatizaban con una piel muy blanca; demasiado blanca para su gusto pero quizás era producto de las luces del lugar.

Sus ojos, aquellos ojos negros era lo que le molestaba era como si le viera como un insignificante ser menor a una mosca; aun cuando su manera de hablar era muy educada le molestaba gravemente esa mirada suya.

Si le hubiera conocido mucho antes seguramente le hubiera parecido atractivo, pero ahora ella estaba en una fase en donde no quería tener que ver con nadie en absoluto.

—Toma asiento —Suspiro al mismo tiempo que alzaba los brazos como diciéndole me da igual que estés aquí

—Merci, muy amable…mi nombre es Sasuke, Sasuke Uchiha

—Sakura Haruno—Sin ningún entusiasmo en su respuesta, tan solo cordialidad por la presentación.

No estaba muy contenta con tenerlo sentado en su mesa, pero odiaba cuando era amable con la gente; se sentía invadía en su propio espacio por lo que procuro ignorar y olvidar que lo tenía sentado frente a ella; miro con detalle la carta como si fuera la última noticia del día.

—No eres de esta ciudad, se nota por tu modo de hablar y tu manera de vestir

La pelirrosa alzo la vista a su peculiar acompañante, le miraba de manera superficial pero fija parecía que no se quedaría en silencio como ella esperaba.

—Konoha, estoy aquí para descansar

—Una gran ciudad, bastante grande mucha gente se muda buscando una mejor calidad de vida

Sakura le miro con más detenimiento el hombre frente a ella parecía no entender las cosas, tal vez no era su culpa pero como se había planteado en todo el viaje no haría ningún familiarísimo con nadie: así que tendría que ser más directa hacia él.

—Sabes en verdad no tengo humor, quiero estar sola ¿Comprendes?

—Como quieras—Sakura noto como se sintió insultado tal vez su ego fue golpeado, pero después de todo ese era el problema de él. Se giro de nueva cuenta para entretenerse con la carta pero de nuevo el siguió su plática.

—Es muy raro que mujeres viajen solas, sobre todo aquellas que son muy bellas. Siempre me ha gustado la imagen de una bella mujer de fina figura, tienes un color de cabello muy peculiar que solo es sobrepasado con el bello color de tus ojos verdes es como…

Sakura termino por desesperarse tomo su bolso mirándole fríamente, le dio la espalda saliendo del lugar lo más pronto posible.

Suspiro algo molesta pero después de un rato creyó haber olvidado la escena; no era muy noche y aun no tenia sueño pensó a donde ir antes de regresar al hotel.

Diviso a lo lejos un tipo de rio junto a un parque — ¿Por qué no? —no estaba lloviendo y el caminar le ayudaría a pensar mejor las cosas.

La vista no era de las mejores pero no se podía quejar; era tranquilo caminar bajo la noche sin lluvia, las luces de vehículos transitar a lo lejos le daba un ligero aire pueblerino que no le disgustaba a pesar de que era una ciudad algo grande.

Sus pensamientos ahora podrían dar rienda suelta sin más interrupciones, o eso creyó hasta escuchar un pequeño ruido volteando al momento. Un silencio sepulcral y nada a la vista.

—Son los nervios de esta noche, así que cálmate Sakura—se dijo mientras se acomodaba algunos mechones de su cabello. Sus pensamientos regresaron de nuevo al penoso divorcio vivido, ahora se preguntaba si alguna vez de verdad había amado a Naruto y el a ella; fue la soledad lo que les unió siendo los últimos en darse cuenta.

Siendo sincera no culpaba a nadie de ello, pero era inevitable no dejar de pensar en ese año de matrimonio la soledad ahora era algo que le asustaba; tal vez por eso se negaba a iniciar una relación tan pronto.

El mismo ruido se escucho haciendo que se detuviera, el sonido de alguien que había pateado una piedra; miro en dirección de donde provenía pero todo estaba vacío por completo nada fuera de lo normal. Diviso a lo lejos un túnel que daba paso hacia el otro extremo del rio.

—El lugar está solo, mis nervios parecen crecer pero aun no quiero regresar…quizás solo sea un gato perdido—comenzó a caminar hacia aquella dirección, lo que fuera tendría que pasar el túnel y después reiría de lo paranoica que estaba siendo.

El atravesarlo tal vez no había sido tan buena idea, estaba más oscuro de lo que creía dentro de él se formaba un ligero eco que estaba poniéndole aun más nerviosa.

Sus tacones hacían mucho más ruido confundiéndose con el eco del lugar, pero se detuvo de pronto al oír un ligero crujir.

— ¿Quién es?—Esperando que solo fuera su imaginación que se hacía más fuerte con la oscuridad, una ligera luz comenzó a cubrir parte de la salida; la luz de la luna se asomaba alejando las sombras que le asustaban.

Estaba más de la mitad del camino siendo más corta la de la salida que la del inicio, así que solo continúo su caminar pero sintió como si alguien hubiera dado un paso detrás de ella y el silencio volvió a reinar de nuevo.

El corazón comenzó a latir tan fuerte que su respiración comenzó a ahogarse, quiso moverse pero su cuerpo se tenso tanto que la espalda le dolió al querer hacerlo al mismo tiempo que una gota de sudor recorrió su rostro hasta perderse en su cuello.

Comenzó a caminar hacia el frente escuchando como los pasos seguían, se detenía y el ruido cesaba volviendo a caminar iniciando los pasos; el terror se apodero de ella y comenzó a correr con todas sus fuerzas hacia la salida pero golpeo con algo muy duro que le hizo rebotar hacia tras.

Sus ojos se toparon de pronto con el rostro del hombre que había conocido poco tiempo atrás.

— ¿Tu? —bastante molesta y asustada se levanto alejándose en un intento por intentar pasar, pero el simplemente no respondía tan solo la miraba fijamente; en ese momento le noto muy diferente de cuando le conoció.

Un rostro delgado y sumamente blanco, una expresión como de hambre que le preocupo además de que ahora era mucho más alto de lo que ella recordaba.

—Debería repórtate con la policía, ¿Quién eres? ¿Por qué me sigues?

El simplemente sonrió, burlonamente sin soltar palabra alguna estaba disfrutando de aquello y a Sakura eso le molestaba. Quiso pasar de él pero este la sujeto del brazo con fuerza.

—Suéltame o grito

—Adelante, no me molesta en absoluto si quieres una mayor atención por mi está bien; pero créeme que aun así nadie te ayudara.

Tenía el bolso en mano intento balancearlo para darle un golpe, tan solo una pinta ya que su pierna fue directo a su entrepierna pero el simplemente lo esquivo; su mirada y sonrisa demostraban lo mucho que disfrutaba con tenerla a su merced.

Disfrutaba enormemente con la impotencia y el miedo que tenia la joven. Sakura abrió levemente sus labios algo no humano habitaba en ese hombre que le tenía, el miedo se apodero con gran fuerza advirtiéndole de aquel ser que le tenía como débil mariposa en una red.

— ¿Hay alguien ahí?— La voz de un hombre se escucho muy cerca de donde estaba

— ¡Ayuda me están atacando!—grito con todas sus fuerzas y pocos segundos después fue azotada hacia el piso, le tomo pocos segundos recobrarse pensando que en cualquier momento la golpearían sin cesar.

Pero no fue así, en breve su vista se poso con un hombre que peleaba con su atacante así que se levanto con dificulta y comenzó a gritar con la esperanza de que alguien le escuchara siendo inútiles todos sus esfuerzos.

Se dio cuenta de que aquel hombre no podía contra el pelinegro, tomo valor y decidió ayudarlo dos contra uno seguramente habría una ventaja a su favor; los gritos del hombre fueron intensos poco después de notar que ahora estaba cojo.

Retrocedió llena de terror, la escena la helo por completo el hombre que había acudido a su llamado era sujetado como un simple muñeco en el aire tomado por el cuello.

Una de sus rodillas colgaba como un pequeño nudo a punto de caerse, la débil luz de la luna iluminaba un poco más el lugar por lo que nada era ocultado por las sombras; Sasuke el hombre que se presento con ese nombre le tenía en su dominio a lo que ahora era un harapo medio viviente, sus labios fueron directo hacia la garganta del sujeto en la cual un charco de sangre broto manchando el piso.

Los ojos que en un inicio eran tan negros como la noche ahora tenían un brillo intenso a rojo, un color que le tenía en un total trance… perdida y sin salida; por más que su cuerpo quisiera moverse era como si nada respondiera a su propia voluntad.

Su instinto de supervivencia sin duda era grande, no supo cómo pero había logrado caminar lejos del lugar; muy lejos de Sasuke Uchiha.

—Bien Srita. Haruno, vuelva a repetirnos su historia el hombre que le ataco—el hombre de cabellos naranjas que respondía al nombre de Inspector Yahiko le veía como aburrido e incrédulo.

Habían pasado dos horas desde el ataque, fotografiaron el cuerpo de todas direcciones y le habían tomado su declaración varias veces tantas que ya estaba más que molesta por el interrogatorio. El lugar estaba lleno de policías y reporteros, ella era la única testigo del asesinato pero se sentía como si ella fuera la asesina.

Paso por varios estados emocionales que fueron desde el miedo de un inicio, tristeza hasta ahora una terrible depresión siendo acompañada de un terrible entumecimiento emocional; suponía que ya solo respondía por inercia.

—Estoy cansada….ya les dije todo lo que paso, ¿puedo regresar a mi hotel?

—Una vez más Srita.

Suspiro estaba en verdad muy agotada emocionalmente, el hombre que estaba muerto había ocupado su lugar ella era la que iba a morir pero por ayudarla termino siendo asesinado. Tan solo quería regresar y tomar una ducha muy caliente.

—Era un hombre alto, piel blanca de cabellos y ojos color negro no creo que pasara de los veintiocho años exagerando; estaba muy bien vestido de manera casual pero con cierto toque jovial…me dijo cuando lo conocí que se llamaba Sasuke Uchiha, habla muy bien el francés.

— ¿Alguna seña en particular?

—Ya le dije que no le preste mayor atención

— ¿Y aun así compartió su mesa por cerca de quince minutos?

—No fueron más de cinco minutos, ya se lo dije el lugar estaba lleno no había mas mesas por eso lo permití

El hombre de cabellos naranja tan solo escribía en su cuadernillo, fumaba un cigarrillo debes en cuando pero Sakura sentía que solo era para llenar un reporte absurdo sin prestar ninguna atención mayor.

— ¿Por qué estaba caminando sola por la noche?

—No podía dormir era una noche muy agradable

— ¿Acostumbra siempre caminar en sitios así?

—En algunas ocasiones

— ¿En sitios peligrosos?

—Se suponía que esta ciudad es segura, la guía de turismo lo dice claramente

¿Qué le trajo a Amekagure?

—Estoy de vacaciones—Sin duda su vida privada estaba fuera de todo el asunto, no le diría que la verdadera razón de su visita era para despejarse de su traumático divorcio.

— ¿En esta época? ¿Por qué no vino en temporada turística hay menos lluvia?

—Tan solo me apeteció

—Entonces, usted vio como "Sasuke" levanto al hombre y le mato—suspiro —sabe cuánta fuerza se necesita para levantar a un hombre adulto como si fuera un muñeco de trapo como usted dice

—No lo sé…ya le dije que estaba algo oscuro tan solo le estoy contando lo que vi

—Dice que parece como si le hubieran roto la columna

—Quizás, ya le dije que es lo que creo haber visto

Sakura tan solo continuo ahí por otras dos horas se sentía terriblemente mal, no comprendía el por qué la policía le estaba dando vueltas al asunto, sentía como si todo fuera invención de su mente; como si ella hubiera inventado todo en base a una película de vampiros tan solo su mente le jugaba una mala jugada.

La llevaron hacia su hotel en donde tendría vigilancia, aun si no le creían la historia ella había visto al asesino y posiblemente el regresaría para acallarla; pero sin duda ella no estaba más que cansada de aquella terrible experiencia.

Solo quería descansar esa noche nada más.

Gracias por pasar por aquí, espero les haya gustado el primer encuentro se ha dado pero aun no se conocen lo suficiente estas dos personas ya que las cosas se irán complicando bastante para Sakura.

Me gusta saber su opinión de la historia, que les gusta o no les gusta, que debo cambiar para ir mejorando con la marcha.

Nos leemos en el siguiente capítulo: Perseguida