Personajes pertenecientes a Masashi Kishimoto, solo tomados prestados para la siguiente historia

Personajes: Sasuke/Sakura

Mundo Alterno: Basado en el Libro Niño de La Noche de Nancy Kilpatrick

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Perseguida

Sakura se sentía cada vez más ofuscada por el inspector Yahiko, al día siguiente continuo con el mismo interrogatorio contando una y otra vez lo sucedido. Todo esto por varios días casi sin descansó.

Pero ella sabía que él no le creía en nada; suponía que ella era la principal sospechosa y solo bastaba algo para ponerla en tela de juicio.

No lo mencionaba pero tenía horribles pesadillas, le habían recomendado olvidar en si el trauma de la muerte del hombre que le salvo la vida; era fácil decirlo pero sus nervios estaban a punto de un colapso nervioso.

Esa noche las pesadillas fueron tan atroces que despertó llena de sudor, casi al borde de las lágrimas y algunos arañazos que se había hecho ella misma.

Respiro hondo y profundamente, tenía que salir del hotel cuanto antes o se volvería loca; tomo una rápida ducha para relajar su cuerpo y quitarse el sudor lo antes posible, se arreglo lo mejor que pudo pensó en ir a cenar a un restaurant no lejos de ahí.

—Por favor un taxi—Balbuceo lo mejor que pudo haciéndose entender al encargado, en lo que esperaba observo al hombre en la esquina que fingía no verla; la policía la vigilaba todo el tiempo lo sabía a la perfección, aunque no era un secreto a ella le molestaba en lo absoluto. Era preferible a tener la sensación de no tener protección en contra de un asesino, pero se cuestionaba acerca de este último en contra de la policía.

—Ida y vuelta, a cenar distraerme y regresar solo eso—se decía mientras le indicaban que su taxi estaba esperándola, pidió que la llevaran a un buen restaurant y que regresaran por ella poco después.

El sitio fue de su agrado, tranquilo y elegante aunque algo abarrotado por parejas que disfrutan de una velada romántica; por fortuna había una mesa disponible la cual sin duda aprovecharía.

Pidió algo ligero así como un buen vino para acompañar, estaba ahí para relajarse buscando un ambiente diferente a los estresantes interrogatorios de la policía; casi como de película en donde te ponían la luz en la cara en un cuarto oscuro dejándote ciega por varios momentos para acorralarte.

Parecía que su cometido estaba resultando, la cena estaba deliciosa y comió lentamente disfrutando de ella; el vino era más que excelente casi podía decirse que era una experta en ello.

Pero no pudo evitar recordar la muerte de aquel pobre desdichado, su divorcio volvió a sus recuerdos enfadándola; ella estaba en esa ciudad para olvidar los malestares y ahora cargaba con uno más a su espalda.

Sonrió al final—Bien Sakura, tendrás mucho que contar en alguna reunión —bajo la cabeza algo triste después, recordó a Naruto sus años de niños; ella era tímida en aquel entonces y dependía mucho de él pero con el pasar de los años se volvió una mujer de carácter firme.

Sus años en secundaria y universidad fueron los mejores, fiestas y desenfreno de la dulce juventud al final termino en matrimonio; pero ahora se preguntaba si ambos no habían confundió la amistad con el amor.

Los problemas comenzaron en aumento con el pasar del tiempo, ella se refugió en su trabajo y el en Hinata; ambos huyeron sin enfrentar la razón principal de tantas discusiones y solo hasta el final decidieron dar por terminada la relación.

Aceptaba que era doloroso, y aun le dolía demasiado pero no podía negar que se sintió aliviada cuando firmo los papeles del divorcio; no sabía si podrían al menos recuperar aquella amistad, pero el intento al menos seria al inicio, el tiempo diría la última palabra.

Despertó de golpe al escuchar que pronto cerrarían; se sorprendió de lo rápido que había pasado el tiempo en sus propios pensamientos; termino su cena y vino, pago la cuenta y se levanto.

Hacia frio así que se coloco su chalina para protegerse, no había mucho movimiento salvo de algunos autos pero ningún taxi; el suyo no estaba por ningún sitio seguramente había estado ahí esperándola y al final se había marchado sin avisarle.

Había pocas luces y pensó en regresar al restaurant para pedir uno por teléfono, pero este ya había cerrado en cuando ella había salido.

—Qué suerte la tuya Sakura—Se maldijo mientras comenzaba a caminar hacia la calle principal, ahí pasaban mas autos y tendría más suerte en conseguir un taxi; también se consolaba con que anduviera el policía que le vigilaba siempre.

No paso más de una calle cuando las luces de un auto le hicieron voltear, era un taxi así que alzo la mano para hacerle la parada; le tranquilizo bastante el que apareciera uno para regresar lo más pronto posible a su hotel.

Le indico que se dirigiera a su hotel, estaba cansada demasiado agotada por recordar tantas cosas; se recargo en el vidrio para descansar los ojos un momento; como se había metido en la escena de un crimen en la que casi ella era la víctima.

Si alguien le hubiera contado semejante historia sin duda le hubiera dado por loco, pero ella sabía que no estaba loca y que la manera en que murió ese hombre era la verdad; una verdad que la policía no creía.

Abrió un poco los ojos, miro que las calles eran diferentes el conductor había tomado otra ruta; al mirar el taxímetro se dio cuenta de que marcaba el doble de lo que le cobro el primer taxi al dejarla en el restaurant.

—Sin duda quiere cobrarme de mas—Pensó de inmediato al darse cuenta de que había tomado un camino más largo

Intento hablar con el conductor pero este solo la ignoraba, comenzó a inquietarse al ver que por el contrario aceleraba; las calles estaban demasiado oscuras y las luces del auto apenas y lograban iluminarlas, de lo que estaba convencida era que la estaban llevando lejos del centro de la ciudad.

Pensó en bajar en el próximo semáforo en cuanto parara, pero esto no pasaba así que lo único que vino a su mente fue arrojarse; pero mirando la velocidad en que conducía el hombre saldría muy lastimada si lo hacía.

Sintió un terrible miedo al ver al frente no muy lejos una gran limosina, el color plata la hacían distinguirse muy bien en la oscuridad; pero lo que le aterro fueron los ojos rojos que brillaban intensamente a pesar de la distancia.

—Es…es el asesino—Pensó de golpe, eso fue más que suficiente para que abriera la puerta arrojándose; el sonido sordo que se produjo por su caída acompañado por un gemido que se salió de sus labios; había golpeado parte de su cadera además de raspones en rodillas, manos, codos y quizás más partes.

Pero no le importaba o no sentía dolor en aquel momento, se levanto como pudo quitándose los tacones, el taxi se había detenido y tanto el conductor como el asesino ahora corrían hacia ella.

Marchó lo más rápido que podía, tomo la calle principal por la que había pasado el taxi con la esperanza de hallar alguna persona en su auxilio.

— ¡Auxilio! ¡Que alguien me ayude!—gritaba con todas sus fuerzas pero parecía que sus gritos se opacaban entre las calles de la ciudad.

Las pisadas tras ellas le hicieron desistir de aquello y continuar su huida, pensó con rapidez que si se metía entre calles podría perderle; pero tendría que ser más rápida.

Se movía lo más rápido que podía, sus heridas habían quedado en un segundo término no las sentía; el terror de que el asesino la atrapara era más que suficiente para que continuara escapando.

Pero aquello parecía un laberinto, las oscuras calles se parecían entre sí; creyó tener una salida en la siguiente y con seguridad habría mas opciones de buscar un escondite pero sus ojos jades se abrieron de golpe; el estaba en ese extremo y se dirigía hacia ella.

Regreso como pudo dando vuelta en la siguiente esquina, evitando regresar hacia donde el taxi se había detenido; también tenía que tener cuidado con ese hombre.

Su aliento le fallaba, su respiración era jadeante y podía verla en el frio aire; estaba muy cansada y no encontraba una salida, un fuerte dolor en su pie le mostro que se había hecho una herida y sangraba.

Podía verlo entre las sombras, la perseguía y jugaba con ella cual gato atrapando a un ratón; eso le molestaba sabia que él lo estaba disfrutando así que hizo lo mejor para tranquilizarse y pensar mejor las cosas.

Tenía que regresar a la ciudad donde hubiera más gente, pero con esas calles tan confusas no sabía cómo podría lograrlo; pero no podía darse por vencida así que corrió con todas sus fuerzas quizás la próxima esquina tuviera una salida.

Se quedo de pie completamente helada, aquella esquina era un callejón cerrado, las paredes eran demasiado altas para que pudiera escalar, no había ventanas o algo donde esconderse y aunque lo hubiera él ya estaba detrás de ella.

Ella respiraba exhausta, sudorosa, totalmente herida llena de raspones; en cambio el tranquilo respirando con suma tranquilidad; estaba acorralada por completo.

Sin nada con que defenderse solo observaba como él se acercaba hacia ella, no quería dejarse vencer así que a pesar de la desventaja intento escapara pasando entre el; pero como si fuera muñeca la tomo con fuerza y la aventó hacia el muro pero ni aun así cedió ella.

Recordó las viejas enseñanzas de su maestra Tsunade en defensa personal, por reflejo comenzó a atacarlo un golpe a la entrepierna pero él con tanta rapidez lo bloqueo; apretó sus dedos formando un puño recordando la manera en que le habían enseñado.

Un golpe directo a la zona blanda del cuello, eso sin duda lo dejaría sin aliento un momento lo suficiente para salir huyendo de ahí; pero él no lo esquivo recibiéndolo sin mostrar dolor alguno.

El la sujeto por los brazos erizándole la piel por lo fría que tenía las manos aquel hombre, la empujo contra la pared acorralándola por completo.

—Hola de nuevo Señorita—Su frio aliento en su oído le producía nauseas, odiaba que estuviera jugando con ella de aquel modo; odiaba tener que ser el ratón para el disfrute de aquel gato. —Una lástima que la policía no te haya creído.

Aquello le puso muy nerviosa, el sabia de la investigación y estaba al tanto, lo que le decía que el debía de tener contactos dentro de la policía; se puso nerviosa sabiendo que ni con ellos había estado segura.

—Soplones, la policía ya no es de fiar—su voz temblaba aun cuando intentaba ocultarlo, pero el sonrió por ese efecto.

—De todos modos no es importante, tu sangre me interesa y creo que valió la pena todos los problemas que has causado—Jalo sus cabellos color rosa haciendo que su cabeza se inclinara, su cuello quedo al descubierto recorriendo con su nariz la piel de la joven que sentía hervir su propia sangre.

—Deja de jugar conmigo maldito, ya he visto de lo que eres capaz…así que mátame si lo vas a hacer—Más segura de lo que jamás estuvo, lo enfrento por completo y el quedo sorprendido por esta reacción.

La alejo un momento soltando un poco sus cabellos, ella quizás no se dio cuenta pero en su voz había cierto tono que hizo dudar a este hombre.

—Todos a quienes he matado siempre suplican por su vida, así que aprovecha el momento

—No pienso suplicarte, además no creo que contigo sirva de algo

—Eres bastante perspicaz— Volvió a jalar de sus cabellos acercando mas su cuello hacia su rostro, el roce de su mano con su piel le provoco un escalofrió por lo fría que estaba; era como la piel de un muerto.

La observaba con sumo cuidado, en aquella mujer había algo diferente que le producía un cierto grado de fascinación; tenía cierta valentía que no todos poseían.

—Sabes ha pasado demasiado tiempo en que tuve a una mujer, regularmente me aburren…

Aquello enfureció a Sakura a tal grado que olvido el miedo, todo lo que le había pasado hasta ese momento, el haber sido atacada por aquel lunático que solo estaba jugando con ella; estaba más que cansada de todo eso, así que si aquello era el final de su vida no quería seguir sufriendo mas aquello.

Giro su rostro con fuerza, algunos cabellos quedaron atorados en los dedos del hombre pero ella no se detuvo; fue directamente hacia su muñeca mordiéndole con fuerza, eso no lo esperaba el pelinegro que por la sorpresa la soltó lo que aprovecho ella para salir corriendo.

Pero solo fueron breves segundos de libertad, la volvió a sujetar pero esta vez la azoto contra el suelo; su cabeza vibro mareándose de golpe; no oía muy bien y creyó haberse roto parte del rostro.

— ¡Aquí el único que muerde soy yo!—furioso la levanto del piso arrastrándola, ella solo se dejo llevar algunos vidrios en el suelo se le enterraban en sus ya lastimados pies; eso le hizo despertar un poco de aquel golpe.

Le llevaba de regreso en donde la limosina seguía estacionada, la sujeto del brazo con fuerza metiéndola de golpe en ella muy pronto cerró la puerta y sintió como el lujoso auto arrancaba.

Intento abrir cada puerta con desesperación, pero todo resultaba inútil no cedía en absoluto; golpeo la ventanilla con todas sus fuerzas hacia el conductor, esperando que él se apiadara de ella pero parecía que solo obedecía al señor oscuro.

Intento llamarle por el teléfono interno pero resulto igual, no respondía y seguramente aunque lo hiciera nadie le ayudaría; estaba atrapada en un hermoso auto color plata.

Se quedo quieta unos minutos y el dolor por fin comenzó a llenar todo su cuerpo, los golpes de la caída, los raspones y cortadas en aquel intento por huir de aquel loco hombre ahora estaban sacudiéndola.

El dolor se incrementaba, busco algo con que limpiarse pero había perdido sus pertenencia en aquella loca carrera, pero al menos el documento mas importante en donde ella aparecía como ciudadano de Konoha estaba bien guardado en el hotel. Esperaba que al menos el tipo no se le ocurriera ir a buscarlo.

Encontró unos pañuelos entre sus bolsos, se quito las rasgadas medias y miro sus piernas heridas; suspiro porque sabría que aquello dolería bastante; más de lo que ya sentía en ese momento.

Con un poco de saliva comenzó a limpiar lo mejor que podía cada herida superficial, trato de cubrir lo mejor que pudo la cortada que tenía en el pie; no sabía si había perdido mucha sangre pero sentía pulsarle demasiado. Solo esperaba que las heridas más graves no fueran de gran cuidado, pero sonrió un poco al recordar su situación.

—Acaban de secuestrarte y te preocupas por esos detalles, ya perdiste la cordura Sakura—Se encogió apoyándose en la ventanilla, no sabía lo que le esperaba o a donde la llevaban pero comprendía que algo había pasado en ese callejón.

El iba a matarla ahí mismo, pero cambio de opinión y no sabía por qué; solo rogaba que no quisiera matarla lentamente con alguna loca tortura en algún sitio alejado; hubiera preferido una muerte rápida.

Pero volvía a recobrar la cordura, fuera lo que fuera que pasara ella lucharía contra él; solo tenía que conservar la calma como fuera, no le daría el gusto de verla sufrir, ella sobreviviría a toda costa.

Abrazo sus piernas tratando de olvidar el dolor de su cuerpo—Debes sobrevivir—una y otra vez se lo decía, si quería hacerlo tenía que convencerse ella misma.

Aun era temprano de aquella fatídica noche, no eran ni las doce cuando ella veía alejarse mas y mas de la ciudad; ahora solo veía una gran cantidad de arboles que rozaban de vez en cuando las ventanillas, el tiempo se le hizo tan eterno.

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Gracias por pasar por aquí, ojalá haya sido de su agrado el capitulo como ven Sasuke sigue y seguirá siendo un sádico con Sakura; pero el ya vio el valor en ella por eso sigue viva y es lo que hará que siga adelante la historia.

Escucho sus comentarios, que es lo que les gusta o algo que quieran agregar; les gustaría ver alguna pareja adicional; ando combinando algunas cosas para la adaptación.

¿Creen que merezco algún Review?

Nos leemos en el siguiente capítulo: Un Trato con un Beso de Sangre