Capitulo 1

Hermione caminaba por los largos y anchos pasillos del Departamento de Protección para Las Criaturas Mágicas. La castaña ya llevaba tres años trabajando ahí y tenia la esperanza de que su jefe la pudiera recomendar al departamento de leyes para el mundo mágico. Y en este mismo momento caminaba en dirección de la oficina de su jefe: Nicolas Brewney. Que se encontraba en el octavo piso. Con carpetas casi rebalsadas por papeles en sus brazos, con casos sobre elfos domésticos y otras criaturas.

Vestía su traje. Formado por: zapatos con taco color crema, falda hasta poco mas arriba de la rodilla color negra, blusa color crema con pequeños detalles en dorado y una chaqueta también negra como la falda.

Mientras seguía su camino, subió su brazo derecho y mano hasta la altura de su pecho, así logrando descubrir de la manga negra un reloj gris: 11:35 am, decía en el reloj digital. Apresuro un poco mas su paso, hasta que llego al final del extenso pasillo, donde había una puerta con vidrio color azul marino, y por ella se translucía un poco su interior. En la parte superior de la puerta, en el centro, se lucía una placa transparente con el nombre: Nicolas Brewney, en dorado.

Golpeo tres veces la puerta con sus nudillos, de forma media, ni muy suave, ni muy fuerte. Detuvo su mano al tercer toque y la bajo hasta las carpetas, apoyándola en una roja.

La puerta se abrió de forma suave, por "arte de magia", como le decían los Muggles al ver algo inusual, así dejando ver un escritorio café, con un hombre de cabello castaño un poco desteñido, de ojos verdes los cuales eran cubiertos por lentes de media luna. Quién estaba sentado en una silla negra detrás del escritorio. Y jugaba con su varita de color café.

- ¡Oh, Hola Hermione!¿que tienes para mi hoy? - pregunto el hombre de aproximados cuarenta años de forma amigable.

- Hola señor Brewney - saludó la chica con una sonrisa - le he traído los casos de las criaturas que me ha dado Mery, ha dicho que estos son todos los informes hasta antes ayer - le dijo dejando la montaña de unas diez carpetas de distintos colores llenas de hojas en el escritorio delante de Nicolas.

- Gracias entonces - agradeció con su siempre pegada sonrisa a la cara, era imposible el verlo enojado, por lo menos en esos tres años nunca Hermione lo había visto con malas pulgas. - ah... Hermione... - la llamo cuando esta estaba a punto de salir.

- ¿Si? Señor Brewney - pregunto girándose hacia el hombre.

- Quisiera hablar contigo... - respondió, indicándole que se sentase en la silla frente a el, a lo que la castaña asintió. - Verás... quería hablarte sobre...

- Señor Brewney - entró una chica de veinte años de cabello rubio pálido. - ah..disculpen mi interrupción - se disculpo apenada.

- No se preocupe señorita Luna, pase, me viene justo al caso ahora mismo - dijo con una pequeña risa y una gran sonrisa. - pero antes...dígame a lo que venía por favor - pidió.

- Ah si... - Luna miró a Hermione y le sonrió como saludo, y la Granger se la devolvió. Volvió a mirar a Nicolas - pasa que, hace dos horas...me ha llegado un informe que habla sobre un Hipogrifo que...

- ¡Ah! claro, Claire me habló de ello antes de que Hermione llegara - recordó con una sonrisa - siéntate por favor - pidió indicando la silla que se encontraba al lado de Hermione.

- ¿Y bien? Señor Brewney - pregunto la castaña curiosa y ansiosa.

- Tranquila, la curiosidad aveces no es muy buena.. - dijo, asustando a Hermione - pero no se preocupe... por un caso como este no tiene por que preocuparse, de hecho, debería estar feliz cuando termine de decirles - sonrió amablemente, jugando nuevamente con su varita que había dejado en el escritorio anteriormente.

- ¿Entonces..?¿qué tiene que decirnos? - pregunto Luna con curiosidad. Dejando la carpeta de color verde irlandés en el escritorio, donde ahora ya no estaban las carpetas que cargaba Hermione.

- Es más una noticia...verán chicas, ustedes son mis mejores trabajadoras.. - dijo haciendo que Hermione sonriera un poco - y como buenas trabajadoras que son, además de que nunca me han fallado, con respecto a horarios y, Hermione rechazó mi propuesta de sus vacaciones hace unos meses. Les daré ahora unas a ustedes dos, por su gran desempeño en el departamento - Hermione y Luna iban a hablar pero el las paro con una mano - y no aceptaré un NO por respuesta, Hermione - terminó echándose en la silla negra de cuero y cruzando sus brazos en el pecho.

- Señor Brewney... - llamó Luna desde su asiento.

- ¿Dime?

- De... ¿de cuánto vendrían siendo las Vacaciones? - pregunto la rubia.

- Ah...sobre eso, he decidido que como un premio o..recompensa. Les pagaré un viaje por Seúl, Roma, París y Las Vegas - dijo sorprendiendo a las dos - pasarán una semana entera en cada ciudad y cuando vuelvan tendrán cuatro semanas de descanso total, ¿les parece? - pregunto por ultimo, con una sonrisa.

- Pero señor Brewey.. - Hermione se puso de pie.

- No Hermione, ya he dicho, no te negarás a esto, es una recompensa por el arduo trabajo que han hecho ya aquí, las dos, que no estén aquí no quiere decir que cuando vuelvan el Departamento de Protección a Las Criaturas Mágicas esté incinerado - dijo con ironía.

- Jefe, usted sabe que yo no necesito de esas cosas, ¡Por Merlín! - exclamó.

- No me convencerás chica, prepárense desde ahora, partirán a Seúl en tres días. Por lo cual, saldrán en dos horas de aquí e irán a hacer sus maletas.. - dijo, y cuando se dio cuanta de que Hermione iba a hablar - ¿Vale? - pregunto en un tono autoritario.

- Si señor - murmuro con desgana cruzando sus brazos y sentándose otra vez.

- ¿Señorita Luna?

- Si..Señor Brewey, cuente con mi voluntad - respondió la chica sonriendo.

- Bien...pueden irse, nos vemos en ocho semanas muchachas - las despidió empujándolas levemente de regreso a la puerta - ¡pásenla bien en Las Vegas! - exclamó por ultimo, cerrando la puerta con su famosa sonrisa.

- Ah - suspiro Hermione - ¿vamos a la cafetería? tengo hambre - pregunto la castaña.

- Claro, vamos - respondió Luna a la invitación de su amiga con una sonrisa.

Comenzaron a caminar hasta el otro extremo del pasillo azul, pasando por diferentes puertas y llegando a un ascensor, en el cual entraron para poder llegar a el Casino, que se encontraba en el primer piso.

- Esa chica es muy difícil de convencer. Por Merlín, ya me estaba desesperando, pero no hay que negar el hecho de que es muy eficiente y confiable - dijo en un Murmuro para si mismo.

Cerro los parpados, ocultando sus ojos verdes; y suspiró, para luego seguir con su trabajo, miró la montaña de carpetas "arco iris" en el mueble a su lado que había traído Hermione, después paso su mirada a la carpeta verde irlandés que había traído con ella Lovengood y suspiro pesadamente.

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- ¡BASTA BLAISE! - gritó desesperado, cabreado y todos sus sinónimos.

- Oh vamos, ¿por qué no? será divertido. Y no me vengas con eso de Muggles y Sangre que te enseñaron en esa mansión tuya - dijo cruzado de brazos en una silla giratoria de cuero negra.

- Tu solo quieres irte de putas Zabini - le recordó Theo desde otra silla, mientras leía un libro de fantasía.

- ¡Cállate Nott! - exclamó con el ceño fruncido.

- Solo digo la verdad Zabini - respondió tranquilamente sin quitar la vista del libro, se llamaba "El Bosque de los sueños y pesadillas" y era de color azul rey.

- ¡Pues no la di...!

- ¡Cállense los dos Maldita sea! - gritó masajeandose las cienes.

- Vamos Draco - dijo Blaise - Después de lo de Astoria tienes que salir y divertirte men - le dijo levantándose de la silla y golpeando la mesa con sus palmas.

- Ciertamente Draco.. por esta vez Blaise tiene razón, luego de dos años juntos y que después te separaras de ella...todo eso a merita una celebración - se puso a reír. Primero...porque Zabini tenia la razón, segundo..porque de verdad Draco y Astoria estaban mejor separados, tercero...nunca le cayó bien ni Astoria ni Daphne ni ningún Grengrass, cuarto y último...la cara de Draco era épica.

Incredulidad total, diversión, ironía y perplejidad se habían adueñado del rostro de Draco.

- Al fin sirves para algo - le dijo Blaise a el chico que no despegaba sus ojos azules del libro, pero siempre ese chico de piel morena lo lograba cabrear...

- ¿Qué pretendes decir con eso? - pregunto con un tic, caminando hacia Zabini.

- Que eres un bueno para nada, come-libros - respondió con una pose ofensiva.

- No mas que tu, chico-chocolate - le dijo con tono burlón.

- ¡¿Chico-Chocolate?! jajaj que coño Theo, ¿los libros te sirven para ingeniar apodos? - pregunto riendo.

- Pues...así parece, versión chanta de Michael Jordan - respondió Theo entre risas.

- ¿Michael..Jordan? - preguntaron los otros dos.

- Si.

- ¿Quién es Maiquel Llordan? - pregunto Blaise.

- No es Maiquel Llordan imbécil, es MICHAEL JORDAN, y es un jugador de Baloncesto...muy importante - recalcó.

- Ah~ - susurraron, luego miraron a Theo con cara confundida - ¿Qué es el Baloncesto? - preguntaron ingenuamente, mirándose entre ellos dos y luego a Nott con muecas de extrañeza.

- Es un Juego Muggle... - dijo y cuando vio que le iban a preguntar algo que ya sabia. Respondió antes de que pudieran siquiera preguntar - Lo leí en un libro.

- Debí suponerlo - murmuro Blaise.

- Pero, volviendo a lo de antes, Draco... - habló Theo, mirando a Draco con esperanza de un "si" - ¿qué dices?¿vamos a viajar o no? - pregunto apoyando su cuerpo en el escritorio.

- Hmm... - hizo ruidos como quién piensa mucho, con la garganta.

- ¿Y? - pregunto Zabini con la misma expresión el el rostro que Theodore.

- Hmm - hacía lo mismo pero ahora pasaba sus dedos índice y Pulgar por su barbilla bien afeitada.

- Por favor... - susurro Theo como súplica, con tensión y curiosidad por saber en su rostro.

- Hmm... ...Vale...partimos mañana Imbéciles - dijo por fin, con una sonrisa torcida en el rostro.

- ¡Merlín Malfoy! ¿como cojones puedes crear tanto suspenso en el ambiente? - pregunto exaltado Blaise. Y Draco sonrió con superioridad - ¡Coño! ¡eres un maldito Troll Draco Malfoy! - grito.

- Gracias...Chico chocolate - dijo el apodo de Theodore para Blaise con burla.

- Oh no me lo refriegues en la cara Maldito rubio - le pidió Blaise divertido con el rostro que había puesto Draco.

- ¿Y hacia donde iremos? quiero decir...lo principal - cuestiono Theo con curiosidad.

- El lugar principal...

- "Por favor que sea ese lugar" - pensó Blaise con un brillo soñador en los ojos.

- Sería... - continúo aparentando pensar bien donde irían.

-...

-...

- Las Vegas, Muggle - respondió con una sonrisa ladina.