Estaba completamente sola, su departamento lúgubre le dio la bienvenida, oscuro, frio y humedo por la lluvia torrencial que de pronto se había desatado. Esta noche, Natsu no hizo intento de quedarse a dormir, a pesar de que a ella le hubiera gustado y a pesar de que si intentaba irse a casa terminaría como un trapo mojado, se lamentaba de no haberlo invitado porque le aterraban los truenos, porque necesitaba calor, respuestas...
Al llegar a casa, ambos se habían quedado en el umbral, Natsu hacía poses exageradas sobre lo mucho que había comido -Lucy reía como tonta- le contaba de los entrenamientos que últimamente tenía con Gray, de como Happy y Charle repartían tiempo con otros exceed y los comportamientos extraños de Erza, a quien describía como una tsundere en todo su esplendor. Sin embargo, no mencionó a Lisana ni una sola vez, se mordió la lengua para no preguntar que había entre ellos y finalmente él se despidió, alejándose a toda prisa cubriendo a un durmiente Happy entre sus brazos.
No podía conciliar el sueño, en su mente se reproducía una y otra vez la misma escena: Lisana arrojándose a los brazos del dragon slayer, con absoluta confianza o devoción cual par de novios. Tenía un nudo en la garganta, ¿Qué había entre ellos que como mejor amiga no pudiera saber?. Decidió que le escribiría a su difunta madre, le contaría ese mar de emociones que revoloteaba por todo su cuerpo. Gradualmente comenzó a sentirse mejor aunque no era una carta como planeaba, sino una de sus tantas historias inconclusas de amor. Plue apareció por si mismo sobre el escritorio, llamado por los sentimientos de Lucy. La rubia lo cogió entre sus brazos, feliz y asombrada por su presencia, convencida de que sus espíritus estarían siempre con ella, ellos decidían serle fiel por voluntad propia. Colocó su reciente creación entre las páginas de un album familiar, definitivamente conservaría esa historia para sí misma, la culminación de sus fantasías.
Del cielo emanó una brillante luz blanca que por segundos asemejó a un soleado día seguido de un potente estruendo que rasgó el silencio, los dos se colocaron bajo la cama, cubriéndose los oídos, sería una noche larga sin duda. Con el siguiente rayo Plue distinguió una sombra espectral extendiéndose sobre el piso de madera, comenzó a manotear tratando de advertir a Lucy pero ésta apretaba fuertemente los ojos, al volver la oscuridad, la silueta se había esfumado sin más.
Lucy salió a gatas, seguida de su perro celestial, la frecuencia con que los rayos azotaban la tierra había disminuido. Tomaría una ducha caliente, prepararía té y se iría a dormir, Plue se quedó detrás de la maga, intentando distinguir algo fuera de lo normal. Lucy se introdujó en el agua tibia, sus preocupaciones podían irse por el desagüe, se imaginó que el vapor le arrancaba el pesimismo de los poros y que cada restregada borraba los malos momentos, bañó a Plue con delicadeza. El sonido de cristales rompiéndose la despaviló, se vistió rápidamente y salió silenciosamente tratando de atrapar al ladrón desprevenido.
La habitación tenía una iluminación tenue, al principio no tuvo certeza de donde provenía, conforme avanzó con la espalda pegada a la pared, escuchó los chasquidos de la leña al rojo vivo, frente a la chimenea se recortaba su inconfundible silueta, Lucy caminó hacía Natsu que le daba la espalda, cuando estuvo cerca observó el juego de té sobre la mesita y un pequeño plato con galletas, él se giró para verla, cruzaron miradas un instante, suficiente para hacerla temblar. ¿Qué sentido tenía aquello? ¿Cuándo dejaría de sorprenderla, de angustiarla y luego convertirse en un remanso de paz?.
Natsu, ¿Qué haces aquí?-trató de sonar molesta-¿No es muy tarde para invadir mi casa?. El susodicho agachó la mirada, espera, ¿Estaba apenado?
Lo siento, quería decirte algo importante pero no podía hace un rato, así que... ahora escuchame, por favor -Sirvió una taza de té caliente y la invitó a tomar asiento a su lado, Lucy obedeció, dejando un espacio entre los dos para colocar a Plue.
¿Qué es eso que quieres decirme? Te escucho - animó la maga.
S-sabes...yo esto, hmm... Lisana y yo, ¿Cómo decirlo? Cuándo éramos niños prometimos que...
¿Se casarían?¿Tendrían 30 hijos? ¿Vivirían felices por siempre? -musitó inaudible hundiéndose en los cojines dispuestos en el suelo - ¿Cumplirás tu promesa? -indagó audible.
Si, ayer hablamos un poco de eso, esta entusiasmada y yo también, Lucy ¿Puedo contar contigo? - Lucy lo abrazó con ternura, enterrando el rostro en su clavícula, no había respuesta más sensata que afirmar con un movimiento, sin miedo a que se le quebrará la voz. Natsu desprendía un leve aroma a jabón y sales de baño*, así como una calidez embriagante, cerró los ojos, concentrándose en la fuerza con que el corazón del DS palpitaba, él le acariciaba el cabello con una mano y la sujetaba por los hombros con otra.
Gracias, es una sorpresa, espero entiendas. No quería ocultartelo -susurró sin dejar de abrazarla-somos una familia, gracias Lucy.
Que lindo sonaba su nombre viniendo de su voz, sus labios, casi como una caricia. Dilo otra vez. Lucy, Lucy, Lucy.
El sol se postró triunfante sobre los residuos de lluvia,los niños salían de casa abrigados pero recobrando la vitalidad con un nuevo día. El amanecer se coló por la ventana de Lucy Heartfilia, trató de evadir la pálida luz con una almohada, se reacomodó cómoda en el calor de su cama, somnolienta. A lo lejos escuchó las campanadas de la iglesia en el centro de Magnolia, soño con aquella vez en los juegos mágicos en que concursaron luciendo vestidos de novia, sólo que esta vez era su boda, esta vez Natsu alzaba el velo y sellaban su amor con un beso. Plue tiró de la colcha con todas sus fuerzas hasta dejarla expuesta al frescor de la mañana, ella se hizo un ovillo, reteniendo los retazos de sueño que le quedaban.
Natsu, tengo frío, abrazame... -balbuceó.
FLASHBACK
¿Lucy? ¿Lucy? ¿Estas durmiendo? Heey... -Natsu la tomó en vilo mientras ella le rodeaba el cuello con los brazos, sus níveas piernas se aferraron a la cintura del DS tomándolo por sopresa, Plue movió las colchas para que él pudiera recostarla pero ella se oponía con vehemencia -Lucy... Debo irme y tu debes dormir, vamos, sueltame.
Natsu, tengo frío, abrazame -murmuró haciendo caso omiso, intentó quitarla suavemente pero no se atrevía a despertarla, se colocó en 4 sobre la cama depositandola lentamente, soltando primero las piernas que le aprisionaban la cintura y después los brazos aunque sus manos seguían posandose en su cuello.
Bien, me quedaré contigo, durmamos.- dijo negociando - pero debes soltarme y así dormiremos mejor.
La rubia negó con un hilo de voz: vas a dejarme sola. Una solitaria lágrima resbaló por su mejilla.
Natsu la abrazó de nueva cuenta invirtiendo los lugares para recostarla sobre su pecho, Lucy pareció acceder, relajó los músculos y se sumió en un sueño acogedor. Le dió un beso en la coronilla y otro en la frente cuando levantó el rostro y su nariz le tocaba la barbilla. Después de una hora ella le dio la espalda y él suplió su lugar con almohadas.
Cuento contigo mañana, ve al gremio cuando suenen las campanadas de la iglesia -le solicitó, Lucy asintió y buscó su mano, unió los meñiques y volvió a quedarse dormida. Plue lo despidió desde la ventana -te lo dejó a ti Plue.
FIN DEL FLASHBACK
Plue desfiló junto a la maga haciendo sonar un pandero, saltó en la cama y le arrojó un cojin sin conseguir que despertara, Lucy se negaba a toda costa.
Hime, dejé los sueños eróticos con Natsu-san para otra ocasión, se hará tarde -Virgo sujetó la orilla del colchón y la hizo caer de la cama con un sonoro "auch". Lucy estuvo a punto de protestar cuando vio a Natsu sentado en el sofá, observándola.
¡Virgo! ¿A ti quién te llamó? - reclamó acortando la distancia entre las dos - ¿Por qué tienes que decir esas cosas vergonzosas frente a él? -se sonrrojó, Natsu permanecía inalterable.
Hime, Plue estuvo sufriendo su indiferencia, yo sólo salí en su defensa.
¿Qué? Es demasiado temprano, ¿ustedes no duermen?-Lucy se alisó el cabello y la bata, le dedicó su mejor sonrisa a Natsu que movía el pie ansioso -¿Nadie entiende el concepto de dormir aquí?
Lucy, me lo prometiste, se supone que estarías en el gremio antes de la última campanada - Dragneel la atrajó de espaldas a su cuerpo sujetándola de la cintura con una mano y con otra apartando el cabello de su hombro - a cambio de dormir contigo, tu irías... -susurró seductor.
Lucy se quedó perpleja cuando comenzó a desabotonarle la bata con dedos expertos, ésta cayó a sus pies en un santiamén, bajó los tirantes del brassiere y lo retiró con suavidad, así como las bragas que ella en automático sacó por los pies.
-la ducha esta lista, vamos...- Le dio una palmada en las nalgas.
Le temblaron las piernas con violencia, no podía asimilar nada de lo que ocurría, Virgo ya había preparado la ropa y los zapatos, le tomó la mano y la condujó al cuarto de baño. Mientras le tallaba la espalda, la vestía y alistaba, continuó perpleja.
Dime Virgo, ¿Estoy soñando?¿Es una broma? -indagó nerviosa.
No, es una estrategia de Plue para levantarla, sabía que no se resistiría a Natsu-san por lo que Gemini fue esa parte del plan - confesó la sirvienta sin remordimiento.
El rostro de la maga celestial tomó múltiples tonalidades, rojo, azul, verde, morado.
Hime, ¿va a castigarme?
Camino al gremio, la realidad estaba acabando con sus ilusiones, se aferraba a la idea de que sucediera lo que sucediera, serían amigos. Lisana no era la clase de chicas que impediría todo contacto con su amado. Recorrió la última calle con especial lentitud, armandose de valor para enfrentar las cosas. Sin duda era una fiesta de compromiso, Kana se lo había ocultado muy bien, tal vez para no hacerla sufrir y si no ¿Por qué sus espíritus le habían dado esa caja envuelta en papel blanco?. Entró al gremio, desganada, había globos de colores colgando del techo, un gran pastel en la parte posterior, una mesa de regalos y gorritos de fiesta sobre la mesa.
¿Dónde están todos? -Mirajane colocó el regalo de Lucy junto a los demás y alzó el mantel de la mesa para que se ocultara.
Shh, es una sorpresa, todos nos hemos escondido, Natsu y Lisana no tardan en llegar -dijo Mirajane volviendo a su puesto de espía en la puerta.
¿Qué onda Lucy? - su aliento alcohólico inundó el reducido espacio bajo la mesa - pensé que nunca llegarías.
Kana, ¿tu ya sabías de esto? - preguntó enfadada y herida - ¿Por qué no me dijiste nada?. Alguien le dio un puntapie obligandoles a callar.
Shh, ya vienen, es mejor que tu misma lo veas.
Kana arrojó a Lucy fuera de la mesa al tiempo en que la puerta cedía con la llegada de 4 magos y una multitud de exceeds, se escuchó un:¡Feliz cumpleaños Happy! Al unísono cuando ella se incorporaba aturdida. Erza le tendió la mano, se fijó en que los recién llegados vestían una chaqueta igual azul cielo con orejas de gato en la capucha, quiso preguntar por qué solo ellos pero ella lucía de la misma manera, tras de sí se desenrolló una gran manta que proyectaba con magia las fotografías que Reedus conservaba sobre los momentos con Happy.
Probablemente nadie te dijo nada por miedo a que no supieras guardar el secreto -Lisana le entregó el regalo de envoltura blanca - celebramos el cumpleaños de Happy en este mes porque su aparición fue mítica para nosotros. ¿Sabes por qué Natsu lo llamó así? En pocas palabras su nacimiento lo llenó de felicidad, yo quería formar parte de ella porque en mi interior creía que era triste que un niño estuviera solo en el mundo, todos tenían a alguien menos él, por eso prometimos ser una familia, yo sería la madre y él el padre. En nuestra mente infantil, funcionó muy bien.
Lucy lo buscó con la mirada, estaba de cuclillas frente a los padres de Happy, todos estaban celebrando, mecánicamente comenzó a caminar hacía ellos, Natsu le sonrió y tomó la caja para mostrarsela a su exceed, éste voló con rapidez para abrir su regalo, una chaqueta púrpura a su medida.
Lucy, ¡graciaas! - gritó entusiasta Happy sin dudar un segundo en ponérsela- me encanta, me encanta.
Llegaste un poco tarde para ir por Happy pero bueno, al menos llegaste - dijo Gray medio desnudo - seguro que el idiota cabeza de flama no te contó bien, todo eso de que Lisana organizara la fiesta y nosotros fingieramos una misión para traer a los exceeds mientras tú preparabas el gran regalo.
¿Sólo eso? ¿Todo este tiempo fue por el cumpleaños de Happy? -susurró sintiéndose en un dorama que ella misma se había creado.
¿Esperabas algo más?-dejó Gray en el aire.
El gremio estaba animado y suficientemente ocupado para que nadie notara su ausencia, la pelirroja se escabulló sigilosa al atardecer a su propia misión, solucionar de una vez por todas lo suyo con Jellal. Se detuvo abruptamente, ¿Alguien la observaba? Se giró involuntariamente a tercer piso del gremio, abrió los ojos desmesurados ¿Pero qué...?.
N/A: Hola, hola, gracias por su aceptación en el anterior capítulo y perdón por no dejar ni un continuará, es verdad que lo corté de la nada, planeo que sea un long fic :).
Gracias por sus reviews, saber que les gusta hace que me esfuerce más, cualquier cosa haganmela saber ¿si?. ¡Matta ne!
